domingo, 13 de enero de 2008

Tricornios peligrosos


Hay quien dice que en este país en realidad nada ha cambiado desde el fallecimiento del general Franco a hoy. No olvidemos que a fin de cuentas, el dictador se murió de viejo en su cama.

Pensar así tal vez sea una exageración, aunque leyendo noticias como la que adjunto a continuación, tomada hace unos minutos de la web de la Cadena Ser, uno está tentado de creer que efectivamente, nada ha cambiado en España, al menos en lo que se refiere a ciertas instituciones heredadas del Antiguo Régimen.

Creo que comienza a ser urgente que el gobierno democrático que salga de las urnas el 9 de marzo abra un "período de reflexión", que culmine en la disolución de la Guardia Civil y su substitución por una Gendarmería fundada sobre valores democráticos e integrada por individuos afectos al sistema político que nos hemos dado todos los ciudadanos españoles.

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http://www.cadenaser.com/espana/articulo/defensa-reconoce-relevo-unidad-completa/csrcsrpor/20080113csrcsrnac_4/Tes


CADENA SER 13 de enero de 2008

Según confirmaron a la SER fuentes militares, Defensa obligó a volver cuatro meses antes de lo previsto a una unidad de la Guardia Civil que hacía en la base labores de policía militar, tras recibir denuncias por parte del mando en la provincia serbia por -entre otras irregularidades- alcoholismo y agresiones entre los miembros del instituto armado.

Según estas mismas fuentes, el coronel jefe de la agrupación se había dirigido al Estado Mayor explicando que "la permanencia de la unidad de la Guardia Civil en la zona ponía en riesgo severo la misión". Ahora el Gobierno, en una respuesta parlamentaria a preguntas de Izquierda Unida, admite que el relevo "se produjo al detectar que el funcionamiento estaba siendo afectado negativamente por problemas personales ajenos al servicio".

Precisa, además, el Ejecutivo en esta lacónica respuesta que "durante el periodo transcurrido entre el repliegue de la citada unidad y la llegada del relevo, el jefe de la fuerza militar española en Kosovo, tomó las mediadas oportunas para garantizar las funciones de policía militar".
No precisa sin embargo el gobierno en su respuesta si los hechos ocurridos derivarán en sanciones a los agentes aunque fuentes militares consultadas por la ser aseguran que la pelota está ahora en el Ministerio del Interior.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Kosovo: expulsados de Base España
• Una orden del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa expulsó en agosto a la Guardia Civil de Kosovo. Unos días antes, el cuerpo policial había iniciado una investigación “por un posible delito grave” con los alimentos que llegaban desde España.
Reportaje por: Joaquín VIDAL
Fotografías por:
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05/11/07
En una decisión sin precedentes, el primero de agosto de este año el Ejército expulsó a todo el contingente de la Guardia Civil que hacía labores de policía militar en las tropas destacadas en Kosovo. Unos días antes, el 26 de julio, cuatro agentes habían iniciado una pesquisa sobre un posible contrabando con los suministros que, desde España, se envían a la agrupación de algo más de seiscientos militares españoles desplegados en la antigua provincia serbia. Tras unos extraños incidentes, con registros irregulares a altas horas de la madrugada dirigidos por un comandante jurídico del Ejército, denuncias de alcoholismo y otros sucesos, los seis miembros del contingente del instituto armado recibieron la orden del coronel jefe de la agrupación, José Federico Fernández del Barrio, de regresar a España. Salieron custodiados militarmente y fueron embarcados en un vuelo comercial desde Skopie (Macedonia) sin más explicaciones ni aclaraciones por escrito. Las actuaciones del to- gado militar sobre estos hechos han quedado sobreseídas. La Agrupación Córdoba estuvo dos semanas sin policía militar, hasta que se desplazó una nueva unidad de la Guardia Civil a la zona. El Ministerio de Defensa no ha atendido las llamadas de esta revista para aclarar esta información.

Los agentes de la Guardia Civil detectaron que los camiones TIR que llegaban desde España se desprecintaban en el exterior de la base por un suboficial y no se descargaban dentro, sino que acudían a unas naves en Dobrussa, a unos kilómetros de Istok –donde está Base España–, a dejar la mercancía, sin ningún control por parte de la policía fiscal, y ni siquiera de las tropas españolas. Unos días antes de ser expulsados de Kosovo, cuatro guardias acudieron a comprobar e investigar la nave donde descargaban los camiones de la UTE (Unión Temporal de Empresas) que suministra a las tropas españolas. interviú ha tenido acceso a material fotográfico y grabaciones que obtuvieron estos agentes.

