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domingo, 31 de julio de 2011

El velocista y el paquidermo




La convocatoria de elecciones generales para el día 20 de noviembre -que también es fecha para unas elecciones: el aniversario del fallecimiento del dictador Franco-, ha disparado la carrera electoral. Curiosamente los más sorprendidos parecen ser los dirigentes del PP, y eso que vienen reclamando elecciones anticipadas desde el 15 de marzo de 2004.

De todos modos la campaña electoral de la derecha extrema/extrema derecha española no la hace el PP sino la turba de empresarios, banqueros, periodistas, jerarcas católicos y otros poderes fácticos, que como un solo manipulador de conciencias se han abalanzado a pedir el voto para las listas que encabeza Mariano Rajoy. Ocurre que faltan apenas tres meses y medio para la cita con las urnas -a lo que habrá que descontar el mes de vacaciones de agosto-, y todo indica que o quienes manejan el fantoche ponen toda la carne en el asador o se les puede volver a escapar la oportunidad. Y esta vez ya sería demasiado, incluso llevando como cabeza de cartel a un político tan inútil y ya derrotado anteriormente como Rajoy.

Las encuestas de verdad, las que PP y PSOE nunca hacen públicas en los medios, dicen que la distancia entre ambos partidos es tan pequeña, que en noviembre puede pasar cualquier cosa. Por si quieren más señales, el PNV empieza a posicionarse como si ya estuviera claro que nadie va a tener mayoría suficiente y menos absoluta para gobernar en solitario; CiU lleva tiempo ofreciéndose al mejor postor, convencidos los nacionalistas derechistas catalanes de lo mismo.

Y si embargo las encuestas de encargo publicadas dan ventajas al PP que solo pueden suscitar la sonrisa, ya que diferencias de diez y hasta catorce puntos entre ambos partidos son simplemente un delirio. Se trata de meros instrumentos de agitación social: unos, el PP, intentan convencer de que van a ganar, y que por tanto lo mejor es subirse a su carro o quedarse en casa quienes pensaban votar al PSOE; para los socialistas, las encuestas de medios próximos que dan ganador al PP son un modo de llamar a la movilización del electorado de izquierdas para impedir la victoria de los herederos del franquismo. En ese sentido, la elección para los comicios de la fecha del 20-N es cualquier cosa menos inocente.

Solo la encuesta del CIS, hecha cuando apenas empezaba el fenómeno Rubalcaba -recién nombrado candidato socialista, y antes de su discurso de candidatura orbi et urbe-, con sus siete puntos de diferencia a favor del PP, se acercaba a la realidad en el momento en que se confeccionó. Hoy la distancia es sustancialmente menor. Y recordemos que una diferencia de cuatro puntos en las encuestas es considerada por los expertos un "empate técnico", en el que todo está abierto.

Para rematar el asunto, Rubalcaba ha tomado una velocidad endiablada apenas sonar el disparo de salida. El sprinter que es, un tipo que en sus años de atleta acreditó poco más de diez segundos en los cien metros lisos ¡hace casi treinta años!, ha comenzado a moverse como un correcaminos entre actos públicos, entrevistas en los medios y reuniones con pesonajes clave. Justo todo lo contrario que Mariano Rajoy, que continua como lo dibuja el genial Peridis: indolente, tumbado en un sillón, con el puro en la boca y una copa en la mano, esperando que la fruta le caiga en el regazo. Pues resulta que hasta en las encuestas encargadas por los medios que pastorean el ganado de la derecha española, los ciudadanos de este país consideran que el paquidermo Rajoy es menos solvente que Rubalcaba en prácticamente todos los ítems en que se les enfrente.

En resumidas cuentas, el oso sigue sin ser cazado y noviembre que parece lejano, en realidad está a la vuelta de la esquina. Mientras tanto ya ven, en tanto un candidato circula a toda velocidad por la geografía ibérica el otro se dora la panza tomando el sol en Sanxenxo. Es apenas un síntoma, pero bastante clarificador.

Eso sí, da cierta grima el ver a Rubalcaba en un utilitario rojo circulando aparentemente solo por Madrid. Y es que ya saben, siempre hay suelto un loco de esos preparado para actuar solo solísimo, como en Noruega. O sucede un accidente de tráfico de esos tan extraños y tan oportunos que han sufrido algunas personalidades en este país, del general Mola en adelante. Todo presuntamente, claro, faltaría más.

Aunque me parece a mí que a Rubalcaba en materia de seguridad personal hay poco que enseñarle. Pienso de todos modos que sería mejor que dejara de moverse en coches privados.

En la fotografía que ilustra el post, Mariano Rajoy observa de manera esquinada a Alfredo Pérez Rubalcaba.


domingo, 20 de junio de 2010

José Saramago, conciencia y sensibilidad



A las pocas horas de fallecer José Saramago, el humorista gráfico Forges entraba en el estudio de Radio Nacional de España para hacer en directo el programa de los sábados por la mañana. Sus compañeros se extrañaron de verle llevar corbata, una prenda que Forges nunca usa. "La llevo en homenaje a Saramago" explicó ante el micrófono, "porque una vez me dijo que no hay nada que desconcierte más a un capitalista que el ver a alguien de izquierdas con corbata".

La pequeña anécdota define perfectamente el carácter de José Saramago, del Saramago escritor, rebelde, comunista, ateo, iberista, pero por encima de todo, campesino del Portugal profundo. De sí mismo decía Saramago que dentro del escritor y antes que él, existía la persona de un campesino.

Nació José Saramago en Azinhaga, un pueblo del Ribatejo, en el seno una familia de jornaleros campesinos analfabetos. Analfabeto él mismo hasta la adolescencia, conoció la humillación de ofrecerse en la plaza del pueblo para ser contratado por jornada de trabajo. Más tarde su padre se hizo policía, y la familia emigró a Lisboa dejando a los abuelos en el pueblo, adonde José solía ir con frecuencia. De hecho, el amor y la admiración por sus familiares campesinos, sobre todo por su abuelo, cuya filosofía y cosmovisión del mundo, sencilla y pegada a la tierra, hizo suya Saramago desde niño, guió toda su vida y alimentó su mirada sobre los hombres y las cosas. De esos años mágicos a la vez que terribles habla en su maravilloso libro autobiográfico "Las pequeñas memorias".

Los años difíciles de la infancia y la adolescencia forjaron su compromiso con su clase y con su gente. Luego la guerra de España dejó una impronta indeleble en la formación ideológica de quien muy pronto entendió que la miseria que le rodeaba no era casual ni voluntad de Dios, sino la consecuencia lógica de la explotación del hombre por el hombre. En los años de la dictadura salazarista Saramago trabajó oscuramente como oficinista en Lisboa, en lo que parecía un destino paralelo al de Fernando Pessoa (al que tantas cosas le unen, y del que tantas otras le separan), y comenzó a escribir textos que tuvieron escasa difusión o fueron directamente censurados. Es tras la Revolución de los Claveles (1974) cuando un Saramago ya maduro se revela como quizá el más importante escritor en lengua portuguesa del siglo XX. Antes, en 1969, había ingresado en el clandestino Partido Comunista Portugués, en el que ocupó algunos cargos en los años posteriores a la revolución portuguesa. A la larga el Saramago comunista sin concesiones chocaría con los viejos burócratas estalinistas, que como Álvaro Cunhal, patrimonializaban el partido. De igual modo, el Saramago defensor de la Revolución cubana acabará diciendo "hasta aquí he llegado" en una carta abierta en la que denunciaba la degeneración del régimen cubano. Y es que la utopía que defendía José Saramago era tan limpia, tersa e íntegra como su escritura.

Su éxito como escritor se produce en los primeros años ochenta. Traducido a todas las lenguas importantes, sus novelas le encumbran hasta la cima de la fama. En 1998 le conceden el Premio Nobel, el único que ha obtenido Portugal. Sin embargo unos años antes, en 1993, tuvo que marchar de su país, acosado por la Iglesia católica y el gobierno del derechista Cavaco Silva, que no le perdonaron la publicación de "El Evangelio según Jesucristo", una novela en la que el ateo Saramago muestra un Jesús humano y campesino, nada divino, quizá una trasposición de la figura de su abuelo. Saramago se refugia en la isla de Lanzarote y se casa, por tercera vez, con Pilar del Río, su traductora al español, quien se convertirá en la felicidad y el apoyo de sus últimos años.

