lunes, 24 de mayo de 2010

Cajasur y unos granujas con alzacuellos


La intervención por el Banco de España de Cajasur, la caja de ahorros gestionada (es un decir: saqueada y arruinada, en realidad) por el obispado de Córdoba, marca otro hito en la turbia historia de las relaciones finiseculares entre la Iglesia católica española y las finanzas más oscuras y rentables.

Porque lo que está saliendo a la luz pública estos días es que más allá de un desplome por mala gestión, lo que ha habido en Cajasur ha sido un uso histórico corsario de una entidad de ahorro por parte del cabildo catedralicio de Córdoba, su propietario de siempre. Han sido los canónigos cordobeses -cuya fama como delincuentes, por cierto, se remonta a las novelas picarescas del Siglo de Oro español-, quienes han ocasionado el estropicio con acciones que no pueden quedar sin castigo, so pena de hundir en el descrédito aún más todo el entramado bancario español.

Cajasur ha reventado luego de un proceso en el que como mal menor, se había planteado su absorción por Unicaja. Pero los curas que gestionaban Cajasur impidieron finalmente la absorción, pues en palabras del presidente de la entidad, el sacerdote Santiago Gómez Sierra, la fusión equivalía a "entregar Cajasur a los rojos", y por tanto era preferible que fuera a parar a manos del Banco de España; tomen nota de la ideología de este santo varón. Los canónigos-banqueros pretendían así huir de responsabilidades y cargar el muerto a los bolsillos de todos los españoles, pues es obvio que Unicaja al hacerse con los balances de la entidad adquirida hubiera llevado a sus ex responsables directamente al Juzgado de guardia más próximo, cosa que seguramente no hará el Banco de España en aras a mantener la credibilidad del tinglado bancario español.

Y es que los números de Cajasur demuestran a las claras la competencia profesional y la catadura moral de la gente que la ha gestionado durante décadas. Según publica El País, las pérdidas de la entidad sólo en 2009 se elevaron casi a 600 millones de euros. Lo que no debe extrañarnos, ya que durante todos esos meses y a pesar del estallido de la burbuja inmobiliaria hace tres años, Cajasur siguió prestando decenas o quizá centenares de millones de euros a especuladores inmobiliarios que operan en la costa andaluza; como titulaba ayer El País una de sus informaciones "Curas y ladrillos en la misma caja". Es obvio que los granujas del cabildo catedralicio cordobés han estado interviniendo en negocios especulativos desde hace años. Su proceder ya obligó a intervenir a la Junta de Andalucia (en 2003 denunció a los dirigentes de la caja ante la Fiscalía Anticorrupción) y el Banco de España (que la investigó en 2004). Pero todo quedó en nada entonces, dado el alto patrocinio de la caja. Finalmente el grano de pus ha reventado.

El calificativo de granujas para los curas-banqueros de Cajasur resulta un calificativo puramente descriptivo. No de otra manera se puede motejar a gente a la que se les ha probado que se repartían dietas simplemente por asistir a actos religiosos (de asistencia obligada para ellos en su condición de sacerdotes). Según la denuncia de la Junta de Andalucía en 2003, sólo por ese concepto se habían apropiado hasta ese momento de 10 millones de euros. Según el informe del Banco de España emitido en 2005, "las actividades de Cajasur tenían un marcado sesgo especulativo": dicho en lenguaje claro, a través de ellas se financiaba a conocidos especuladores inmobiliarios sin escrúpulos, individuos como Rafael Gómez, alias "Sandokán", propietario de la constructora Arenal 2000 e implicado en la operación Malaya, quien en 2005 donó el inmueble en el que tiene sede la Fundación oficial de Cajasur, llamada Fundación Monseñor Miguel Castillejo, del nombre de un cura que antes que Gómez Sierra presidió Cajasur durante tres décadas y a quien se conocía en los ambientes bancarios andaluces como "Fray Langostino".

Las noticias de hoy mismo dicen que el Banco de España expedientará a los administradores de Cajasur. Hasta Juan Ojeda, dirigente del PP, que fue vicepresidente tercero de la entidad, declara que "los responsables son los canónigos". Juan Pablo Durán, del PSOE y antiguo miembro del consejo, acusa de cinismo al cabildo catedralicio de Córdoba, que justifica la ruptura de las negociaciones con Unicaja en la "defensa de los trabajadores de Cajasur", cuando semanas antes de la ruptura los ejecutivos ensotanados habían aprobado planes internos que conllevaban el despido del 10% de la plantilla y el cierre de 300 oficinas. Uno de los obstáculos principales surgidos, en realidad, fue la negativa de Unicaja a asumir tras la fusión los sueldos que los curas-gestores de Cajasur tenían fijados para ellos mismos, y la exigencia de revisar a fondo las cuentas de la entidad que Unicaja compraba.

En definitiva, otra de esas historias de delincuentes con alzacuellos tan tradicionales en España, que lamentablemente suelen acabar con toneladas de tierra encima (rcuerden Gescartera) y pagando entre todos el agujero causado por los sinvergüenzas de turno. Veremos si al menos en esta ocasión los responsables no se van de rositas; en plena crisis económica causada precisamente por esa calaña de gente, los especuladores financieros con o sin sotana, resultaría altamente ejemplarizante que por una vez pagaran sus culpas en este mundo en vez de esperar al otro.

En la fotografía de El País, el selecto grupo de "reservoir dogs" miembros del cabildo catedralicio de Córdoba que dirigían Cajasur hasta la intervención del Banco de España.

2 comentarios:

Lisístrata dijo...

Pues sí, así es como dices. Pero esta situación se está avisando desde el foro de la Calleja de las Flores desde hace ya lo menos 5 años por gente q, aunq bajo pseudónimo (por motivos de posibles represalias), está bien informada, posiblemente desde dentro.

Si quiere o quieren tus lectores saber más pueden pinchar en estos enlaces q pongo a continuación y tb leerán la vergonzosa claúsula millonaria de pensión vitalicia que tiene el cura langostino; Miguel Castillejo las aseveraciones de aportar el dinero a espuertas por la calle Génova, a constructores especuladores del caso malaya, el rumor inminente que se oye tras la intervención de q lo mismo es estrategia para dar tiempo y poder unirse a CajaMurcia o al Banco Espíritu Santo, que son más afines a sus putrefactas ideologias, antes que con "esos rojos"... en fin, voilà:

http://www.callejadelasflores.org/?p=12946

http://www.callejadelasflores.org/?p=12824

http://albertoalmansa.wordpress.com/2010/05/23/esta-caja-no-es-de-este-mundo-cajasur-intervenida/


http://www.callejadelasflores.org/?s=cajasur

Me alegra q su blog se haya hecho eco de este tema q, aunq provinciano (qué pena de mi tierra!), tiene las raíces muy hondas, tanto como la España negra y profunda que aún vivimos.

saludos

antoñito dijo...

Sería casi mejor "Unos alzacuellos con granujas de Cajasur".
Salud.