jueves, 11 de diciembre de 2008

No al desalojo de ANV de los ayuntamientos vascos


Este país está perdiendo la chaveta a pasos agigantados. La cosa empieza a dar miedo.

Resulta que tenemos a la “clase política” (y a los medios de todos los colores que tiran de ella) absorta en el problema de ver cómo echar de los Ayuntamientos del País Vasco a la última franquicia de ETA, y ello sin que se note mucho que entre todos nos estamos pasando la legalidad vigente por el forro de los cojones. Y eso mientras un tipo como Carlos Fabra, acosado por un sinfín de casos judiciales abiertos por corrupción, sigue tan pancho en su trono de cacique-presidente de la Diputación provincial de Castellón. ¿Nos estamos volviendo todos locos o qué?.

Porque si de lo que se trata es de salir en el Telediario diciendo más o menos que “gracias a mí y a mi partido hemos echado a ETA de los Ayuntamientos”, pues se envía a la Guardia Civil o a la Brigada Paracaidista dándoles carta blanca, y listos. Pero no parece que ése sea el procedimiento civilizado; como tampoco lo es usar una ley de carácter administrativo, la que regula la actividad de los ayuntamientos, para desalojar a ANV de ellos, ya que ésa es una decisión eminentemente política.

Naturalmente hay más que dudas en el Gobierno (y entre la gente sensata) acerca de si se puede “proceder” en el modo en que la perrera mediática y su terminal política, el PP, incitan a actuar, sin pagar por ello elevados costes en credibilidad política dentro y fuera de España. A ver si nos entendemos: a mí el niñato ése que preside el Ayuntamiento de Azpeitia me parece un tonto del culo al que se le debería caer la cara de vergüenza por estar donde está representando los intereses de sus amos de ETA; todos sabemos que es así, pero eso se le ha de probar. Y mientras tanto no se le puede echar “por decreto” del cargo, so pena de cargarnos las bases mismas del sistema que decimos defender. A ese tipo y a sus colegas, en todo caso, hay que apearlos de la alcaldía de la única forma democrática posible: mediante una moción de censura apoyada por la mayoría de los miembros del Consistorio.

Y aún así, yo al menos sigo sin verlo claro: ¿acaso alguien ha inculpado judicialmente al alcalde de Azpeitia de ser miembro de una organización terrorista o funcionar como títere suyo? Porque si no ha sido juzgado por eso y ni siquiera nadie le ha acusado formalmente ¿por qué entonces hay que echarle de la alcaldía? ¿No es mientras tanto un ciudadano como cualquier otro, y sujeto por tanto de los mismos derechos?.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El verdadero rostro del fútbol en España


Contra lo que se nos quiere hacer creer desde los medios, en España la violencia en el fútbol no es cosa privativa de algunas docenas de “ultras” sino un fenómeno social muy extendido y con amplias complicidades. Sucede que en pocos otros países se dá como aquí una complicidad tan estrecha entre clubs, medios y hooligans. Quizá porque en ningún otro país del mundo el fútbol mueve tanto dinero -y dinero tan sucio- como en España.

En España, el fútbol es vehículo del blanqueo de capitales procedentes del ladrillo y de toda clase de tráficos ilegales. Se compran y arreglan partidos, competiciones, y lo que haga falta, y todos contribuyen a taparlo, empezando por la llamada “prensa deportiva”, que vive a sueldo de los clubs. Mueren en el terreno de juego futbolistas -deportistas de élite en plena juventud-, y no se hacen autopsias ni se abre ninguna clase de investigación. Se prometen querellas judiciales contra medios extranjeros que acusan a los principales clubs españoles de planificar y ejecutar sistemáticamente el dopaje de sus futbolistas (portada de Le Monde, hace dos años), y ni hay querella que restituya el “honor” de esas sociedades de bandoleros ni nadie pregunta por qué no han ido a los tribunales como amenazaron. Y en fin, los hooligans de los clubs españoles viajan y entran a los partidos por cuenta de esas sociedades deportivas, tienen locales en las propias instalaciones de los clubs y reciben toda clase de favores y atenciones de directivos y jugadores.