De su obra, y además de "Las pequeñas memorias" de su infancia y "El Evangelio según Jesucristo", les recomiendo leer "Memorial del convento", una novela histórica sobre la lucha contra el fanatismo y el oscurantismo religiosos, y sobre todo "La balsa de piedra", una divertida parábola contra la integración europea de los países ibéricos, cuyo argumento arranca de una hipotética fractura que se produce inopinadamente en los Pirineos a consecuencia de la cual la Península Ibérica comienza a navegar a la deriva entre África y América, mientras españoles y portugueses descubren que no sólo se alejan irremediablemente de Europa sino que que se han quedado solos sobre esa inmensa balsa pétrea, y que por consiguiente no van a tener más remedio en adelante que soportarse unos a otros.

Del coro universal que lamenta la muerte de Saramago ha disonado, horrísona, la trompetería de la secta vaticana. Aún no habían transcurrido 24 horas de la muerte del escritor portugués cuando "L'Observatore romano", el portavoz oficial de la Curia (Gobierno) de la Iglesia católica universal, vomitaba urbi et orbe todo el odio y la bilis que sienten por él unos seres abyectos que no le perdonan a Saramago el que hablara de Dios siendo ateo. Decía José Saramago que "la muerte ha inventado a Dios", y que una organización como la Iglesia Católica, y en general cuantas sostienen las religiones en pie, no sólo se basaba en un fraude descomunal sino que era el sostén ideológico principal de las injusticias en el mundo. La infame alegría por la muerte de José Saramago que trasluce esa pieza del periódico vaticano, pertenece ya por derecho propio a la Historia Universal de la Infamia.

En España la despedida a quien fue promotor del ideal iberista -lo que le valió asimismo no pocos insultos de los nacionalistas recalcitrantes portugueses y españoles-, ha sido la misma que se pudiera tributar a un intelectual compatriota muy querido. Hasta la derecha española ha dejado caer algunos elogios al escritor "desde la discrepancia ideológica", como señalaba monjilmente Mariano Rajoy en un breve suelto que firmaba ayer en El País. Seguramente a estas horas incluso Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad Autónoma Madrileña, ya sabe quién es José Saramago. Recordarán que hace unos años Aguirre respondió a una pregunta acerca de su opinión sobre la obra de Saramago con estas palabras textuales: ¿"Sara Mago, dice usted? ah sí, una gran pintora", y se quedó tan ancha. Era para desconcertar a esta derecha por lo que Saramago siempre llevaba corbata.

sábado, 5 de junio de 2010

Un gobierno para sacar a España de la crisis por la izquierda


Les propongo un pequeño juego de fin de semana: escribir su lista de miembros de un gobierno español verdaderamente de izquierdas y verdaderamente capacitado para sacar a España de la crisis político-económico-social, y hacerlo además por la izquierda y con todas las garantías de éxito.


Ahí va la mía:


ECONOMIA: Emilio Ontiveros (catedrático de Economía)

INVERSIÓN PÚBLICA E INFRAESTRUCTURAS: Vicenç Navarro (catedrático de Políticas Públicas)

TRABAJO: José Ángel Fernández Villa, “Lito” (líder del Sindicato Obrero Minero Asturiano-UGT)

ASUNTOS EXTERIORES: Máximo Cajal (diplomático)

INTERIOR: Alfredo Pérez Rubalcaba (simplemente Alfredo)

JUSTICIA: Carlos Jiménez Villarejo (fiscal)

EDUCACIÓN: Lali Vintró (catedrática)

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO: Bernat Soria (investigador)

SANIDAD: Luis Montes (médico)

ASUNTOS SOCIALES: Paquita Sauquillo (líder histórica de movimientos por la igualdad)

CULTURA: Rosa Regás (escritora)

DEFENSA Luis Otero (coronel retirado)


Convendrán conmigo en que con gente como ésta, casi da igual quien fuera presidente o presidenta del Gobierno español. Conque les dejara trabajar y garantizara la coordinación entre ellos, sería suficiente.


sábado, 1 de mayo de 2010

Primero de Mayo, vuelve la marea roja



Hace 120 años se celebró el primer 1 de Mayo en España. En aquella ocasión las masas obreras desfilaron por por las calles de Barcelona, y el señor gobernador militar de la plaza salió al balcón a saludar a los manifestantes, que le respondieron con aplausos. Poco duró tanta armonía y fair play. Durante décadas las manifestaciones obreras fueron prohibidas en España: a veces eran disueltas por el Ejército a balazos, los sindicalistas resultaban salvajemente apaleados por la policía en la calle o en comisaría, y los activistas más destacados solian ser asesinados a tiros por pistoleros pagados por las organizaciones patronales. Desde el interior de algunas iglesias había costumbre de abrir fuego de escopeta contra los cortejos obreros; seguramente era un método piadoso de acortar sus sufrimientos en este mundo, a fin de que pudieran gozar antes de las ventajas del Paraíso cristiano.

En 1931 llegó la Segunda República y con ella el 1 de Mayo se convirtió en fiesta oficial. A partir de 1939, y con el triunfo de los militares rebeldes de Franco, los primeros de Mayo se volvieron a teñir de prohibiciones gubernamentales y de sangre obrera derramada. Más tarde el Régimen intentó travestizar la fecha convirtiéndola en la fiesta de San José Artesano, patrono de los "productores" (eufemismo franquista para nombrar a los trabajadores), convirtiendo además el estadio del Real Madrid en escenario de "Demostraciones Sindicales" (bailes folklóricos regionales) realizadas por el Sindicato Vertical único fascista. En los estertores del franquismo, cuando el clamor obrero en la calle ya era inocultable, llegaron a moverse jornadas del Campeonato de fútbol español del domingo al día de la semana en que cayera el 1 de Mayo, como medio de desviar la atención de las masas, Nadie me contó todo esto, lo he vivido yo y lo recuerdo perfectamente.

Con la democracia el 1 de Mayo fue perdiendo fuelle y convirtiéndose en un día festivo más, en el que si hace buen tiempo muchas familias aprovechan para salir de la ciudad en busca de descanso y esparcimiento. Las manifestaciones del 1 de Mayo se volvieron más escuálidas en participantes año tras año; sólo la reconversión industrial de los años 80 les devolvió cierto protagonismo momentáneo. Ha tenido que ser finalmente la crisis financiero-especulativa actual, con su cohorte de cierres empresariales y despidos masivos de trabajadores la que revitalice esta jornada, hasta devolverle parte de su antiguo esplendor y combatividad.

Y es que este año en los desfiles del 1 de Mayo ha habido de nuevo mucha gente, y además muy enfadada. Más de 50.000 personas en Barcelona, otras tantas en Madrid, 25.000 en Valencia y otras decenas de miles de manifestantes por todo España, han devuelto al 1 de Mayo protagonismo informativo. Motivos hay sobrados, pues los mismos bandidos que han provocado la actual situación robando sumas increíbles tienen ahora el atrevimiento de exigir a través de sus manporreros políticos que el Estado les resarza de sus supuestas "pérdidas", y que además disminuya los presupuestos destinados a sostener los servicios públicos; está claro que estos ladrones avariciosos lo quieren todo para ellos, aunque para lograrlo haya que hundir el Universo entero. Como decía hoy Fernández Toxo, líder de CCOO, no puede permitirse que el Banco Central europeo preste a los bancos dinero al 1% de interés, y en cambio exija el 5% a Grecia; es sólo un ejemplo de cómo están operando los fabricantes (y beneficiarios) de la crisis.

No sólo en España los trabajadores se desperezan. Esta mañana, en Atenas, cientos de miles de jóvenes y parados han obligado a los antidisturbios griegos a que sudaran el sueldo que cobran; en Hamburgo y Berlín miles de antifascistas alemanes han cerrado el paso a marchas de provocadores nazis; en Bangladesh han sido las mujeres obreras las que han encabezado manifestaciones masivas, que han teñido con el rojo de sus banderas las calles de Dacca; y en fin en Turquía éste ha sido el primer 1 de Mayo legal después de muchos años, un triunfo conquistado con su sangre por los trabajadores turcos.

Lamentablemente, en Cuba ha habido otro año más el mismo desfile de siempre, perfectamente organizado y encuadrado para ser filmado y mostrado al mundo. La Demostración Sindical con vivas al Caudillo a la que me refería antes, en suma. También ahí tienen pendiente los trabajadores conquistar la calle para sus reivindicaciones.