Semanalmente las tropas españoles reciben al menos dos contenedores que viajan por barco hasta Grecia. Una vez allí, dos camiones transportan los suministros a Kosovo, trabajo para el que el Ministerio de Defensa ha contratado a la UTE que forman las empresas Tecnove y Ucalsa. Los suministros gozan de exención fiscal, dada la naturaleza del destino al que van, y su contenido no se comprueba por ninguna autoridad de aduanas en España. La legislación internacional establece que este control se haga en el destino. Sin embargo, para sorpresa de los agentes de la Guardia Civil, la mercancía se desembarcaba fuera de control y de instalaciones militares, en la nave de Dobrussa.

En su pesquisa, los agentes descubrieron que el kosovar propietario de esta nave regenta también el restaurante El Toro, en l misma puerta de Base España, cuya clientela son casi exclusivamente militares españoles. Al cargo de las naves, que estaban semivacías y sólo tenían productos españoles de los envíos para las tropas, estaba un kosovar. Desde allí unas furgonetas de reparto llevan los alimentos a Base España, donde la UTE se ha hecho cargo de los comedores.

En su diligencia ante el Togado Militar, a la que ha tenido acceso interviú, uno de estos agentes, especializado en Policía Judicial y adscrito a este departamento en Madrid, asegura que la averiguación de esta información y la insistencia en investigar otros delitos fue la causa final de que el contingente de guardias civiles fuera repatriado de manera drástica con sólo 49 días cumplidos de sus seis meses de misión. Esta no era la primera pesquisa de la Guardia Civil sobre anomalías de la contrata que gestiona la alimentación de las tropas españolas en esta misión de mantenimiento de la paz. El anterior relevo de policía militar ya advirtió al después expulsado de sus sospechas sobre irregularidades en la UTE.

Unión Castellana de Alimentación (UCALSA) y Tecnove son dos contratistas habituales de Defensa. Fueron, por ejemplo, los encargados de ofrecer el cáterin completo a las tropas destacadas en Irak durante aquella misión. Suministran los alimentos incluso a Afganistán, si bien en el caso del país asiático y en el de los Balcanes el cáterin es una contrata local. Diversas fuentes calculan que el monto de la operación de alimentación de las tropas en el extranjero puede rondar los 20 millones de euros al año.

Pero el desencadenante que acabó con los agentes metidos en un avión rumbo a España tuvo lugar la madrugada del 29 de julio. De acuerdo con fuentes del contingente, la tensión entre el grupo de guardias civiles y el Ejército era bastante alta pasadas varias semanas de misión, incluso entre los mismos guardias. El componente policial lo formaban un sargento y un cabo adscritos a los Grupos Rurales de Seguridad (GRS) –que hacían funciones de escolta personal del coronel jefe– y cuatro agentes de diferentes especialidades (policía judicial, fiscal, intervención de armas y tráfico). Según consta en las diligencias de los agentes, éstos presentaron un escrito ante el coronel Fernández del Barrio porque comprobaron que en las cantinas se estaba vendiendo alcohol de más de 15 grados, superior a lo permitido en instalaciones militares. Ante el escrito de los agentes, el coronel aseguró, según consta en diligencias, que “si se le echa hielo a la copa, la graduación baja y ya es legal”.

En las diligencias de otro de los agentes se hacen constar las dificultades para realizar controles de alcoholemia. Al parecer, el mando militar no quería que se hicieran al conductor y también al jefe del vehículo (que suele ser un mando), aunque la normativa militar especifica que ambos son responsables del vehículo. Los agentes mostraban también reservas en torno al tabaco que se vende en la tienda (PX en terminología militar) de la base, también en manos de un contratista local. Mientras el tabaco rubio en España cuesta en torno a tres euros, allí se vende a sólo uno. Los agentes estaban investigando la falsificación de este tabaco y pensaban enviar una muestra a España para su análisis. Se da la circunstancia de que la tienda PX del cuartel general austriaco en Pristina ha sido cerrada por contrabando.

