viernes, 25 de junio de 2010

La banca suiza, refugio de patriotas españoles


Hace dos noches, se me cayó el alma a los pies mientras oía hablar a un inspector de Hacienda español en una emisora de radio. Le entrevistaban en relación con el caso de los 3.000 granujas, ciudadanos españoles, que tienen cuentas multimillonarias en Suiza que no tributan en España (ni evidentemente, tampoco en Suiza). La mayoría de cuentas están abiertas en el banco HSBC, en el que según informa El País de hoy "el importe mínimo (para abrir una cuenta) es de 1'6 millones de euros)".

El montante de este dinero evadido lo cifra Hacienda en seis mil millones de euros, pero el inspector lo elevaba hasta ocho mil millones de euros. Lo peor con todo, es la pasividad del Gobierno español en este caso de ladrones de guante blanco que manejan dineros más negros que su alma. Resulta que el asunto se destapó no por investigación alguna de la Hacienda española, sino porque su homóloga francesa le pasó una lista de los 3.000 defraudadores españoles, a los que descubrió cuando perseguía (ella sí) a defraudadores franceses con cuentas en Suiza. Al parecer un empleado bancario suizo "infiel" vendió a la Hacienda francesa listados con nombres, cuentas y movimientos de miles de ladrones europeos, entre ellos como digo 3.000 españoles, todos según este inspector, empresarios y directivos situados al frente de lo más selecto de nuestras corporaciones y empresas. El Gobierno español recibió la lista hace tiempo, pero ya se sabe que Hacienda no tiene nunca prisa en investigar nada salvo cuando se trata de embargar cuentas de trabajadores que cobran por nómina y a quienes se les embarga por cantidades miserables.

El caso es que finalmente el asunto ha empezado a rodar, más que nada porque una parte de los inspectores de Hacienda ha montado un escándalo en los medios denunciando tanta sospechosa pasividad (entre paréntesis, no todos los inspectores de Hacienda trabajan para que los ricos no paguen o tributen lo menos posible). Denuncian por ejemplo que sabiendo quienes son los ladrones propietarios de esas cuentas, Hacienda no ponga estos casos de defraudación en la vía penal, que es la que corresponde cuando lo defraudado supera los 120.000 euros; denuncian que en éste y en el resto de casos semejantes, Hacienda se limite a intentar cobrar la deuda y a aplicar un recargo del 20%, cuando en el caso de contribuyentes asalariados con deudas ridículas se les llegan a embargan las cuentas, como decía antes; denuncian que el Gobierno español se niegue a publicar la lista con nombres y apellidos de estos sinvergüenzas que nos roban a todos, cuando cualquier ladronzuelo de barrio sale fotografiado de frente y de perfil en los medios.

Lo peor con todo, es que según hacía público este inspector, cada año se defraudan en España ochenta y ocho mil millones de euros (¡nada menos que 6 veces lo que Zapatero recaudará rebajando los salarios de los funcionarios y las pensiones de los jubilados!), y que de todo ese dinero Hacienda sólo recupera el 8%. A quien le extrañe cómo pueden pasar estas cosas en la España del siglo XXI, que recuerde que hace apenas una semana nos enterábamos de que el propietario del mayor grupo hotelero de las Islas Baleares, ha resultado ser un "emprendedor" que jamás había hecho la declaración a Hacienda. ¿Qué complicidades son necesarias para que sucedan cosas así?.

En definitiva, ¿por qué el fisco da trato de favor a estos canallas, tal como se pregunta la Organización de Inspectores de Hacienda del Estado?. No dan respuesta concreta, pero creo que las posibles están en las mentes de todos. A mi juicio caben dos, no excluyentes entre sí: una, porque la corrupción interna y el encubrimiento a los delincuentes debe tener podrido casi por completo el aparato fiscal español; la segunda, porque los nombres de estos sinvergüenzas, tal como sucede en el caso de las 3.000 cuentas "descubiertas" en Suiza, son tan conocidos y sobre todo, tan fundamentales en el tejido empresarial y financiero español, que el Gobierno no se atreve a actuar contra ellos.

Si alguna vez se publican esos nombres, veran ustedes qué lucida colección de patriotas españoles guardan en Suiza lo que nos roban a todos en España.

La fotografía que ilustra el post muestra la sede central en Suiza de la cueva de Alí Babá y los 3.000 Ladrones "emprendedores".

4 comentarios:

Lisístrata dijo...

Digo lo de siempre, a este gobierno le faltan agallas para ir en acorde a la etiqueta de izquierdas que lleva en sus siglas. La incoherencia siempre es lo peor y lo más desalentador hacia quien espera mucho de alguien, sea individuo o ente político, y no recibe nada y, si acaso, sólo perjuicios.

Espero q esto salga a la luz cuanto antes y no quede impune.

me llevo su artículo a facebook, pero lo compartiré tras el partido, q ahora la gente no piensa más allá del estadio de Pretoria.

Saludos >:0]

Joaquín dijo...

Entonces,
¿ Para que sirve un gobierno que se presenta de izquierdas, si no es para solucionar cuestiones como estas, que serían expresión de justicia y redistribución legítima de riqueza?
Lo del matrimónio entre homosexuales y otros derechos, hoy reconocidos, es muy importante, no lo dudo, pero más aún lo son medidas que están ( o deberían )en el ADN del socialismo democrático. Pero claro, a la derecha económica, en el fondo, le molesta mucho más que persiga el fraude fiscal ( de verdad ) y que "penalicen" a las grandes fortunas, que no el matrimonio entre homosexuales o determinadas concesiones más o menos graciosas.
Estoy por asegurar que entre los defraudadores del banco suizo, la mayoria son de esos que " a la roja " la prefieren llamar "rojigualda"

marta dijo...

Bueno, alguien lo ha dicho ya por ahí: elegimos políticos, pero gobierna el Capital.

Anónimo dijo...

El asunto es Joaquim, que no son de izquierdas los que gobiernan, son una derecha algo mas civilizada que el PP. pero derecha al fin y al cabo.
¿Tu crees que el Sebastian de Industria, la vice 2ª, la que dice que no se debe subir los impuestos al capital porque se marcharian, son de izquierdas?.

Y luego ZP puede que en teoria fuese alguna vez de izdas. pero la práctica le ha llevado, quizá por cobardia, a ser un peón mas del capital y a olvidarse de sus ideas, esas que un dia le hizo decir a los que le votamos; "No os defraudaré".

Si hubieran sido de izdas hubieran tomado el camino que, por ejemplo, ATTAC predica.

No solo el camino de los defraudadores de Hacienda y de los empresarios, era el camino posible.

Un abrazo
Marian