
lunes, 3 de agosto de 2009
El Partido Popular y la judicatura española se quieren un huevo y parte del otro

jueves, 2 de julio de 2009
El futuro de Mariano Rajoy, en manos de Luis Bárcenas

Hace dos o tres noches el periodista Miguel Angel Aguilar dijo en “Hora 25″ que si Rajoy no echa a Bárcenas, sólo puede ser por dos motivos:
1)Rajoy lo sabe todo de Bárcenas, y está convencido de que su inmaculada inocencia pronto resplandecerá cegadora.
ó 2) Bárcenas lo sabe todo de Rajoy, es decir, lo tiene cogido por los cataplines.
Aguilar no ahondó en el tema, pero apuntaba obviamente hacia la segunda opción ya que la primera es imposible, como reconocen los propios dirigentes del PP. Hasta el propio Jiménez Losantos (!) lo considera un corrupto al tesorero del PP.
Reflexionemos:
El tesorero de un partido de ámbito “nacional” está en el centro de una trama que se dedica a la corrupción al por mayor en las Administraciones de más relieve y presupuesto gestionadas por su partido. Esa red de políticos corruptos en metástasis no puede existir ni funcionar si la dirección del partido no está al tanto y de algún modo, participa en ello desde mucho tiempo atrás antes de que se haya descubierto el pastel.
Es metafísicamente imposible que Bárcenas, ombligo de la trama y por quien pasaban todos los hilos, esté enlodado hasta el cuello durante años en esa trama ancha y alta dentro del PP, y que sin embargo el máximo responsable del partido no sepa absolutamente nada de todo eso hasta que aparece el caso en los medios no controlados por la perrera mediática, y la justicia se ve obligada a tomar cartas en el asunto. En conclusión, Rajoy tiene que estar necesariamente metido hasta los codos por acción o por omisión, o de lo contrario es un ser vegetativo que vive en estado de coma permanente. Es evidente pues que Bárcenas le tiene, sencillamente, pillado.
Probablemente Bárcenas guarda documentos, grabaciones y otras pruebas que implican a Rajoy y a otros personajes del máximo nivel en el PP, y con los que debe haberles amenazado en caso de que le dejen caer. Como quiera que el procesamiento de Bárcenas ya es imposible de parar, será un espectáculo de primera asistir al afloramiento de ese material comprometedor, que probablemente pondrá en riesgo la continuidad misma del PP como partido o como mínimo forzará la retirada de la política de un buen puñado de dirigentes del PP.
En la ilustración, el genial Forges retrata el victimismo interesado del PP.
jueves, 21 de mayo de 2009
A sus órdenes, señor Camps

La traca: llega a declarar Alvaro Pérez alias el Bigotes, y a su paso toda la tropa de guardias civiles presentes en la puerta del juzgado le sonríen e inclinan la cabeza respetuosamente. Ante el Bigotes, es decir, ante el cabecilla de una gigantesca trama de corrupción instalada en el territorio donde estos señores se supone que prestan servicio protegiendo a los ciudadanos de los delincuentes. ¿Policías o guardaespaldas de Camps?.

