martes, 2 de diciembre de 2008

El gobierno Aznar colaboró activamente en las deportaciones a Guantánamo


A Aznar siempre le han gustado los "vuelos raros". Su primera gira por América Latina la realizó a bordo del jet privado de Jorge Mas Canosa -famoso empresario cubano-norteamericano financiador de conocidos terroristas anticastristas, como Luis Posada Carriles-, en el que poco antes había viajado un reputado narcotraficante afín a Mas Canosa. Más tarde, apenas tomar posesión como presidente del gobierno español, el señor Aznar acuñó aquella siniestra frase: "teníamos un problema, y lo hemos resuelto", en relación con la expulsión vía aérea de decenas de inmigrantes africanos, que luego de ser drogados fueron embarcados en un avión y presuntamente trasladados a un país africano tras sobrevolar el Atlántico... aunque nunca más se volvió a saber nada de ellos.

Ahora se destapa un escándalo de proporciones gigantescas, al documentarse que el gobierno Aznar no sólo conocía que los servicios secretos norteamericanos estaban usando aeropuertos españoles para trasladar secuestrados a Guantánamo, sino que autorizó expresamente ese uso del territorio de su país y además, maniobró para ocultar a la prensa y la opinión pública lo que sabían perfectamente era un comportamiento ilegal que vulneraba el Derecho internacional. Es decir, estamos ante la confirmación de la participación de Aznar y su gobierno en hechos delictivos probados, en los que se involucraron con plena conciencia de lo que estaban haciendo y la voluntad de hurtar su conocimiento para escapar a posibles responsabilidades posteriores.

Aquí ya no se está hablando simplemente de apoyo político y logístico a las posiciones internacionales imperialistas agresivas de la Administración Bush (encarnado gráficamente en la famosa foto de las Azores); lo que acaba de explotar es la confirmación de la participación directa del gobierno español aznarista en la trama criminal que organizó el secuestro, deportación, encarcelamiento ilegal, torturas y posibles asesinatos de personas que en unos casos eran simples combatientes en las guerras sostenidas por EEUU en Oriente Próximo y Asia Central, y en otros civiles cuya ideología no era del agrado de las autoridades norteamericanas (entre estos últimos, hay un buen puñado de ciudadanos europeos de religión musulmana). A la luz de la documentación que ha comenzado a publicar El País, en este megaGAL de alcance planetario estarían nada presuntamente metidos hasta los codos el propio Aznar como jefe de Gobierno y sus ministros Josep Piqué, de Asuntos Exteriores, y Federico Trillo, de Defensa, además de un reguero de mandos militares españoles asesorando y participando directamente en su puesta en marcha, como el vicealmirante Calvo, y desde luego miembros del aparato diplomático español, como Miguel Aguirre de Cárcer. El propio Calvo escribía entonces: “Considero [que] debe tenerse en cuenta la posibilidad de que alguna de las personas transportadas tengan nacionalidad europea y sopesar las consecuencias legales”; es decir, toda esta gente sabía perfectamente lo que estaban haciendo.

Otros nombres implicados por parte española que aparecen en la documentación ya publicada resultan aún más significativos, y dan idea del alcance de esta verdadera conspiración gubernamental para delinquir: "Miquel Nadal, secretario de Estado de Asuntos Exteriores; Javier Jiménez-Ugarte, secretario general de Política de Defensa, y Ramón Gil-Casares, director del departamento de Internacional y Seguridad del Gabinete del Presidente del Gobierno y, en consecuencia, principal consejero de José María Aznar en asuntos de política exterior" (El País 1-12-2008).

Fue así como se autorizó que decenas (cientos, quizá) de vuelos secretos llevando "trasladados forzosos" a Guantánamo usaran aeropuertos civiles e instalaciones militares en suelo español. Alguien va a tener que pagar penalmente por esto.

En la fotografía que ilustra este post, un avión de fabricación española usado por la CIA en un aeródromo de las islas Azores. (El País, 24-11-2005).

4 comentarios:

Miranda dijo...

¿Tu crees que se podrá conseguir algo?
Lo dudo.
Ya están diciendo que duró hasta el gobierno de Zapatero para sacudirse el asunto...

Editor dijo...

Es cuestión de tiempo, simplemente. El desastre es demasiado evidente como para poder taparlo.

En cuanto al "y tú más" típico pepero, esta vez no va a funcionar porque aunque fuera cierto, aquí de lo que se está hablando es de quién adquirió libremente los compromisos que pusieron en marcha la participación española en ese megaGAL. En todo caso, Zapatero siempre podrá alegar que se lo encontró hecho y que hasta ahora no podía salirse del lío. De hecho, salirse de ese lodazal es lo que está haciendo ahora, al impulsar la publicación de los documentos secretos relativos al asunto.

Anónimo dijo...

Querido Joaquim, esta vez no estoy de acuerdo con la respuesta que das a Miranda.

Si Zapatero se enteró de lo que estaba pasando, (que es casi seguro que así fué) debió de tener el suficiente valor para salirse inmediatamente del lodazal y no esperar tanto tiempo.

No dejó pasar mas que un dia para que saliéramos de Irak ¿por qué pues ha soportado esta infamia mas tiempo?.

Creo y me duele creerlo, que es porque el salir de Irak era mas espectacular y le convenia mas para su popularidad.

Marian

Editor dijo...

Marian, fíjate el momento en que se destapa este asunto: a menos de un mes de la finalización del mandato de Bush, y cuando el poder político y económico de los neocons está prácticamente aniquilado.

¿Por qué todo esto no se denunció antes? Pues sencillamente, porque nadie, y menos el gobierno español actual, estaba en condiciones de hacerlo. Desafiar dos veces al emperador Bush II, hubieran sido demasiadas para un político por osado que fuera (y evidentemente, éste no es el caso de Zapatero). Las consecuencias habrían sido terribles: acoso económico, campañas mediáticas brutales, recrudecimiento de ETA...