lunes, 31 de diciembre de 2007

Un año como otro cualquiera


Termina 2007 como empezó: con más incertidumbres que certezas, mientras crece el sentimiento inquietante de que los problemas no hacen más que multiplicarse en todas partes. Apenas se tapona una vía de agua, surgen dos o tres nuevas.

No parece que 2008 vaya a ser un año de muchas alegrías. La situación seguirá pudriéndose en el Próximo Oriente y contagiando al resto de Asia. La Unión Europea continuará siendo un elefante con piernas de ave zancuda. Africa seguirá yéndose por el desagüadero, Rusia apestándose a sí misma, China creciendo como un tumor incontrolado e Iberoamérica sin encontrar su camino. En resumen, los pobres serán cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos. Lo de siempre, más o menos.

¿Motivos para la esperanza?. Pocos. La Administración Bush se convertirá en pasado, y los neocons y sus delirios imperiales se disolverán en el polvo de la historia. Las Iglesias continuarán perdiendo adeptos (aunque los ganarán las sectas menores). En España, la derecha sumará una nueva derrota en las generales de marzo, y comenzarán a despedazarse entre ellos. El dinero fácil durará un poco más (no mucho más: un par o tres de años). Y sobre todo, de aquí a 365 días tendremos un motivo para celebrar: habremos sobrevivido a otro año.

Hasta el año que viene. Sean moderadamente felices.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Días de furia y rosas


Bernardo Bertolucci rodó en 2003 "The dreamers" (Los soñadores), una revisión con mirada actual de los días del Mayo Francés de 1968. Ayer, Barcelona Televisió tuvo a bien ofrecérnosla a sus escasos seguidores, si bien en ese horario para crápulas insomnes al que todas las cadenas televisivas españolas confinan las películas no lesivas para la inteligencia humana.

Se trata de un Bertolucci menor, pero no por ello menos interesante. Por encima de la anécdota que plantea -un triángulo juvenil en pleno fragor de la revuelta parisina de 1968-, aparecen temas que son recurrentes en la filmografía del director italiano, aunque una vez más nos sorprenda buscándoles nuevos enfoques: las relaciones de poder entre las personas, el sexo como investigación y subversión, la imposibilidad de hurtarse al momento histórico que nos ha tocado vivir y a los avatares que arrastra consigo... Bertolucci maneja con firmeza a los tres jóvenes protagonistas, haciéndoles moverse entre el espacio cerrado de un piso burgués parisién arquetípico y unas calles donde vuelan los cócteles molotov y la policía carga como autómatas lubricados con odio: de la cama a la manifestación y vuelta a empezar, los tres jóvenes viven una experiencia claustrofóbica que sólo el compromiso con la lucha podrá finalmente romper.

Ya digo que no me pareció el mejor Bertolucci -nada que ver con "El último emperador", "Novecento" o "El último tango en París"-, pero sí un filme estimable, sin concesiones a la militancia ni al sentimentalismo; una mirada de hoy crítica, tierna y distanciada de unos días que parecía iban a cambiar el mundo, y en realidad apenas cambiaron los hábitos sexuales de una generación. Lo cual, a la postre, tampoco es que sea poco.

A destacar Eva Green, la joven actriz que protagoniza esta cinta llenándola con su presencia perturbadora, inocente y perversa a partes iguales; maravillosamente "femme francaise", Eva Green no es sólo un cuerpazo clásico sino sobre todo una personalidad que se adueña de la cámara y la hace girar en torno suyo, como giran los dos muchachos que la acompañan en la película.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Por qué han matado a Benazir Bhutto


El asesinato de Benazir Bhutto, líder del Partido del Pueblo de Pakistán, a diez días escasos de la celebración de unas elecciones generales que caso de no producirse fraude iba a ganar inevitablemente, ha venido a sacudir las digestiones navideñas de las cancillerías mundiales, entregadas al sopor de esos fines de año en los que aparentemente "no pasa nada" porque todo el mundo está de vacaciones. Todos, menos los geoestrategas del terror y sus marionetas ejecutoras.

La realización material del crimen ha corrido, como no podía ser de otra manera, por cuenta de Al Qaeda. Un hito más del terrorismo islamista. Bin Laden, el moderno Fu-Manchú, ataca de nuevo con un golpe demoledor. Sin embargo, los analistas más experimentados -entre ellos Mateo Madridejos, hoy mismo desde las páginas de El Periódico de Catalunya-, intentan ir más allá de la superficie. ¿A quién beneficia la muerte de Benazir Bhutto?. Madridejos contesta dando algunas pistas bastante evidentes, que conducen directamente al estamento militar pakistaní. Cabe preguntarse a renglón seguido quién maneja a los militares pakistaníes; obviamente, la Administración norteamericana y sus infinitas agencias de terrorismo y "contrainsurgencia".

Ciertamente será el Ejército pakistaní quien saque la mayor tajada de este magnicidio. Mediante él se quitan de en medio a la Bhutto, su mayor rival, a cuyo padre ya ahorcaron, y lo que es más importante, creen dejar demostrado de una vez por todas que Pakistán no está para ensayos de democracias a la occidental y que por contra necesita un gobierno fuerte, precisamente cuando más cuestionado está el gobierno del general Musharraf que ha hecho tantas "concesiones" a los políticos civiles, entre ellas el regreso de Bhutto del exilio y la convocatoria de elecciones generales.

Nada de componendas políticas pues. Aunque se lleguen a celebrar finalmente las elecciones el 8 de enero no tardará mucho en haber un gobierno militar fuerte, con Musharraf o sin él pero siempre con un general al frente. Un general dócil a Washington, obviamente, que es de lo que se trata.

Un estupendo documental de TVE hablaba anoche de que el Ejército paquistaní absorbe nada menos que el 25% del presupuesto público de Pakistán (ingresos por corrupción aparte, naturalmente). Las Fuerzas Armadas pakistaníes no sólo son garantes de la hegemonía social, económica y política de las clases dominantes de su país, sino que cumplen una misión fundamental en el diseño geoestratégico estadounidense de lo que se ha llamado "Operación Libertad Duradera", destinada a asegurar el dominio militar de EEUU sobre Oriente Próximo y Asia Central y el control de los recursos económicos de esos países.

El asesinato de Benazir Bhutto por tanto, no busca desestabilizar Pakistán, sino antes al contrario darle estabilidad bajo un férreo gobierno militar. Estabilidad que implique sumisión definitiva de las clases populares, cuya causa en Pakistán han encabezado históricamente los Bhutto en total simetría con el destino de los Gandhi en la India, al modo de unos Kennedy asiáticos. Se trata en suma de cercenar en el país cualquier posibilidad de progreso social y de apertura hacia la democracia y la libertad, en aras al mantenimiento de la llamada "seguridad internacional", es decir de la hegemonía norteamericana en la región.

Todo esto lo desconoce, desde luego, el imbécil que ayer apretó el gatillo y luego se hizo estallar en medio de la multitud matando a Benazir Bhutto y a decenas de personas más, como seguramente también lo desconocen quienes le enviaron allí. Pero quienes manejan los hilos de la trama desde lejos lo saben perfectamente: llevan décadas orquestando golpes como éste.

martes, 25 de diciembre de 2007

Ya es Navidad en El Corte Inglés


Un año más llega la Navidad y con ella su inevitable cargamento de consumo desaforado y sensiblería dulzona. Fue a partir de los años sesenta del pasado siglo cuando éstas fiestas -que durante siglos tuvieron carácter exclusivamente religioso y familiar, y se celebraban con recogimiento-, mutaron en la orgía consumista y chillona actual, que es a la vez un verdadero martirio para el bolsillo y un desafío a la sensibilidad humana.

En realidad, el motor de este estilo de Navidades son las grandes superficies comerciales, y en cabeza de ellas El Corte Inglés, empresa que en apenas un par de décadas se ha convertido en faro, guía e intérprete del sentido navideño contemporáneo. El centro del modo actual de celebrar la Navidad que nos propone el modelo ultraconsumista son -cómo no- los niños, convertidos en sus mejores aliados/cómplices. Hay comunidades autónomas en España en las que los niños reciben regalos tres veces en apenas una semana, gracias a Papá Noel, los Reyes Magos y las neotradiciones locales tipo "caga tió" catalán o el olentzero vasco.

A los mortales sólo nos queda apoquinar y rezar para que la fiesta dure, porque el día en que todo esto entre en crisis -es decir, cuando se toque techo en el nivel de endeudamiento familiar y las cascadas de impagados y las devoluciones de artículos comprados se conviertan en algo cotidiano-, las consecuencias serán verdaderamente históricas para la economía del país, y por supuesto para las economías familiares.

Mientras llega el momento y para ir abriendo boca, les recuerdo que si el PIB español acaba de superar al italiano convirtiéndose en el octavo del mundo (o eso dicen), los datos oficiales expedidos por Hacienda señalan que en 2006 la deuda conjunta de las familias superó por primera vez en la historia al PIB español: dicho en cristiano, estamos gastando mucho más no ya de lo que tenemos sino de lo que se producimos. Que Dios nos coja confesados pues.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Con "Aída", la clase obrera se asoma a la televisión


Que la televisión genera modelos culturales y es uno de los principales instrumentos de creación de consenso social, es algo que sabemos desde que a finales de los años cincuenta comenzó a estudiarse en EEUU su uso y sobre todo, su impacto en la conformación de conciencias.

En España la televisión ha jugado un papel inestimable en la implantación de mitos sociopolíticos como la extensión del mito de la clase media a todo el corpus social. De creer a los productos televisivos llamados nacionales, las clases trabajadoras españolas no serían en realidad invisibles, como durante el franquismo, sino directamente inexistentes; quienes las integran, sus problemas y hasta los barrios donde residen, simplemente habrían desaparecido.

En las comedias de situación, esas series que nos dan la pauta de los valores ideológicos por los que discurre la sociedad española contemporánea, vemos familias amplias, con hijos de anteriores matrimonios aportados por los cónyuges, residiendo todos juntos en adosados con jardincito; ambos miembros de la pareja tienen trabajos de "cuello blanco". Los problemas que allí se ventilan son casi exclusivamente sentimentales, con algunas pinceladas supuestamente críticas referidas al choque entre generaciones y sexos, y las dificultades de adaptación a los cambios sociales que sufren algunas personas. Las clases trabajadoras sólo están presentes en forma de mujer de servicio doméstico perfectamente integrada en el grupo familiar, y a través del operario no muy espabilado que hace pequeñas reparaciones en el domicilio de la familia protagonista.