Estos sucesos fueron el caldo de cultivo de lo que ocurrió el 29 de julio en Base España. En un confuso incidente entre un agente, el coronel jefe y el comandante asesor jurídico de la base, hubo referencias al consumo de alcohol de miembros del contingente. A partir de ese momento se inició una noche de cuchillos largos, con registros por habitaciones y seguimiento de guardias y suboficiales, todo ello a altas horas de la madrugada. Se descubrió que, fuera de las horas de servicio, había consumo más o menos relajado de bebidas de alta graduación en las zonas de vida de Base España.

Bajo la dirección del comandante jurídico del Ejército, se efectuaron varios registros, al parecer irregulares, en las dependencias de los guardias civiles. Tras aquella noche de revolución y trifulca entre guardias, militares e intentos de hacer pruebas de alcohol, el primero de agosto el coronel Fernández del Barrio comunicó por escrito que por orden del Mando de Operaciones se decidía la repatriación de toda la KUGUCI (Unidad de Guardia Civil en Kosovo) en vuelos civiles. Los agentes tuvieron que entregar armas, bienes y todo tipo de documentos, incluidos los clasificados. Como colofón, el coronel dice por escrito al que hasta ese momento había sido el sargento jefe de su escolta personal: “Se autorizan contactos directos con el jefe de la Agrupación Logística”.

Escoltados por soldados de la Agrupación Córdoba, los agentes de la Guardia Civil salieron de Base España 49 días después de iniciar su misión. Dos días después de registrar una nave sospechosa en Dubrossa. Hasta que llegó el relevo del contingente militar, la Agrupación tuvo 15 días de limbo sin ningún tipo de policía militar, ajena a la cadena de mando puramente castrense.

Anónimo dijo...

De denunciantes a denunciados

Noticia de UFGCs
Defensa ha reaccionado a la publicación en interviú de la expulsión del contingente de guardias civiles de Kosovo con amenazas de duras sanciones para los agentes. Sin embargo, un juez togado militar ya los exculpó por aquellos hechos.


El Ministerio de Defensa ha manifestado que los graves incidentes que motivaron la expulsión y repatriación del contingente de la Guardia Civil que hacía funciones de policía militar en Kosovo no van a quedar sin sanción, poniendo el acento de la culpa sobre los seis agentes del instituto armado. Sin embargo, no ha explicado aún nada sobre la investigación de un posible caso de contrabando que iniciaron los guardias civiles antes de ser expulsados de los Balcanes. Sí tendrá que hacerlo al líder de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, que ha hecho una pregunta por escrito sobre este enrevesado asunto al Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Casi cuatro meses después de la expulsión de los seis agentes, que dejó dos semanas sin policía militar al contingente, cuando el Juzgado Togado Militar número 12 de Madrid ha archivado las diligencias abiertas por los hechos sucedidos en Kosovo, el Ministerio de Defensa ha anunciado que los hechos van a ser “investigados” y que van a dar pie a “una sanción”. Antes de todo esto interviú informó, en su número 1.645, correspondiente al 5 de noviembre, de los graves incidentes que a finales de julio se vivieron en Base España. Desde el Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa se asegura que la actuación de los agentes de la Guardia Civil, “con peleas, borracheras y graves altercados con militares”, “puso en peligro la misión”, quizá el peor pecado que se le puede achacar a un militar. Sin embargo, fuentes militares creen realmente inusitado que se esté ahora investigando unos hechos ya investigados y archivados por la máxima autoridad judicial militar.

Como contó esta revista, el Mando de Operaciones –que es el que conduce y dirige todas las operaciones militares de las Fuerzas Armadas, dentro y fuera del país– ordenó el primero de agosto de este año la repatriación de todo el contingente de guardias, tras varios hechos llamativos. Según pudo saber esta revista, entre las diligencias del Togado Militar constaba una efectuada por uno de los agentes expulsados, el especialista en Policía Judicial. En ella narra los hechos que acabaron en la expulsión de Kosovo, y explica que unos días antes de todo ello él y tres compañeros empezaron una investigación sobre el destino final de los alimentos que se enviaban a la agrupación militar desde España. En varias fotos y vídeos los agentes documentaban cómo los camiones con el emblema KFOR (distintivo de la OTAN para la misión en Kosovo) llegaban a la puerta de Base España, eran desprecintados por un suboficial del Ejército y sin ninguna inspección eran descargados en unas naves propiedad de un kosovar situadas en Drobrussa. Éste es el dueño de uno de los restaurantes vecinos a la base española, cuyos casi únicos clientes son los propios militares del Ejército de Tierra, y está relacionado con el panadero que abastece a la base.