La ilustración pertenece a La Alcarria Obrera, y muestra una manifestación de trabajadores en las calles de Guadalajara en 1918. Niños y adultos marchan bajo banderas rojas sin emblemas, distintivos ni siglas.

miércoles, 28 de abril de 2010

Ciudadano José K. contra el Imperio del Mal

Anoche Iñaki Gabilondo entrevistó al periodista José María Izquierdo en su espacio "Hoy", en la cadena de televisión CNN+. La entrevista venía a cuento de la presentación del libro de Izquierdo que recopila una selección de los artículos que viene publicando en El País, en los que relata las tribulaciones y cabreos del ciudadano José K., un jubilado de izquierdas de toda la vida, que una o dos veces al mes reflexiona desde las páginas del diario madrileño sobre las cosas que pasan en España. Alguna vez ya les he recomendado estos artículos y también el blog de este veterano periodista, de pluma tan certera como descacharrante cuando despanzurra la actualidad patria y de modo especial los regüeldos conque nos obsequia día sí día también la caverna mediática (ultra)derechista española y olé.

Porque José María Izquierdo es además de un rojazo de los de antes, un periodista de los que quedan menos de media docena. Dotado de un sentido del humor vitriólico y un estómago de acero, soporta a diario la lectura de los panfletos que pergeña la perrera mediática en sus redacciones, y da cuenta de ellos en su blog exhibiendo en público esas vergüenzas con las que se alimenta la derecha sociológica española, la sarta repugnante de indecentes distorsiones, mentiras, insultos, infamias, calumnias, difamaciones y toda clase de maledicencias que vomitan los medios que marcan el paso al Partido Popular y su corte de compinches togados o no. A todo le pone Izquierdo un punto de reflexión y un guiño sarcástico, espantando el aroma a azufre guerracivilista de la prensa "popular"franquista con unos cuantos puyazos bien colocados en los lomos de esos salvajes.

José K. se sigue asombrando de las cosas que pasan en su pobre país, que encima dice ser una "democracia avanzada", y se desespera al ver la política institucional repartida entre una derecha fascistona y agresiva y una izquierda timorata y claudicante; unos por chuloputas y los otros por acojonados, están dejando hecha unos zorros la España que José K. y otros como él soñamos cuando vivía en la tierra el dios de Aznar y compañía, aquél general de piernas cortas, voz amariconada y un testículo menos. Queríamos una España limpia, democrática y de izquierdas, y ahora nos estamos dando cuenta de que nos robaron la cartera dejándonos a cambio un franquismo tuneado de democracia formal al que llamamos Transición Democrática, y hasta hoy. Claro que en aquellos tiempos aún eran muchos los que clamaban desde tribunas de papel o directamente desde la calle contra aquella fantástica tomadura de pelo. La realidad de hoy es que pocas voces se levantan para decir las cosas que dice José María Izquierdo por boca de José K, verdades como puños lanzadas al papel con la sonrisa irónica en los labios. Le honra pues ante todo, su valentía, su coherencia y en definitiva, su dignidad, que Izquierdo nunca ha alquilado ni puesto en venta.

Aunque hayan leído los artículos en El País, corran a comprar el libro de Izquierdo, por el placer de leerlos de nuevo y tenerlos juntos en un solo volumen. Las ilustraciones además, son nada más y nada menos que de El Roto. Lo dicho, imprescindible José K., e imprescindible José María Izquierdo.

"Elogio del panfleto y reivindicación de la demagogia: historias de José K.", de José María Izquierdo. Editorial La hoja del monte. Madrid, 2010.

miércoles, 21 de abril de 2010

Evo Morales, el científico


El señor Evo Morales es presidente de Bolivia desde hace algunos años. El señor Morales suele presentarse como indígena a pesar de que en su país todo el mundo sabe que es mestizo; mal empezamos pues, si uno se atribuye identidades que no le tocan. El señor Morales hizo una fulgurante carrera como lider sindical cocalero, es decir, dirigente de los campesinos plantadores de coca, indígenas bolivianos en su mayoría. Desde hace algunos decenios los cocaleros ven perseguido su monocultivo ancestral, porque de la planta que producen se extrae un tóxico que causa estragos entre jóvenes y menos jóvenes del Primer Mundo.

Morales es un hombre sin formación previa, con cierta capacidad oratoria y algún olfato para ventear ciclos históricos. Los indígenas bolivianos ya no podían más con la pesada carga que llevan sobre sus hombros de modo ininterrumpido, probablemente desde antes de la Conquista española (el famoso "comunismo" de la sociedad incaica precolombina no es más que otra idiotez fantaseada por izquierdistas de salón latinoamericanos del siglo XX), y el señor Morales y su movimiento cocalero les han servido de plataforma para hacerse visibles, y comenzar a exigir un nuevo reparto de poder en el país andino que les tenga en cuenta. De momento no han logrado gran cosa, quizá porque las pretensiones del señor Morales y la gente que le rodea no coinciden exactamente con esas aunque las jaleen en público.

Hasta aquí, todo estupendo. Ocurre que el personal político que gestiona tal aventura "revolucionaria" es de verdadero saldo; como diría el clásico leguleyo, "a los hechos me remito". Centrémonos en el señor Morales y dejemos para otro día a la corte de burgueses blancos y mestizos que le escoltan, algunos con pedegree de ex guerrilleros reconvertidos a la política institucional más turbia y otros con el de "empresarios del nuevo socialismo", gente que por ejemplo maneja vastos y ricos recursos naturales en nombre de un pueblo indígena con el que carecen de lazos más allá de una verborrea de dimensiones amazónicas.

Fijémonos en las declaraciones de Morales que hoy traslada El País. Dice el camarada presidente de la república de Bolivia que "el consumo de alimentos modificados genéticamente es la causa de la calvicie y la homosexualidad". Semejante admonición no la ha soltado mientras consumía chicha (alcohol indígena), sino ante el pleno de la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y la Madre Tierra. Ante este auditorio se supone que experto, Morales ha apostado fuerte por el consumo de "alimentos ecológicos" naturales, a los que ha contrapuesto los alimentos transgénicos y bebidas como la Coca-Cola, a los que según El País descalificó como emblemas del capitalismo y recordó "sus propiedades para desatascar desagües". Aquí puede percibirse una discrepancia de fondo con el Líder Máximo de la Revolución Bolivariana, camarada Hugo Chávez, que hace unos años envió al ejército venezolano a abrir a viva fuerza la planta central de Coca-Cola en su país que se hallaba en huelga en ese momento, dado que según el Faro de la Revolución Americana su funcionamiento era de "interés popular".

Sobre la calvicie dice Evo Morales que "es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos, y esto es por las cosas que comen, mientras que en los pueblos indígenas no hay calvos, porque comemos otras cosas". Ya metidos en el análisis científico de las cosas que pasan por en mundo, el señor presidente boliviano ha tenido a bien explicar que la homosexualidad está ocasionada por el consumo de pollo "cargado con hormonas femeninas". Esa es la causa, remata, de que "cuando los hombres comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres".

Un servidor piensa que la política debe estar abierta a todo el mundo, y que de hecho el mundo no comenzará a funcionar hasta que sea capaz de aplicar la verdadera democracia, la democracia de masas que propugnaba Rosa Luxemburgo; es decir, aquella forma de democracia en la que las decisiones nos correspondan a todos, y cualquiera de nosotros pueda ser el encargado de llevarlas a término (si me permiten la ironía, algo de eso debe perseguir alcanzar Zapatero cuando dice que cualquiera debería poder ser ministro, y para demostrarlo nombra como cargos ministeriales a ciudadanos y sobre todo ciudadanas sin bagaje político ni personal).

En fin, que la política ciertamente no debería ser un territorio reservado a profesionales de la cosa con título de abogado y máster de prestigiosa universidad yanqui colgados en el despacho, como venía sucediendo hasta ahora. Pero de ahí a considerar que un patán inculto, homófobo y cargado de prejuicios xenófobos está en condiciones de gestionar una revolución que verdaderamente cambie unas estructuras injustas de siglos, media un abismo: el que existe entre la acción política seria y el disparate populista bufonesco.

En la fotografía que ilustra el post aparece lo que al decir del señor Evo Morales es una fábrica de homosexuales bolivianos: un establecimiento de comida rápida especializado en carne de pollo, sito en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

lunes, 8 de marzo de 2010

8 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora

Hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Bueno, al menos antes los 8 de marzo eran el día en que se conmemoraba la lucha de las mujeres trabajadoras por la igualdad y la emancipación de sexo y clase.

Pues resulta que ya no. Según los medios de masas y nuestros políticos de todos los colores, hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer. Se les ha caído el calificativo "trabajadora", quizá porque como en la "economía de mercado" -antes sistema capitalista- ya todos somos clase media, habiéndose extinguido por arte de birlibirloque las clases trabajadoras y populares, pues eso, que no ha lugar a la existencia de mujeres trabajadoras y ya sólo hay mujeres a secas.