Sorprende por eso una serie como "Aída", cuyos personajes son gente de clase trabajadora, a los que se hace residir en el extrarradio madrileño y cuyos problemas son los de tantas familias obreras. Todo bañado en buen humor, y con una punta de sentido crítico bastante interesante. Es cierto que los guiones de la serie han evolucionado, desde la mayor carga crítica de las primeras temporadas -que en ocasiones, burla burlando, llegaban a mostrar de manera bastante cruda los quebraderos de cabeza de Aída, una treintañera abandonada por su pareja y empeñada en sacar adelante a su familia, que depende por completo de los magros ingresos que ella obtiene fregando oficinas-, hasta los últimos capítulos, donde abandonando el naturalismo costumbrista parece que se acentúa el humor y el disparate y se hace una clara apuesta por la dulcificación de los argumentos.

Aún así "Aída" continúa manteniendo un buen nivel, y hace asomar cada domingo a nuestros televisores a esos hombres y mujeres cuya existencia alguien decretó un día extinguida -como si fueran dinosaurios prehistóricos ajenos a la sociedad de la modernidad y el progreso-, pero que como advertía un personaje de la novela "Espartaco" en realidad siguen estando ahí y siguen siendo millones. No es por ello extraño que la cuota de pantalla de esta serie se sitúe en cifras récord, con alrededor de un tercio del total de los espectadores televisivos del domingo noche.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Lafontaine en Madrid


La breve estancia en Madrid del dirigente socialista alemán Oskar Lafontaine no ha obtenido mucho eco en los medios de comunicación locales, absortos en la larga precampaña de las próximas elecciones generales españolas.

Con todo, el diario El País publica hoy una entrevista en la que Lafontaine, líder de Die Linke, se explaya a gusto sobre el actual panorama político alemán. Habla Oskar de cómo Die Linke ha roto el esquema clásico del bipartidismo imperfecto alemán, y como ha obligado al SPD a girar, ni que sea nominalmente, hacia la izquierda. Die Linke empieza a avanzar fuerte en el oeste alemán sobre las ruinas del SPD, minimizando el peso que en la nueva formación pudieran tener los excomunistas, sucedores del SED que gobernó la parte de Alemania incluida en el bloque soviético hasta 1989.

Lafontaine es un político inteligente y hábil, y las predicciones interesadas de que sería simplemente absorbido por los excomunistas no sólo no se han cumplido, sino que que cada vez está más claro que el nuevo partido de la izquierda alemana tiene proyección y futuro en todo el país y que su líder indiscutible es Oskar.

Dice Oskar Lafontaine en la entrevista que "es falso que hayan desaparecido las diferencias entre derecha e izquierda en Europa. La izquierda sigue defendiendo, entre otras cosas, las conquistas sociales de los trabajadores, un sistema justo de impuestos y una política exterior que respete el derecho internacional, unas reivindicaciones que están muy alejadas de los conservadores". Pronostica que la actual coalición contra natura entre CDU y SPD aguantará hasta las elecciones de 2009, y define sus condiciones para una amplia coalición de izquierdas con el SPD y los Verdes: "Nuestras condiciones para gobernar están claras y pasan por una política salarial progresista, un sistema fiscal que favorezca más a las clases trabajadoras y la retirada de las tropas alemanas de Afganistán".

Difícilmente el SPD puede acceder a incluir esas propuestas en un programa de gobierno, por lo el horizonte político alemán más previsible para después de 2009 es el matenimiento de la actual coalición, y por tanto, la continuidad en el desmoronamiento del partido socialdemócrata y el reforzamiento de las posiciones a su derecha (CDU, beneficiada por su permanencia en el poder) y a su izquierda (Die Linke, que irá recogiendo los restos del naufragio socialdemócrata).

Los próximos comicios regionales en Baja Sajonia y Hesse prometen marcar el despegue de Die Linke en los länder occidentales, donde hasta ahora sólo tiene representación en Bremen. "Así que esos comicios son muy importantes" subraya Lafontaine.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Prohibido "corregir" a los niños


Pues ni tanto ni tan poco. Servidor fue educado a hostia limpia (en la doble acepción del término) en un colegio propiedad de una pía orden religiosa. Quizá gracias a esa circunstancia (la educación a hostia limpia), salí un hombre de provecho: es decir, de izquierdas y anticlerical. Así que algo les debo a los cabrones Hermanos de la Sagrada Familia.

Por lo demás, desde los años setenta nos invade una ola presuntamente pedagógica según la cual los niños pueden traumatizarse con sólo reprenderles por sorberse los mocos en público. Y así les luce el pelo a la mayoría de papás y mamás actuales con sus vástagos, que en vez de niños parece que críen bestezuelas con licencia para incordiar.

Digo yo que entre romperte los dientes (literal) de un puñetazo por no ser capaz de recitar desde el estrado la tabla periódica de los elementos y el dejar que las criaturitas campen haciendo lo que les salga de los santísimos cojones u ovarios, debe haber un término medio. Que en este caso no tiene que ver con la “áurea mediocritas”, sino con el sentido común.

Porque al final, con tanta sobreprotección e impunidad de los menores, ¿quién nos va a proteger a los adultos de ellos?.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Un año sin Francesc Vila Rufas, "Cesc"


Por estos días se cumple un año del fallecimiento del dibujante, humorista y pintor Francesc Vila Rufas, "Cesc". Con tal motivo, el Palau Robert de Barcelona, sede de exposiciones patrocinadas por la Generalitat de Catalunya, le dedica una exposición que intenta abarcar su obra creadora, repartida a lo largo de una vida dilatada (Cesc murió a los 79 años).

Hombre de izquierdas, comprometido con su gente, su país, y su tiempo desde los primeros años sesenta, Cesc se manifestaba en la prensa diaria a través de sus "monos", dibujos con carga crítica que comentaban la actualidad con agudeza, ironía y finura, buscando siempre la sonrisa cómplice del lector avisado. En la época del tardofranquismo a Cesc había que "leerlo entrelíneas", pero su virtud principal era que se le entendía todo. En aquellos años y en los primeros de la transición, Cesc publicaba en el mítico diario TeleExprés; luego vendrían El Periódico de Catalunya, Serra d'Or y otras publicaciones diarias o periódicas.

Entre los humoristas gráficos catalanes de su época, Cesc destacó por la sencillez y a la vez el detalle que ofrece el trazo de sus dibujos, que en general reflejaban escenas de la vida cotidiana en las que los personajes reflexionaban sobre un asunto de interés ciudadano por nimio que aparentemente fuera, en la mayoría de ocasiones sin necesidad de recurrir a diálogos.

A mediados de los años setenta del pasado siglo, Cesc participó activamente en la aventura colectiva que fue la creación del Partit Socialista de Catalunya (Congrés), organización en la que confluyeron diferentes hornadas de militantes socialistas, de extrema izquierda y nacionalistas. Para ese proyecto Cesc creó una línea de cartelería y adhesivos (las célebres "pegatinas"), que aportaban originalidad y buen gusto al mundo de la propaganda gráfica de izquierda de aquél entonces. Luego, cuando el PSC (Congrés)) confluyó con la Federación Catalana del PSOE, Cesc se desvinculó de la política. En estos últimos años vivió modestamente, alejado de todo lo que no fuera su trabajo en la prensa, que fue espaciando con el tiempo.

Hombre tranquilo, sencillo y modesto, Cesc se fue discretamente. Ahora, el mundo de la cultura de izquierda catalana le recuerda al año de su fallecimiento, aunque se le siga adeudando el homenaje que en su día no se le hizo.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La Rambla, ¿paseo o estercolero de Europa?


Según un estudio de l'Associació d'Amics de la Rambla, el popular paseo barcelonés recibe más de 78 millones de visitantes al año, lo que hace una media que supera los 200.000 visitantes diarios. La zona que más presión soporta son los alrededores de la Plaza Real, donde se concentran un buen número de conocidos bares cerveceros.

Por orígenes, un 58% de los visitantes son extranjeros, principalmente italianos, ingleses, alemanes y holandeses, un 21% son barceloneses, un 11% provienen del resto de Catalunya y sólo un 10% proceden del resto de España.

Como problemas más destacados, el estudio señala la masificación, la falta de limpieza y la inseguridad. También, los precios disparatados de "algunos establecimientos", señaladamente los bares, cafeterías y establecimientos de restauración que tienen terrazas sobre el mismo paseo.

Esta inundación de visitantes que sufre la Rambla -y en realidad, la ciudad entera- tiene que ver con su enfeudamiento a un turismo masivo y de ínfima calidad que ha elegido Barcelona como su destino favorito en Europa. En Barcelona desembarcan a diario miles de personas, muchas de las cuales llegan dispuestas a llevar a cabo comportamientos que en sus países incluso están penados legalmente y que aquí en cambio pueden realizarse con plena libertad: emborracharse hasta perder la consciencia, comer, dormir y orinar en la vía pública, molestar a los transeúntes....

En primavera y verano, rebaños de adolescentes principalmente italianos, toman por asalto la parte baja de la ciudad en lo que ya se ha convertido en un rito iniciático juvenil, según pregonan unas populares camisetas que se venden en las tiendas de souvenirs de la Rambla cuya leyenda reza en inglés "Tour Barcelona: beber, follar y dormir". Barcelona es asimismo La Meca de las despedidas de soltero británicas; existen agencias especializadas que organizan la juerga aquí por un importe menor al que cuesta llevarla a cabo en Londres o Liverpool. Y en fin, cada vez que hay partido de la Champions League en el Nou Camp, la Rambla se convierte en un muladar donde "para evitar incidentes" con la policía (a la que se ha llegado a prohibir intervenir) se concede carta blanca de actuación a los hooligans, tal como reconoció el propio Ayuntamiento barcelonés hace unas semanas con ocasión de uno de esos partidos.

