viernes, 26 de octubre de 2007

A qué vas tú al Vaticano, Moratinos?


Por increíble que parezca, y si la sensatez no termina finalmente por abrirse paso en el Consejo de Ministros español, Miguel Angel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores del gobierno Zapatero, estará presente en el acto de canonización de casi 500 "mártires de la Cruzada" fascista en España.

Entender qué demonios se le ha perdido al gobierno español actual en ése aquelarre clérico-fascista, que de aquí a unos días se celebrará en Roma a mayor gloria de la autojustificación del papel carnicero jugado por la Iglesia católica española, que en el período 1936-1939 se manchó directamente las manos con la sangre de cientos de miles de españoles siendo luego cómplice necesario y legitimador del oprobio, la opresión y el latrocinio que reinaron en este país durante los siguientes cuarenta años, es algo que con seguridad se nos escapa a la inmensa mayoría de quienes votamos las listas socialistas el 14 de marzo de 2004.

¿Por qué la Iglesia no canoniza a ése cura mallorquín del que hablaba una reciente carta al Director en El País, que fue fusilado por los franquistas por ejercer la caridad cristiana y ayudar a huir de la isla en manos de los militares sublevados a muchos de sus conciudadanos, personas honradas perseguidas por aquellos criminales? ¿Por qué el Vaticano no eleva a los altares a las docenas de curas vascos asesinados por los franquistas tras ocupar Euskadi los rebeldes?. ¿Por qué Ratzinger no hace santos a los republicanos españoles gaseados en los campos de exterminio del régimen nazi, al que por cierto sirvió como cachorro en las Juventudes Hitlerianas y del que jamás ha adjurado explícitamente?. Preguntas que nunca tendrán respuesta, es obvio.

Leía estos días que "sólo" en la provincia de Córdoba, la Iglesia reivindica 150 "mártires de la Fé" (curas, monjas, seminaristas...). Bien, pues en ésa misma provincia, investigaciones documentadas elevan a 10.000 las personas que fueron asesinadas durante la represión franquista en la guerra y la inmediata postguerra por defender la libertad, la democracia y el Gobierno legítimo: la mayoría de ellas siguen enterradas en cunetas de carreteras o junto a paredes de cementerios.

El abismo de las cifras de víctimas producidas por uno y otro bando es pues insalvable, simplemente. No hay proporción ni comparación posible.

Pero es que además, la inmensa mayoría de los muertos en la retaguardia republicana lo fueron en las primeras semanas de la guerra, fruto del descontrol subsiguiente a la quiebra del Estado producida precisamente por la rebelión militar, en la que por cierto muchos eclesiásticos de todos los rangos tomaron parte como azuzadores en los años anteriores o participando directamente en ella una vez iniciada. Por contra, la represión en la retaguardia franquista fue fríamente planificada, dirigida y ejecutada desde los propios aparatos del Nuevo Estado, y duró de hecho hasta dos meses antes de la muerte del dictador; fue en septiembre de 1975 cuando se produjeron los últimos cinco fusilamientos ordenados por él.


Un Gobierno no ya de izquierdas sino simplemente democrático y decente no puede estar presente en una mascarada como la que se anuncia, fabricada a mayor gloria de la campaña electoral del Partido Popular y de la reivindicación de un pasado criminal en el que la Iglesia católica española fue actor importante. Y menos aún puede intentar justificar ésa presencia con el argumento absurdo de evitar que el PP capitalice el acto; allá la derecha española si quiere seguir apegada a sus raíces y orígenes inequívocamente franquistas.

Zapatero a tus zapatos y Moratinos a los suyos, que marzo de 2008 está muy cerca y nosotros, quienes os llevamos a la Moncloa hace cuatro años, también tenemos memoria. Y muchos mártires.

5 comentarios:

Morgana dijo...

Totalmente de acuerdo.

Moratinos es el ministro de Asuntos Exteriores de España y debería representar a todos los españoles. A mi en este caso no me representa. Más bien al contrario.

Pero que se puede esperar de este gobierno, desde los acuerdos a los que ha llegado el actual gobierno español con la iglesia catolica, en los que les han subido el porcentaje del IRPF que puede asignarse para la iglesia (es decir que pagamos entre todos, o si se quiere ver de otra forma, que los católicos pagan menos impuestos que los que no lo somos).

Marian dijo...

Pues si, es inconcebible que el gobierno esté presente en esa hipocrita y repugnante parodia de canonización.

Es una lástima que tengan tanto miedo a un clero corrupto y a la derecha corrupta tambien y criminal (Irak) española. Eso solo viendo el presente, que el pasado ya lo expones tu de forma magnífica, hasta donde llegaron sus fechorias.

No se, pero me parece que no se da cuenta el gobierno hasta que punto nos decepciona. Por mucha rabia que nos de, no es de extrañar que en las próximas elecciones haya mucha abstención, y por ende la derecha (casi), espero, se salga con la suya como siempre. El falso pudor a herir de la izquierda, da alas siempre y triunfos a la derecha.

Editor dijo...

Los gobiernos de izquierda miedosos siempre ceden ante la derecha. Esas renuncias son precisamente las que la envalontonan, y acaban haciendo inevitables peticiones, y si se tercia acciones, cada vez más contundentes y agresivas de los reaccionarios.

Lazarillo en América dijo...

Cuando leí la oticia me dio vergüenza... beatificación... ???

Morgana dijo...

Editor:

Toda la razón. Si no fuese politicamente incorrecto diría lo mismo de los nacionalismos....

Pero esa es otra.

Existe la irracional, y en mi opinión erronea, creencia de que "en el punto medio está la virtud". Por eso y por la búsquedad del voto "mediocre" nuestros partidos de izquierda van cediendo hacia ese supuesto "punto medio", que, como la derecha no se mueve un paso, cada vez está mas cerca de ella, algo asi como perseguir el horizonte, a medida que avanzamos el horizonte también.

Bueno. Y que a veces creo que la derecha ha encontrado la fórmula par conseguir lo mismo que en el 36 se logró por la via militar (acabar con la izquierda y los movimientos de clase). La fórmula es entrar en los partidos donde se afilia la gente de izquierdas, tomar su cúpula y hacer política de derechas. Si no que alguien me explique que pintaba un señor que se declara liberal en lo económico de candidato a la alcaldía de la capital de españa por un partido que se dice socialista.

Ya se que me desvio. Pero empiezo a sentir inquina contra el psoe.