No piensen que la pérdida del calificativo es inocente, ni mucho menos. La desaparición del concepto "trabajadora" da mucho juego en orden a la promoción de la alienación colectiva de las conciencias. Permite por ejemplo, difundir la especie de que la abolición de la Ley Sálica y que por consiguiente, el que una hembra Borbón pueda llegar a reinar en España si nació antes que un varón Borbón, representa en sí misma un gran paso adelante en la igualdad entre los hombres y las mujeres de este país; como si el verdadero progreso en este terreno no fuera el abolir de una vez esa institución discriminatoria por definición para todos y todas que es la monarquía. O que la posibilidad de que una señora pueda ingresar en el Ejército español y llegar a ser general (generala, para ser políticamente correctos), significa per se un avance increíble en cuanto a la igualdad de oportunidades laborales entre hombres y mujeres, cuando en realidad es simplemente una forma de engrosar las filas de una institución reaccionaria, desprestigiada y con una carencia crónica de efectivos. Por ese camino tramposo y lleno de desfachatez algún alucinado puede llegar a intentar vendernos que la existencia de señoritas toreras (otra vieja profesión masculina y macha) o de mujeres en la dirección de ETA o de la Falange, son indicadores de cuánto ha avanzado la liberación de la mujer en España. Y realmente, si esos son los indicadores, significa que nos queda mucha mixtificación por desmontar y mucho trecho por recorrer en materia de liberación de la mujer y de su consideración en pie de igualdad real con los hombres.

Es así como en este Día de la Mujer (ex Trabajadora) se vienen dando premios a tutiplén a ejecutivas, empresarias, catedráticas, políticas con cargo y otras damas de traje-chaqueta y bolso a juego. Ni un ama de casa ni una obrera de cadena de montaje. Sin ir más lejos, en los premios "Rosa Manzano" de este año (los premios gubernamentales "de izquierdas"oficiales en materia de feminismo, para entendernos) se ha galardonado entre otras, parece, a una señorita guardia civil. Digo yo que si algunas antiguas feministas levantaran la cabeza igual les daba un soponcio, viendo en el estrado a la pizpireta civila.

Uno que como saben tiene pasión por nadar contra corriente de las tendencias que nos señala la "economía de mercado", quisiera recordar hoy aquí a algunas mujeres que lucharon durante muchos años y que en algún caso siguen luchando por los derechos de las mujeres trabajadoras, que obviamente son la mayoría de las mujeres aunque sigan tan excluidas que se haya decretado su extinción: Pienso en nombres históricos como Dolores Ibárruri, Margarita Nelken, Victoria Kent y Federica Montseny; pienso en las también fallecidas Carmen García Bloise (que luchó denodadamente dentro del PSOE por el reconocimiento político de las mujeres), Marta Mata (pedagoga que lideró en Catalunya durante décadas la lucha por la escuela pública, laica, catalana y no sexista), Maria Aurèlia Capmany (a cuyas órdenes tuve el honor de trabajar), y Pilar Brabo (un símbolo viviente para las jóvenes comprometidas durante la transición); pienso en "feministas radicales" y a menudo poco comprendidas, como Lidia Falcón y Empar Pineda, por suerte aún vivas; pienso en mujeres que protagonizaron durante décadas el cambio en esta materia y que hoy están apartadas de la vida política como son Paquita Sauquillo, Matilde Fernández, Amparo Rubiales y Lali Vintró; y pienso en fin, en mujeres desaprovechadas, confinadas en puestos políticos secundarios, como Carmen Alborch, Cristina Almeida y tantas otras cuya experiencia, sabiduría y capacidad ha sido arrinconada en beneficio de personas cuyo único bagaje personal y político es su sexo y edad.

Esas mujeres señeras y tantas y tantas otras compañeras anónimas son quienes han llenado de contenido a lo largo del tiempo este Día de la Mujer Trabajadora, y quienes merecen por tanto la gratitud y el reconocimiento de todos y todas quienes nos consideramos gentes de izquierdas.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Jordi Solé Tura, una historia optimista


Ha muerto Jordi Solé Tura. Para quien esto escribe, quien ha muerto hoy fue -es difícil escribirlo en tiempo pasado- no ya un referente intelectual, sino la persona que más ha influido en mi formación política y en mi visión del mundo. Y eso que jamás crucé una sola palabra con él, aunque le vi de cerca bastantes veces en los años 80 y 90.

Para mi generación Solé Tura fue el intelectual catalán que nos enseñó a muchos a pensar Catalunya desde la izquierda. Solé Tura nos desasnó del nacionalismo "de izquierdas" precisamente por la vía de buscar un perfil político-jurídico real para nuestro país, lejos de los mitos del nacionalismo catalanista. Desde sus tiempos en el PSUC, luego en Bandera Roja, de nuevo en el PSUC y por fin en el PSC, Solé Tura fue marcando un camino político y jurídico hacia el Estado federal, un camino cuyos trazos finos dibujó en numerosos libros y artículos. Federalismo e izquierda, izquierda y federalismo. Naturalmente nadie, ningún político de izquierdas en ejercicio, se ha molestado en seguirlo, aunque casi todos lo hayan elogiado.

Los recuerdos se me agolpan. Solé Tura, incansable luchador antifranquista a pesar de las compañías políticas que hubo de sufrir en el PCE. Solé Tura, fundador de la innovadora Bandera Roja, a cuyos militantes los izquierdistas furibundos de entonces llamábamos "los banderas blancas". Solé Tura y la candidatura psuquera al Ayuntamiento de Barcelona llamada "Los Tres Jordis". Solé Tura hablándonos en las Cotxeres de Sants en la Conferència d'Homes i Dones d'Esquerra. Solé Tura aclamado por militantes de base del PSC que acababan de silbar a otros dirigentes socialistas. Solé Tura preguntando a su hijo Albert, desde las profundidades del alzheimer, al verse en una foto encarcelado en la Modelo: "¿pero yo he estado en la cárcel?". Solé Tura y su sonrisa tímida. Solé Tura y su capacidad para la paciencia y el optimismo.

Otro día haré un post "com cal" en memoria de Jordi Solé Tura. Hoy no puedo, lo siento.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Palinuro dice adiós


Al parecer, el profesor Ramón Cotarelo y su alter ego electrónico Palinuro han decidido separarse. Que se sepa la Conferencia Episcopal española no se ha pronunciado todavía acerca de tal cese de la convivencia, que por cierto se produce de modo casi simultáneo al definitivo habido entre la infanta Elena y su ya ex marido. No sabemos si el de Ramón y Palinuro es un divorcio en toda regla como el de la infanta, o un simple y españolísimo "ahí te quedas". En cualquier caso se les va a echar en falta a ambos, a Palinuro y a Ramón Cotarelo me refiero, que a la ya ex señora de Marichalar me temo que vamos a tener que seguir soportándola durante bastante tiempo.

Y es que Cotarelo es de aquellos profesores que hacen suyo el viejo lema que anima a enseñar deleitando y además lo hace a tumba abierta, es decir poniendo la cara y el alma. El tipo estaba tan metido en su papel que por vía cibernética y con la imprescindible colaboración de Palinuro no sólo desasnaba ultramontanos y público en general, sino que ha llegado a tenérselas tiesas con eximios representantes de la revolución mundial en versión carpetovetónica, esa gente que cuando le pides que te hagan por escrito un resumen en 20 líneas del Qué Hacer leninista lo que les sale del teclado es un extracto de las burricies más significativas contenidas en el Mein Kampf.

Alguna vez le dije a Ramón vía comentario en su blog que Palinuro es un ingenuo de tomo y lomo. Y él, caballeroso y lúcido, me ha dado la razón. Cotarelo es un tío que se las sabe todas y al que imagino que resulta bastante difícil dársela con queso, pero Palinuro es harina de otro costal: un buenazo convencido de que el mundo camina hacia adelante, movido con la gasolina del ansia de libertad; Ramón y un servidor de ustedes sabemos, por contra, que son el maldito parné y la pura vanidad quienes cargan las pilas de la Humanidad. Y así vamos, y por eso son tan necesarias voces como la de Palinuro.

Como hasta donde yo sé Cotarelo es un culo inquieto, me malicio que cualquier día de estos no digo yo que vaya a resucitar a Palinuro, pero igual le da por presentarnos a Jasón y nos invita a partir con él en otro barco hecho de bytes en busca de ese Vellocino de Oro que, como es sabido, hoy día se concreta en la construcción de una izquierda sensatamente revolucionaria o, si lo prefieren, revolucionariamente sensata, que para el caso es lo mismo.

Así que estén al tanto y no quiten ojo de la Red. Ramón Cotarelo reaparecerá en ella en cualquier momento, se lo garantizo.


