lunes, 7 de julio de 2008

El 37 Congreso del PSOE, la consolidación del zapaterismo


El 37 congreso del PSOE empezó bien, pero terminó como siempre. Digo que empezó bien porque el discurso inaugural de Zapatero recorriendo la historia del partido y apelando a viejos valores socialdemócratas, sonaba a música poco frecuente en estos tiempos de social-liberalismo y socialismo fashion. El hombre incluso parece empeñado en recuperar el "compañeros y compañeras" para dirigirse a una audiencia socialista en vez de la meliflua fórmula "amigos y amigas"; significativo, sin embargo, que en su lenguaje en el discurso de clausura recuperara a los "amigos", en detrimento de los "compañeros".

La verdad es que todo en el congreso daba la impresión de estar muy medido y calculado. Y no me refiero sólo a la puesta en escena, que eso en contra de la opinión de ciertos profesionales de la cosa carece prácticamente de importancia, sino al contenido real de lo que allí se ventiló y sobre todo a cómo se ha publicitado. El viernes, en la jornada inaugural se logró un despliegue inusitado de titulares a base de anunciar grandes avances en la laicidad, en el respeto a la voluntad de las mujeres y en otros derechos que presagiaban un giro decidido a la izquierda. El domingo sin embargo, antes de sesión la clausura, se pudo comprobar que una vez más todo quedaba en agua de borrajas.

En síntesis, el congreso del PSOE ha terminado, lamentablemente, con un verdadero despliegue de freno y marcha atrás en cosas que aparentemente se habían propuesto cuarenta y ocho horas antes. Fuera crucifijos de las escuelas y fin de actos religiosos “de Estado”… pero no por ahora; ley de aborto con pleno respeto a la voluntad de la madre…pero más adelante; regulación legal de la eutanasia… en algún momento del futuro. Etc etc.

Lo peor con todo, ése supuesto derecho de voto para los inmigrantes que no es tal. Podrán votar en las elecciones municipales únicamente los ciudadanos de países con los que exista “reciprocidad”, lo cual en la práctica excluye precisamente a los mayores contigentes de inmigrantes (Marruecos y África Negra). Sólo podrán votar pues los “inmigrantes” de la UE que viven en sus colonias-ghettos para ricos de la costa mediterránea (un voto fijo para el PP), y los procedentes de algunos países latinoamericanos. Es decir, quienes mayoritariamente podrán votar en España son, salvo los latinoamericanos, los residentes que nada aportan al país, viven aquí como rentistas o jubilados y utilizan por la cara nuestros servicios públicos; por contra, quienes aportan su trabajo y pagan sus impuestos (incluidas las cotizaciones a la Seguridad Social), ni siquiera tendrán derecho a elegir el gobierno del pueblo o la ciudad donde están censados. A eso se le llama hacer un pan como unas hostias.

Respecto a la supuesta renovación de viejos dirigentes y promoción de caras nuevas a puestos directivos, el congreso sigue la línea de jubilaciones anticipadas (la más clamorosa, la de Rodriguez Ibarra; y anunciada sotto voce, la ya no muy lejana de Chaves), y de ubicación en lugares supuestamente de dirección de gente sobre cuya preparación y capacidad se abren toda clase de interrogantes. Con todo, a los recién llegados tampoco se les entregan parcelas de poder significativas salvo en el caso de Leire Pajín que se hace con Organización, una Secretaría que en realidad, si ha seguido funcionando con José Blanco al frente puede seguir haciéndolo con cualquier otro.

En resumen, Zapatero sigue colocando cerca de sí gente muy manejable y que se lo debe todo, un modo inteligente de hacerse con el control del partido por tiempo indefinido. Esos "políticos-bebés" como los ha calificado el ex-presidente extremeño, necesitarán mucho tiempo antes de estar en condiciones de disputarle el poder. Además saben que sin Zapatero no son nadie, y le apuntalarán frente a cualquier circunstancia.

Alguno, sin embargo, empieza a dar más guerra de la que debería. Bibiana Aído, la "ministra-niña", se las ha tenido tiesas, con discusión a gritos incluida, nada menos que con el presidente andaluz, Manuel Chaves, porque cada uno de ellos pretendía colocar en la Ejecutiva a una andaluza protegida suya. A cualquiera que recuerde que hace tan sólo unas semanas a la señorita Aído sólo la conocían en su entorno familiar y como responsable del organismo encargado de la promoción del flamenco (ente dependiente, por cierto, de la Junta de Andalucía que preside Chaves), le parecerá que la chica en cuestión está dotada de un descaro excesivo. Algo que a Zapatero, hombre discreto, no parece que deba gustarle demasiado.

De economía en el congreso ni una palabra, salvo recordarle al PP que la economía sí es de derechas o de izquierdas, contra lo que proclamaba hace unos días Mariano Rajoy desde la tribuna del Congreso de los Diputados. No está mal, pero tampoco parece mucho, máxime teniendo en cuenta que del cónclave del PSOE no ha salido ni una sola propuesta de transformaciones socioeconómicas que abran camino hacia el socialismo. Todo ha quedado, como decía, en propuestas de ampliaciones de derechos, con gatillazo posterior en todas y cada una.

En suma, el zapaterismo sigue su singladura a toda vela.

2 comentarios:

Marian dijo...

Tambien aquí forman ghettos los alemanes. tienen la costa de Cádiz, al menos la de Chiclana, para ellos. Incluso han hecho un magnífico hotel en el cual no permiten entrar a los españoles salvo para servirles.

El otro dia en la playa, una pareja de alemanes me dijo que habia que tratar peor a los inmigrantes para que no vengan. Con gran desfachatez me dijeron que es que en España no caben todos.
No sabian con quien estaban hablando pero lo supieron cuando les respondí.
Hay que joderse, y lo decian unos alemanes que vienen a tomar el sol y a hacer el vago y que, como tu muy bien dices, no aportan nada. Naturalmente; de ultraderecha y que votaran al PP.
Zapatero cada vez me defrauda mas.
¡Cuando daño hace el poder!. Pues que siga así y le va a votar su padre, literalmente hablando.

Editor dijo...

Hace muy pocos años el diario alemán Bild, que vende millones de ejemplares, propuso seriamente que el gobierno alemán comprara la isla de Mallorca a España.

Bueno,éste es el papel que nos hemos reservado o nos han reservado en la UE: el de moridero de las clases pasivas europeas, además de parque temático donde desbravarse sus jóvenes.

Esta tarde oía en la radio a los habitantes de un pueblo de Extremadura, que dicen convivir magníficamente con los inmigrantes asentados allí pero que están muertos de miedo ante la posibiidad de que les den derecho a voto en las municipales. Ya se ven con "alcalde moro", sus hijas colocadas en un harén y los machos locales todos con el culo en pompa y mirando a La Meca.

Pero claro, a nadie le importa que como dices, desde Roses a Almería sean incontables los establecimientos comerciales en los que sólo atienden en inglés, alemán y ahora ruso. O que los residentes británicos aquí se traigan a sus ancianos de Londres o Edimburgo a operarse por la cara (es decir, a costa nuestra)en la Seguridad Social española.

Viva España y olé.