miércoles, 31 de marzo de 2010

Quitad el burka a las monjas


A finales del siglo XVIII el primer ministro "ilustrado" (reformista) de Carlos III, el napolitano marqués de Esquilache, tuvo la ocurrencia de poner faroles de gas en las calles y obligar a caminar por la vía pública a rostro descubierto sin embozarse en la capa, como era tradición inmemorial española. Las consecuencias fueron inmediatas: la Iglesia y la aristocracia, que le tenían unas ganas inmensas a Esquilache y a su grupo de ilustrados "pre-rojos", manipularon a las masas populares más ignorantes y teledirigieron un motín "espontáneo" en Madrid y otras ciudades, que a Esquilache le costó el cargo y casi la vida y a punto estuvo de dar al traste con el reinado del Borbón más civilizado que hemos tenido.

Con el tiempo se impuso el sentido común y las capas terminaron por acortarse, las calles se iluminaron convenientemente y a la Iglesia y a la aristocracia les fue fallando el poder de convocatoria. Pero para Esquilache y tantos otros reformistas como él, ya era tarde. El napolitano que llenó Madrid de "latinos" (músicos, pintores, escritores, científicos, altos funcionarios...) que vivían agrupados en un barrio muy cerca del Palacio Real, murió en el exilio, al que había huido amargado por el desprecio cosechado entre las "gentes bajas", españolas esas a las que iluso de él pretendió beneficiar y civilizar.

Durante muchos años después de Esquilache empero, siglos en realidad, las mujeres de este país, de Galicia a Baleares y del País Vasco a Andalucía, a partir de cierta edad han vestido de negro de la cabeza a los pies, disimulando las formas femeninas con ropones amplios y dejando ver apenas el rostro. En Baleares, hasta hace muy pocos años, las viejas se cubrían de tal manera que sólo se les veía los ojos. Y naturalmente ahí están las monjas fuera cual fuese su congregación; hasta los años 60 o 70 del pasado siglo, todas se cubrían de la cabeza a los pies con verdaderos burkas. En la mayoría de órdenes de clausura estas mujeres vivían encerradas sin contacto con otros seres humanos que no fueran su confesor, algún familiar muy directo o en caso extremo de enfermedad un médico de confianza; en pleno siglo XX, aún se estilaba en las comunicaciones entre estas secuestradas en vida y personas del exterior del convento que la mujer se cubriera el rostro con una redecilla tipo mosquitera, que impedía incluso verle los ojos.

En los años 90 un servidor aún vio ancianas campesinas ibicencas vestidas y tapadas como bereberes de épocas pasadas. Y es que el mejor medio de combatir un clima extremadamente seco y caluroso es precisamente taparse por completo. A partir de esa constatación antiquísima se ha segregado la costumbre, devenida primero en práctica cultural y más tarde religiosa, de la que las mujeres cristianas del sur europeo se han ido desprendiendo en las últimas décadas, pero que aún persiste, reciclada en pura ideología, en las sociedades musulmanas. De hecho, el velarse se está convirtiendo en una forma de afirmación de identidad para muchas mujeres musulmanas que en puridad, ni siquiera son religiosas.

No cabe duda de que iniciativas como la que según El País de hoy promueve el gobierno de Bélgica, en el sentido de prohibir por ley el uso del burka en espacios públicos, contribuye a ahondar más si cabe la división entre quienes consideran el uso de ese tipo de prendas una opción particular por absurda que sea, y quienes quieren imponer una visión contraria asimismo particular y basada a su vez en prejuicios socioculturales. La extrema idiotez que manifiesta el gobierno belga en el modo de manejar este asunto augura un estallido de fervor identitario en masas de jóvenes belgas de origen magrebí, que verán en el uso de prendas rechazadas por los "cristianos europeos" una afirmación de su personalidad y a la vez un canal de rebeldía frente a una sociedad que se manifiesta incapaz de acogerles debidamente, y que sólo sabe recurrir a la represión como instrumento para ubicarlos socialmente.