Estas naves han sido alquiladas por la Unión Temporal de Empresas (UTE) que tiene adjudicados los suministros al contingente español en Kosovo. Allí los alimentos llegados desde España permanecen sin ningún control militar, bajo la vigilancia de un ciudadano kosovar, según se explica en la diligencia del guardia civil, quien añade que estos hechos “pueden ser indicios de delitos graves”.

No es la primera actuación de los agentes de la Guardia Civil en Kosovo, según ha podido saber interviú. Los antecesores de los agentes agregados a la Agrupación Córdoba ya investigaron posibles irregularidades. Los guardias civiles de la llamada Agrupación Madrid –que sustituyó el actual contingente cuya base de origen está en Cerro Muriano (Córdoba)– hicieron al menos una diligencia, la 3/2007. Descubrieron a un empleado de la UTE llamado Elvin Babcic con una garrafa de 50 litros cargada con gasóleo procedente de Base España el 11 de enero pasado. Fue localizado en Osojane, donde hay otro destacamento español. La UTE despidió al ciudadano serbio. Precisamente en la nave donde van a parar los víveres de las tropas la Guardia Civil halló dos bidones de 50 litros de aceite. Pero en su interior no había aceite de girasol, sino gasóleo. En consonancia con aquella detención, los agentes que se marchaban de Kosovo con la Agrupación Madrid hicieron saber a su relevo de la Agrupación Córdoba las sospechas respecto a los suministros de alimentos de la tropa.

Una presencia incómoda

La presencia de los agentes de la Guardia Civil resultó desde luego incómoda a los mandos militares, tras algunos informes dirigidos al coronel sobre la venta de alcohol de alta graduación (no permitido en bases militares) en la cantina del acuartelamiento español. La tensión creciente entre los mandos llevó a una extraña noche en la que se intentó que el sargento jefe del contingente de la Guardia Civil pasara un control de alcoholemia en plena madrugada. Los hechos de aquella noche, con el comandante jurídico y los guardias registrando habitaciones, acabaron con la orden de expulsión de los agentes. No llegó un reemplazo hasta 15 días después, de manera que el contingente de casi mil militares en la zona quedó sin ningún tipo de policía militar durante ese tiempo.

Ésta es una de las cuestiones que plantea Gaspar Llamazares al ministro de Defensa en su interpelación parlamentaria. El líder de IU quiere saber también si el ministerio tiene plena seguridad de que no se está cometiendo ninguna irregularidad con el suministro a las tropas destacadas en la provincia serbia.

Los sucesos de Kosovo, que inicialmente pasaron inadvertidos, han causado cierta conmoción en ámbitos de la Guardia Civil. Desde la Unión Federal de Guardias Civiles se ha buscado el apoyo del líder de IU para que se aclare la traumática expulsión de los agentes. Por otro lado, fuentes de la Asociación de Suboficiales explican que el gabinete jurídico está preparando una denuncia –probablemente por injurias y daños y perjuicios– del sargento jefe de aquel contingente contra el coronel jefe de la agrupación, Federico de los Barrios; el comandante jurídico y los compañeros agentes que cree que se le insubordinaron aquella noche.

Se da la circunstancia de que el sargento que manda el contingente de guardias hace a su vez la función de escolta del coronel jefe de la agrupación, junto a un cabo. Fernández del Barrio, como sus antecesores en el mando, se mueve por Kosovo en un coche Nissan Patrol GR de color verde. En él viaja un militar, conduce un militar y va escoltado por un vehículo de la Guardia Civil, cuerpo de naturaleza militar. Pero no es un coche militar. El contingente español mantiene alquilados al menos tres vehículos de alta gama a una empresa de Pristina. Se trata del Patrol GR del coronel jefe, de otro coche igual destinado a la sección de compras del destacamento y de un Land Rover Discovery que utiliza la sección económico administrativa (SEA) del contingente. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que se trata de un contrato sustancioso.

España gasta anualmente cerca de 500 millones de euros en las misiones de paz en el extranjero. La parte del león se la llevan Líbano y Afganistán, pero no cabe duda de que el mantenimiento de cerca de 790 militares en los Balcanes ha supuesto una importante contribución a la paz y al prestigio de las Fuerzas Armadas.