En la fotografía, el profesor Ramón Cotarelo.

viernes, 20 de noviembre de 2009

MEMORIA Y DIGNIDAD, mi nuevo libro


Por fin tengo en las manos el primer ejemplar impreso de MEMORIA Y DIGNIDAD.

Son 31 artículos breves, 102 páginas de textos a contracorriente reivindicando la verdad histórica y el reconocimiento debido a quienes sufrieron la historia reciente de este país. Originariamente fueron publicados en Aventura en la Tierra, pero todos ellos han sido corregidos y mejorados para la presente edición.

Los pedidos pueden formularse a:
memoriaydignidad@hotmail.com

Para recibir el libro, deberán enviar un mensaje a ese correo electrónico con su nombre y apellidos, dirección postal y el número de ejemplares que se desean.

El precio de cada ejemplar será de 5 euros, más los gastos de envío (especifiquen por favor si desean recibirlo por correo ordinario o certificado), que se concretarán en cada caso.

lunes, 31 de agosto de 2009

Oskar Lafontaine y Die Linke, triunfadores de las elecciones regionales alemanas


La prensa europea de hoy se hace eco de modo discreto del fenomenal avance de la izquierda socialista en Alemania. En los "lander" (estados) de Sarre y Turingia, Die Linke se convierte en la tercera y segunda fuerza en los respectivos parlamentos regionales, adelantando a Verdes y liberales en el primer caso y hasta al SPD en Turingia.

En el Sarre, el estado originario de Oskar Lafontaine y del que fuera presidente cuando militaba en el SPD, Die Linke ("La Izquierda") ha recogido el 21,3% de los votos, a sólo tres puntos del SPD; hace cinco años sólo tuvo el 2,3% de los votos. El candidato del SPD necesita inexorablemente su apoyo para sacar del gobierno a la CDU, que hasta ahora tenía mayoría absoluta en la región.

En Turinga, Die Linke ha obtenido el 27,4% de los votos, a sólo cuatro puntos de la CDU, y seguramente conseguirá la presidencia regional si pacta con SPD y Verdes. La CDU disponía hasta ahora, como en el Sarre, de la mayoría absoluta. Los peores resultados de la izquierda socialista los obtiene en el land de Sajonia, con un 20,6% de los votos... doblando al SPD, que ha obtenido el 10,4% (todos los datos han sido extraídos de la versión digital de Le Monde de hoy).

Es obvio que la crisis económica ha pasado factura al gobierno de Gran Coalición, golpeando con gran crudeza a su componente derechista, la CDU-CSU, y en menor medida a los social-liberales del SPD. Pero también es evidente que el avance de la izquierda socialista en Alemania responde a movimientos mucho más profundos, de recuperación de la iniciativa política por parte de las clases trabajadoras y populares. Mientras el SPD busca desesperadamente volver a conectar con sus bases tradicionales (lo que imposibilita el social-liberalismo que empapa a sus dirigentes), éstas continúan pasándose con armas y bagajes a Die Linke, convertido en el aglutinador de toda la izquierda alemana. A sus 66 años Oskar Lafontaine, socialista marxista y católico practicante, alemán hasta la médula e internacionalista convencido, ve como se acerca a pasos agigantados el momento en que la fuerza política que encabeza va a ser no ya imprescindible para forjar mayorías progresistas, sino capaz por sí misma de encabezar alternativas por la izquierda que desborden el marco social-neoliberal en el que han venido chapoteando en las últimas décadas los ex socialdemócratas del SPD y otros partidos europeos semejantes.

Aviso para navegantes, pues: hay otra izquierda posible, que avanza con fuerza en Europa y no sólo en Alemania: recuérdese el reciente éxito en las europeas del Partido Anticapitalista y del Front de Gauche franceses. España, como siempre, llega tarde a estos movimientos, pero no hay que dudar de que de un momento a otro va a empezar a moverse el panorama en la izquierda española.

viernes, 26 de junio de 2009

Marx en Irán


Participo en un foro presuntamente marxista en el que los 4 ó 5 discurseadores más notorios andan enfebrecidos estos días defendiendo con uñas y dientes el “progresista” régimen de los ayatolas iraníes, y acusando a los manifestantes que se han lanzado a las calles de ese país de ser esbirros de la CIA, lo que según ellos justifica la represión salvaje ejecutada por la policía y los paramilitares ya que los saboteadores callejeros “no respetaban” los resultados de las elecciones presidenciales en Irán (esos mismos procesos electorales que cuando se producen en un país occidental, en el mismo foro se tachan como carentes de interés por “burgueses y manipulados”).

¿Cómo es posible tamaña estulticia? Y sobre todo, ¿por qué Marx no se alza de su tumba y la emprende a zurriagazos con estos nazi-estalinistas que toman su nombre en vano?. Con la mala leche que tenía el Moro para estas cosas…

Claro que al fin y al cabo estamos hablando de un foro al que acudimos la infantería, para entendernos. Así que mejor les invito a que se den una vuelta por las páginas de Rebelión, Kaos en la Red y otros centros de publicación/distribución de supuestamente sesudos análisis “marxistas”, donde podrán enrojecer hasta el cuello de la camisa leyendo a significados voceros de la llamada “izquierda alternativa” alabar el carácter “democrático” y “antiimperialista” del régimen clérico-fascista iraní.

Alucinen especialmente con los comentarios de “alternativas” e izquierdosísimas féminas, que guerrean hoy dialécticamente por todo el “Internet de izquierdas” defendiendo la dictadura teocrática iraní, la misma que obliga a sus hermanas iraníes a ir cubiertas de la cabeza a los pies como si fueran apestadas; el mismo régimen que legisla que el testimonio de una mujer ante un tribunal vale la mitad que el de un hombre, y que en caso de indemnización económica la hembra debe percibir asimismo la mitad que la destinada al macho; el mismo sistema en fin, que legisla la lapidación para la adúltera y la simple amonestación o sanción económica para el hombre que “pecó” con ella.

A eso Marx no lo llamaba “contradicciones”. A eso Marx lo llamaba filisteísmo propio de burgueses falsarios. Y tenía toda la razón.


En la ilustración, Marx reflexiona sobre el filisteísmo alternativo mientras se toma una Coca-cola.


lunes, 22 de junio de 2009

Izquierdas emergentes, izquierdas declinantes, izquierdas encalladas


Acabado el espectáculo -más bien escaso- ofrecido por las recientes elecciones al Parlamento europeo, resta hacer repaso del papel jugado en ellas por las múltiples formaciones de izquierdas de toda clase que se presentaban a estos comicios. De modo general cabe hablar de un fuerte retroceso de todas las opciones que se reclaman de izquierdas, excepción hecha de las formaciones de carácter verde-ecologista que en algunos estados, como Francia, logran un avance considerable aunque quizá inducido por la baja participación, que en teoría ha funcionado (menos de lo que se decía) como propulsor de pequeños partidos a los que ha permitido conseguir escaños, gracias precisamente a la rebaja del umbral de votos requeridos, consecuencia de esa baja participación.

En todo caso, y para hacer un rápido examen, se pueden agrupar las formaciones europeas de izquierdas en tres grandes grupos en función de los resultados obtenidos en esos comicios:

1. Izquierdas emergentes: Pocos partidos que se reclamen de izquierdas han obtenido buenos resultados. Mención especial merece el Front de Gauche (FG) francés formado por los socialistas de izquierda y los restos del PCF, que en su debut se ha acercado al 7% superando ampliamente al Partido Anticapitalista de Olivier Besancenot. La sorpresa la ha dado la lista ecologista francesa, que ha disputado al PS la condición de segunda fuerza por número de votos y de escaños. Y poco más. Formaciones como Die Linke alemán parecen haber detenido su crecimiento, y la coalición británica Respect se ha partido en dos gracias a la labor de zapa llevada a cabo por los trostkystas del SWP. Otras formaciones de izquierda renovadora como el Bloco d'Esquerda portugués han logrado pequeños avances.

2. Izquierdas declinantes: el nuevo desastre de las izquierdas italianas, desde el enésimo desplome anunciado del Partito Democratico a la alianza de naúfragos sellada entre Reconstrucción Comunista y el Partido de los Comunistas Italianos, pasando por el acuerdo liliputiense de socialistas, socialdemócratas y reformistas varios que intentó liderar Sinistra Democratica, no tiene una vez más paliativos. La única lista que mejora algo sus resultados llevando la etiqueta de "izquierda", es el artefacto fabricado a la medida del siniestro juez Di Pietro, el mejor aliado de Berlusconi en la voladura de la I República, reconvertido ahora a una izquierda "católica y social" que apesta a ultraderecha. Fuera de Italia, continua el desplome de los viejos dinosaurios socialdemócratas (el SPD alemán, el PS francés), alguno de ellos amenazado de pronta extinción (caso del laborismo británico), y otros en franco retroceso (como el PS portugués). Sólo en Grecia y por razones de política coyuntural, avanzan algo los socialdemócratas. En lo que respecta a los partidos comunistas tradicionales, continúa en toda Europa su proceso de jibarización o de directa desaparición, según casos. La llamada "izquierda alternativa", por su parte, simplemente apenas hace acto de presencia, a pesar de las esperanzas puestas en formaciones nuevas como el PA francés. La IU española sigue su camino hacia la desaparición, perdiendo en esta convocatoria el 10% de los votos obtenidos hace 5 años.