Se impone una reflexión sensata en torno a estos asuntos simbólicos, siempre lejanos a los problemas reales pero a menudo espoletas de conflictos que pueden degenerar en quiebras sin remedio de la convivencia (o la coexistencia, según casos). En última instancia si los gobiernos europeos quieren comenzar la persecución de esta clase de vestimentas dando ejemplo, que prohíban las vestimentas de las monjas, ya sea en versión burka duro o en esas adaptaciones postmodernas con cofias de diseño y faldas a media pantorrilla. Porque lo realmente significativo no es el largo del vestido sino la función social y cultural de éste, y en eso no hay diferencias entre nuestras amables monjitas y las mujeres afganas.

La fotografía que ilustra el post está tomada de la web de la archidiócesis de Madrid, y muestra a un grupo de monjas completamente veladas durante un ritual católico actual.

lunes, 29 de marzo de 2010

Jaume Matas y el PP balear, el delirio de los corruptos


Las revelaciones sobre el caso de Jaume Matas, ex presidente del Govern autonómico de Baleares y ex ministro de Medio Ambiente de José María Aznar, traspasan todo lo conocido en España en materia de corrupción de políticos, y eso en un país donde ya estamos curados de espantos en esta materia.

Del señor Matas vamos sabiendo estos días cosas tan increíbles como que compraba escobillas de baño a 300 euros la unidad; que Maite Areal, su esposa y futura compañera de banquillo judicial, llegó a pagar con un billete de 200 euros una lechuga que costaba 1 euro; que doña Maite vivía dominada por un verdadero frenesí consumidor de artículos de lujo, que la obligaba a comprar compulsivamente relojes de oro y joyas de elevado precio, siempre pagadas religiosamente con billetes de 500 y 200 euros; que a pesar de efectuar tales dispendios económicos, el matrimonio Matas sólo sacó 450 euros de sus cuentas bancarias en los últimos 5 años. Entre los pagos efectuados con esos 450 euros no figura desde luego un bello palacio renacentista en pleno centro de Palma de Mallorca, adquirido como residencia por la familia Matas-Areal y valorado en dos millones y pico de euros, por el que los Matas pagaron poco más de novecientos mil euros en mano y un billete encima de otro. Un delirio y un prodigio de desfachatez, ya digo.

Más allá de las miserias personales de esta gente, se van sabiendo cosas tan jugosas como que Fernando Areal, cuñado de Matas y ex gerente del Partido Popular (PP) balear, no es que llevara una contabilidad B del partido, es que cuanto afectaba a movimientos financieros relacionados con el PP lo gestionaba como pura caja B, según los fiscales de Anticorrupción del caso. De ahí salía por ejemplo, la financiación de las campañas electorales del PP en las islas Baleares.

En todo este muladar resulta imposible discernir dónde acababan los manejos de Matas en beneficio propio, y dónde comenzaban los que afectaban al PP. El propio Jaume Matas ha reconocido en su declaración ante el juez que manejaba dinero negro en cantidades de millones de euros, incluidas sabrosas comisiones que le llovían de todas partes incluido (presuntísimamente)un famoso promotor de espectáculos y productor televisivo. En la trama aparecen implicados también, además de políticos y empresarios, abogados, ejecutivos y la fauna habitual en estos casos.

La punta de este iceberg lo constituye el caso del Velódromo de Palma, un equipamiento deportivo cuya construcción sufrió un "sobrecoste" de 40 millones de euros, y cuyo primer responsable técnico fue despedido por haber presentado un presupuesto demasiado bajo. Como botón de muestra, para la pista del Velódromo se adquirieron maderas preciosas que nunca llegaron a instalarse, siendo substituidas por material tan defectuoso que la Federación Internacional de Ciclismo rechazó homologar la pista para competiciones deportivas; las maderas originales sirvieron, según es vox populi en toda Mallorca, como parquet para los suelos de los chalets de dirigentes del PP y sus amigos implicados en el monumental desfalco.