GASPAR LLAMAZARES, LÍDER DE IU

Izquierda Unida está en contra de alguna operación de paz de las Fuerzas Armadas, pero no de todas. En un reciente seminario de Diálogo Europeo, Gaspar Llamazares aseguró que, “más allá del tópico”, su coalición estaba a favor de la presencia militar española en los Balcanes. Otra cosa es que, como en otros tiempos, se dé por buena cualquier actuación en la zona de operaciones. En este contexto surgen las preguntas, al hilo de la información de interviú, sobre los sucesos en Kosovo. Más allá de este incidente, hay expectación sobre la autonomía de la provincia serbia y la comparación vasca. “Igual nos movemos más por la política interna que por lo que es mejor para los kosovares”, afi rmó el líder de IU.

INTERVIÚ

Editor dijo...

Total, que la cosa, además, apesta a (presuntísima, claro) corrupción en la gestión de los suministros. En fin, gracias por la información complementaria, "Anónimo".

La verdad es que no me extraña nada. Precisamente ahora estoy investigando documentación para un libro sobre los soldados españoles prisioneros tras la guerra de Filipinas, y resulta que ahí salen gravísimas acusaciones de sus familiares contra políticos, militares y la Cruz Roja, acusándoles de quedarse con el dinero que se recaudaba para ayudar a repatriarlos. Nada nuevo bajo el sol, pues.

Anónimo dijo...

Aquí tengo algo también interesante
¿Quienes son más mafiosos en Kosovo?
o mejor, quien no lo es a la vista de todo esto.....
Kosovo o Unmikistán, el reino de la corrupción, de la ilegalidad y del crimen

www.michelcollon.info

Maciej Zaremba, reconocido periodista del muy influyente periódico sueco Dagens Nyheter, esboza un retrato de la incapacidad y los abusos de la UNMIK (Misión de administración provisional de Naciones Unidas en Kosovo-Métochie). Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos

Esta misión, la mayor de la historia de la ONU, actúa como “primer Estado de Naciones Unidas del mundo” en el que las fuerzas internacionales no sólo aseguran la paz y el agua, sino que también establecen todo un nuevo orden. Pero en este nuevo orden reina la corrupción y la ilegalidad, escribe Maciej Zaremba tras haber permanecido seis meses en la provincia serbia a la que llama “Unmikistán, país con futuro”.

Después de haber hablado con los ciudadanos de Kosovo, con los responsables políticos actuales y los precedentes, así como con los representantes de los poderes locales y de las organizaciones internacionales, de haber hablado de sus informes pero también de todo lo que él vio con sus propios ojos sobre el terreno, Zaremba descubrió con estupefacción las relaciones entre los altos cargos de la UNMIK y la mafia albanesa bajo la protección de Naciones Unidas. A ello se añaden también la enorme cantidad de abusos financieros que no han sido juzgados, los casos de violaciones de los derechos humanos, la corrupción y la incompetencia de los oficiales. Según el periodista sueco de origen polaco, la organización mundial cuyo papel es garantizar la protección de los bienes y de los derechos humanos de los habitantes de Kosovo, preparar los fundamentos de la democracia, asegurar una justicia eficaz y una economía funcional de mercado, ha obtenido unos resultados contrarios a los que estaban programados en su misión. ¡¡Kosovo se ha convertido en una guarida de injusticia y de criminalidad, un lugar sin ley, el centro europeo del comercio de mujeres y de droga !!

El reino del mercado negro

En la primera de las cuatro partes que componen su texto “Unmikistán” el autor presenta a los lectores la vida cotidiana en Kosovo. Comenzamos por el aeródromo sobre el que se posa el avión y que está dirigido por la dirección islandesa para la aviación civil, sus servicios de teléfono móvil están asegurados por una compañía francesa con Mónaco como código de acceso. Cada seis kilómetros hay gasolineras, "un record fantástico que, desgraciadamente, sirve únicamente para el blanqueo de dinero del contrabando de droga y armas, y de la esclavitud sexual”, afirma Zaremba.

En las tiendas el jabón es de Bulgaria, las camisas de Taiwán, la harina de Chequia, el agua de Hungría. ¡¡Tras ocho años y 22.000 millones de euros gastados, reina el mercado negro mientras que el mercado legal está completamente colapsado!!