Ahora parece que se pretende gestionar el reconocimiento de La Rambla como Patrimonio de la Humanidad. No estaría de más que antes de incorporar tan pomposo título, se baldée con agua y se pase la escoba por éste estercolero; tendríamos menos visitantes, pero seguramente serían mejor recibidos y dejarían mejor recuerdo que los actuales.

martes, 18 de diciembre de 2007

Polvo, niebla, viento y sol


El jaleo éste de los casinos que quieren instalar en los Monegros unos presuntos "emprendedores" internacionales con apoyo del Gobierno autónomo aragonés, me ha traído a la memoria la letra de un poema, cuya autora no recuerdo ahora aunque sé que se llama Pilar, al que José Antonio Labordeta puso música y grabó en su primer disco, allá por 1976.

El poema-canción se llama "Aragón", y es quizá la descripción más estremecedora de la decadencia agónica que vivió ése viejo país que, curiosamente, hoy, 30 años después, tiene una de las rentas per cápita más altas de España.

Aragón

Polvo, niebla, viento y sol
y donde hay agua, una huerta;
al norte, los Pirineos:
esta tierra es Aragón.

Al norte, los Pirineos
al sur, la sierra callada,
pasa el Ebro por el centro
con su soledad a la espalda.

Dicen que hay tierras al este
donde se trabaja y pagan...
Hacia el oeste el Moncayo
como un dios que ya no ampara.

Desde tiempos a esta parte,
vamos camino de nada,
vamos a ver como el Ebro
con su soledad se marcha.

Y con el van en compaña
las gentes de estas vaguadas,
de estos valles, de estas sierras,
de estas huertas arruinadas.

Polvo, niebla, viento y sol
y donde hay agua, una huerta;
al norte, los Pirineos:
esta tierra es Aragón.

lunes, 17 de diciembre de 2007

El amigo libio


Hace ya algunos años que Muammar El Gaddafi abandonó el Eje del Mal para convertirse en sicario a sueldo del Bien, bombardeos de Trípoli y cheques de la CIA mediantes. Y sin embargo, a pesar del histórico chaquetazo, el coronel libio ha sabido conservar cierta clientela admiradora supuestamente izquierdista, aunque la ideología de Gaddafi haya sido desde siempre nada más que un muy sobado “mix” de nacionalismo simplón, brutalidad cuartelera y antisemitismo fascista.

Allá por los primeros años setenta del pasado siglo, Gaddafi financiaba el PSA de Rojas Marcos y cualquier otra iniciativa que supuestamente acercara Al Andalus a su “revolución verde”. Entonces Gaddafi era joven, delgado y “revolucionario”; todo pasa, y casi nada queda (fíjense si no en qué se han convertido Rojas Marcos y el nacionalismo andaluz). La verdad es que Gaddafi está que da miedo verlo, de viejo y podrido, y es que los años y las drogas no perdonan.

¿A qué diablos vendrá ahora éste carcamal a Europa?. Parece que intenta asegurar la sucesión en la persona de uno de sus hijos, al puro modo monárquico norcoreano. Sí, de acuerdo, tiene petróleo, pero eso hasta hace nada se resolvía invadiendo el país y ahorcando al sátrapa (véase Irak y Saddam Hussein). ¿Qué precio pagó Gaddafi por su vida? Dicen que se ha convertido en un chivatillo de la CIA bastante apreciado por sus controladores.

Él, el gran Gaddafi, el dictador que antes de que existiera Bin Laden financiaba terroristas sanguinarios y políticos garrulos en Europa y América Latina, ha acabado alquilando sus servicios a la “inteligencia” neocon.... y montando una juerga flamenca privada para el matrimonio Aznar en la suite del hotel donde se aloja en su "visita de Estado" a España. No somos nadie...

domingo, 16 de diciembre de 2007

Avanti la sinistra!


Llego de unos día pasados fuera de este país que algunos llaman Estado, y nada más poner la tele casera me encuentro a la sinpar Carmencita Chacón anunciando urbi et orbe la felicidad que la embarga y embaraza. Al parecer dentro de unos meses parirá una lista electoral o se presentará candidata para tener un niño, o las dos cosas a la vez, qué se yo, ni me importa. De verdad, para llorar de pena y hasta de un poquito de rabia ante tanta vacuidad mental. Pobre niña boba, y pobres de nosotros que le pagamos el sueldo.

Vengo de la Italia Roja, donde los únicos que pegan carteles en la calle son Berlusconi y los zopencos de Alleanza Nazionale; la izquierda allí no necesita ni hacer campaña electoral, barre con la gorra con porcentajes de escándalo. Es el rico, culto, avanzado e izquierdista Centro-Norte italiano, las regiones que van de Toscana a Umbría.

Pronto habrá movida política en la escena política italiana, pues buena parte de la izquierda se está reagrupando frente a ése desnatado Partito Democratico que impulsan algunos (cada vez menos) ex comunistas. La onda de la nueva formación estará, para entendernos, en la estela de Oskar Lafontaine y de la coalición Respect británica. Bandiera rossa i avanti!.

Por cierto, las calles de Bolonia (la capital de Emilia Romagna) están adornadas por aquí y por allá con una simpática caricatura de Zapatero reproducida a spray sobre una plantilla, sin que figure nombre, ni siglas ni lemas, ni nada de nada: sólo la efigie de Zapatero, inconfundible con su ceja levantada. Curioso.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El mundo judío vuelve a la clandestinidad en Amsterdam


Cuando era adolescente, el diario que escribiera Ana Frank, la muchacha judía que junto con su familia vivió varios años ocultándose de los nazis en el trastero de una casa de Amsterdam, era un libro enormemente popular que, sin embargo, reconozco no haber leído. No sé por qué nunca cayó en mis manos, aunque siempre me emocionó la triste historia de Ana y sus compañeros, esa epopeya cotidiana que discurrió entre cuatro paredes. Una vivencia -como se decía por aquél entonces-, que de alguna manera encarna y resume los padecimientos de millones de seres humanos en aquella Europa sumergida en el horror nazi.

Muchos años más tarde nos enteramos de que también en España habían existido personas que tras el triunfo del franquismo en la mal llamada Guerra Civil vivieron escondidos, algunos durante décadas, en refugios similares al que habitó Ana Frank. Al cabo, el mal que la Peste Parda extendió sobre el Viejo Continente no conoció fronteras, y en España se prolongó nada menos que hasta 1975.

Por tanto, al llegar a Amsterdam me pareció ineludible que mi primera visita fuera al museo Ana Frank. Desde que comencé a planificar mi viaje de vuelta al mundo, consideré ésa visita como uno de los hitos principales del programa que me impuse. Así fue como una mañana lluviosa, recién llegado a la ciudad holandesa y antes de la hora en que se abre al público, ya estaba haciendo cola en la entrada de la casa-museo.

Una vez en el vestíbulo de acceso me dejó perplejo el despliegue de seguridad. No esperaba aquello: taquillas con cristales blindados, tipos fornidos revisando bolsos, escanner, arco detector...Ya sé que vivimos tiempos en los que la religión de la seguridad ha invadido hasta los aspectos más nimios de nuestra vida, al menos de la parte que desarrollamos en escenarios públicos, pero mi impresión primera fue que todo aquello resultaba excesivo y quizás incluso gratuito.

La casa de Anna Frank bunkerizada parecía una metáfora de algo que me costaba concretar. Enseguida recordé, sin embargo, cómo cerca de la entrada del museo, acodados de espaldas al canal cercano, cuatro o cinco mozalbetes holandeses observaban entre comentarios y risitas a las personas que formábamos la cola; su aspecto no difería de lo que la prensa española suele llamar pudorosamente "estética neonazi".

Un par de días después intenté visitar el Museo Histórico Judío, situado en el corazón del antiguo Barrio Judío (barrio, que no ghetto) de la ciudad. Tenía su dirección, contrastada en varias guías, así que llegué fácilmente hasta el edificio.... pero allá no había placa que identificara museo ni instalación pública alguna. La puerta permanecía cerrada, no había ningún rótulo con horarios de apertura o cualquier otra información, y en todo el exterior del caserón que supuestamente alberga el museo nada delataba su uso interno. Sólo un cartel fijado sobre la reja que cierra un espacio entre dos alas advertía con contundencia a los potenciales intrusos que allí hay dobermans sueltos.

Opté por marcharme, desilusionado. En una ciudad con la fama de abierta y tolerante que tiene Amsterdam, donde desde hace siglos los judíos han tenido la más plena libertad y gozado de la simpatía popular, la memoria judía parece haberse refugiado de repente en las catacumbas.

Y eso es una mala señal, una muy mala señal, para todos, judíos y no judíos: significa que el clima de intolerancia y racismo –el fascismo, en definitiva- han vuelto a Amsterdam, como en los días en que Ana Frank escribió su diario.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Karl Marx, mucho más que un filósofo


Suele decirse que Marx es "un filósofo alemán", y creo que fue Kropotkin quien afinó un poco más, llamándole "patriota alemán" (en pago, Marx le llamó a él "aristócrata ruso"; pienso que los dos tenían razón). Seguro que Marx fue filósofo y fue alemán, ambas cosas hasta los tuétanos, pero también fue muchas cosas más y algunas de ellas siguen teniendo vigencia hoy día.

Cierto que los fundamentos del marxismo son filosóficos, pero la originalidad de la aportación de Marx radica en que no se detiene en la especulación filosófica y rápidamente dá el salto al análisis social y económico, e inevitablemente, a la política. Su legado trasciende con mucho el de sus pares filósofos contemporáneos, entre otras cosas porque Marx hace aterrizar la filosofía en el conocimiento del mundo real y prosaico y permite vislumbrar desde él un horizonte por el que luchar.

Por lo demás, la teorización marxista acaba con Marx. Lo que viene después de él son, en el mejor de los casos, interpretaciones interesadas del corpus marxiano original; en el peor, pura prostitución de las ideas de Marx por individuos y regímenes políticos criminales.