El fútbol español vive al margen de todo control y toda ley, y se siente tan fuerte que es incluso capaz de desafiar al Gobierno español cuando éste, tímidamente, le insta a "democratizar" sus estructuras dirigentes. Personajes sin escrúpulos, verdaderos delincuentes, han campado y campan en él a sus anchas. Y nadie hace nada.

En la imagen, un grupo de Ultrasur (fascistas seguidores del Real Madrid), durante un partido de competición oficial.

martes, 9 de diciembre de 2008

La Virgen de la Constitución y otras fiestas de guardar


Resulta que este fin de semana “puenteril” me he hartado de oír en la radio que el día 6 de diciembre (Día de la Constitución, fiesta oficial) abrían los comercios en toda España, y que en especial El Corte Inglés (ya saben, uno de los tres pilares sobre los que se asienta la identidad y la unidad españolas, junto con la Liga de Fútbol Profesional y la Guardia Civil) estaba esperando nuestras compras en un montón de provincias, incluida desde luego la Comunidad de Madrid (esa donde se defiende a capa y espada la Constitución de 1978, dicen). Vale, pues dos días después, el día 8 de diciembre (La Virgen de No Sé Qué Coño Virgen, asimismo fiesta oficial aunque sea de “rebote”), todo estaba cerrado, chapado, closed… ¡hasta El Corte Inglés madrileño!.

Yo me pregunto qué mierda de Estado no confesional es éste, que además de hacer festivo oficial (único país del mundo, junto con Italia) el día en que a mediados del siglo XIX el Papa Pío IX se inventó el dogma de la Inmaculada Concepción (entre la rechifla de la mayoría de intelectuales católicos de la época, todo hay que decirlo), permite que en la festividad civil más importante del año se abran los comercios como un día laborable cualquiera y en cambio secunda el cese de toda actividad laboral en un día dedicado a la mayor patochada del calendario católico.

Pues menos mal que al decir de la perrera mediático-clerical, Zapatero y su Gobierno persiguen sin descanso a la Iglesia católica. Si la llegan a proteger y promocionar, les ponen directamente el culo.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Viva la República, y viva el Borbón


Quienes conocen al diputado de ERC Joan Tardà dicen de él que es buena persona, tímido y muy educado. Incluso alguien tan poco sospechoso de simpatizar con Tardà y con sus ideas como es José Bono, se manifestaba esta mañana en ese sentido y decía que había que perdonarle el exabrupto de ayer, cuando en un acto de las Juventudes de ERC al señor Tardà se le calentó la boca y terminó su perorata con un "Visca la República i mori el Borbó!", que ha sonado como un cañonazo en el Madrid político-mediático que celebraba el 30 aniversario de la Constitución española de 1978.

Para acabarla de arreglar, parece que los compañeros del señor Tardà explicaban esta mañana que el grito se refería "al primer Borbón", Felipe V, ya que al parecer quienes lo inventaron fueron los austracistas catalanes de la época de la Guerra de Sucesión. Si realmente fuera así, si Tardà le hubiera deseado la muerte a Felipe V, la verdad es que llega un poco tarde porque el primer Borbón español, nacido Felipe d'Anjou, francés y sobrino de Louis XIV, lleva más de 250 años pudriéndose en la cripta de El Escorial. Yo con todo, estoy convencido de que Tardà no le deseaba daño a nadie, vivo o muerto, y que simplemente se dejó llevar por el ambiente mitinero de una organización juvenil tan aguerrida como es la de su partido; Joan Tardà se embaló en su discurso ante un auditorio predispuesto y acabó profiriendo una estupidez supina en el día menos apropiado, eso es todo. Si alguien tiene que darle un coscorrón a Tardà son los dirigentes de su propio partido, a los que ha dejado en evidencia en sus titánicos esfuerzos por mostrar que ERC es un partido serio, maduro y responsable.

