miércoles, 24 de febrero de 2010

El Partido Popular reclama un gobierno de campo de concentración nacional

Definitivamente, España es el país más raro del mundo. A ver dónde encuentran ustedes otro país en el que la patronal y sus compinches de la extrema derecha política, social y mediática aúllen cada día desde sus medios de intoxicación exigiendo a los sindicatos (de izquierda, of course) una huelga general que mande al carajo al actual gobierno español. No conozco grupo trostkysta de la más estricta obediencia a la VII Internacional que proponga tal cosa. Y sin embargo, oigan ustedes día sí y día también a los dirigentes del Partido Popular y a los ventrílocuos que hablan o escriben por ellos, incitando a los trabajadores y a los parados -sí, a los mismos parados creados a millones por sus "mecenas emprendedores", esos que les hacen donativos "anónimos" multimillonarios en euros-, incitando a la revolución social.

Ahora resulta que los "mercados" -el estúpido eufemismo que encubre al selecto grupo de canallas internacionales que han propiciado el actual desastre económico-financiero en su propio y galáctico beneficio-, reprochan a gobiernos como el del blandito Zapatero que no sean capaces de tomar medidas que aumenten el volumen de lo que vienen rapiñando. Hay que "desregular" el "mercado de trabajo" hasta el punto de que los asalariados envidien la condición de esclavos, dicen, único modo al parecer de que la economía patria levante cabeza; hay que acabar con las pensiones, los subsidios a los parados, los servicios públicos y demás dañinos generadores del déficit público, ése maldito freno a la libertad de mercado que ahoga la inversión privada y evita que el presupuesto público se invierta en las únicas áreas que realmente interesan a la derecha patria, que como es sabido son la represión física e ideológica de la ciudadanía mediante la policía, el Ejército, la Iglesia y la judicatura.

Y mientras estos animales arrecian en su ofensiva, por ahí va el antiguo paleta Corbacho, ministro de Trabajo o eso dicen, balbuceando en las emisoras de radio con su pobre vocabulario de Escuela de Verano de partido que por sus gónadas aquí todo Cristo se va a jubilar a los 67 años, le guste o no. Olé el ministro que vino del pueblo. ¿Y tú qué, pedazo de mamón, cuándo vuelves al andamio del que nunca debiste de bajar y te jubilas con el sueldo que te corresponde por tu cualificación profesional y tu coeficiente mental? Te lo dice un socialista que luchó contra Franco cuando a tí ni te había pasado pasado por la cabeza afiliarte a un partido de izquierda, pedazo de nulidad.

Así es normal que luego salga Esperanza Aguirre, la gansteresa presidenta de la Comunidad de Madrid, proponiendo un Gobierno de Concentración Nacional (de campo de concentración "nazional", en realidad), entre el PP y el PSOE en el que don Cristobalito Montoro sea ministro de Economía y Javier Arenas de Trabajo; coño, se le ha olvidado proponer al coronel Antonio Tejero como Defensor del Pueblo y a Belén Esteban como ministra de Cultura. Para mí que la gansteresa se chuta, y no precisamente con los goles de Cristiano Ronaldo.

Cada día que pasa España es un país más raro. Los sindicatos salen a la calle a defender las pensiones y la edad de jubilación, y la extrema derecha española -que es toda la derecha española, en realidad-, les reprocha que no asalten el Palacio de Invierno. ¿Pero dónde infiernos hemos llegado? Los mismos bandidos que nos roban, que nos atracan, que se llevan cientos de miles de millones de euros del erario público como "compensación" a lo mal que lo están pasando sus bancos y empresas, le echan en cara a sus víctimas que no actúen contra un Gobierno al que si algo cabe reprocharle es su papel de don Tancredo, "quieto parao" y con la respiración contenida en medio del redondel hispano. ¿Cabe mayor cinismo?.

Pues oigan, si quieren asaltar Palacios de Invierno vamos a empezar por los bancos, empresas y chalets de toda la gentuza que han amasado fortunas descomunales en la última década y pico gracias a la especulación inmobiliaria salvaje y el blanqueo del dinero proveniente del narcotráfico. ¿Para cuándo ése asalto?.

En la imagen, el general Francisco Franco -verdadero inspirador ideológico del PP español- en compañía de unos amigos, en aquellos tiempos en los que el gobierno español era de verdadera concentración nacional.

6 comentarios:

Lisístrata dijo...

Lo que nos faltaba "pal duro", hacer una fuerza política, como diría el sargento Arensivia: "de consentrasión nasioná", no dicen?, ejejje, tendríamos q llamarle "la Yenka".

Muy buen artículo. Con mucho énfasis tb, se ve que anda usted hasta las mismas gónadas como la mayoría.

Anónimo dijo...

¡¡Eres fantástico!!.

Con todo, absolutamente todo lo que dices, estoy de acuerdo y lo firmaria ahora mismo.

Marian

antoñito dijo...

Joaquim:
Cada día me gustas más.
Estoy totalmente de acuerdo contigo y, además, creo necesaria alguna amenaza seria, en plan como sigamos así.... y ya puestos a asaltar banco y chalés, a mí me vendría uno de estos que ni pintao para meter a mi suegra y a los churumbeles.

Un arazo. Salud.

P.D.: Marian, un besazo; te echo de menos.

Anónimo dijo...

Querido Joaquim, soy La Repú. Los diferentes caminos, que llevan al poder, son muchas veces inescrutables, para nuestras pobres, y simples mentes.
Antes sabiamos, las traidoras maniobras del Ejercito, El Capital, la Iglesia y todos sus caciques aprovechados.
Hoy utilizando una crisis financiera, y como bien indicas, sus medios de propaganda mentirosa, quieren llegar al poder sin pasar por las urnas.
Democratas de toda la vida.

Anónimo dijo...

¿Has visto la diferencia entre la gente civilizada y las bestias del PP?.
En Cataluña se pide la opinión a las personas de si desea o no seguir con la crueldad que se ejerce con los toros.
En Madrid y Valencia ambas del PP. no se pregunta y la crueldad se toma como insignia nacional.

¿Donde estas metido?

Un abrazo
Marian

Joaquim dijo...

Hola a todos y todas, aquí andamos de nuevo tras una escapadilla de una semana recorriendo el sur de Portugal. ¡Había que que aprovechar que el turisteo salió huyendo en cuanto oyeron que venía la "tormenta perfecta"! (que, por cierto, como en el caso de la Gripe A, vino, fuese y casi no hubo nada; pero esa es otra historia que algún día habrá que contar).

Un abrazo.
Joaquim