Extender el marxismo hasta las "aportaciones" de los Lenin, Stalin, Mao o el Camarada Arenas, es un abuso semejante a considerar a Rouco Varela coautor del cristianismo en pie de igualdad con Jesús de Nazareth.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Vuelve el jesuitismo al PNV


En entrevista publicada hoy por El País dice Íñigo Urkullu, flamante nuevo líder del PNV, que él "quiere seducir a los vascos y a las vascas, no a España". No me cabe la menor duda de que van a ser muchos los vascos y las vascas que se van a sentir seducidos por éste político con aspecto de galán maduro y guapetón; otra cosa es que tal capacidad de seducción tenga luego traducción política.

En cuanto a la proclamación urbi et orbe del desamor de Urkullu por España -algo que se dá por supuesto en todo nacionalista vasco que se precie-, parece más bien una coz dirigida contra su antecesor en el cargo, Josu Jon Imaz, quien manifestó no hace tanto "querer seducir a los españoles" -hay que ver éstos jóvenes nacionalistas vascos lo subida que tienen la líbido, y eso que se han pasado media vida entre faldas de curas-, propósito que finalmente tuvo similar éxito al logrado por otro nacionalista de pro, éste catalán y convergente, el señor Miquel Roca, cuando lanzó su Operación Reformista "para enseñar a los españoles a hacer política" según sus propias palabras, y finalmente obtuvo 2 diputados en todo el territorio de eso que algunos cursis llaman todavía "el Estado español".

Avisa Urkullu que "su PNV" se va a diferenciar del de Egibar y del de Ibarretxe, que el tiene "su propio estilo" y que dejará "su impronta". O sea que el hombre está dispuesto a zamparse el pastel él solito, sin compartir ni las migajas; vamos, una cosa como lo de Aznar en su día al tomar el control del PP. De ser así, su encumbramiento a la dirección del PNV se revelaría como la más cruel venganza de Imaz para con su propio partido.

Dice otras cosas Urkullu en la entrevista, en la que -cómo no- reparte estopa para el PSOE y Zapatero pero ni menciona siquiera al PP, lo cual no deja de dar pistas sobre por dónde ventea éste caballero los vientos de la Historia. Pero lo más interesante, con todo, que se desprende de ella es la constatación del retorno del jesuitismo como núcleo duro mental de la dirección del PNV. Dicen las malas lenguas que en los útimos años la tradicional influencia jesuítica sobre la formación vasca había mermado considerablemente en beneficio del Opus Dei. Con Urkullu sin embargo, vuelve como mínimo el modo de razonar a lo jesuita. Véase a modo de ejemplo la respuesta dada a una saducea pregunta del entrevistador:

Pregunta: Imaz dijo que primero la paz y luego, la consulta. Usted cita paz y autodeterminación como un binomio. ¿Tiene una jerarquía entre ellas?.

Urkullu: No, no hay un orden. Hay vasos comunicantes.

Así que el señor Urkullu, con esa fineza que le caracteriza, liga paz y autodeterminación "mediante vasos comunicantes". El mensaje es claro: sólo habrá paz si hay autodeterminación. Todos sabemos, él el primero, que eso es mentira, que la autodeterminación ni en Euskadi ni en parte alguna garantiza la paz (que se lo pregunten al IRA, cuyos militantes fueron cazados como conejos durante la guerra civil en la Irlanda recién independizada), y que para que alguna vez haya una consulta sobre autodeterminación con garantías (como en Québec, por ejemplo), antes es ineludible un clima de paz que permita que se realice en plena libertad.

Mientras ETA exista, por tanto, hablar de autodeterminación "haga lo que haga ETA" es apostar por un proceso tramposo. Jesuítico, Urkullu deja caer que paz y autodeterminación son realidades consustanciales, cual siameses unidos "por vasos comunicantes". Es obvio que las elecciones generales están a la vuelta de la esquina y que las palabras de Urkullu van destinadas a galvanizar desencantados, pero tienen el peligro de que haya gente en su partido y fuera de él que las tome al pie de la letra.

No es de extrañar por tanto, que a estas horas algunos cerebros pitecantrópidos que estos días andan a salto de mata por Francia puedan considerar, satisfechos, que con Urkullu aumentan considerablemente las posibilidades de llevar de nuevo al PNV al huerto de Lizarra. Y que en cuanto escampe, podrían comenzar a apretar en esa dirección.

Mal empieza pues Urkullu. Veremos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

El cerdo ibérico, autorizado con reparos en EEUU


Resulta que en el país que ha creado y exportado al mundo el concepto "comida-basura", el jamón ibérico era ilegal hasta ayer por la tarde como quien dice.

Lo crean o no, hasta el año 2005 uno podía ser detenido por los aduaneros yanquis si intentaba entrar en los EEUU con un jamón ibérico, y no porque en el reino de la hamburguesa grasienta se considere tan preciado manjar como una joya contrabandeada sino por todo lo contrario: para los responsables sanitarios norteamericanos el jamón era (y sigue siendo al parecer, dadas las restricciones que aplican) un producto dañino para la salud humana. Más o menos como el vino, al que se suele presentar en películas y telefilmes norteamericanos como un producto peligroso asociado a personas enfermas o simplemente snobs.

Pero no crean que las compuertas de los USA se han abierto alegremente al producto estrella de la gastronomía española: sólo una marca -salmantina, por cierto: la segunda división de los ibéricos, como si dijéramos- ha sido autorizada por los norteamericanos, al ser la única que cumple todos los requisitos establecidos (que el diablo sabrá cúales son). Una fiesta organizada en la embajada española en Washington acaba de celebrar la llegada de los primeros "jamones legales", producto que por lo demás ha tenido una fría acogida entre el consumidor norteamericano. Tanto es así, que los asistentes al acto de presentación fueron mayoritariamente españoles residentes en la capital yanqui.

Aunque parezca increíble, los jamones de cerdo criado cien por cien con bellota, el clásico, excelente y carísimo ibérico extremeño, deberán esperar como mínimo hasta 2008 para recibir autorización de importación en EEUU, sin tenerla garantizada por el momento.

Es obvio que algo no funciona en los esquemas mentales de una sociedad a la que repugna el jamón ibérico, y en cambio es capaz de deglutir a tutiplén grasas insaturadas y otros productos altamente nocivos para la salud en sus populares establecimientos de comida-basura.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Bono, ¿por qué no te callas?


Si hay un político que personifica en España al trepa en estado puro, ése es José Bono.

Después de haber asegurado hace escasamente un año y poco que dejaba la política porque ése era "el regalo de Reyes que me pidió mi hija" (cuando Zapatero lo largó del ministerio de Defensa), ahora retorna impávido a la política profesional luego de haber conseguido atar para sí el cargo de presidente del Congreso si el PSOE gana las elecciones generales de marzo.

No contento con airear ante los medios los términos de su acuerdo con Zapatero, el señor Bono acaba de descolgarse anunciando que el actual presidente del gobierno no optará a un tercer mandato ocurra lo que ocurra en marzo próximo. El mensaje nada subliminal que acaba de lanzar Bono es que acaba de abrirse la carrera por la sucesión de Zapatero, y que él está colocado en primera línea y bendecido por el líder del PSOE.

Nada más lejos de la realidad. Zapatero aborrece a Bono, su ambición sin límites y su proceder tortuoso. Lo soporta porque le necesita en Castilla-La Mancha, donde el PSOE es una finca particular del ex ministro. Por lo demás, estas últimas declaraciones del politicastro manchego sólo han servido al parecer para "exasperar" al presidente y a su entorno en contra suya.

De todos modos, y si algo no se tuerce antes, el sucesor de Zapatero será en realidad sucesora: María Teresa Fernández de la Vega. El chusquero político manchego ya puede ensayar todas las fintas que le plazcan.

martes, 4 de diciembre de 2007

El declive del chavismo


De modo mayoritario aunque ajustado, Venezuela dijo "No" al referéndum-plebiscito convocado por Chávez. La "reforma constitucional" propuesta, de haberse aprobado, representaba un cheque en blanco al chavismo, al que confería poder absoluto para su Presidente de la república/jefe de gobierno durante tiempo indefinido; en vez de "todo el poder para los soviets", todo el poder para el gorila (militar golpista, en argot latinoamericano). Ni Lenin aspiró a tanto. Es a eso a lo que han dicho "no" incluso sectores chavistas.

El error de Chávez fue no medir bien la correlación de fuerzas, y plantear el dichoso referéndum como un plebiscito sobre su persona; ni siquiera sobre su cargo, sino directamente sobre sí mismo. Claro que si fuera capaz de hacer cosas así, Chávez no sería Chávez; por tanto, es lo que tocaba, que el mismo se pusiera el lazo al cuello.

Otro dato interesante es el de la abstención: el 44% de los venezolanos no fue a votar. Se calcula ya que 3 millones de chavistas decidieron abstenerse esta vez.

Al chavismo hace tiempo que han comenzado a abandonarle por la izquierda y por la derecha. Por la izquierda, se le van los sectores populares desencantados con la corrupción y la arrogancia de los nuevos mandamases "bolivarianos". Por la derecha le abandonan aquellos que precisamente crearon a Chávez, gentes como Teodoro Petkoff y Douglas Bravo, es decir, los epígonos de la burguesía ascendente, la "boliburguesía".

Hasta ahora la suerte de Chávez era que frente a él no había nada organizado que valiera la pena, pues la llamada "oposición" no era más que los pedazos mal soldados de la vieja oligarquía venezolana. Pero ahora se le enfrentan a él y su tinglado precisamente una parte de esos burgueses de nuevo cuño que han creado el chavismo, y también una creciente masa de descontentos con esa "revolución socialista" de pacotilla. Esto es así, y no puede negarse; nadie en su sano juicio puede pretender ahora que la mitad del pueblo venezolano son unos traidores a su patria y unos vendidos al imperialismo yanqui y a la monarquía española.

Chávez perdió en las urnas, pero eso tiene poca importancia por el momento. Lo que se ha cuestionado en Venezuela es algo mucho más importante que la continuidad o no del gorila paracaidista en el palacio de Miraflores: a lo que se ha dicho "No" allá de modo mayoritario es al nuevo proyecto de dominación social en América Latina, eso que se ha dado en llamar chavismo: una extraña mezcolanza de populismo social, aventurerismo político, militarismo atroz y mesianismo religioso; un cóctel teñido de xenofobia y fundamentalismo, que se dice de izquierdas pero que en realidad no difiere tanto ni en sus fundamentos ideológicos ni en su praxis política del régimen creado por Mussolini. Lo del domingo fue simplemente el principio del fin de todo eso.