La mayoría de los habitantes sólo tienen electricidad unas horas a día y algunos incluso menos. "¿Cómo, entonces", nos preguntamos, "mientras que el Estado está dirigido por Naciones Unidas que ha invertido 700 millones de euros en las dos centrales eléctricas en una región tan rica en lignito que podría alumbrar todos los Balcanes, Kosono no puede producir bastante electricidad y, en cambio, contamina el aire 70 veces más que la norma permitida por la Unión Europea?"

Estudiando cómo funciona el sistema en Kosovo, Zaremba comprendió que los altos cargos pagados en exceso por la UNMIK no están sobre el terreno para luchar contra la criminalidad, el mayor azote en Kosovo, porque esa misión requeriría una estrategia, valor, dedicación y responsabilidad, pero "de lo único de lo que se sienten responsables es de sus propias carrereas, en las que Kosovo no es más que otro episodio”.

Así, los siete "gobernadores", los jefes de la UNMIK, sólo han hablado en sus informes de la estabilidad y de los progresos de la situación. "Era la única manera de mejorar y de hacer carrera”.

“Sería de esperar que esta misión de la ONU fuera como una expedición al polo, con unos objetivos precisos, un mando decidido, medios apropiados, expertos entregados. Teniendo en cuenta los enormes sueldos y el hecho de que para cada puesto hubo 229 candidatos, esto se podría esperar con toda justicia. Pero la misión no tienen ninguna de esas cualidades. ¿Quién puede creer todavía en serio que las fuerzas de policía, compuestas de ciudadanos procedentes de 44 naciones -la mayoría de los cuales provienen de países semi-democráticos- van a arriesgar sus vidas para aplicar el orden y la ley en una región en la que nunca los ha habido?”

Las fuentes británicas confiaron a Zaremba que la sede de las fuerzas de policía de la ONU está desbordada de informes sobre la criminalidad, que nadie ha abierto nunca. "La mayoría de los crímenes no se han investigado nunca, pero, viendo la composición de la UNMIK, ¿quién iba a hacerlo aunque lo deseara?”

La instrucción destinada a enseñar a conducir trenes a los habitantes de Kosovo la hace un "experto" del puerto de Sierra Leona donde el último tren desapareció en 1975. Un guardián de aparcamiento originario de Bangladesh no tiene carné de conducir y sólo habla bengalí . Ha debido de tener un buen enchufe para que lo contrate ONU...

La mayoría de los ciudadanos no confía en los altos cargos de la UNMIK. Zaremba descubrió la razón. “En Francia cada vaca está subvencionada con tres euros al día, mientras que uno de cada dos habitantes de Kosovo sobrevive con un tercio de esta cantidad al día. Si roban a alguien no hay prácticamente ninguna posibilidad de que se encuentre al ladrón, a pesar de que Kosovo tenga el mayor número de policías por habitante de Europa. En los tribunales esperan 300.000 casos no resueltos. Si uno es serbio o gitano, le pueden quemar a uno la casa mientras que los soldados de la ONU miran tranquilamente el incendio. Y esto ha ocurrido muchas veces”.

El Estado de Naciones Unidas y los siete pilares

En la segunda parte del texto de Zaremba, que lleva este título, no se trata de los siete jefes de la UNIMIK, sino de las desgracias de la señora Hisari, una mujer de cierta edad y sin fortuna, que ha perdido su línea telefónica porque el dueño del piso donde vive en alquiler, un tal Jo Truchler, director de la KEK (Compañía de Electricidad de Kosovo) no había pagado su factura de la luz que ascendía a 6.900 euros, es decir, el valor de un salario y medio de media anual mientras que su sueldo como funcionario de la UNMIK asciende a 20.000 euros al mes. La inquilina, desesperada, se dirigió al tribunal, pero se le dijo que el tribunal no tenía competencia alguna para juzgar al personal de UNMIK. Entonces la mujer escribió a UNMIK, que respondió que UNMIK no era responsable de las cuestiones privadas de sus funcionarios.

Mientras tanto le dueño del piso abandonó Kosovo, con 4.300.000 dólares que más tarde aparecieron en su cuenta de un banco Gibraltar. Las investigaciones demostraron que Truchler, a quien se había confiado la dirección de una de las compañías más importante (la misma que sólo suministra a los habitantes unas horas de electricidad al día) había obtenido este puesto falsificando documentos y no era economista ni ingeniero sino un pequeño estafador alemán.

