jueves, 14 de mayo de 2009

Drogas en el aire de nuestras ciudades


Dice la prensa española de hoy que el aire de Barcelona y de Madrid "contiene varias drogas en suspensión y, entre ellas, destaca la cocaína", según un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC).

Hasta 17 substancias consideradas componentes de drogas duras han sido detectadas en el aire de las dos ciudades, "compuestos pertenecientes a cinco clases de drogas: cocaína, anfetaminas, opiáceos, cannabinoides y ácido lisérgico". Las zonas de mayor concentración de drogas en el aire corresponden a la Zona Universitaria de Barcelona y a la Universidad Complutense de Madrid. Los fines de semana son el período de tiempo en que el aire que respiramos está más cargado de substancias estupefacientes.

En el caso de la cocaína, los niveles de concentración en Barcelona superan los de estudios efectuados en otras ciudades europeas, como Roma. La heroína en cambio, reina en la atmósfera madrileña pero tiene escasa presencia en el aire barcelonés. Gustos diferentes, consumos diferentes.

Por raro que parezca, todo esto no viene de nuevo. Ya hace algún tiempo que estudios realizados sobre las aguas residuales de Barcelona señalaron una fuerte presencia en ellas de cocaína, en proporciones que se incrementan notablemente con ocasión de festividades como las de Navidad y Fin de Año.

Uno se barrunta que vivimos en una sociedad que si no ha enloquecido por completo, no anda lejos de hacerlo. De paso, empieza a comprender ciertas actitudes y comportamientos de muchos ciudadanos en la calle, en el trabajo y en los lugares de ocio y diversión, y también las de muchos de nuestros políticos y miembros de las élites que nos pastorean; al parecer basta con abrir la ventana e inspirar profundamente, para que el cerebro se empape en substancias que anulan toda esperanza de raciocinio y autocontrol.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La información que das en este artículo, no me lo esperaba ¿cómo es posible que quede en el aire tanta droga?.
Ahora comprendo como el PP tiene tantos votos y como ha llegado a ser Presidente un hombrecillo como Aznar y en Madrid la Esperancita: por un atontamiento general.
Aunque a unos les ha hecho mas efecto que a otros, pues no todos les votaron.

Marian

Editor dijo...

Efectivamente, entre los efluvios de las drogas en suspensión y el abuso del agua bendita, parte de la ciudadanía va bastante colocada. Luego votan lo que votan, claro.

Un saludo.

Sergio G. Rabadá dijo...

A ver, la cocaína se ha detectado "en concentraciones de 29 a 850 picogramos por metro cúbico de aire –un picogramo es la billonésima parte de un gramo-.", un metro cúbico equivale a un cubo de 1 metro de lado y contiene 1.000 litros, es decir que estamos hablando de 29 u 850 picogramos por cada mil litros, cantidad que no lograría colocar ni a una mísera mosca.

Me llama la atención el titular elegido para dar esta noticia ya que un periodista responsable lo hubiese titulado, por ejemplo "Es posible detectar las variaciones en el consumo de drogas a través del análisis del nivel de contaminación del aire" (me ha quedado un poco largo ¿no?) pero, seguramente, esto no se hace porque este titular "no vende".

Un abrazo.

Editor dijo...

En la Edad Media se decía que "el aire de las ciudades hace libre". Hoy parece que podríamos decir que el aire de las ciudades enferma, entontece o directamente mata.

El tema no es ninguna broma. Esas que algunos llamarían "soportables concentraciones" en el aire de substancias procedentes de conocidas drogas ilegales podrían dejar pronto de ser soportables en sus niveles actuales, del mismo modo que las tasas de concentración de elementos polucionantes "permisibles" son hoy sensiblemente inferiores a lo que eran 30, 20 ó incluso 10 años atrás. Bastará conque unos investigadores médicos afinen en el estudio de sus posibles repercusiones en el organismo humano obligado a respirar ese aire viciado por -entre otros productos- esos elementos.

Un saludo cordial.