viernes, 11 de mayo de 2007

Pobre Catalunya


El mismo día en el que da comienzo la campaña para las elecciones municipales, la edición catalana de EL PAIS nos despierta a los catalanes con una noticia de esas que te despabilan aunque aún no te hayas tomado el primer café de la mañana.

La noticia se refiere a un estudio que acaba de publicar el Instituto Catalán de Estadística, dependiente de la Generalitat de Catalunya.Dice el titular que una de cada tres mujeres catalanas mayores de 65 años vive por debajo del umbral de la pobreza. Tremendo. Uno cavila para qué demonios sirven la familia (ten hijos para que te abandonen así) y el Estado (éste o cualquier otro), si ni siquiera son capaces de asegurarte una vejez digna.

La entradilla que sigue al titular no es menos contundente: el 35% de las familias catalanas no tiene dinero para ir de vacaciones una semana al año. Y sigue luego un alud de datos, que destruyen la imagen paradisíaca de una Catalunya tan supuestamente próspera y feliz que los representantes de sus ciudadanos dedican sus energías a discutir si el aeropuerto del Prat lo ha de gestionar "Madrid" o la Generalitat, cuando en realidad uno de cada tres catalanes ni siquiera puede tomarse unas vacaciones fuera de su lugar de residencia.

Más datos que dan en qué pensar: si bien es cierto que los ingresos medios anuales de una familia catalana son superiores a la cantidad media del conjunto de España –el promedio dice que cada familia catalana ingresa anualmente casi 25.000 euros netos-, ocurre sin embargo que 3 de cada 10 familias perciben en realidad ingresos inferiores a los 14.000 euros, en tanto sólo el 17 % de las familias ingresan más de 35.000 euros netos al año. La desigualdad social en Catalunya entre los que tienen más y los que tienen menos es, por tanto, simplemente brutal.

Pero no es sólo un problema circunscrito a la franja poblacional con menores niveles de renta. Nada menos que el 52% de las familias catalanas perciben algún tipo de prestación social por razones de enfermedad, paro o vejez. Son ayudas en general claramente insuficientes, como demuestra el caso de las ancianas mayores de 65 años que se comentaba al principio; con todo, sin esas ayudas, la pobreza afectaría a un 15% más de familias. También, una de cada tres familias encuestadas aseguran no tener capacidad de reacción económica para hacer frente a gastos imprevistos (enfermedad grave de uno de sus miembros, pérdida de la vivienda o circunstancias similares).

El estudio afirma que en general, son los viudos, los extranjeros, las mujeres y las personas con educación primaria o inferior los que están más expuestos o padecen más las situaciones de exclusión social.Un último dato menciona que los hogares que dependen del salario percibido por una mujer ingresan un promedio anual inferior en 2.100 euros a las familias que dependen de los ingresos de un hombre. En realidad, la diferencia en la percepción de ingresos en las familias sostenidas por mujeres en los estratos menos pudientes debe ser aún más cruda, pues a ese promedio habría que restar los ingresos que perciben mujeres ejecutivas y profesionales de alto y medio nivel, cuyos salarios se equiparan en general a los de sus colegas de sexo masculino.

En fin, ésta es la Catalunya de la que los señores políticos no nos van a hablar durante la próxima campaña electoral.

2 comentarios:

Marian dijo...

Buen artículo.
Todos los periodistas tendrian que hacerse eco de la brutal diferencia de salarios, pensiones etc.
No solo pasa en Cataluña sino en toda España.
Impropio de gobiernos socialistas.

Editor dijo...

Ya sé que en todas partes cuecen habas, desgraciadamente, pero es que en Catalunya encima nos pretenden hacer comulgar con ruedas de molino.

Resulta que estamos a la cola de las comunidades españolas, que a su vez están a la cola de las comunidades europeas (ver artículos y libros de Vicenç Navarro sobre el misérrimo gasto social en Catalunya), y no hay político catalán que no se pegue el farde de lo avanzados y progesistas que somos.