3. Izquierdas encalladas: partidos como el PSOE español, la socialdemocracia sueca y la austríaca, simplemente quedan varados en posiciones estancadas. Retroceden levemente, pero lo que es evidente es que no avanzan y al parecer, pasará mucho tiempo antes de que logren hacerlo. Sus bases sociales aguantan tozudamente, y saben que no hay alternativa para ellos en las derechas y tampoco en el mercado de baratillo de las izquierdas grupusculares. En el este de Europa, las izquierdas oscilan entre la desaparición y el estancamiento, incapaces de sacudirse la en su caso no siempre injusta identificación con los regímenes satélites del Imperio soviético.

La radiografía es pues, desalentadora. Ante una derecha cada vez más virada hacia la extrema derecha y una extrema derecha agazapada mientras va situando peones por toda Europa, no hay una respuesta de las izquierdas en el espacio europeo que sea no ya global, sino ni siquiera movilizadora en el interior de sus respectivos países. La crisis de la izquierda europea es obviamente parte de la que sufre esta ideología a nivel mundial, pero en Europa tiene características y matices que la hacen quizá más preocupante que en otras zonas.

En la imagen, mitin del Front de Gauche en el pabellón Zenith, de París, en marzo de 2009.

sábado, 6 de junio de 2009

Europa, de Omaha a Bruselas


Los actos conmemorativos del 65 aniversario del Desembarco de Normandía coinciden este año prácticamente con la celebración de unos nuevos comicios al Parlamento europeo, que por primera vez amenazan con cuestionar de raíz el proyecto de la Unión Europea.

Desde la derecha radical clásica y sobre todo desde la extrema derecha y grupos de supuesta "ultraizquierda" -a menudo coincidentes en tácticas y objetivos con los neofascistas-, se intenta bloquear la construcción de una Europa unida. Cierto que los errores cometidos han sido muchos, y que la llamada "Europa de los mercaderes" actual es algo más que un cliché, pero lanzar por la borda cuanto se ha conseguido hasta hoy y renunciar a seguir avanzando sería un acto profundamente irresponsable, que además podría devolvernos en breve a la Europa de la primera mitad del siglo XX, cuando era un continente desgarrado por los enfrentamientos fratricidas entre países vecinos y a merced de los totalitarismos que amenazaron con destruir la civilización y la vida, no sólo en el Viejo Continente sino en todo el mundo.

En las playas de Normandía el presidente Barack Obama acaba de recordar lo que podríamos llamar "el espíritu de Omaha", es decir, los ideales por los que lucharon quienes -norteamericanos, europeos y de otros países- desembarcaron en Omaha y en las otras playas normandas para liberar casi toda Europa del yugo nazi-fascista (casi, faltó España). Entre aquella masa humana imparable hubo por cierto, republicanos españoles (integrados en la mítica División Leclerc, los mismos que apenas dos meses después liberaron París), a los que sin embargo nadie recuerda estos días. Ellos nos representaron a todos en el combate por la libertad y la democracia entre 1939 y 1945, que tuvo uno de sus hitos en las playas francesas aquél 6 de junio de 1944.

El legado de aquellos hombres valientes es el que nos llama hoy a cerrar el paso al fascismo que amenaza de nuevo a Europa, aunque de momento solo lo haga por vía electoral en vez de mediante acoso callejero y vaya vestido con impecables trajes en vez de con camisas pardas, negras o azules. Al cabo fascismo no es sólo la pujante ultraderecha holandesa, los partidos ultranacionalistas de la Europa del Este o el enésimo disfraz electoral del grupo terrorista ETA, sino también y probablemente aún más peligroso, el que promueve la ultraderecha europea supuestamente respetable, desde el Partido Popular español a la coalición de fuerzas que lidera Berlusconi en Italia, por dar dos referencias bien conocidas en la Europa del sur.

Una baja participación electoral como la que se anuncia, beneficia claramente a grupos como los mencionados. A los fascismos de derecha o "ultraizquierda", porque el rebajar el listón de votos necesarios para obtener escaño parlamentario facilita su entrada/asalto en el Parlamento europeo; a la derecha radical bienpensante, porque ella sí moviliza a sus votantes en toda ocasión, al contrario que la izquierda.

Corremos el peligro de que el Parlamento que salga de las urnas en estas elecciones europeas sea por paradoja, el peor enemigo de las libertades y la democracia europeas. Votar y hacerlo por la izquierda con posibilidades de constituir grupos parlamentarios fuertes y decisivos es pues, además de un derecho, un acto de responsabilidad.

Bruselas no puede convertirse en la trinchera de quienes hace 65 años fueron derrotados en Omaha.

jueves, 29 de enero de 2009

Olivier Besancenot y la nueva izquierda francesa que viene


El diario El País acaba de publicar una entrevista a Olivier Besancenot, el joven dirigente de la izquierda francesa que está liderando el proceso de aglutinamiento de fuerzas a la izquierda del Partido Socialista (PS) de su país. Besancenot proviene de un mundo sectario y pleistócenico cual ha sido históricamente el que habitaba el trostkysmo francés, hasta hace poco dirigido por doctrinarios fosilizados como Alain Krivine ("Krivine la cravatte") o Arlette Laguillier. Una vez barridos los viejos dinosaurios, Besancenot, un cartero de apenas 35 años, lanza un proyecto de Partido Anticapitalista que dará que hablar.

Olivier Besancenot es joven, listo y arrogante, pero no un idiota cargado de suficiencia. Dice pertenecer a una generación "llena de dudas y eso no es malo", lo que en un dirigente de la antaño llamada extrema izquierda resulta una prueba de inteligencia frente a tanto ignorante empachado con basura catequística marxista-leninista. Y ello es así porque Besancenot, a diferencia de los burócratas izquierdistas al viejo estilo, es un verdadero miembro de la clase trabajadora: sigue trabajando en algo tan prosaico como repartir correspondencia a domicilio, lo que le permite mantener el contacto con la calle, tras haber pactado con Correos una reducción de su horario laboral semanal. Su sueldo como el de tantos otros jóvenes europeos, es de alrededor de 1.000 euros y no está liberado por ningún partido ni organización sindical, lo que no le impide presentarse en todos los frentes de lucha que como la huelga general convocada para hoy, sacuden una Francia semicomatosa tras la extinción del PCF, el hundimiento del PS y la hegemonización de la política francesa por los neoliberales de Sarkozy.

A Besancenot le quieren las encuestas. Según los sondeos de opinión que cita El País, el 13% de los franceses votaría por él en la primera vuelta de las presidenciales. Casi el 70% de los simpatizantes de izquierda de todos los matices le consideran un buen líder, y casi el 90% le consideran cercano y valiente. Dice Besancenot en la entrevista: "Hay espacio a la izquierda de la izquierda; hay movimientos sociales que se desarrollan en la calle que no encuentran respuesta en la izquierda institucional". Para el joven líder "el modelo de producción actual está agotado y el cambio climático y la actual crisis económica lo demuestran". pero sus preocupaciones no sólo tienen carácter estructural: "reclama una subida salarial de 300 euros al mes para cada trabajador francés (incluidos los que cobran subsidios sociales), el embargo de los edificios vacíos, la prohibición expresa de los despidos masivos, especialmente en multinacionales, y una suerte de nacionalización de la banca".

En suma, Besancenot es un político de nuevo cuño por su estilo de vida y por sus ideas, que propugna "un socialismo del siglo XXI" que el sitúa entre el "capitalismo y el estalinismo"; es decir, en el socialismo. Cierto que todavía hace concesiones a auditorios que aun suspiran por cosas como el leninismo, el trostkysmo, el castrismo, el guevarismo, el populismo chavista y tantos otros ismos periclitados, pero son costras de las cuales la nueva izquierda que ejemplifica Besancenot se va desprendiendo con cierta rapidez. En ese proceso, el Partido Anticapitalista francés que nacerá en unos días no puede ser un fin en sí mismo sino un punto de partida en la reconstrucción de la izquierda francesa. A ése proyecto debe sumarse todavía mucha más gente, como la izquierda socialista de Jean Luc Melenchon.