La cosa no debería pues pasar de aquí. Pero sucede que en la Villa y Corte este tipo de incidentes chuscos son acogidos como agua de mayo por la perrera mediática (ultra)derechista y sus terminales políticas en el PP, así que en pocas horas ya tenemos vestiduras rasgadas a tutiplén y coro de beatos políticos exigiendo que Tardà entregue su acta de diputado e incluso que sea procesado. De momento nadie ha gritado "¡Muerte al republicano!", pero todo se andará. Vivimos en una democracia de tan baja intensidad, que cuando alguien de "izquierdas" -en realidad, el señor Tardà y su partido son la derecha pequeñoburguesa catalana presentable políticamente y no un partido de izquierdas- , hace o dice una tontería pareciera que el mundo entra inmediatamente en crisis y estuvieran a punto de sonar las trompetas del Apocalipsis por su culpa. En cambio cuando es alguien de derechas quien la lía, no sólo se le ríe la gracia y se le disculpa sino que se considera un tanto que acaba de anotarse a su favor y en contra de las izquierdas. Tenemos bien reciente el ejemplo de Esperanza Aguirre llamando "miserables" y "repugnantes" a quienes hemos criticado que huyera de Bombay dejando abandonado a su séquito; en vez de pedir una investigación oficial sobre esa conducta, ella sí miserable y repugnante, los medios afines a la derecha española aplauden el desparpajo y el cinismo conque suele conducirse esta individua que hoy preside la Comunidad de Madrid.

A Joan Tardà le van a llover las bofetadas a pares por haberse comportado en un mitin como un gilipollas voceras, y no como el político bregado y convencido de sus ideales que es. Dejemos los deseos de muerte -aunque sean para alguien que falleció hace dos siglos y medio- a aquellos que son los seguidores modernos de aquél orate que en un paraninfo universitario gritó el siniestro "¡Viva la muerte!". Efectivamente, lo propio de la derecha en España ha sido, desgraciadamente, no sólo desear la muerte de sus enemigos políticos sino llevarla a cabo con verdadero frenesí; aún andamos pidiendo permiso a los jueces para abrir las fosas comunes adonde arrojaron a nuestros mayores hace setenta años. Lo propio de los republicanos por contra, señor Tardà, es desear una larga y feliz vida a todos en un país libre, democrático, próspero equitativo y justo, es decir, en la República con la que tantos soñamos.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Judíos, moros y cristianos


Hace cuarenta y tantos años, siendo yo un crío, me visitó el eminente oculista Joaquim Barraquer (padre). Tras explorarme y diagnosticarme astigmatismo miópico, llamó a varios colaboradores y les explicó en mi presencia que ciertas características oculares y de estructura ósea facial mías remitían a una ascendencia remota originaria de Extremo Oriente. Como digo, yo entonces era un niño que comenzaba el colegio, pero esas palabras del eminente médico se me quedaron grabadas para siempre. En aquellos tiempos aún no se hablaba de genética, al menos para el gran público.

Hoy día la genética está de moda, y algunos estudios que se están realizando vienen a corroborar esas ideas de que los humanos somos gente de culo inquieto, animales migrantes que a lo largo de la historia de nuestra especie no hemos parado de ir de aquí para allá. Recuerden además que los seres humanos compartimos el 99% de nuestro material genético con los chimpancés y el 65% con las moscas; qué no compartiremos pues con otros individuos de nuestra misma especie con los que nos hemos ido cruzando por el camino.

Uno de estos estudios acaba de hacerse público y arroja resultados sorprendentes y apasionantes al tiempo. Resulta que, como titula El País de hoy "El 30% de los españoles tiene huella genética de su origen judío o magrebí". Concretamente, un 11% serían (seríamos) descendientes de norteafricanos y un 20% de sefardíes; estamos hablando de cuatro millones de españoles "moros genéticos" y otros ocho millones de "judíos genéticos". Así que ya ven, de purezas raciales por estos pagos nada de nada.

