lunes, 5 de julio de 2010

Exportaciones agrícolas españolas, la economía del fraude legalizado



Dice El País de hoy que las exportaciones españolas en el sector primario, especialmente por lo que hace al aceite y al vino, han ascendido de manera vertiginosa en los últimos meses. El diario explica tal fenómeno por la conjunción de tres factores: "la caída de los precios en origen, las buenas cosechas y la caída de la cotización del euro frente al dólar". Y continúa: "desde el inicio de la campaña en noviembre pasado hasta mayo, las exportaciones de aceite de oliva ascendieron a 430.000 toneladas".

Será que Zapatero tenía razón y que los famosos brotes verdes empiezan a florecer con fuerza inusitada, dirá algún optimista antropológico. Pues no, nada más lejos de la realidad. Sucede que estamos ante una muestra genuina -otra más- de la decadencia de la economía española, y de dependencia de los tejemanejes de un puñado de aprovechados y bribones de todo pelaje, nacionales y extranjeros, capaces de enriquecerse aunque sea matando la gallina de los huevos de oro. Me explicaré.

Cuando acabe el año España habrá exportado más de 700.000 toneladas de aceites. Los nuevos mercados emergentes, los que registran un crecimiento más espectacular, potencias como Australia, Japón, China, Polonia y EE UU, son nuestros nuevos clientes a lo grande. Sin embargo, matiza El País, "el grueso de las ventas, aproximadamente la mitad del total, se dirige a Italia, fundamentalmente en forma de graneles para su comercialización como aceite italiano".

Es decir, estamos ante un fraude como la catedral de Milán. Aprovechando los bajos precios del producto en origen -la miseria que se paga a los pequeños productores y a las cooperativas-, los intermediarios colocan aceite de oliva a granel español en Italia, donde es envasado como producto italiano, y vendido luego a precios de artículo de lujo; compren ustedes cualquier aceite envasado como italiano, y ya me dirán qué precio tiene. Así se explica que apenas "el 30% de las exportaciones de aceite español se hagan envasadas y que el resto sean en forma de graneles", como dice el diario madrileño.

Por lo que hace al vino, otro tradicional producto estrella de las exportaciones españolas, dice El País que durante los 4 primeros meses de este año sus exportaciones crecieron el 17%. Y sin embargo el valor de esas exportaciones creció apenas el 6%, "consecuencia de la presión a la baja que ejercen en los mercados mundiales los caldos de los países emergentes". El crecimiento más importante en materia de exportación de vinos ha correspondido, cómo no, a los vinos envasados sin denominación de origen, y desde luego a los graneles.

Como pueden ver, se está haciendo almoneda de dos de nuestros productos de prestigio, a los que durante años se les ha supuesto marchamo de calidad allá donde se encontraran. Todo por hacer negocios fáciles con sinvergüenzas como esos envasadores de "aceite italiano", producido en realidad en el sur de España. Después nos quejaremos de que los "países emergentes" contemplen nuestros productos como una alternativa apenas un poco más sofisticada que las producidas o manufacturadas en países de Extremo Oriente; eso sí, nuestras exportaciones ya son casi tan "competitivas" como la morralla que se encuentra en los bazares de "todo a 100". En fin que si seguimos bajando el listón arruinaremos la agricultura de calidad española, sólo para que algunos intermediarios y otros tantos "emprendedores" del sector de la exportación amasen ingentes beneficios para sus bolsillos.

Otra muestra más en suma de la debilidad de nuestra estructura económica general, y de la catadura ética de la "clase empresarial" en cuyas manos estamos.

4 comentarios:

Lisístrata dijo...

No es nuevo lo del aceite. eso se lleva haciendo, que yo recuerde, desde hace lo menos 30 años. Asunto que no ha salido en la prensa antes, quizá, pero que todo andaluz sabe ya que en la mayoría de los pueblos existe almazara y se conoce a los dueños, por tanto se filtran el destino de las ventas que no es un secreto sino parte de conversaciones normales de la ciudadanía.

En verdad es una pena, pero vamos, tendrían que hacer una buena inversión en plantas de embotellamiento para que se vendiera con denominación de origen. No sé si es culpa del gobierno que no fomenta ni regula impidiendo que el oro verde se escape de esa manera; si de los empresarios que no tienen afán competitivo y están estancados en aquello de que "no se mueva nada" u otros motivos que se me escapan ahora mismo. Puede ser hasta extorsión por parte de los mercados italianos (mu mafiosos ellos de siempre) aprovechándose de la dejadez empresarial andaluza en este sector. Lástima!

Joaquim dijo...

Alguien dejó un comentario, pero al ir a leerlo en administración de mensajes recibidos, desapareció, lo siento.

Si quieres repetirlo, adelante.

Lisístrata dijo...

Hola de nuevo, fui yo quien comenté, sé que algo ha pasado en blogger con los comentarios esta mañana.

Venía a decir que ese tipo de transacciones con Italia con respecto al aceite español se lleva haciendo lo menos 30 años que yo recuerde. Además es vox populi, sobretodo por aquí por Andalucía donde en cada pueblo existe una almazara.

Hay muy pocas zonas q sean envasadoras y con denominación de origen, aún así no lo embotellan todo, sino como bien dice, lo exportan para ser vendido como producto italiano.
Puede q sea debido a que los empresarios andaluces de este sector (me temo q de otros muchos) no son muy dados a arriesgar y a invertir en empresas para tratar las materias primas que de aquí proceden, andan aún por el "feudalismo", que nada se mueva, y/o no tienen mentalidad empresarial, me temo. O quizá tb no se ven demasiado amparados desde el gobierno con una política q les favorezca en esta industria o los intereses mafiosos de los mercados italianos priman sobretodo lo demás y fuerzan a vender. Pero vamos, q no es nuevo de ahora.

En verdad es una verdadera lástima que una tierra tan rica como Andalucía no sea tb lugar de manufacturas de sus propios productos.

Me pareció interesante lo que leía y dejé su artículo circulando por Facebook.

un saludo

marta dijo...

Bueno, esto ya viene de antiguo. Ya en el s. XV y XVI ya se exportaba la lana castellana a las fábricas británicas y luego tocaba comprar el paño inglés a precio de oro.