sábado, 3 de abril de 2010

Los burros no viajan en patera


Una columna pequeñita de El País se abre hoy con un titular que a algunos les resultará sorprendente en extremo: según un informe de Cruz Roja, el 75% de las personas "interceptadas" en Mauritania cuando intentaban viajar a España tienen una formación media, y el 86% tenía trabajo en su país de origen. El informe está lleno de malas noticias para la conciencia de racistas, xenófobos y gentes afines al Partido Popular en general.

Es creencia popular que la gente que se juega la vida y a menudo la pierde en las pateras son los más desesperados entre los más pobres e ignorantes. Pues resulta que no es así, que tres de cada cuatro tiene estudios al menos de grado medio, y que la mayoría cobraban un sueldo superior al medio habitual en sus respectivos países.

El informe de Cruz Roja se llama Migraciones africanas hacia Europa. Estudio Cuantitativo y comparativo. Años 2006-2008. Dice El País que para realizarlo "Cruz Roja Española y Media Luna Roja de Mauritania entrevistaron a más de 5.000 personas" (con mucho menos se hacen sesudas encuestas electorales en España, y les dan portadas a toda página). Según el diario madrileño "el informe revela que el 98% intentaba por primera vez llegar a Europa, y sólo el 1,2% fue "reclutado" para hacerlo, lo que derriba otro mito, el que dice que son "las mafias" las que "engañaban" a los jóvenes para arriesgar la vida". Otra mentira interesada que no soporta el contraste con la realidad, señores del Partido Popular.

Ocurre que en muchos países de África, las familias de clase media y trabajadora designan a uno de los hijos, generalmente el más espabilado y preparado, para que viaje a Europa y conquiste un futuro para sí que además saque adelante a toda la familia. Tal proceder es tan viejo como el mundo: sin ir más lejos, está en la base misma de la emigración interior española de los años 50 y 60 del pasado siglo; quienes marchaban de sus pueblos eran los mejores, los más decididos, los dispuestos a luchar por labrarse un porvenir en vez de seguir vegetando en un medio rural atrasado y sin futuro.

Otra cosa es que esa Europa que se ve en las televisiones del hemisferio sur repleta de coches de lujo, rubias rendidas ante el macho triunfador y hombres que parecen nietos de Alejandro Magno, no sea en realidad más que un venenoso espot publicitario, que tras su brillante cartón-piedra esconde la podredumbre de una sociedad cuya proposperidad para algunos se basa en la explotación de los más, especialmente de los desgraciados de piel más morena llegados a sus costas con el "sueño europeo" grabado a fuego en sus mentes de televidentes "subsaharianos".

En la imagen, una patera llega a las costas españolas con su carga de carne humana intacta y lista para ser explotada por la "economía de mercado" europea.

1 comentario:

Lisístrata dijo...

buena reflexión! Acabo de compartirlo con mi red en facebook.

Me alegra que todo llegue con malas noticias para los fachas y aledaños. A ver si dejan de hacer el fantasma de una vez, al menos en público.
saludos