“Quienes no vuelven de Kosovo con los bolsillos llenos de dinero o son idiotas o son santos", dijo amparado en el anonimato un interlocutor de Zaremba. Otro describió Kosovo como “un Eldorado para los ladrones”, y un tercero le confió que había estado en varias misiones de la ONU por todo el mundo pero que "ninguna estaba tan podrida como la de Kosovo”. Las tres personas procedían de países diferentes y ocupaban o habían ocupado cargos importante en la jerarquía de la UNMIK.

Marie Fuchi, que dirigió la Kosovo Trust Agency en 2003-2004, es categórica: la ayuda que llegó a Kosovo acabó en las manos de la mafia local y se gastaron sumas enormes en actividades que no tienen nada que ver con la economía de Kosovo, pero que, en cambio, han servido para enriquecer a la “nomenclatura” kosovar y a los altos funcionarios de la UNMIK.

En “La historia de los siete pilares", Zaremba nos explica cómo procedieron. En su país de origen Bo Olsen (el nombre es inventado) era un pequeño empleado y en Kosovo se convirtió en consejero internacional en la compañía de telecomunicaciones PTK. No merece ni la tercera parte de su sueldo (11.000 euros mensuales) pero logra mantenerse gracias a un "buitre", una albanesa de Kosovo adjunta de Olsen, que "sólo" cobra 1.000 euros, pero que, por otro lado, puede emplear libremente a un número ilimitado de funcionarios extranjeros con uno sueldo diez veces más alto que el suyo, a condición de que Olsen y ella reciban una parte.

El tercer cómplice es un tal Kevin Jeffry, director de la misma compañía PTK. Se trae de Londres a uno de sus amigos como "experto financiero" que recibe 16.000 euros al mes, con suplementos para el coche de servicio y para el privado para los fines de semana, y que como trabajo lo que hace es jugar al póquer por internet durante seis meses.

Aparece el británico Roger Reynolds que por medio de la PTK que le emplea encuentra a la compañía Norway Invest y a cambio de invertir 300.000 euros le procura un contrato con la UNMIK por valor de 10 millones de euros. A continuación deja la PTK para irse a Norway-Invest con un sueldo de 20.000 euros mensuales pagados por el jugoso contrato. La policía financiera italiana (“un rayo de luz en la negra historia de Kosovo”, señala Zaremba) descubre que el director de la compañía noruega que obtuvo el contrato con la UNMIK es un criminal ordinario. Se anuló el contrato, pero Kosovo no nunca recuperó los 300.000 euros.

Para mejorar la distribución de la energía eléctrica en Kosovo, la UNMIK contrata a la compañía irlandesa ESB International para ayudar a la KEK, que tiene 70.000 euros de pérdidas al año, que corta la electricidad a los usuarios cinco veces al día y que consigue que se le pague uno de cada dos kilovatios utilizados. Los irlandeses se quedan tres años, acumulan 10 millones de euros y dejan a la KEK en el mismo estado que la encontró.

Zaremba dedica una parte importante de su texto a Francia. Haciendo referencia a documentos oficiales, indica que en 1999 parece evidente que Bernard Kouchner va a ser nombrado jefe de la misión. El primer ministro [francés] Lionel Jospin y el gobierno francés forman una misión especial para "evitar los errores de Bosnia", es decir, lograr que Francia recupere una gran parte de la ayuda que envía a Kosovo. Por decirlo claramente, las compañías francesas deben tener la primacía para obtener los mercados en Kosovo. Kouchner se esmeró en ello. Rechazó la propuesta de los expertos locales de confiar la telefonía móvil de Kosovo a Siemens y se la entrega a la sociedad francesa Alcatel . “Resultado: desde hace siete años en Kosovo la telefonía móvil es la que menos prestaciones tiene y la más cara de toda la zona", concluye el Consejo de Europa. En Kosovo se telefonea, pero todas las veces que se hace, el dinero va a parar a arcas de Francia y de Mónaco, con el beneplácito de la Agencia de Naciones Unidas para las telecomunicaciones, ITU, que "prestó" su número de llamada 0377.