Con semejante tren de robo y lujo no es extraño que a Jaume Matas finalmente le hayan cazado a lazo, probablemente porque el caso es tan brutalmente escandaloso que resulta imposible de disimular. Alguien podría pensar que quien dejó tantas evidencias por el camino, en el fondo estaba deseando que lo encausaran; pues no parece que sea así, porque la verdad es que el hombre ha hecho lo posible para evitarlo. Sin ir más lejos, antes de declarar ante el juez, Matas intentó que el fiscal jefe de Baleares, que ya en 2009 había probado a bloquear lo inevitable, frenara a los dos fiscales Anticorrupción de Baleares obligándoles a obedecer sus "indicaciones"; la gestión del "amiguito del alma" fracasó porque los dos fiscales se negaron a ponerse a las órdenes de quien no es superior orgánico suyo. Y es que la cosa tiene ya tal dimensión, que ni los "amiguitos del alma" pueden resolverle la papeleta a Jaume Matas y al PP balear.

En la fotografía, Jaume Matas camina cabizbajo cerca de los Juzgados de Palma seguido de un "gorila", durante la segunda jornada de su declaración ante el juez instructor de su caso.

sábado, 27 de marzo de 2010

Una carta del poeta Miguel Hernández a su mujer desde la prisión


Carta a Josefina Manresa

Miguel Hernández
Madrid, 12 de septiembre de 1939

Mi querida Josefina:

Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa. También paso mis buenos ratos espulgándome, que familia menuda no me falta nunca, y a veces la crío robusta y grande como el garbanzo.

Todo se acabará a fuerza de uña y paciencia, o ellos, los piojos, acabarán conmigo. Pero son demasiada poca cosa para mí, tan valiente como siempre, y aunque fueran como elefantes esos bichos que quieren llevarse mi sangre, los haría desaparecer del mapa de mi cuerpo. ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, y sin ti, Manolillo de mi alma, no sabe a ratos qué postura tomar, y al fin toma la de la esperanza que no se pierde nunca. Así veo pasar un día y otro día, esperanzado y deseoso de correr a vuestro lado y meterme en nuestra casa y no saber en mucho tiempo nada del mundo, porque el mundo mejor está entre tus brazos y los de nuestro hijo.

Aún es posible que vaya para el día de mi santo, guapa y paciente Josefina. Aunque yo, la verdad, creo que estos amigos míos llevan las cosas muy despacio. Han estado de vacaciones fuera de Madrid y han regresado esta semana pasada. No han podido venir a verme porque ahora es imposible para todo el mundo. Es casi seguro que los veré la semana que viene. Me decías en tu anterior que guardara la ropa cuanto pudiera. No te preocupes, que si no tengo ropa cuando salga, con ponerme una mano en el occipucio y otra en el precipicio, arreglado. Así y todo procuro conservarla y uso la más vieja y todo son cosidos y descosidos y ventanas por todas partes. El pijama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera vergüenza. Por lo que a mí me pasa, me figuro lo que os pasará a vosotros y como esto siga así, me veo contigo como Adán y Eva en el Paraíso.

¡Ay, Josefina mía! No nos queda otro remedio que aguantar todo lo malo que nos viene y nos puede venir, para el día que nos toque aguantar lo bueno. ¿Verdad que llegará ese día? Yo nunca he dudado de que llegará y de que seremos más felices que hasta aquí hemos sido. Esta separación nos obliga a respetar a nuestro Manolillo más que respetamos al otro. Manolillo del que no dejo de acordarme nunca. Dentro de un mes hará un año que se nos murió. Eso de que el tiempo pasa de prisa, para nadie es más verdad hoy como para nosotros y a mí me cuesta trabajo creer que ha pasado un año desde que cerró nuestro primer hijo los ojos más hermosos de la tierra.

