martes, 13 de septiembre de 2011
Josep Termes y el mito de la Catalunya popular
miércoles, 7 de septiembre de 2011
El nacionalismo lingüístico como cebo para distraer de los problemas reales
lunes, 28 de febrero de 2011
Josep Dencàs regresa a Catalunya

En la edición de Catalunya de ayer lunes hay una entrevista que le retrotrae a uno en el túnel del tiempo. Concretamente hasta los años treinta, cuando lo que entonces se llamaba "el Orden Público" y hoy denominan "la seguridad ciudadana", estaba en Catalunya bajo la (ir)responsabilidad de un individuo llamado Josep Dencàs, conseller (ministro) de Gobernación (hoy diríamos Interior) de la Generalitat republicana catalana.
El tal Josep Dencàs fue un elemento de cuidado. Dirigente de Estat Català (el sector literalmente fascista del independentismo catalán de la época), máximo jefe de los tenebrosos "escamots" (escuadras) paramilitares de "camises blaves" (camisas azules) de Estat Català, protector de los hermanos Miquel y Josep Badía (dos significados sicarios, que desde la dirección de la policía autonómica catalana dirigieron el pistolerismo antisindical nacionalista), y en fin, agitador extremista cuya hoja de servicios concluyó abruptamente el 6 de octubre de 1934, cuando tras fracasar la asonada independentista huyó del palacio de la Generalitat a través de las alcantarillas, apareciendo una semana después a la derecha de Mussolini en el balcón de Piazza del Popolo desde el que el Duce arengaba a sus secuaces. Una joya, el señor Dencàs. Pues leyendo la entrevista que publica hoy El País, se diría que Dencàs ha regresado a la Patria reencarnado en la figura de Felip Puig, actual conseller de Interior en el flamante gobierno de la Generalitat formado recientemente por la derecha nacionalista catalana.
Quede claro desde el principio que en sus primeras semanas al mando de policías y bomberos catalanes, Felip Puig no ha perdido el tiempo, eso es seguro. De Puig ya eran conocidos de antiguo sus exabruptos cuarteleros, su desprecio hacia la izquierda y sus valores, y su inquina contra los inmigrantes en general y los españoles en Catalunya en particular. Su mentalidad y maneras no han cambiado. Las primeras actuaciones del señor Puig, ya pregonadas antes de tomar posesión del cargo, han sido eliminar las cámaras de filmación de las comisarías de los Mossos d'Esquadra y derogar el Código Ético de esta policía autonómica, medidas ambas aprobadas por el Gobierno tripartito de izquierdas precedente con objeto de atajar los abusos (por llamarlos finamente) detectados en las comisarías catalanas. Los cambios revanchistas de Puig no se han frenado ahí, y puestos a derogar ha anulado la limitación de velocidad a 80 km/h en los accesos a Barcelona. Por derogar ha derogado incluso el mobiliario de despacho instalado por su antecesor, Joan Saura, del partido post-comunista IC, que ha sustituido por completo a pesar de la austeridad monacal en los gastos que predica el nuevo conseller.
Para Felip Puig, el rojerío que le precedió en la conselleria "se había impuesto una cierta complicidad con la transgresión al límite de la ley. La gente nos pedía que marcáramos los límites". Según Puig, Joan Saura y sus bolcheviques "no consideraban necesario tener una buena policía". Ya hace tiempo que de modo especial, Puig le venía afeando a su antecesor la impunidad de la que presuntamente han gozado okupas y otros maleantes por el estilo en la etapa del Tripartito de izquierdas. Y es que ya se sabe que la cabra roja tira al monte, y que no hay rojo que no se sienta solidario con un delincuente. Ocurre que probablemente Puig y Saura (y con él, este servidor de ustedes) no acaban de coincidir en la definición del término delincuente: para el actual conseller de Interior sólo lo son los greñudos okupas, y nunca los atildados caballeros de la "sociedad civil" catalana que se dedican desde hace décadas a saquear los fondos públicos del Palau de la Música y a recaudar el 3% del coste de toda obra pública contratada en Catalunya, ingresando esas jugosas comisiones en las cajas B de Convergència Democràtica de Catalunya, el partido del señor Felip Puig, quien por cierto ha ejercido en él como secretario de Organización amén de otros destacados cargos.
Pero Puig va más lejos. Mucho más. Cuando el periodista Jesús García le pregunta "cómo afrontarán los Mossos d'Esquadra bajo su mandato la amenaza islamista radical" el señor conseller al mando contesta que evitando que arraiguen los focos que promueven un determinado sistema de valores, caso del islamismo radical. E inmediatamente añade: "también tenemos un neoanarquismo revolucionario que está activo. Los Mossos están en esos frentes". Es decir, equipara, metiéndolos en el mismo saco, a grupos terroristas de carácter políticorreligioso reaccionario con colectivos legales y legítimos que sustentan convicciones políticas contrarias a las suyas. Puig considera que ser revolucionario le convierte a uno en objetivo policial. Está claro que lo que a Felip Puig le encantaría es meter en cintura a los anarquistas y a la izquierda en general siguiendo el acreditado método de Dencàs y los Badia.
Pues este tipo es quien tiene a su cargo la seguridad ciudadana de los catalanes. Una seguridad que en Barcelona comportará en breve la retirada de dos mil policías autonómicos, quienes por iniciativa de Felip Puig se "replegarán" fuera de la ciudad a menos de tres meses de las elecciones municipales: un modo artero de fomentar la sensación de inseguridad entre la ciudadanía de la urbe esperando que perjudique a la izquierda que gobierna la ciudad. Y es que Barcelona, la Gran Babilonia según los nacionalistas reaccionarios catalanes, nunca ha gustado a los "camises blaves".
En la imagen que ilustra el post, Felip Puig mitinea delante de la bandera independentista catalana inventada en Cuba a finales del siglo XIX por comerciantes y propietarios de esclavos catalanes.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Oligarquía y sociovergencia en Catalunya