De aquí a 10 ó 15 años Besancenot será el líder de un nuevo y fuerte PS que abarcará toda la izquierda útil, y sólo un poco más tarde será presidente de la república francesa. Su carrera será paralela pues a la de Lionel Jospin, otro antiguo trostkysta, y para que arranque por completo sólo falta que fenezca de una vez por todas el viejo tinglado de los Royal, Hollande, Fabius y resto de politicastros trapaceros, por mencionar sólo a los socialistas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Izquierda Unida regresa a los años noventa


La elección final del Coordinador de IU no ha deparado sorpresas. En el estado preagónico en que se halla la coalición, el golpe de mano dado por el PCE en la última Asamblea -largamente preparado, y ejecutado al más puro estilo de los viejos tiempos-, no podía sino triunfar del modo en que lo hecho. El tal Cayo Lara, un absoluto desconocido y un al parecer no muy preparado dirigente regional de IU (un miembro de ésa coalición me comentaba ayer por teléfono: "¿Sabes? han hecho Coordinador de IU a Magdalena Álvarez"), era el candidato oficial de un PCE que insiste en retrotraer la coalición a los años noventa, aquellos tiempos de la famosa teoría de "las dos orillas" anguitista que tan bien sirvió a la conquista del poder por el PP en 1996, y que para IU supuso la destrucción de su credibilidad política ante su propio electorado.

De momento ayer el señor Lara ya se despachó a gusto diciendo que "ellos" (la nueva/vieja IU) son una "cosa distinta" del neoliberalismo que a su juicio abanderan por igual el PSOE y el PP, y que su electorado les pide que marquen distancias con el PSOE (¿qué electorado? ¿el que mediante el "voto útil" ha huido en masa al PSOE, o el que se ha refugiado en la abstención asqueado por las continuas pugnas internas por el poder en la coalición?). Eso sí, según declara hoy en El País este señor Lara -cuya oratoria escasa, tosca y de catequista, resulta tan característica del anguitismo en estado puro-, "IU no va a tener nunca más un gobierno y una oposición en su seno"; cuando la periodista le recuerda que ésa oposición interna la organizó el PCE, el señor Lara desvía la responsabilidad de las pugnas internas al anterior "gobierno" de IU. Un sutil dialéctico no parece pues el nuevo Coordinador de IU.

De paso, Cayo Lara avisa de que, de seguir así las cosas, se hará "inevitable" una huelga general. Seguro que en Génova, 13, sede del PP, ya se están frotando las manos ante esa perspectiva. Claro que para montar una huelga general hay que contar con sindicatos que la lancen. Y en eso están los mentores políticos del señor Lara: en desestabilizar CCOO, moviéndole la silla a José María Fidalgo, su secretario general, al que acusan -horror de los horrores- de "prosocialista".

Decía Marx que cuando la historia se repite, lo que primero fue tragedia regresa como farsa. Y efectivamente, si la infamia de los años noventa, con el pacto entre Anguita y Aznar para desalojar al PSOE del gobierno y quedarse IU con el espacio electoral socialista, provocó un desastre político en España cuyas consecuencias aún las estamos pagando -empezando por la propia IU, cuya credibilidad política se hundió en el fango-, repetir la jugada significará además de la caída de IU en el mayor de los ridículos políticos, su segura autodestrucción a corto plazo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Anarquismo y revisionismo histórico. La historiografía burguesa catalana ajusta cuentas con el movimiento obrero


De algunos años a esta parte se ha incrementado de modo notable la producción historicista revisionista destinada a legitimar el franquismo y en definitiva, a avalar las posiciones y actuaciones de la derecha española a lo largo del siglo XX. Se trata de una producción de nula calidad científica y muy escaso interés en cuanto a aportación de ideas, que suele beber con todo descaro en las "fuentes documentales" (manipuladas, obviamente) de los clásicos de la historiografía franquista, y cuya obsesión omnipresente es, además de la autoreivindicación derechista, la descalificación compulsiva de las izquierdas españolas en particular y del movimiento obrero en general, a quienes se presenta como amenazas constantes para el orden social instaurado e incluso para la propia identidad nacional.

Al contrario que en Madrid y en otras partes de España, en Catalunya todo este esfuerzo ha obtenido una mínima repercusión, proporcional al escaso peso social, político y cultural que tiene la derecha española en éste país. La hegemonía del pensamiento científico y de izquierdas en la producción historiográfica ha sido aquí abrumadora desde siempre, y ello a pesar de los esfuerzos hechos desde el pujolismo (el populismo nacionalista burgués catalán) para contrarrestarla, al promover desde los aparatos de poder que ha controlado durante un cuarto de siglo una interpretación del pasado acorde con los intereses del bloque de clases a los que esta ideología -esencialmente conservadora en lo político, reaccionaria en lo social y mítica en lo ideológico- ha servido con dedicación y eficacia.

No es por tanto novedoso que la burguesía catalana intente legitimar su propio papel ante la Historia y ante la colectividad humana a la que pastorea. Lo que sí constituye toda una novedad es que comience a cargar frontalmente no ya contra su enemigo natural político, las izquierdas catalanas, sino contra la base sobre la que éstas han descansado históricamente, el movimiento obrero catalán, y sobre todo contra la versión local del anarquismo, que como es sabido hegemonizó el pensamiento y la acción de los trabajadores catalanes durante casi la primera mitad del siglo XX, dejando una impronta en su mentalidad colectiva que ha llegado hasta nuestros días. Es así que desde hace poco tiempo pero con una intensidad creciente, la historiografía burguesa catalana ha desplegado una verdadera guerra sin cuartel contra el anarquismo catalán, al que se define en función de supuestas características de orden negativo y excluyente: radicalidad politica ultrarrevolucionaria (impuesta a sangre y fuego), marginalidad social y cultural en relación a la "bona gent" catalana (cuyos valores y creencias despreciaría y habría perseguido con saña), y una cosmovisión explicitada ajena al país y propia de gentes ignorantes y foráneas.

En ese marco se inscriben obras como una recientemente aparecida biografía de Joan Garcia Oliver, el verdadero "hombre fuerte" de la FAI catalana en los años treinta y durante la Guerra de España. Su editor, Isidor Cònsul, avisa en el Quadern de Cultura (edición Barcelona) de El País: "Había una seducción romántica del tema ácrata, y ahora, con la recuperación de la memoria histórica, la nueva visión deja al descubierto la falsedad y los crímenes de gente como la de la FAI". Toda una declaración de principios, como puede verse. En este "Retrat d'un revolucionari i sindicalista" se dispara a mansalva sobre la CNT y el anarquismo, y por elevación, contra las izquierdas catalanas de obediencia "no nacional". La CNT y sus hombres, Garcia Oliver entre ellos, serían los responsables del pistolerismo que asoló Barcelona durante los años veinte, al menos en pie de igualdad con los sicarios instrumentados por la patronal (a las órdenes del gobernador civil, Martínez Anido), que asesinaron a centenares de sindicalistas por el mero hecho de serlo; con el mayor de los desparpajos pues, se iguala a víctimas y verdugos. Por lo demás, los revisionistas catalanistas olvidan intencionadamente el pistolerismo antisindicalista igualmente homicida que en los años treinta comandó el conseller de Interior de la Generalitat, Josep Dencàs (el mismo que tras el 6 de octubre de 1934 halló refugio en la Italia de Mussolini, con quien apareció en el balcón de Piazza dei Popolo desde el que éste acostumbraba a mitinear) y organizaban los hermanos Badía (ejecutados en venganza por la FAI) y otros significados cuadros de Estat Català relacionados con dirigentes de la ERC de la época.

A Garcia Oliver en concreto, no se le perdona que tras aplastar a los militares rebeldes el 19 de julio de 1936, los trabajadores organizados tras la CNT y en menor medida el POUM, se hicieran con todo el poder e inauguraran el que más tarde fue llamado "corto verano de la anarquía", es decir, un experimento revolucionario autogestionario que llenó de pavor a la burguesía catalana, quien simplemente desapareció de las calles y de las instituciones. En su "Cuaderno Rojo de Barcelona", la entonces joven revolucionaria inglesa Mary Low narra que fue durante el entierro multitudinario de Durruti (noviembre de 1936) cuando la burguesía barcelonesa y sus partidos empezaron a salir a la calle, sumándose a la inmensa manifestación y en el caso de ERC llevando una gigantesca corona de flores; Mary Low escribió entonces que "si Durruti hubiera levantado la cabeza en ese momento, seguramente hubiera requerido una metralleta para liquidarlos a tiros". Es en ese contexto de pugna de clases en el bando republicano catalán en el que hay que enmarcar los "fets de maig" de 1937 en Barcelona, cuando los partidos burgueses (apoyados por las fuerzas de Orden Público controladas por la Generalitat) y las milicias del PSUC, el partido comunista catalán (que hasta su desaparición fue siempre un partido de "ley, orden y moderación"), pusieron punto final a tiro limpio a la experiencia revolucionaria. Más tarde, la llegada de las tropas franquistas sería acogida por esos burgueses como un mal menor, que definitivamente les libraba del "peligro revolucionario" (obrero y "xarnego"), y restablecía el supuesto orden natural de las cosas y las personas.

