miércoles, 22 de abril de 2009

Aznar defiende el despido libre


Siguiendo su personal escalada hacia la enajenación mental más completa e irrecuperable, el expresidente José María Aznar acaba de lanzar una de sus ingeniosísimas propuestas para salir de la crisis económica: la instauración en España del despido libre. Según él es la única forma de crear empleo, así como suena; lo que en resumidas cuentas, viene a ser como pretender que el acostarse con todo el mundo es el método infalible para mantener la virginidad.

El rebuzno de Aznar no dejaría de ser un chiste malo cualquiera, si no fuera porque la actual coyuntura de crisis del sistema de producción capitalista ha sido creada precisamente por la estricta aplicación de las recetas "desreguladoras" del funcionamiento general de la economía, impulsada por sus admirados neocons norteamericanos. De hecho, el gobierno de Aznar hizo suya entre 1996-2004 la pura ortodoxia neoliberal yanqui en cuanto a "liberalización" de la economía española, impulsando la privatización de lo público hasta el puro saqueo y la desprotección de los trabajadores hasta extremos inusitados.

Pero es que además las declaraciones de Aznar se producen en un contexto social en el que ya hemos alcanzado los cuatro millones de parados, creados al ritmo de varios centenares de miles por mes durante los últimos meses. Es decir, vivimos en el marco de la estricta aplicación empresarial de facto del concepto "despido libre". De hecho, muchas empresas especialmente multinacionales, están aprovechando la presunta crisis para deshacerse de "excedentes de plantilla" y mejorar sus cuentas de resultados por el método de amortizar puestos de trabajo. Al cabo, por tanto, lo que se está pidiendo en España no es ya el despido libre sino libérrimo. Puestos a profundizar un poco más en la insensatez, y tal y como proponía un empresario en un chiste de El Roto no hace mucho, deberían ser los propios trabajadores quienes compensaran a la empresa pagando de sus bolsillos sus propios despidos.

La derecha española apuesta con todo a favor de la instauración de ley de la selva como idea rectora de las relaciones laborales. Y todos sabemos quien es el más fuerte ahí. De triunfar propuestas como la de Aznar, al asalariado sólo le quedará lo que a los deportados en un campo de concentración formados ante sus guardianes de las SS: apretar los dientes y esperar que el designado para la cámara de gas sea otro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡Aznar y sus secuaces del PP!!

Los trabajadores son cosas puestas a disposición de los capitalistas para hacerles mas ricos.

Si hay mucho paro, mejor, así se podrá contratar por sueldos ínfimos y no tendrán mas remedio que aceptarlo pues será éso o nada.

Marian

Sergio G. Rabadá dijo...

Completamente de acuerdo contigo, facilitar el despido solo produce más desempleo tal y como pudo verse en Argentina cuando allá se aprobó lo que llamaron "Fexibilización laboral".

Un abrazo.

Editor dijo...

Efectivamente, como dice Marian y ya avanzó Marx hace casi 150 años, el capitalismo usa a los parados como un "ejército de reserva", del cual los empresarios echan mano a su conveniencia y en las condiciones más favorables para los explotadores. Ése es el verdadero sentido del paro: tener mano de obra potencial dispuesta a trabajar por lo que sea y renunciando a lo que sea, con tal de poder (mal)alimentar a su familia.

La "flexibilización laboral" es, como dice Sergio, sólo una forma de crear más desempleo. Hoy he oído en la radio que los empresarios españoles ya piden un contrato "indefinido" que acabe con los "fijos" y cuya duración no rebase los dos años, tras el cual se podría despedir al asalariado pagándole 8 días de indemnización por año trabajado. Evidentemente, y como ya escribí una vez, los esclavos de la Antigüedad tenían mejores condiciones laborales y una superior calidad de vida.