De aquí a no demasiado tiempo empezarán los movimientos para alcanzar un pacto entre la vieja oligarquía venezolana y la nueva boliburguesía. El precio, obviamente, será la cabeza de Chávez y el fin del chavismo como proyecto de "exportación". Puede tardar más o menos, pueden pasar incluso algunos años; en todo caso, el referéndum del domingo marca el inicio del fin de Chávez y del chavismo.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Emprendedores chorizos

Según una información aparecida hoy domingo en El País, la mitad de los empresarios defrauda o justifica el defraudar a Hacienda. O sea, que 1 de cada 2 de nuestros "emprendedores" -que es la forma actual políticamente correcta de llamar a los empresarios- es un chorizo de tomo y lomo, que no contento con apropiarse de las plusvalías que generan sus asalariados le roba cuanto puede al conjunto de la comunidad.

La cosa se ha conocido a partir de una encuesta del ministerio de Economía, según la cual "el 46% de las empresas justifica el fraude fiscal". Son datos del Barómetro Fiscal 2006 realizado por el Instituto de Estudios Fiscales (IEF) del ministerio de Economía y Hacienda.

Según esa información, "la mayor parte de los empresarios ve con buenos ojos este tipo de prácticas cuando éstas se derivan de una situación personal crítica y sirven para "salir adelante".(...) Este colectivo considera el engaño algo "consensual" ya que, en su opinión, todos los contribuyentes lo realizan para conseguir un "cierto equilibrio".

Dado que no parece que la mitad de las empresas españolas estén en crisis y hayan de recurrir a triquiñuelas para sobrevivir -más bien todo lo contrario: sus beneficios no paran de crecer geométricamente, al contrario que los salarios-, la conclusión inevitable es que tenemos una "clase empresarial" integrada al menos en su mitad por verdaderos delincuentes, incluso si se observa el tema desde la manga ancha que en estos asuntos se estila en las "economías de mercado".

Junto a los empresarios, los trabajadores autónomos y los profesionales liberales practican asimismo la evasión fiscal con toda tranquilidad, ya que su control por parte de la Administración es mínimo. En cambio los asalariados, al cobrar por nómina y estar estrictamente controlados, carecen de resquicios a través de los cuales defraudar si fuera su voluntad hacerlo. Es obvio, por tanto que no todos los contribuyentes pueden evadir impuestos, y que los evasores coinciden precisamente con quienes mayores ingresos obtienen: los dueños del capital.

En fin, es sabido que este es el único país del mundo que en cada campaña de la renta arroja sistemáticamente un resultado extraordinario y único en el panorama fiscal mundial: el promedio de ingresos anual declarado por los empresarios es siempre inferior al promedio declarado por los asalariados.

O sea que además de ser unos chorizos, se ríen de nosotros.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Un día feliz para leninistas de derechas

Hoy como hace 25 años, ETA marca a fuego la agenda política española. La sigue marcando en realidad, porque nunca ha dejado de hacerlo.

Ocurre sin embargo, que hace 25 años la derecha -que lo había probado todo para acabar con ETA, incluido desde luego el terrorismo de Estado- cerró filas sin reservas tras el nuevo gobierno, aunque éste fuera socialista.

Es así como entre las actitudes de Juan José Rosón y la de Angel Acebes para con sus respectivos sucesores ministeriales en Interior, media un abismo incolmable: el que separa la lealtad democrática de un partido que aún en plena derrota y desbandada organizativa tuvo altura de miras y pensó en el bien común de todos los ciudadanos, colaborando en un traspaso de poderes ejemplar a fin de sus sucesores tuvieran cuanto antes el timón en las manos, con la vergüenza ajena que produce el comportamiento del gobierno Aznar en las jornadas posteriores al 11-M, durante el traspaso de poderes al gobierno Zapatero y en estos casi cuatro años siguientes, en los que el PP ha saboteado conscientemente todo intento de poner punto final al terrorismo etarra.

En consecuencia, el de hoy es un día feliz para los Alcaraz, Jiménez Losantos y compañía. ETA ha vuelto a matar y ellos se sienten justificados, y sobre todo se ven un poco más cerca de recuperar el poder político. "Cuanto peor, mejor", como decía Lenin. Los muertos del terrorismo empujan al PP hacia La Moncloa, o eso creen estrategas y voceros de ese partido.

Verdaderamente, sólo ETA puede hacer que el PP gane las elecciones generales de marzo próximo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

La Manila vasca. Breve recorrido por el barrio de Intramuros


Publicado en Izaronews, 27-11-2007

Un turista no avisado que pasee por las calles de Intramuros, la vieja ciudad colonial amurallada que fue el epicentro de Manila y de toda Filipinas durante casi quinientos años, se sorprenderá al encontrar varias calles rotuladas con nombres de claras resonancias vascas.

A 12.000 km. de la población vasca más cercana, Legaspi st (sic), Urdaneta st. y Basco st. recuerdan desde sus placas de identificación el papel importante que muchos hijos de Euskalherria jugaron en la vida de la antigua colonia española. Marineros, frailes, soldados y comerciantes originarios del País Vasco se establecieron en estas tierras lejanas en época del Imperio, cuando se decía que Manila era la ciudad más hermosa y rica de Asia. Muchos de ellos quedaron aquí luego de la independencia filipina, y la guía telefónica local ofrece múltiples ejemplos de apellidos de origen vasco.

Ricardo Larrabeiti relaciona hasta 50 nombres de origen vasco en el callejero de Manila. En Intramuros en concreto, y sin ánimo exhaustivo, anoté los tres nombres a los que me refería antes, pero seguro que un repaso cuidadoso daría muchos más.

Legaspi st.:

Miguel de Legazpi, natural de Zumárraga, fue marino y descubridor destacado. Pasó por México, exploró el Pacífico, y fue el fundador de la ciudad de Manila y primer capitán general de Filipinas (mediados del siglo XVI).

Legaspi st. es una calle trasversal de Intramuros, perpendicular a la calles Real y Anda, nervios centrales de la vieja ciudad amurallada.

Urdaneta st.:

Fray Andrés de Urdaneta nació en Ordizia. Tras una estancia en México llegó a Filipinas, donde colaboró con Legazpi. Marinero y explorador además de fraile, el nombre de Urdaneta se asocia a la ruta seguida durante siglos por el “galeón de Manila”, el barco que una vez al año cubría la ruta entre la capital filipina y la ciudad mexicana de Acapulco.

Urdaneta st. se halla junto a la plaza San Luis. Entre diversos edificios de cierto empaque, en Urdaneta st. destaca un caserón bien restaurado que presenta unos ventanales bellamente enmarcados por maderas pintadas en blanco y gris, un conjunto de inequívoco sabor norteño que hace pensar en que probablemente fuera levantado por algún rico comerciante vasco.

Basco st.:

Basco st. es una callecita próxima a la iglesia de San Agustín, uno de los pocos edificios de Intramuros que conservan lienzos de pared originales y por tanto anteriores a la destrucción casi total de la ciudad durante el asalto norteamericano de 1945.

Por el extremo que da a San Agustín la calleja es prácticamente un barrizal sin urbanizar. En el otro extremo hay un puñado de casitas de una planta, reconvertidas en chabolas por el tiempo y la pobreza. Las personas que las habitan desconocen cúal puede ser el origen del nombre de su calle -que antes se llamaba “Basque” en inglés, y ahora “Basco” en tagalo-, y no saben a qué se refiere.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Magia contra razón


En Barcelona, la Guardia Civil ha irrumpido en clínicas autorizadas donde por voluntad de las mujeres afectadas se practica la interrupción de embarazos, deteniendo a propietarios y médicos y llevándose toda la documentación que han encontrado a su paso (según los medios, tanto la concerniente a casos que supuestamente son abortos ilegales como la relativa a interrupciones practicadas en los supuestos, modos y formas señalados por la ley vigente).

Casi al mismo tiempo, un juez instructor de Granada ha citado a declarar a cuatro científicos del Banco Andaluz de Células Madre por sus investigaciones con preembriones, tras la apertura de diligencias previas ante una denuncia presentada por una mujer en Santiago de Compostela, según han confirmado fuentes de la Delegación de Salud de la Junta andaluza. Según la denunciante, el trabajo con preembriones es un "atentado contra la vida" que además es "anticonstitucional", tal como se recoge en la denuncia presentada inicialmente en el juzgado de guardia compostelano.

Vivimos pues en una sociedad donde las garantías constitucionales quedan al albur de creencias fantásticas del tipo "los embriones humanos tienen alma insuflada por Dios desde el momento mismo de la concepción", y de que por ejemplo, comulguen con este tipo de creencias una transtornada de Santiago de Compostela, un juez granadino que parece tener bastante tiempo disponible (será que los casos de corrupción inmobiliaria en su demarcación le ocupan poco), y un oficial de la Guardia Civil en Barcelona que evidentemente "cumple órdenes" de quien puede darlas, que probablemente habrá sido otro juez, en este caso muy preocupado por los derechos de los nonatos y algo menos por los de las mujeres que contra su voluntad los llevan dentro.

A esta clase de situaciones se le llama, lisa y llanamente, inseguridad jurídica. Y dan miedo, por la indefensión que producen.

Recordemos que cuando gobernaba el PP, al actual ministro de Sanidad ya le amenazaron en su día con meterlo en la cárcel si seguía investigando con células madre. Según ha contado el mismo Bernat Soria, el recado le llegó a impulso nada menos que de Ana Botella, a la sazón esposa del entonces presidente del Gobierno español, José María Aznar, y se lo transmitió en persona un fiscal a las órdenes de Jesús Cardenal, entonces Fiscal general del Estado. O sea, que nada de todo esto es nuevo.

Al parecer la denuncia de la señora gallega incluye la petición de que el juez de instrucción granadino que le ha dado curso practique una serie de diligencias, entre las que se incluyen, según el diario Ideal de Granada, "la consignación en el juzgado de artículos publicados por un investigador valenciano."(sic). No es difícil deducir que el tiro apunta directamente a la cabeza de Bernat Soria.

