lunes, 15 de diciembre de 2008

Izquierda Unida regresa a los años noventa


La elección final del Coordinador de IU no ha deparado sorpresas. En el estado preagónico en que se halla la coalición, el golpe de mano dado por el PCE en la última Asamblea -largamente preparado, y ejecutado al más puro estilo de los viejos tiempos-, no podía sino triunfar del modo en que lo hecho. El tal Cayo Lara, un absoluto desconocido y un al parecer no muy preparado dirigente regional de IU (un miembro de ésa coalición me comentaba ayer por teléfono: "¿Sabes? han hecho Coordinador de IU a Magdalena Álvarez"), era el candidato oficial de un PCE que insiste en retrotraer la coalición a los años noventa, aquellos tiempos de la famosa teoría de "las dos orillas" anguitista que tan bien sirvió a la conquista del poder por el PP en 1996, y que para IU supuso la destrucción de su credibilidad política ante su propio electorado.

De momento ayer el señor Lara ya se despachó a gusto diciendo que "ellos" (la nueva/vieja IU) son una "cosa distinta" del neoliberalismo que a su juicio abanderan por igual el PSOE y el PP, y que su electorado les pide que marquen distancias con el PSOE (¿qué electorado? ¿el que mediante el "voto útil" ha huido en masa al PSOE, o el que se ha refugiado en la abstención asqueado por las continuas pugnas internas por el poder en la coalición?). Eso sí, según declara hoy en El País este señor Lara -cuya oratoria escasa, tosca y de catequista, resulta tan característica del anguitismo en estado puro-, "IU no va a tener nunca más un gobierno y una oposición en su seno"; cuando la periodista le recuerda que ésa oposición interna la organizó el PCE, el señor Lara desvía la responsabilidad de las pugnas internas al anterior "gobierno" de IU. Un sutil dialéctico no parece pues el nuevo Coordinador de IU.

De paso, Cayo Lara avisa de que, de seguir así las cosas, se hará "inevitable" una huelga general. Seguro que en Génova, 13, sede del PP, ya se están frotando las manos ante esa perspectiva. Claro que para montar una huelga general hay que contar con sindicatos que la lancen. Y en eso están los mentores políticos del señor Lara: en desestabilizar CCOO, moviéndole la silla a José María Fidalgo, su secretario general, al que acusan -horror de los horrores- de "prosocialista".

Decía Marx que cuando la historia se repite, lo que primero fue tragedia regresa como farsa. Y efectivamente, si la infamia de los años noventa, con el pacto entre Anguita y Aznar para desalojar al PSOE del gobierno y quedarse IU con el espacio electoral socialista, provocó un desastre político en España cuyas consecuencias aún las estamos pagando -empezando por la propia IU, cuya credibilidad política se hundió en el fango-, repetir la jugada significará además de la caída de IU en el mayor de los ridículos políticos, su segura autodestrucción a corto plazo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No se, no se, habrá que darle tiempo pero efectivamente lo poco que ha dicho e incluso su persona me ha parecido de lo mas anticuado.

A mi me gustaba Llamazares, así que no creo que vuelva a votar a IU. Lo hacia porque deseaba algo mas a la izquierda del PSOE.

El simple hecho de oir PC., me revuelve, me lleva a viejos tiempos desagradables. Cuando estaban camuflados en IU lo soportaba, pero llevando ellos la bandera yo hago mutis por el foro.

El desagradable Anguita estará contento. Es muy curioso como no se dió cuenta que fué él, el que hundió IU. El otro dia en InSurGente leí una entrevista que le hicieron, bueno, leí solo un trozo porque no podia soportar su engolamiento, y se veia que creia que su marcha fué lo que hizo que bajaran los votos en su partido. Lo malo es que todo el PC. se lo cree.

Saludos
Marian

Editor dijo...

Anguita es un cretino ególatra, al que la derecha supo en su momento mojar la oreja adulándolo con aquello de que "tú representas a la verdadera izquierda, y mereces representarla entera". El muy estúpido se creyó que si lograban liquidar al PSOE, su IU heredaría todo el espacio electoral que quedaría liberado.

Lo más divertido del asunto es que semejantes disparates los envolvían (los envuelven) en supuestamente sesudos "análisis dialécticos" que presuntamente parten de "premisas científicas"...

Creo sinceramente que éste es el final de IU.

Un saludo.