El estudio lo ha llevado a cabo "un consorcio de científicos británicos, españoles, portugueses, franceses e israelíes". Los datos genéticos que han recogido dan cuenta de "un alto nivel de conversión, voluntaria o forzosa, impulsada por episodios históricos de intolerancia social y religiosa, y que condujo a la integración de los descendientes". Traducido al lenguaje común, resulta que las expulsiones de judíos en época de los Reyes Católicos y de moriscos en la de Felipe III se limitaron a las poblaciones que persistieron en su fé y su cultura originarias, pero no pudieron alcanzar a quienes de grado o por fuerza habían adoptado las cristianas; diluidos entre la población cristiana, éstos pasaron desapercibidos y se mezclaron con el grupo étnico-cultural mayoritario hasta perder la memoria de su origen.

Lo más curioso del caso es que la mayoría de descendientes de "cristianos nuevos" se concentran en zonas donde en principio no se pensaba que la influencia de esos ancestros hubiera sido grande. Por ejemplo, los descendientes de norteafricanos ("moros") se concentran en un 20% en Galicia y en un 22% en Castilla-León, dos de las zonas más aparentemente "arias" de la Península, en tanto los cromosomas de origen sefardí aparecen distribuidos por todo el territorio de forma más equilibrada, salvo en el noreste de Castilla, Catalunya y los Pirineos, donde son casi inexistentes. La explicación de los científicos es que los magrebíes que residían mayoritariamente en Andalucía, Valencia y Murcia fueron expulsados al no adjurar de su fé, y en cambio los pocos que habían en el noroeste peninsular aceptaron el cristianismo y se diluyeron entre la población, a la que en generaciones siguientes fueron traspasando su información genética; del mismo modo, las grandes concentraciones de judíos practicantes en Catalunya debieron salir del país quedando apenas unos pocos conversos, en contraste con el resto de España donde una gran cantidad de conversos, "cristianos nuevos", se habrían mimetizado rápidamente entre el resto de la población, persistiendo su rastro genético hasta hoy.

Un tema apasionante, sobre el que habrá que volver.

jueves, 4 de diciembre de 2008

ETA: Asesinar el AVE, impedir la modernidad


A finales del siglo XIX y principios del XX, los caciques rurales de la España profunda se negaban a que los trenes pasaran por sus pueblos: "el tren traerá el comunismo", decían. Los neocarlistas etarras hacen suyo el razonamiento cavernícola y están dispuestos a lo que sea con tal de frenar la construcción de la llamada "Y vasca", es decir el proyecto de llevar el AVE al País Vasco.

Ocurre que el AVE tendrá la virtud de meter de modo irremisible la modernidad en las comunicaciones del País Vasco, integrándolo en un continuo ferroviario europeo que abarca de Copenhague a Sevilla; el "espléndido aislamiento" del pequeño y autárquico país con el que sueñan los descerebrados de ETA, quedará así fulminado para siempre el día que el tren de alta velocidad coloque a Euskadi en el mapa de las comunicaciones de Europa.

Ayer ETA asesinó a uno de los principales empresarios vascos comprometidos con la construcción de la "Y vasca". Mediante este crimen los etarras tratan de esparcir el mensaje mafioso de que quien participe ahí se juega la vida; puro chantaje gansteril al servicio de un objetivo inmundo y profundamente reaccionario. En ocasiones anteriores ya han recurrido al mismo método, pero el de ayer fue un acto de desesperación casi terminal ejecutado por un grupo de gente que ve mermar día a día su influencia social, y que teme perderla por completo en cuanto el AVE entre en funcionamiento.
La suya es una batalla perdida; no se puede cerrar el paso a la modernidad, como no se puede detener el mar con las manos. Por eso es aún más absurdo e inútil este nuevo crimen.