Tampoco hay que extrañarse mucho de que pasen estas cosas. Es obvio que estamos en vísperas electorales, y que la ultraderecha parlamentaria española está sacando toda la artillería pesada en aras a minimizar sus propios daños en marzo próximo; y ya se sabe que los juzgados son una de las debilidades de esta gentuza, entre otras cosas porque saben que allí juegan en casa.

Con todo, y más allá de las motivaciones dictadas por el puro oportunismo electoral del PP, llama la atención y resulta muy preocupante que una parte de la sociedad española continúe anclada en la creencia de que la magia debe seguir imponiéndose a la razón en el ordenamiento de nuestra vida cotidiana. A pesar de todas las modernizaciones y de los avances habidos, ésta sigue siendo en gran parte la España de las mentalidades fijadas en el pensamiento mágico como filtro de todas las cosas.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Marcelino Pan y Casino


El anuncio de que existe un proyecto para levantar un megacomplejo dedicado al juego y al ocio en la comarca aragonesa de Los Monegros, no sólo ha dejado estupefactos a lugareños y forasteros sino que amenaza con convertirse en una de las polémicas de moda en toda España.

No es para menos, pues los detalles del proyecto parecen arrancados directamente del guión de "Bienvenido, mister Marshall". Al parecer, y según se ha anunciado desde los aledaños del gobierno regional que preside el socialista Marcelino Iglesias (en coalición con la derecha regionalista, el PAR), un grupo internacional formado básicamente por "emprendedores" británicos estaría dispuesto a invertir en el sur de la provincia de Huesca 17.000 millones de euros a lo largo de los próximos 10 años, a fin de levantar allí 32 hoteles-casino, 5 parques temáticos, un hipódromo y una plaza de toros entre otras iniciativas semejantes, que se ubicarían en una superficie total en esta fase de 10.000 hectáreas.

No hay que ser muy espabilado para deducir que si esto se lleva adelante no tardarán en haber otras fases sucesivas, en las que florecerán alrededor urbanizaciones formadas por decenas o centenares de miles de viviendas de lujo, con sus jardines privados, sus campos de golf y el resto del acompañamiento que revaloriza estas operaciones especulativas. El negocio sería redondo, porque el metro cuadrado de terreno en Los Monegros debe ser ahora de los más baratos en España. Las plusvalías resultantes serían gigantescas.

Lo primero que cabe preguntarse es quiénes son realmente los "emprendedores" que crearán y explotarán el invento, caso de que cuaje, y de dónde saldrá ese diluvio de dinero que dicen invertirán. Ya sabemos que en todas partes detrás del juego están las mafias y el blanqueo de dinero. Sería rarísimo pues que tras una megaoperación como ésta, que sus mismos promotores dicen dejará en mantillas a Las Vegas, no hubiera dinero sucio a espuertas.

Y es que 17.000 millones de euros no caen del cielo por ensalmo.

Luego hay que evaluar el disparate que supone arrasar una comarca entera y terminar para siempre con un modo de vida que, mejor o peor, ha llegado hasta hoy. Porque no les quepa duda de que si esa bestialidad se lleva a cabo, de Los Monegros no quedará ni el recuerdo; es imposible que un ecosistema frágil y ya bastante machacado sobreviva a un desembarco así. Claro que como Los Monegros es una comarca "desértica", como se hartan de explicar medios de comunicación, políticos profesionales y otros gurús sociales, pues a saco con ella; total el "desierto" está para eso, para montar casinos cuando no hay petróleo.

El que Los Monegros constituya un ecosistema único en Europa carece pues de importancia. Y el que vivan allí -todavía- algunas decenas de miles de personas -0'7 por km, se nos informa-, aún tiene menos. Al cabo ya nos anuncian de entrada la creación de 30.000 empleos, y esa es la golosina que debería fulminar todas las resistencias.

La verdad es que no sé si los 30.000 puestos de trabajo son sólo para el levantamiento de esa fantasmagoría a lo Sodoma y Gomorra del siglo XXI, o incluyen también los múltiples empleos que luego serán necesarios para que todo funcione y a los que probablemente puedan optar los monegrinos de modo preferente; ocupaciones tan atractivas como aparcacoches, prostituta, "segurata" o señora de la limpieza, por poner sólo unos puestos básicos en ese tipo de negocios. En todo caso, esos ya famosos 30.000 empleos no son más que la calderilla de la operación.

Con todo, lo grandioso del asunto es que según cuenta la prensa estos días, el señor Marcelino Iglesias y su gobierno "ven con buenos ojos" (sic) este super-mega-hiper pelotazo. Quién lo hubiera dicho del compañero Marcelino, en cuyas manos tantas esperanzas de renovación socialista aragonesa se pusieron en su día. Luego ya nos empezó a sorprender con su enfoque patriotero a lo Jordi Pujol del tema del agua; pero con esto de ahora nos deja de piedra, como cabezo monegrino, al verlo apostar todo su capital político en la ruleta de los "inversores internacionales" que amparan el descomunal pelotazo.

Habrá que volver sobre este asunto, para ver cómo evoluciona. De momento, crucemos los dedos y a esperar que como en "Bienvenido, Míster Marshall" los americanos, una vez más, pasen de largo.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Fracasa la séptima convocatoria ultraderechista contra el gobierno Zapatero


Rotundo pinchazo de la séptima manifestación ultraderechista antigubernamental convocada en la presente legislatura por el PP-AVT con la excusa del terrorismo etarra.

Los cálculos no engañan. Si en anteriores convocatorias las cifras de asistentes oscilaban entre los 150.000 y los 220.000, a la del sábado 24 de noviembre asistieron escasamente unas 60.000 personas.

Según las mediciones de la web El Manifestódromo, que ilustra su información con fotografías de control tomadas en la manifestación,

"El cálculo arroja un área de 20.600 m2 (superficie realmente ocupada por los manifestantes), con lo que:

Suponiendo 2 personas por m2 resulta una asistencia de 41.200 personas.
Suponiendo 3 personas por m2 resulta una asistencia de 61.800 personas.
Suponiendo 4 personas por m2 resulta una asistencia de 82.400 personas.

A la vista de la densidad media observada sobre el terreno, el espacio entre pancartas, huecos en las aceras, etc... estimamos que la cifra más aproximada es de 61.800 asistentes.

Dada la cifra de 550.000 manifestantes ofrecida por la Comunidad de Madrid, y para el área que hemos calculado, resultaría en una densidad de aproximadamente 27 personas por m2.".

El diario El País obtiene un resultado prácticamente idéntico:

"La ocupación máxima posible en los 196.186 metros cuadrados del recorrido es de 784.744 personas (cuatro por metro). La marcha, sin embargo, sólo logró ocupar en su totalidad la calzada de la plaza de Colón y el arranque de la calle de Genova, hasta la Audiencia Nacional, es decir, una novena parte del espacio total posible, como cualquier ciudadano podía comprobar.

Este diario calculó la asistencia cuando la manifestación estaba totalmente parada, a las siete de la tarde, y mientras se leían los comunicados finales. En total, 62.939 personas. La Delegación del Gobierno ofreció el dato (con planos, fotos aéreas y sistema de cálculo) de 76.875 asistentes. En resumen, sería la de menor participación a tenor de los cálculos de la Delegación del Gobierno y la segunda menos nutrida, a la vista de los datos de EL PAÍS, pero también la segunda menos numerosa para la Comunidad de Madrid".

Ahora ya sabemos por qué el PP intentó desmarcarse de la marcha, a la que finalmente le obligaron a asistir los medios de comunicación que "orientan" las decisiones de ese partido, singularmente la radio de la Conferencia Episcopal Española. Además del partido de la extrema derecha parlamentaria española, asistieron a la manifestación hasta diez organizaciones de carácter netamente fascista, según denunció el pasado jueves el diario digital El Plural.

sábado, 24 de noviembre de 2007

La isla de Pascua en los albores del siglo XXI. Asimilación cultural, impacto de la globalización y renacimiento de una cultura única (y 2)


Aculturación, chilenización y globalización.

La aculturación entre los rapanui es muy fuerte, sobre todo en cuanto se refiere a la cultura material y a la vida cotidiana. La primera percepción por tanto que tiene el viajero es que la asimilación de los rapanui por la cultura estándar chilena es total, y que sólo algunos elementos de carácter folklórico conservan cierta especificidad diferenciada.

Es una percepción engañosa. Más allá de las danzas polinesias al gusto turístico y de la celebración anual de un festival de reivindicación rapanui, late entre los pascuenses aborígenes la conciencia de una identidad cultural diferenciada, que al carecer casi por completo de elementos vigentes en el presente ellos legitiman en un pasado al que idealizan y usan en función de sus reivindicaciones actuales. Un pasado mitificado que para los pascuenses además de ser fuente de orgullo individual y colectivo y lenitivo para la situación presente, es también ingrediente principal en la construcción de una identidad rapanui con clara proyección hacia el futuro.

La chilenización resulta pues un proceso forzado y contracorriente, claramente impulsado por las autoridades chilenas so capa de promover la "integración" de los isleños. Obviamente los principales agentes de esta política asimilacionista son los continentales establecidos en la isla, aunque al menos una parte de éstos termine por mezclarse con la población aborigen. Muchos mestizos se consideran más cercanos a la identidad isleña –entendida ésta en un sentido amplio, no estrictamente rapanui-, que a sus orígenes familiares en el continente.

El domingo 9 de septiembre de 2007, coincidiendo con mi estancia en la isla, se celebró un año más la conmemoración de la fecha en que Pascua fue anexionada por Chile. En esta ocasión los actos oficiales fueron presididos por la nueva Jefa del Estado chilena, Michelle Bachelet.

De hecho, desde algunos días antes la isla había comenzado ha engalanarse para el evento. Muchos automóviles circulaban por Hanga Roa luciendo dos banderitas chilenas en su parte delantera, cada una a un lado del morro del vehículo; algunos otros coches, muy pocos en realidad, circulaban llevando una banderita chilena y la propia de la isla de Pascua (una ballena doble de color rojo sobre fondo blanco), e incluso recuerdo haber visto uno o dos coches con sólo la banderita pascuense. Amén de los oficiales, algunos edificios privados lucían asimismo banderitas. En el exterior de un par de viviendas unas pancartas caseras saludaban a la presidenta Bachelet.