Dios, a quien tú tanto rezas, hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos, si no hace que lo pasemos el día ventinueve de este mes. No quisiera pasar, ese día lejos de ti. Iremos a dar una vuelta al campo y si tú eres decidida, visitaremos la tierra donde nos espera. Tengo ganas de hablar contigo. La otra noche soñé a Manolillo ya con cinco o seis años de edad. Cuídalo mucho, Josefina que crezca fuerte y defendido contra toda enfermedad. Cuando te sea posible come mucha fruta y mucho vegetal, principalmente patatas. Es lo que más conviene a tu salud y a la de nuestro sinvergüencilla.

No me dices muchas cosas suyas. Supongo que ya hablará más que un loro. Si supieras que ganas tengo de oír su voz: se me ríen los huesos sólo de imaginarla, con que mira lo que me voy a reír el día que la oiga de verdad. Dime el peso que tiene, que no lo has pesado hace mucho tiempo. Estoy enfadado con Manolo y con las Marianas, a ninguno de los cuatro se les ocurre escribirme unas letras. No se acuerdan de mí, que no los olvido. Dime también algo de la abuela y la tía, que tampoco me han mandado una sola letra (...).

Bueno. Voy a dejar el lápiz y a esperar tu carta, a ver qué me trae de bueno. Nada. Hoy no recibo carta tuya. No me gusta que te retrases en escribirme. Vaya plantón que me he llevado al pie del que vocea el correo. No hay derecho. Espero que me digas algo de nuestra familia de Orihuela, de mi madre especialmente y de la de Pepito. Anteayer he recibido una carta de un amigo de la huerta, Trinitario Ferrer, muy amigo de mi hermano y me dice que se ve con él todos los días. Di a Vicente que le diga que por ahora no puedo contestarle, pero que me alegra mucho saber de él. Voy a terminar mi carta diciéndote que seas menos perezosa conmigo o de lo contrario no te voy a escribir en un mes. Y nada más porque no parezca larga ésta a la censura y porque hagan todo lo posible para que llegue a tus manos.

Manolillo: adiós, un beso ¡pum! Otro beso ¡pum! Otro, otro, otro, ¡pum, pum, pum!

Manolo: escribe, dejando a un lado por un rato las barbas y las perezas.

Marianas: a ser buenas y a pelearos una vez a la semana solamente.

Josefina: recibe para ti y para nuestro hijo y para nuestros hijos mayores el cariño encerrado y empiojado y ... perdido de tu preso

Miguel

¡Adiós!

En la fotografía que ilustra el post aparecen el poeta Miguel Hernández y su esposa, Josefina Manresa ,durante los años de paz de la II República Española.


viernes, 26 de marzo de 2010

El Estado de derecho le debe una disculpa a FAES

Hace bien Falange en querellarse contra el juez Baltasar Garzón e intentar acabar con él por la vía que le facilita la democracia. La complicidad y compadreo que encuentra en la "clase judicial" y la estulticia cobarde de la "clase política", se lo ponen a huevo. Tontos serían de no aprovecharse.

Ya suponemos, claro, que esto de las querellas judiciales y demás procedimientos del sobado "Estado de derecho" deben constituir irrisión para los señores de Falange, cuya ideología y práctica política históricas están en las antípodas de la democracia, y que si tuvieran ocasión volverían a terminar con ella a tiros y bombazos cometiendo luego esos crímenes de masas que el pobre Garzón intentaba investigar. Al cabo Garzón pretendía nada menos que recordar a los señores de Falange quiénes son y de dónde vienen, y eso en democracia no se le puede hacer a una organización política legal, un partido que tiene sus estatutos depositados en el Registro de Asociaciones Políticas y todo.

Porque Falange es un partido político legal en España. Repítanlo en voz alta despacio varias veces seguidas, y a continuación piensen por ejemplo en que el partido nazi de Hitler fuera legal en Alemania. ¿A qué es un pensamiento disparatado? Lo que no significa que en Alemania no hayan nazis, ni mucho menos: se calcula que uno de cada cuatro policías alemanes está relacionado con alguna asociación de carácter nazi encubierto. Eso sí, al funcionario del Estado alemán al que pillan es inmediatamente expulsado de su trabajo, y si no recuerdo mal, policías y militares afiliados a organizaciones nazis pueden recibir condenas de hasta cinco años de cárcel.