martes, 2 de diciembre de 2008

El gobierno Aznar colaboró activamente en las deportaciones a Guantánamo


A Aznar siempre le han gustado los "vuelos raros". Su primera gira por América Latina la realizó a bordo del jet privado de Jorge Mas Canosa -famoso empresario cubano-norteamericano financiador de conocidos terroristas anticastristas, como Luis Posada Carriles-, en el que poco antes había viajado un reputado narcotraficante afín a Mas Canosa. Más tarde, apenas tomar posesión como presidente del gobierno español, el señor Aznar acuñó aquella siniestra frase: "teníamos un problema, y lo hemos resuelto", en relación con la expulsión vía aérea de decenas de inmigrantes africanos, que luego de ser drogados fueron embarcados en un avión y presuntamente trasladados a un país africano tras sobrevolar el Atlántico... aunque nunca más se volvió a saber nada de ellos.

Ahora se destapa un escándalo de proporciones gigantescas, al documentarse que el gobierno Aznar no sólo conocía que los servicios secretos norteamericanos estaban usando aeropuertos españoles para trasladar secuestrados a Guantánamo, sino que autorizó expresamente ese uso del territorio de su país y además, maniobró para ocultar a la prensa y la opinión pública lo que sabían perfectamente era un comportamiento ilegal que vulneraba el Derecho internacional. Es decir, estamos ante la confirmación de la participación de Aznar y su gobierno en hechos delictivos probados, en los que se involucraron con plena conciencia de lo que estaban haciendo y la voluntad de hurtar su conocimiento para escapar a posibles responsabilidades posteriores.

Aquí ya no se está hablando simplemente de apoyo político y logístico a las posiciones internacionales imperialistas agresivas de la Administración Bush (encarnado gráficamente en la famosa foto de las Azores); lo que acaba de explotar es la confirmación de la participación directa del gobierno español aznarista en la trama criminal que organizó el secuestro, deportación, encarcelamiento ilegal, torturas y posibles asesinatos de personas que en unos casos eran simples combatientes en las guerras sostenidas por EEUU en Oriente Próximo y Asia Central, y en otros civiles cuya ideología no era del agrado de las autoridades norteamericanas (entre estos últimos, hay un buen puñado de ciudadanos europeos de religión musulmana). A la luz de la documentación que ha comenzado a publicar El País, en este megaGAL de alcance planetario estarían nada presuntamente metidos hasta los codos el propio Aznar como jefe de Gobierno y sus ministros Josep Piqué, de Asuntos Exteriores, y Federico Trillo, de Defensa, además de un reguero de mandos militares españoles asesorando y participando directamente en su puesta en marcha, como el vicealmirante Calvo, y desde luego miembros del aparato diplomático español, como Miguel Aguirre de Cárcer. El propio Calvo escribía entonces: “Considero [que] debe tenerse en cuenta la posibilidad de que alguna de las personas transportadas tengan nacionalidad europea y sopesar las consecuencias legales”; es decir, toda esta gente sabía perfectamente lo que estaban haciendo.

Otros nombres implicados por parte española que aparecen en la documentación ya publicada resultan aún más significativos, y dan idea del alcance de esta verdadera conspiración gubernamental para delinquir: "Miquel Nadal, secretario de Estado de Asuntos Exteriores; Javier Jiménez-Ugarte, secretario general de Política de Defensa, y Ramón Gil-Casares, director del departamento de Internacional y Seguridad del Gabinete del Presidente del Gobierno y, en consecuencia, principal consejero de José María Aznar en asuntos de política exterior" (El País 1-12-2008).

Fue así como se autorizó que decenas (cientos, quizá) de vuelos secretos llevando "trasladados forzosos" a Guantánamo usaran aeropuertos civiles e instalaciones militares en suelo español. Alguien va a tener que pagar penalmente por esto.

En la fotografía que ilustra este post, un avión de fabricación española usado por la CIA en un aeródromo de las islas Azores. (El País, 24-11-2005).