Ese domingo cerraron todos los negocios propiedad de chilenos, y algunas tiendas con dueño europeo; los comercios con propietario rapanui, en cambio, abrieron en su práctica totalidad. Un aparatoso buque de guerra de la Armada chilena montó guardia mar adentro, teniendo Hanga Roa a tiro de cañón.

La ceremonia pascuense del 9 de septiembre es la piedra angular simbólica de la política asimilacionista que el Estado chileno desarrolla en Pascua. Mediante ella se pretende mostrar lo supuestamente irreversible que es la chilenización de la isla, y cómo ésta es aceptada de buen grado por todos los habitantes de Rapa Nui. Es la ocasión pues para mostrar el alto grado de “integración” de mestizos y rapanui en los esquemas ideológicos chilenos. La utilización de los escolares como participantes activos en la ceremonia cívico-militar resulta, en ese sentido, paradigmática.

Y sin embargo, el tono crispadamente patriótico de los discursos políticos, la proliferación de los uniformes de gala por encima de las vestimentas civiles, y el fuerte despliegue de agresivos y nada disimulados policías secretas, hablan de una realidad muy diferente. Las autoridades chilenas saben que Pascua es una colonia, y al margen de la retórica que impregna sus discursos oficiales actúan en consecuencia.

Pero como no podía ser menos, y a pesar de los esfuerzos chilenos, la sociedad pascuense se halla en pleno proceso de globalización, y es ahí donde comienzan a naufragar las políticas asimilacionistas y restrictivas. Ni siquiera en un lugar tan remoto como Pascua es posible sustraerse a los efectos de la globalización, y ante ella caen pulverizadas todas las barreras; las primeras, las restricciones mentales. La modernidad y la postmodernidad han irrumpido casi a la vez en la isla de Pascua, y con ellas el turismo de masas (modestas masas todavía en cuanto a número, pero aún así ya perceptibles). Las mentalidades entran en contacto e intercambian información y puntos de vista. El mundo visto desde Pascua se ensancha, y ya no se limita a Chile.

Muchos rapanui, sobre todo jóvenes, se sienten discriminados en su propia tierra. Con razón o sin ella, se asegura que los mejores puestos de trabajo en la isla –sobre todo, los relacionados con el turismo- se reservan a los “contis”, marginando a los pascuenses rapanui y mestizos. Será cierto o no que existe esa discriminación, pero la idea está ya arraigada y se comenta sin tapujos ante el extranjero europeo.

Además, los rapanui son conscientes de que el turismo constituye una fuente de ingresos que por sí sola bastaría para sostener económicamente la isla, siempre que sus beneficios revirtieran exclusivamente sobre sus habitantes, cosa que ahora no sucede.

A la larga, esa suma de factores –el ensanchamiento del universo mental rapanui merced a la globalización, la conciencia de sentirse discriminados en su propia tierra y por extranjeros, y el tener al alcance de la mano un instrumento económico que haría viable un proyecto político-administrativo propio-, terminará por generar un movimiento político que pretenda dotar a Pascua de una voz propia en el mundo moderno. Más aún que la conciencia de una especificidad cultural, real aunque remota y desfigurada por el tiempo, lo que está lanzando el independentismo pascuense es la necesidad de construir un futuro para toda la comunidad.

Renacimiento o extinción.

Una conversación con un joven rapanui durante un atardecer en Tahai me dio algunas pistas sobre los sentimientos que estos aborígenes albergan en relación con el presente de su isla, y sobre el futuro que desean para ella. Tras dar algunas vueltas a temas colaterales diversos como el fútbol y trivialidades semejantes, me encontré de pronto que la conversación derivaba hacia el impacto del turismo en Pascua; ante mi queja del modo masivo e irresponsable en que residentes y turistas hacen uso de vehículos privados (automóviles, camionetas y motos, principalmente) en un territorio tan pequeño y limitado, el joven me replicó suavemente: “Pero esto es el progreso, ¿no es verdad? Al menos así nos lo explicaron”. Los dos sonreímos.

Es obvio que estos muchachos ya saben que el progreso no consiste en infestar Pascua de automóviles y motocicletas circulando arriba y abajo a todas horas. Y lo que es mucho más importante, empiezan a saber también que hay otra versión del progreso; una versión que además de ser más respetuosa con su propia cosmovisión y con el entorno natural, si se llevara a la práctica les facilitaría con seguridad una vida material mejor que la actual para ellos y para sus descendientes.

Por fortuna, entre los jóvenes rapanui y mestizos es palpable ya el interés por conjugar esa reivindicación de una personalidad cultural propia con una visión moderna y abierta del futuro de su comunidad. Precisamente la generación de rapanui más educada y por decirlo de algún modo, más “viajada” (aunque por ahora sea sólo a Chile), es la que está impulsando el interés por una cultura que hace apenas una década podía darse prácticamente por extinguida.

Sin embargo, éste es aún un esfuerzo minoritario y, como señalaba antes, con traducción todavía más cultural y etnográfica que social y política, que además deberá enfrentar más pronto o más tarde fuerzas contrarias muy poderosas y poco amigas de especificidades, aunque por ahora las autoridades chilenas dejen hacer e incluso potencien la vertiente folklórica de este modesto renacimiento rapanui.

No hay otras alternativas. Si este movimiento de recuperación se estancara y no lograra protagonizar los próximos años en Pascua, el único horizonte que se abrirá ante la cultura pascuense será su completa extinción y substitución por un pastiche mezcla de “chilenidad” y globalización, cuyas referencias más genuinamente pascuenses serán la famosa película de Kevin Costner y las danzas para turistas interpretadas por chicas con poca ropa.

La extinción completa y para siempre de una joya única como es la cultura de Rapa Nui, es un lujo que la Humanidad no debería permitirse. Algo habrá que hacer pues, también desde otras orillas.

viernes, 23 de noviembre de 2007

El PP los cría, y ellos se juntan


Francisco Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, y Ricardo Saénz de Inestrillas, conocido dirigente fascista madrileño, se saludan complacidos en una de las manifestaciones convocadas por la asociación que lidera Alcaraz (foto cortesía de El Plural, edición del 22-11-2007).

Sobran los comentarios.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Fernando Fernán Gómez, el último cómico

La profesión de cómico –es decir, de actor teatral dicho a la antigua usanza-, ha gozado siempre de un prestigio siniestro entre los elementos reaccionarios de nuestro país. Prueba de ello es que hasta entrado el siglo XX los cómicos no podían ser enterrados "en sagrado", al ser considerados gente de vida licenciosa y por lo común sostenedores de ideas disolventes para el orden social establecido.

En ese sentido Fernán Gómez ha sido un cómico arquetípico, además de un actor, director, guionista y escritor de enorme talla. Durante más de medio siglo el teatro y el cine españoles han gozado de su creatividad y solvencia, y sobre todo de ese talante –como se dice ahora- que Fernando dejó impreso en su obra, impregnada por entero con el fuerte espíritu lúcido y crítico de su autor. Al cabo, y por encima de todas las cosas, Fernando Fernán Gómez ha sido un sólido intelectual, cuyas historias representadas o contadas han hablado siempre, y en en ocasiones con crudeza, de la realidad social española.

Entre el joven espigado y pelirrojo que en los años cuarenta debutó en el cine, haciendo de novio frescales pero con buen corazón en aquellas películas tontorronas que se rodaban durante el primer franquismo, y el anciano que se despidió de las pantallas con su maravillosa composición en "El abuelo", retrato preciso del crepúsculo de toda una clase social –la aristocracia rural norteña-, Fernán Gómez interpretó todo tipo de personajes y a todos se entregó con honestidad insuflándoles vida y veracidad. Nunca rechazó una propuesta de trabajo, porque humildemente consideraba que él no era quién para rechazar nada; a todo papel que representó supo sacarle jugo e interés, en ocasiones incluso por encima de las posibilidades del guión.

Ya en los años cincuenta comenzó a dirigir, tomando el control completo de sus realizaciones. Así, el cine y el teatro dirigidos por Fernán Gómez tuvieron siempre un sello especial, analítico y crítico sin catecismos ni envaramientos. Nadie como Fernán Gómez ha narrado la vivencia de la guerra civil por quienes quizá más directamente la sufrieron, las clases populares urbanas. En ésa extraordinaria pieza teatral que es "Las bicicletas son para el verano", que luego llevó al cine Jaime Chávarri con acierto y buen elenco de actores, se dibuja con emoción auténtica, sin concesiones sensibleras ni discursos mitineros, la historia de una familia cualquiera en un Madrid al que el cerco fascista convirtió a su pesar en "capital de la gloria".

Rojo impenitente y a la vieja usanza, sus amigos fueron gente de farándula y convicciones de izquierda. Con Adolfo Marsillach y Alfonso Guerra, caracteres por lo demás muy similares al suyo, formó un trío que sólo la muerte pudo disolver. Durante muchos años, por lo demás, le han acompañado el cariño, los cuidados y la discreción de Emma Cohen.

Personalmente siempre recordaré a Fernando Fernán Gómez por su papel en "El amor del capitán Brando", donde interpretaba a un republicano exiliado que retornaba, cincuentón y cansado, a su pueblo castellano, y donde se iba a la cama nada menos que con la Ana Belén de los sueños adolescentes de tantos de nosotros.

Para la historia de la coherencia personal e intelectual, en fin, quedará su último gesto, cuando ya viejo y enfermo y sin siquiera poder hablar presidió en silla de ruedas la lectura del manifiesto contra la guerra de Irak, en el centro de aquella tribuna repleta tras la macromanifestación madrileña que mostró al mundo el sentimiento del pueblo español contra el aventurerismo imperialista de Bush y Aznar.

Fernando Fernán Gómez, de oficio cómico, el mejor durante mucho tiempo y acaso el último, que descanses en paz.

martes, 20 de noviembre de 2007

La isla de Pascua en los albores del siglo XXI. Asimilación cultural, impacto de la globalización y renacimiento de una cultura única (1)



Un lugar de leyenda.

