miércoles, 5 de marzo de 2008

Todo el pescado está vendido


Sottovoce me comentan que en las encuestas internas que manejan los partidos y algunas instituciones - esas encuestas que jamás verán la luz, pero que suelen ser bastante más ajustadas a la realidad que las aparecidas en los medios-, el PSOE estaría rozando la mayoría absoluta en estos días previos al 9 de marzo. La participación hoy se situaría en un 77 o 78%, espoleada por los errores garrafales que están cometiendo el PP y su entorno; no dan una a derechas desde hace semanas. En todo caso, parece que la mayoría que obtendrá el PSOE será suficiente para poder gobernar escogiendo la pareja de baile que le interese a Zapatero; quién será la afortunada, dependerá de la lectura que hagan en Moncloa y en Ferraz de los complejos resultados que probablemente arrojarán las urnas el día de los comicios. Algo sí está meridianamente claro: sea cual sea el resultado final, no habrá Gran Coalición a la española. Esa alianza es, simplemente, imposible.

En ése contexto, el KO técnico sufrido por Rajoy ante Zapatero el lunes pasado en el segundo debate televisado, sería apenas la confirmación de que la carrera política del registrador de la propiedad gallego está tocando a su fin, pero tendría poca influencia real en esa marea movilizadora que se percibe en el electorado de izquierdas. Sólo un ejemplo de cómo están las cosas: esta tarde, caminando por el pasillo del metro de Diagonal he visto como una señora mayor arrancaba un cartel pegado sobre un panel publicitario del PSC ocupado por el rostro de Zapatero; el gesto decidido, casi combativo, con el que la mujer ha arrancado el papel que tapaba la cara del líder socialista resulta más clarificador que muchas encuestas.

Mayor influencia va a tener en esa movilización la elección del cardenal Rouco Varela al frente de la Iglesia católica española, por haberse producido a menos de una semana de los comicios. El rechazo que Rouco y sus posturas de extrema derecha suscitan entre el electorado de izquierdas, y singularmente entre aquellos que además de izquierdistas se consideran católicos, va a suponer una nueva inyección de votantes para las listas socialistas. Por otra parte, la elección de Rouco, un duro entre los duros, envía un mensaje claro: la jerarquía católica española da por perdidas las elecciones generales del 9 de marzo, y se apresta a afrontar los nuevos tiempos colocando en primera línea lo más aguerrido que tiene en sus filas.

En IU, por contra, hay cierta desesperación preleectoral. A la pérdida segura del escaño valenciano y a una probable debacle sevillana podría sumarse un sensible retroceso en Madrid, como consecuencia del voto útil al PSOE. Sólo IC-EUiA aguanta bien en Catalunya, y quizá podrían sumar un escaño por Barcelona, en detrimento de ERC. En las izquierdas nacionalistas burguesas, la situación no es mejor: varapalo seguro para ERC, hundimiento de la CHA aragonesa y descenso neto aunque menos acusado de BNG. Les tritura el voto útil y su propia incompetencia.

En resumidas cuentas todo el pescado está vendido, y salvo golpe teatral de resonancia mundial ETA mediante -muy difícil que se produzca, vista la delicada situación de la Administración Bush-, una victoria del PSOE con cierto margen de comodidad parece asegurada para el domingo. Veremos.

2 comentarios:

Escoria Rebelde dijo...

Si es que desde que el PP se quitó la careta en el 2004, la imagen de marketing que nos quiere vender el PP como una derecha democrática y asimilada a la británica o alemana ha saltado por los aires. Sin ir más lejos, el otro día hasta en el Financial Times podíamos leer que el problema de la derecha española es su veneración onanista por el recuerdo del dictador genocida y su españa opresiva y carcelaria. Ya sólo les quedan apologetas como el amiguito de "Ansar" Rupert Murdoch. Menos mal que Rouko ha sido elegido Führer de los obispos, así los que creemos que no hay diferencia entre la religión y evitar pasar por debajo de una escalera veremos cómo se les acaba el negocio a los vendecolgantes. Si se necesita una manifestación del pensamiento mágico, Que La Fuerza Te Acompañe!

Editor dijo...

¡Dios (o quien sea) te oiga!