Pero en España, Falange es legal. Y lo es porque hay miles de personas que comulgan con sus ideas y están insertadas en la política, la judicatura, el ejército, la policía, la Iglesia católica, las finanzas, el empresariado, la administración civil del Estado, los medios de comunicación, las grandes organizaciones delictivas (tipo Gürtel, para entendernos), y casi en cualquier sector donde se maneje poder y no haga pie la izquierda timorata en cualquiera de sus versiones que nos representa. Entiéndase, no estoy diciendo que toda esa gente tenga carnet de Falange y vista camisa azul, correajes y vaya a las sesiones del Tribunal Nosecuantos con la pistola debajo de la toga; el carnet, los correajes y la pistola los llevan por dentro, debajo de la piel. A veces se les nota más, a veces menos. Recuerden que hace cuatro días como quien dice tuvimos un presidente de Gobierno elegido democráticamente que está tan orgulloso de su pasado falangista (del que nunca a adjurado ni en público ni en privado), que a la fundación ideológica que creó le puso FAES, un acrónimo evidente de Falange Española.

Así que Falange hace bien en querellarse contra Garzón, ya digo; si les dejan, por qué no hacerlo. Si son legales tienen todo el derecho de reírse de la democracia, usando los mecanismos de ésta en beneficio de la destrucción del sistema democrático. Mientras, estúpidos de nosotros, andamos discutiendo si las parodias de juicios que llevó a cabo el franquismo antes de asesinar por miles a sus opositores deben anularse en bloque o ser reabiertos uno a uno, o sencillamente mejor no menearlos no sea que los señores del Tribunal Supremo, la Conferencia Episcopal, la Junta de Jefes de Estado Mayor y la patronal empresarial, por poner sólo unos ejemplos, se enfaden y nos líen otra.

El caso es que en España hay una Ley de Partidos, que ha servido para ilegalizar el mundo político del fascismo vasco. ¿Por qué no se aplica a las organizaciones de extrema derecha española, cuyo balance histórico criminal (centenares de miles de españoles perseguidos, encarcelados, torturados y asesinados) deja en mantillas los ochocientos y pico muertos producidos por ETA en 50 años?. Si en Alemania sí se hace ¿por qué aquí no?.

En fin que si no tienen gónadas para perseguirlos como merecen, sacándolos primero fuera de la legalidad obviamente, que les pidan disculpas porque un juez chiflado intentó esclarecer las acciones pasadas, presentes y futuras de una gente tan absolutamente legal, que nos da lecciones a los demás de Estado de derecho. Y de paso se parten de risa a costa nuestra y de nuestros muertos, los mismos que en nombre de su ideología fueron asesinados por cientos de miles en este país no hace tantos años.

En la imagen, cartel de la Guerra de España sobre los llamados "nacionales" y sus apoyos extranjeros.

miércoles, 24 de marzo de 2010

El PP sabe que la derrota de ETA es su derrota


No sé si saben ustedes quién es José María Izquierdo y si han leído alguna vez su blog en El País. Si no le conocen hagan los posibles por encontrar sus textos, aunque debo advertirles que su lectura crea adicción. A mí me gusta mucho su blog, pero lo realmente imprescindible de Izquierdo son sus artículos de opinión, que publica en El País al ritmo más o menos de uno cada tres semanas, eso sí a página entera. Son todos para enmarcar.

Izquierdo ha creado un personaje, el ciudadano José K, un trasunto suyo emparentado con el Joseph K de Kafka. El bueno de José K es un español de mediana edad que vive en estado de obnibulación permanente ante lo que tiene que ver, leer y oír un ciudadano de inteligencia corriente y sensibilidad mínimamente progresista y por tanto decente, en este país Corte de los Milagros al que unos llaman España y otros Estado Español. Uno se ríe con José K. y sus reflexiones razonables y razonadas (y por tanto ajenas al modo como se desarrollan las cosas en este estrambótico país), y luego de leerle le entra la temblorina porque, coño, de lo que habla Izquierdo es de la realidad más crudamente realista; así es España, como la cuenta, y así son los cabritos que pacen por aquí y nos defecan encima.