Injusticias repetidas

Zaremba continúa dándonos una larga lista de las ilegalidades, la criminalidad y la corrupción que reinan en Kosovo. Djezide Zodjani, que trabajaba en el ferrocarril, fue despedida junto con otras empleadas después de haber trabajado durante 29 años. La UNMIK echó a mujeres que tenían mucha experiencia en la empresa y las sustituyó por jóvenes que no tenían ninguna. Las mujeres despedidas pusieron una demanda al tribunal contra la discriminación flagrante. Se desestimó su demanda porque "las decisiones de la UNMIK no se pueden poner en entredicho, en Kosovo están por encima de la ley”. La señora Zodjani se pregunta: “¿Es posible que por una parte la ONU nos enseñe unos principios y, por otra, que no se pueden aplicar?”. Y Zaremba precisa : “Así es exactamente como ocurre. Sólo existen dos regiones en Europa en las que los ciudadanos no pueden presentar demandas en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo: Bielorrusia y Kosovo”.

A continuación el periodista narra el instructivo caso de Bedri Shabani, empleada de aduanas que perdió su trabajo por denunciar un abuso de poder en la aduana. Provista de una documentación irrefutable que probaba que sus jefes habían recibido "propinas" de los contrabandistas, acudió a la policía de Naciones Unidas.

El tiempo pasa y no tiene noticias. Entonces se dirige a los periodistas.

“Era algo muy valiente y acorde con lo que preconiza Naciones Unidas en Kosovo, pero, en cierto modo, irreflexivo porque en Kosovo se mata por mucho menos. En todo caso dio sus frutos. El jefe de aduanas fue encarcelado. Pero pronto quedó en libertad porque en aquel momento el jefe de la UNMIK era el diplomático alemán Michael Steiner que tenía relaciones con la hija de uno de los responsables de la aduana, que era el mejor amigo del jefe encarcelado”.

Shabani escribió al Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Anan, porque le habían dicho que el Secretario General era la más alta instancia en Kosovo.

Tremendo error. La pobre Shabani fue despedida. El tribunal de Prístina consideró ilegal el despido, pero el jefe de la aduana de la UNIMIK se negó a aplicar el veredicto del tribunal instaurado por la ONU, que juzga según leyes dictadas por la propia ONU.

En Kosovo hay miles de Shabani y de Zodjani para quienes las Naciones Unidas representan la ilegalidad y la pérdida todas las ilusiones, afirma Zaremba.

Al final de su serie de artículos sobre los abusos de poder en Kosovo, Zaremba advierte a sus lectores: “Si ustedes creen que estos problemas no tienen relación alguna con ustedes, permítanme que les informe de que la mafia de Kosovo vende heroína en Kalmar (puerto sueco), Saint Saint-Denis, Lyon etc., y hace tráfico de mujeres en Oslo, Paris, Londres etc. Y según todas las apariencias, la mafia patrocinará el gobierno de Pristina cuando esta región obtenga su independencia” … ¡Si la obtiene!

Los valientes suecos

Un punto positivo en la sombría descripción de Zaremba fue la defensa de Caglavica y Gracanica, el 17 de marzo 2004, por soldados suecos.

Bajo el título de “La valentía, el valor y las polainas”, el periodista se indigna porque a pesar de la presencia de 17.000 soldados de la OTAN y 4.000 policías de Naciones Unidas, 200 extremistas albaneses hayan podido provocar disturbios en los que murieron 19 personas, 900 resultaron heridas, se destruyeron una treintena de iglesias y se quemaron 700 casas.

Cuando lo albaneses empezaron a tirar cócteles Molotov contra un monasterio del siglo XIV, enviaron un mensaje a los soldados alemanes de que no les tocaría un pelo si abandonaban su posición, pero que de lo contrario iban a sufrir. Lo alemanes retiraron sus vehículos blindados y miraron cómo ardía el monasterio. Su comandante, el general Hölger Kamerhof, explicó que los soldados habían seguido el reglamento que prescribía salvar vidas humanas y no los edificios. Los franceses hicieron lo mismo con el monasterio de Devic que estaba bajo su protección, lo mismo que todas las casas serbias de Svinjare, relata Zaremba.

El destacamento sueco, bajo el mando del coronel Hans Hekanson, y en el que había soldados checos, finlandeses, eslovacos e irlandeses, intervinieron como les dictaba su conciencia. 35 soldados de 700 resultaron heridos, pero defendieron valientemente Caglavica y el monasterio de Gracanica.

El valor del coronel y de sus 20 soldados fue recompensado con la medalla al valor sueca y su comandante, el general Anders Brenstrom, fue condecorado por la OTAN.



Traducido del sueco al francés por Vera Uskokovic.

Enlace con el original: http://www.michelcollon.info/articles.php?dateaccess=2007-12-04%2009:15:24&log=invites