Rapa Nui (Isla Grande, en lengua polinesia) es un peñasco de forma triangular y 160 km. cuadrados de superficie que aflora en solitario, rodeado por la inmensidad del Océano Pacífico. Refiriéndose a la situación de la isla que constituye su hogar, los ancianos rapanui dicen con humor que en realidad no es que ellos vivan aislados, sino que el resto del mundo está lejos.

Y en cierto modo, es así. Situada a 2200 km. de la tierra más cercana, la isla Pitcairn, a 3.700 km. de la costa del continente americano y a 4.500 km. de Tahití, Rapa Nui ha constituido durante milenios un microcosmos cerrado sobre sí mismo y en cierto modo autosuficiente, tardíamente poblado y aún más tardíamente incorporado a eso que antes se llamaba “la civilización”.

Los polinesios desembarcaron en la isla y comenzaron a poblarla hacia el siglo VI de nuestra era. La llamaron en su lengua Te Pito o te Henua, es decir “El Ombligo del Mundo”. Cuenta la leyenda fundacional aborigen que los primeros hombres que pusieron pie en Rapa Nui fueron los Siete Exploradores enviados por el Ariki Hotu Matu'a, quien sería el primer rey conocido de la isla; sin embargo, va cobrando fuerza la hipótesis de que ésta seguramente ya estaba poblada entonces. ¿Por quién y desde cuándo? Aún no hay indicios claros que avalen esa suposición.

La conversión en colonia chilena.

El conocimiento de que existía Rapa Nui no llegó a Europa hasta el siglo XVIII. Fue el día de Pascua de 1722 cuando la isla fue avistada por vez primera por un europeo -un navegante holandés-, recibiendo por ese motivo el que hoy sigue siendo su nombre oficial, aunque también se la conozca por su antiguo nombre polinesio y algo menos, por el que le dieron los nativos pascuenses.

Convertida en puerto de escala en las navegaciones oceánicas del Pacífico, intereses peruanos y chilenos pugnaron por el control de la isla a lo largo del siglo XIX. En ese período sus habitantes vivieron los años más negros de su historia; la población autóctona estuvo a punto de desaparecer, víctima de los traficantes de esclavos y de las epidemias.

A finales del siglo XIX, Policarpo Toro, un aventurero chileno, logró forzar a los jefes rapanui a aceptar un tratado que en la práctica convertía a la isla en una colonia de Chile. Se arrebataba la posesión de la tierra a los isleños –si bien en su interpretación del tratado los rapanui afirman que en él se cedía “lo de arriba pero no lo de abajo”, es decir el terreno pero no el territorio- y se les convertía en extraños en su propia casa. Confinados tras una cerca de alambre espinoso que les separaba de las que habían sido sus tierras, ahora en manos de extranjeros, ni siquiera se les permitía a los nativos ir a Hanga Roa, el pequeño pueblo que ejerce como capital de la isla, y se les prohibía además salir de ésta.

La presencia en un territorio tan pequeño de la Armada de Chile y de otros elementos militares de ése país se hizo –y es todavía- asfixiante, además de injustificada. El supuesto temor chileno a una invasión de sus costas por otro país que usara la isla de Pascua como base de partida para el ataque, no es más que una excusa de geoestrategia decimonónica.

Sólo en 1966, tras un levantamiento aborigen duramente reprimido y una posterior y fuerte campaña de prensa en los medios de comunicación chilenos, se abolió el apartheid de hecho que imperaba en la isla y se les concedió a los rapanui la nacionalidad chilena. Hoy, la isla de Pascua forma parte de la provincia de Valparaíso, de la cual, como decía antes, dista 3.700 km.

Testimonios europeos del desastre.

La primera referencia de enjundia literaria sobre Pascua la dio el escritor Pierre Loti, quien visitó la isla en 1872 durante un viaje a bordo de una fragata de la Armada francesa en la que servía como guardiamarina.

A pesar de su juventud, Loti describió con maestría el estado de postración en el que vivían los nativos rapanui, así como el proceso de desaparición de sus referentes culturales. En aquella época ya nadie recordaba qué significaban los moais, las esculturas labradas en piedra volcánica, que yacían derribados por tierra desde hacía siglos. El culto substitutivo en honor del dios Make-Make había celebrado su última ceremonia del Hombre-Pájaro apenas cinco años antes de la visita de Loti.

Ya en el siglo XX, se estableció en la isla el misionero alemán Sebastián Englert. El sacerdote se apasionó pronto por la cultura rapanui, convirtiéndose en el primer y acaso el más importante estudioso que haya abordado su conocimiento desde la antropología cultural. Su trabajo de campo etnológico en Pascua sigue siendo hoy referencial para el conocimiento de esta cultura.

Englert no fue solo un entregado investigador. También dedicó una gran parte de su tiempo a la divulgación, publicando libros y dando conferencias sobre la cultura pascuense. Sin embargo, no parece que el padre Englert estuviera muy preocupado por las miserables condiciones materiales de vida en que vegetaban los aborígenes contemporáneos suyos, y tampoco por el dominio explotador que los propietarios chilenos ejercían sobre la isla y sus escasos recursos.

Apenas un año antes de que el cura Englert llegara a Pascua, Alfred Métraux y un pequeño grupo de investigadores residieron en la isla durante seis meses, dedicados a la sistematización de cuanta información oral sobre la cultura pascuense pudieron recoger sobre el terreno. Fruto de ese trabajo fue un libro menos conocido que las obras del capuchino alemán, pero no por ello menos importante: “La isla de Pascua”. En este volumen imprescindible se hace un repaso somero pero solvente de la historia, sociedad y cultura pascuenses, y en su prefacio se traza un breve y agudo retrato de la sociedad rapanui a mediados de los años treinta del pasado siglo; una sociedad a la que Métraux describe sumida en el abandono, la ignorancia y la explotación.

Población, sociedad y economía contemporáneas.

Se calcula que en Pascua residen de modo permanente unas 3.700 personas. En los últimos años se ha establecido en la isla un número importante de chilenos –los “continentales”, o “contis”-, que ocupan puestos de trabajo en el sector turístico y el pequeño comercio. Se trata de una inmigración que busca mejorar su estatus económico, aprovechando para ello las facilidades que el gobierno chileno otorga a los colonos y también el reciente despegue del turismo en este rincón del mundo (unos 50.000 visitantes al año).

Así Pascua se ha ido “blanqueando”, aunque subsista una importante población mestiza y una población rapanui mayor de la que reconocen las instancias gubernamentales y turísticas chilenas, para quienes los aborígenes de la isla sumarían escasamente medio centenar de individuos. Otras fuentes calculan la población rapanui en un millar de personas.

Algunos extranjeros de origen europeo han instalado prósperos negocios en la isla, todos relacionados con el turismo: la mayoría de los hoteles, restaurantes y tiendas de mayor categoría que funcionan en Hanga Roa son propiedad de europeos establecidos en la isla. Los chilenos por su parte acaparan casi todos los comercios que ofrecen precios asequibles para los residentes, en tanto los mestizos y los rapanui explotan algunos humildes pequeños negocios familiares, que en general son los que están más en consonancia con el ambiente y el espíritu tradicionales de la isla.

La presencia de los militares chilenos, especialmente de las instalaciones y el personal de su Marina, es omnipresente y destaca en un espacio tan reducido; tampoco es muy discreta la presencia de policías de paisano. Semejante despliegue parece tener que ver más con la arraigada mentalidad autoritaria chilena que con hipotéticos conflictos que pudieran originarse en una isla pequeña, habitada por gente amable y hospitalaria y a la que por razones obvias accede un número reducido de turistas. La seguridad en Pascua es absoluta.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Antifascistas, provocadores y una policía de pueblo


En Madrid, una manifestación antifascista celebrada en el centro de la ciudad y a la que han asistido miles de personas se ha desarrollado sin ningún incidente, una vez que se denegó autorización gubernativa a la marcha fascista que bajo el lema “José Antonio, asesinado por los socialistas”, se pretendía desarrollar en sus proximidades en homenaje al fundador de Falange, el partido fascista español. En relación con la marcha antifascista la policía española ha estado relativamente discreta, y desde luego se ha abstenido de intervenir contra los participantes en una demostración pacífica y responsable.

Por el contrario, en Barcelona una manifestación no autorizada de unos pocos centenares de individuos “antisistema” ha degenerado en una batalla campal con destrozos desproporcionados, habida cuenta el reducido número de participantes en esta acción de verdadero terrorismo callejero. La responsabilidad última del desbarajuste vivido compete a los “mossos d’esquadra”, que se han mostrado incapaces de controlar la situación a pesar de que sus efectivos sobre el terreno eran similares o superiores a los reunidos por los manifestantes. Decenas de agentes han resultado contusionados, y alguno herido de cierta gravedad; incluso ha habido un intento de asalto a la sede de la Conselleria d’Interior.

La diferencia entre los efectos de una y otra concentración radica en un hecho diferencial fundamental: mientras que en Madrid se manifestaban pacíficos ciudadanos corrientes, quienes lo hicieron en Barcelona no eran más que la versión local de la “kale borroka”: grupúsculos de gamberros que usan la contestación política para cometer desmanes; fascistas, en suma, aunque ellos alardeen de ser contrarios al sistema. Por si esto fuera poco, hay que añadir en el debe barcelonés un dato muy preocupante: una vez más, como decía antes, a los “mossos d’esquadra" se les han ido de las manos unos incidentes callejeros urbanos, y para sofocarlos han tenido que recurrir de nuevo a una violencia extrema.

Otro fracaso estrepitoso pues de la policía autonómica en Barcelona y su área metropolitana, y una muestra más de su incapacidad para dar respuesta adecuada a las exigencias que toda gran urbe plantea a un cuerpo policial con competencia exclusiva en el mantenimiento del orden público.

Por desgracia para los barceloneses, la policía autonómica catalana sigue siendo un cuerpo policial ruralista y comarcano, al que la complejidad de los problemas que debe afrontar en entornos urbanos como el nuestro le viene grande. Barcelona no es Vic, pero nuestros rectores políticos y policiales siguen al parecer sin entenderlo.