En el blog que escribe en El País, no muy imaginativamente bautizado "El ojo izquierdo", José María Izquierdo suele hacer un seguimiento diario y pormenorizado de las salvajadas que publica la perrera mediática, es decir la agrupación galáctica de medios de comunicación impresos o digitales que braman en nombre de la extrema derecha política y social española. Les juro que leerlo todo junto da miedo, de verdad.

Hoy sin embargo Izquierdo ha dejado de lado la prensa bastarda y nos presenta directamente un asunto tan descarnado y asqueroso, que uno piensa sólo puede darse en España.

La cosa va del vómito que nos largó ayer micrófonos mediante el franquista, miembro del Opus Dei y ex ministro del Interior de Aznar, Jaime Mayor Oreja (recuerden aquella pintada en el País Vasco de sus tiempos de ministro: "A Mayor Oreja, menor cerebro". Dijo el frailuno fascista que “Tengo la certeza de que el Gobierno está negociando con ETA”, y que está convencido de que "los terroristas van a echar una mano al PSOE para que gane las próximas elecciones del 2012". Por si alguien no había entendido de qué hablaba, remató Mayor Oreja "el proyecto de ETA y el de Zapatero no es de adversarios, sino de aliados potenciales, porque los dos buscan lo mismo, una España debilitada”. Todo esto el mismo día en que el presidente Zapatero y Sarkozy asistían en Francia a los funerales del gendarme asesinado por ETA la semana pasada.

Izquierdo viene a decir que esto no es un exabrupto de un tipo al que se le ha calentado la boca o se ha metido en el cuerpo un exceso de pastillas alucinógenas. Es simplemente, recalca, el primer fruto de una orquestada campaña que de aquí a las elecciones generales (¡y faltan todavía dos años!) nos machacará día sí día también con ese mensaje (recuerden a Marshall McLuhan: el medio es el masaje). En la línea de Goebbels, se trata de repetir un millón de veces la misma infamia para que cale en la ciudadanía "como lluvia fina", en afortunada expresión de Aznar acuñada en los años noventa con ocasión de otra campaña semejante de acoso y derribo, la que por fin llevó al PP a La Moncloa en 1996.

¿Por qué la derecha resucita este espantajo? Es más ¿por qué demonios la derecha resucita un cadáver político tan poco ilustre como Mayor Oreja? Obviamente porque la derecha está viendo con horror como ETA hace aguas. ¿Y por qué se lanzan ahora precisamente? Pues porque el asesinato del gendarme francés y la declaración de guerra total contra ETA hecha por Sarkozy, colocan a la derecha española frente a una certeza terrible: aún teniéndolo todo a favor para ganar las elecciones dentro de dos años, si ETA se disuelve o es neutralizada policialmente por los franceses Zapatero volverá a ganar las elecciones, y probablemente el PSOE se asegurará La Moncloa por muchos años.

El PP sabe que la derrota de ETA es su derrota. Por eso han sacado a la arena a su perro más rabioso y mordedor en estos temas: ya saben, el señor del menor cerebro y olor frailuno, el destacado miembro de la Mafia Negra, el fascista sin arrepentir: Jaime Mayor Oreja.

lunes, 22 de marzo de 2010

Catalunya y Laporta ya tienen partido. O no


En política hay algo peor que cometer errores a tutiplén: carecer del sentido del ridículo. Uno puede errar en sus apreciaciones, prospectivas o propuestas cuanto guste, pero hacer el payaso continuamente se suele pagar carísimo más pronto que tarde. Es por ello que no resulta difícil vaticinar un futuro menos que mísero electoral y organizativamente hablando al flamante partido Reagrupament, ésa escisión de ERC que al parecer contará en breve con Joan Laporta, el todavía presidente del FC Barcelona, como su principal activo político.