En la imagen, Artur Mas celebra con su mujer la victoria de CiU en las pasadas elecciones autonómicas catalanas.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Por la refundación del espacio político de la izquierda catalana (1)

viernes, 3 de diciembre de 2010
Elecciones en Catalunya: el futuro es el pasado (y 2)

martes, 30 de noviembre de 2010
Elecciones en Catalunya: el futuro es el pasado (1)

La fotografía que ilustra el post es una imagen de los firmantes del Pacte del Tinell (2003), el primer intento desde 1939 de establecer en Catalunya el gobierno de un bloque de clases hegemonizado desde la izquierda política.
lunes, 29 de noviembre de 2010
El orden reina en Catalunya

viernes, 24 de septiembre de 2010
Toros, correbous y un puñado de hipócritas redomados

"Si els fills de puta volessin
no veuriem mai el sol"
(si los hijos de puta volaran
no veríamos nunca el sol).
martes, 3 de agosto de 2010
Los toros en Catalunya

En la imagen, un fresco del palacio de Knossos. Dos mil años antes del inicio de nuestra era, unos jóvenes practican con un toro una suerte muy parecida a la que actualmente hacen los forcados portugueses.
lunes, 28 de junio de 2010
Catalunya se vende al 4% de comisión

lunes, 26 de abril de 2010
Fuerte descalabro del secesionismo en Catalunya

Ni la proximidad de los comicios autómicos catalanes, ni el bloqueo de la derecha política y judicial al Estatut, ni el desgaste del Tripartito, han servido para movilizar en esta apuesta no ya al electorado catalán en su conjunto sino ni siquiera, y eso es infinitamente más grave para los organizadores, al propio electorado nacionalista catalán. Porque el número de votantes que se acercaron a las urnas en ciudades como Girona, Figueres, Lleida o Manresa, muestra a las claras que fueron miles y miles los nacionalistas que no se tomaron en serio la consulta.
En teoría, en la primavera del año próximo debería celebrarse la cuarta oleada, en la que los llamados a votar seríamos los residentes en Barcelona, su connurbación urbana y el Área matropolitana de la capital catalana; es decir los dos tercios aproximadamente del censo poblacional catalán, y precisamente la parte del país más refractaria a los planteamientos secesionistas. Con los resultados obtenidos hasta ahora por el "soberanismo", dudo que sean tan inconscientes como para celebrar esa consulta, porque si en Olot, feudo nacionalista, sólo han conseguido llevar a las urnas a uno de cada cuatro ciudadanos, imaginen lo que ocurrirá por ejemplo en Hospitalet del Llobregat, Badalona, Santa Coloma o la misma Barcelona.
El por qué de este fracaso radica en dos niveles distintos de motivos: uno tiene que ver con factores externos a los convocantes y el otro, directamente con ellos mismos. El principal factor externo es la crisis económica y el paro en las capas populares; la gente no está para tonterías, tierne problemas reales muy acuciantes. También, el descrédito general de la política y la sensación de que el "nacionalismo identitario" (ideológico) en Europa es un producto con fecha de caducidad sobrepasada, una vez superada la crisis europea de los años noventa (su última oportunidad). En lo que se refiere a factores internos que han coadyudado al descalabro, hay que citar lo magmático y fragmentado del movimiento independentista catalán, del que forman parte probablemente más siglas políticas que personas físicas. Por otra parte el mundo del inependentismo extraparlamentario está dirigido por personalidades de tercera fila y sin relieve social, enfrentados además a los aparatos de los partidos parlamentarios nacionalistas, que fingen dar apoyo al movimiento pero que en realidad intentan ahogarlo para que nos les dispute el electorado.
En esas condiciones el futuro del secesionismo en Catalunya pinta muy negro, y probablemente 2014 (la fecha que Carod-Rovira y un sector de ERC han elegido para jugarlo todo en el soberanismo, aprovechando la conmemoración del sitio de Barcelona de 1714), será el canto del cisne del movimiento. A partir de ahí se abre un gran interrogante en el que nada es descartable, ni siquiera el que los sectores más jóvenes, más frustrados y más fascistas intenten relanzar el terrorismo como modo de intervención política.
jueves, 11 de febrero de 2010
De Jaume Vicens Vives al Palau de la Música Catalana

viernes, 11 de diciembre de 2009
Festival de referéndums independentistas en Catalunya

domingo, 1 de noviembre de 2009
Catalunya convulsa, España resignada

viernes, 12 de diciembre de 2008
Anarquismo y revisionismo histórico. La historiografía burguesa catalana ajusta cuentas con el movimiento obrero

lunes, 6 de octubre de 2008
Baqueira Beret y el valle de Arán