De entrada, el nombre Reagrupament ya resulta políticamente desgraciado en Catalunya. Después de muerto Franco fue usado por un grupúsculo liderado por Josep Pallach, un histórico agente de los servicios secretos británicos primero y luego de la CIA, a cuyo servicio fletó un partidillo cuyo objetivo era hacerse con la marca PSC en Catalunya e impedir que el proceso de convergencia de fuerzas socialistas culminara en una formación que tuviera esas siglas. La cosa salió mal, y encima Pallach murió de un infarto en pleno congreso constituyente de lo que definitivamente acabó llamándose PS-Reagrupament por imperativo legal. Los más espabilados de los huérfanos corrieron a pedir hueco en el PSC de verdad, y el resto -la mayoría- se fue a su espacio político, social y cultural natural: el pujolismo militante.

Pues bien, ahora el señor Joan Carretero y sus fugados de ERC han puesto en órbita una nueva fuerza política que usa ese nombre, Reagrupament. Curiosa coincidencia. O no. ¿Cuales son los principios políticos del nuevo partido, preguntan ustedes? Pues la independencia de Catalunya, y punto pelota. ¿Algo más? nada más. O al menos, eso pretenden hacernos creer.

Porque el Reagrupament de Carretero transpira derechismo por todos sus poros. O sea que sí tienen ideología, y muy concreta, más allá de la aspiración a la independencia. Según se puede leer en El País de hoy, "su programa para la hipotética independencia incluye derogar la oficialidad del castellano, crear un ejército catalán, una agencia de inteligencia y aprobar una constitución catalana, que ratificó ayer su asamblea". La "Constitución catalana" del nuevo Reagrupament, que por cierto han redactado en catalán y en inglés -será para facilitar su lectura en EEUU, quizá, o porque ya la recibieron así- circunscribe los deberes de los catalanes a "defender Catalunya" y "contribuir al sostenimiento económico" del nuevo Estado. Nada de complejidades con estas cosas de las libertades públicas. Eso sí, mucho orden público y mucha "defensa nacional". Así por ejemplo sabemos que si Reagrupament se sale con la suya Catalunya tendrá ejército propio, Guardia Nacional y una organización de reservistas prestos a acudir a la llamada de la Patria en peligro. Lo de la Guardia Nacional debe ser que en Langley debieron tomar como modelo pra redactarla la constitución de Alabama o de Texas, y no cayeron en la cuenta de que en Europa las Guardias Nacionales nunca se han llevado y resultan una moda sospechosa de "vínculo trasantlántico". Sí son más de la tierra los somatenes de voluntarios reservistas; Primo de Rivera padre los convirtió en verdaderos cazadores de rojos en los años veinte por toda la Catalunya interior. Un verdadero éxito, al decir del empresariado rural de la época.

De economía por cierto el Reagrupament no habla, aunque desde sus tiempos en ERC es bien conocida la predilección del señor Carretero y resto de la compaña por el libérrimo mercado y sus delicias. No olvidemos que los escisionistas que acompañaron a Joan Carretero en su salida de ERC se situaban muy a la derecha de las posiciones de ese partido, que no es precisamente de ultraizquierda por más que finjan creerlo así en el Partido Popular.

La guinda de este pastelito la constituirá muy probablemente el señor Laporta como candidato de Reagrupament a la presidencia de la Generalitat de Catalunya. Ya saben, el mismo Laporta cuyo cuñado y colaborador en la "seguridad" del FC Barcelona es Alejandro Echevarría, uno de los capitostes de la extrema derecha barcelonesa, y directivo de la Fundación Francisco Franco; quizá es que Laporta pretende reciclar a los de la "dialéctica de los puños y las pistolas" hacia la futura Guardia Nacional catalana, cualquiera sabe.

En resumidas cuentas ese arrapiezo, trepa carente de escrúpulos y sin otra ideología o ambición que no sea el encumbramiento personal que responde al nombre de Joan Laporta, será el candidato que estrelle el invento llamado Reagrupament. Bienvenido sea pues, el señor Laporta.

En la imagen satírica, el señor Carretero nos ordena a los catalanes "reagruparnos o morir". El caso es que el disfraz que luce suena a conocido...

sábado, 20 de marzo de 2010

La Ruta de la Seda, fotografiada por Pablo Strubell


La Sala de Exposiciones de la casa Golferichs de Barcelona, el viejo chalet modernista situado en la esquina entre Gran Via y Viladomat (metro Urgell), acoge una selección de 30 fotografías tomadas por Pablo Strubell durante el viaje de 8 meses que realizó por la Ruta de la Seda en 2005.

Pablo Strubell es un treintañero, economista de profesión, que habla de viajes realizados o en proyecto con una pasión mayor aún si cabe de la que emplean los jóvenes de su generación cuando comentan la Champions League. Durante años Pablo ha sido un puntal de la Sociedad Geográfica Española, y ahora se dedica a gestionar una librería madrileña especializada en viajes. Aunque, aficionado como es a los años sabáticos y a realizar largos periplos durante ellos, veremos cuánto le dura el empleo. De momento, según me comentó en la inauguración de su exposición barcelonesa, pronto emprenderá otro de sus largos viajes, esta vez por el continente sudamericano.

En cuanto a la Ruta de la Seda, se trata quizá de la mayor arteria de circulación económica y cultural que haya existido jamás. Las caravanas que partían de China y atravesaban Asia hasta rendir viaje en el Mediterráneo, portaban a lomos de camellos no sólo mercancías como la seda, el papel, la pólvora, las especias, el marfil, y joyas y metales preciosos de toda clase, sino tambien y acaso más importante para la historia de las civilizaciones humanas y singularmente de la europea, las ideas filosóficas, religiosas y políticas que contribuyeron a conformar lo que sabemos del mundo y nuestra manera de interpretarlo y vivirlo.

Entre las fotografías de Pablo hay una de la plaza de Registán, en Samarkanda, la imagen de las dos mezquitas gemelas enfrentadas, que me trajo de inmediato el recuerdo de los días de mi viaje a Uzbekistán en agosto de 1999. En una breve pero muy agradable conversación, evocamos juntos nombres míticos de ciudades como Estambul, donde por cierto me sorprendió el terremoto del 17 de agosto de 1999 camino de Taskhent, y Xian, la ciudad china desde la que partían las caravanas rumbo a Occidente. Allí, en la muralla perfectamente conservada de esa ciudad de la China central, se abre la puerta que constituía el kilómetro cero de la Ruta de la Seda y que debían atravesar los esforzados mercaderes orientales que iniciaban el camino hacia las lejanas orillas mediterráneas.

De su paso por ese mundo variopinto y enriquecedor desde el punto de vista cultural y del conocimiento humano, da cuenta Pablo Strubell en un libro que acaba de salir y que encontrarán en las librerías especializadas, como Altair o DeViaje: "¡Te odio, Marco Polo!". Dice Pablo que el título viene a resumir su relación personal de amor y odio con el famoso veneciano, a quien responsabiliza de sus aventuras y también de los sinsabores vividos durante el viaje por la Ruta de la Seda, en la medida en que Marco Polo fue su inspirador principal. En realidad, tal como narré en mi libro "Todos los blancos son feos" en el capítulo dedicado a la Ruta de la Seda, los chinos consideran a Marco Polo un grandísimo embustero que jamás puso los pies en China. Y sin embargo ahí nos tienen a Pablo y a un servidor, siguiendo sus huellas.

La imagen que ilustra el post es una de las fotografías que componen la exposición "La Ruta de la Seda", de Pablo Strubell. Se trata de un taxi colectivo que circula rumbo al mercado de Kashgar, en el Turkestán Oriental o Xinjiang (Rep. Popular China).