Han tenido que transcurrir setenta años, sin embargo, para que por fin la burguesía catalana aborde la tarea de realizar el ajuste de cuentas historiográfico con la izquierda anarquista catalana y los terrores que en ella sigue despertando, en parte porque ése era un trabajo que ya realizaba la historiografía franquista (véase Ricardo de la Cierva, entre otros), y en parte porque la proximidad de los hechos grabados a fuego en la memoria de las clases populares y trabajadoras catalanas dificultaba grandemente la manipulación ahora emprendida. Transcurrido el tiempo, y con una izquierda intelectual y organizativamente debilitada, creen llegado el momento de empezar a atacar y derruir el icono que durante tantos años han observado con temor. Y en ello están.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Más de lo mismo en IU


Después de la Asamblea-Congreso-akelarre de este fin de semana, IU está más muerta que el PCUS. Dicho sea con todos los respetos para la buena gente que queda en IU y ninguno para el PCUS y sus adoradores españoles, que como se ha visto estos días y por increíble que pueda parecer, aún quedan unos cuantos.

Resulta extremadamente alucinante ver cómo, contra todas las enseñanzas del freudomarxismo, es el padre (el PCE) quien mata al hijo (IU), y encima se queda tan pancho. Lo más siniestramente divertido es que ese PCE que ahora reclama identidades pleistocénicas lo mangonean señores que llevan como quien dice cuatro días en el partido, comenzando por el ¿ex?falangista Julio Anguita. O Felipe Alcaraz, quien antes de afiliarse al PCE en los años setenta lo intentó en el PSOE y le negaron la entrada. Por ahí anda también Paco Frutos, experto dinamitero, prolífico creador de corrientes y enterrador oficial del PSUC. La lista de ejemplos es tan larga como aburrida. Por cierto, penoso oír hablar al candidato que pretendían parachutar sobre IU, un tal Cayo Lara, cuya claridad de ideas y capacidad oratoria convierten en comparación a la ministra Magdalena Alvarez en un Demóstenes con acento andaluz.

Y luego están los “alternativos”, las terceras y cuartas vías, el chiflado Profeta de Marinaleda y un sinfín de mínúsculos grupillos, a cual más patéticamente aislado de la realidad social y política. Entre todos le han hecho la vida imposible a Gaspar Llamazares, empeñados en aquello del perro del hortelano, que ni come ni deja comer. ¿La acusación contra él? la más terrible para la actual tropa dirigente pecera: “entreguismo” al PSOE.

IU no tiene pues otra salida que la refundación, con la inclusión de nuevos colectivos y sobre todo, con la previa extinción de los que la lastran ahora. El primero de todos un PCE que debería estar hace años en un museo paleontológico, anclado como vive en la revanchista y rencorosa teoría de las “dos orillas”, la misma que ayudó a a propulsar al PP al gobierno en 1996 en aquél "Golpe de Estado difuso" (Ramón Cotarelo) en el que tan lucido papel jugaron los anguitistas.

El espacio que ocupa IU no va a desaparecer. Otra cosa es quién, qué siglas, lo va a gestionar durante los próximos años.

martes, 15 de abril de 2008

Adiós a la izquierda italiana


Hace justo dos meses titulé un post como La izquierda italiana elige el suicidio

Por desgracia, este pasado fin de semana se ha confirmado cuanto se decía en ese post. Salvo los porcentajes obtenidos por las distintas formaciones de izquierda (en parte como consecuencia del voto útil de última hora en torno al Partito Democrático), todo ha terminado por cumplirse como pronostiqué.

Y no es que un servidor tenga especiales dotes de profeta, ni sea un acreditado especialista en política italiana. Ocurre que el desastre se veía venir de lejos, y sólo era necesario pegar el oído al suelo para captar el rumor creciente: vuelve Berlusconi, triunfador, y más escorado a la extrema derecha que nunca, y de la izquierda italiana no ha quedado ni el rabo, porque ellos mismos, los partidos, partidillos y grupos diversos de izquierda se han aplicado con toda eficiencia a autodestruirse. Il Berlusca (el Ladrón) se ha encontrado el trabajo hecho.

Todas las organizaciones de izquierda han sucumbido a sí mismas: el PD de los liberaldemócratas excomunistas (38% de los votos, muy por debajo de la banda de Berlusconi), el Arcobaleno (única coalición real de izquierdas, el 3'5%), el Partito Socialista (de Boselli y los delincuentes craxianos, un ridículo 0'5%), y las diversas formaciones de extrema izquierda (que en conjunto, han quedado electoralmente reducidas a menos que polvo).

Parece que las primeras consecuencias se han desencadenado ya. Dimite Boselli, y comienza la estampida del PS; dimite Bertinotti (loado sea Berlusconi, si ha logrado ése milagro), y los partidos comunistas post PCI inician el camino a su disolución; Sinistra Democrática, la única opción de izquierdas italiana que parecía tener futuro, aborta y queda en nada; Los Verdes simplemente han dejado de existir.

Como que nadie va a creerse que Walter Veltroni y sus liberaldemócratas son toda la izquierda que queda en Italia -en realidad, nadie va a creerse que "eso" sea de izquierdas-, de aquí a poco van a comenzar a producirse movimientos sobre las ruinas. El panorama es muy inquietante, porque ante la derrota global y hundimiento general de todas las fuerzas que se podían reclamar de izquierdas en Italia, el espacio queda libre y listo para una refundación de la "izquierda armada".

Si las izquierdas sociológicas italianas no se mueven pronto, sobre el desánimo y la frustración colectivos, azuzados por un Berlusconi gobernando con mayoría absoluta y en manos de los sectores de su coalición más abiertamente fascistas (Lega Norde y Alleanza Nacionale), no es descartable a medio plazo que Italia vuelva a sumergirse en unos Años de Plomo impulsados desde nuevos grupos tipo Brigate Rosse. Los próximos meses van a resultar decisivos.

domingo, 16 de marzo de 2008

Franco Battiato, lejos del coro de las sirenas



Franco Battiato, cantautor, compositor y agitador cultural, nació siciliano pero se formó en Milán la Roja, en aquellos años sesenta en que Italia entera y especialmente su norte hervía con una propuesta política en la que se aunaban un intenso color rojo con una fuerte impregnación democrática.

En esos años fecundos, la cultura italiana estaba marcada a fuego con el sello del compromiso entre los creadores y su tiempo pero no existían corsés que constriñeran el talento, y así fue como el joven Battiato fue experimentando diversos registros hasta llegar a dibujar una vía propia. Franco Battiato se consolida como un cantautor de vanguardia ampliamente reconocido con discos como "La era del jabalí blanco" (1979), su primer éxito de masas, pero ya desde finales de los sesenta era un creador apreciado y seguido que abría caminos en la renovación de la canción de autor italiana.

En sus temas de ésa época aunaba Franco Battiato el pop electrónico y la música culta con arriesgadas incursiones en las músicas étnicas, Más tarde, en los ochenta, a Battiato le clasifican como "minimalista", la etiqueta de moda entonces, pero queda claro que su música es perfectamente inclasificable. Las letras del período clásico de Battiato son sorprendentemente frescas y a la vez complejas, y bucean con soltura y audacia en el patrimonio literario italiano clásico y contemporáneo, que reelabora a gusto propio hasta sintetizar versos con contenidos tan concretos, que suelen despistar a quien no tenga cierto conocimiento del universo cultural italiano. Difíciles de traducir, sus letras en castellano no siempre resultan inteligibles, y algunas traducciones cantadas por él mismo son francamente desafortunadas.

En los noventa Battiato rompe con EMI, su discográfica, y desaparece de la escena retirándose a rumiar proyectos, la mayoría de los cuales nunca verán la luz. Paradójicamente es ése exilio interior el que, en épocas de incertidumbre, acaba por convertirle en leyenda viviente para la izquierda italiana. Aparecen varios álbumes recopilatorios suyos, y en España se intensifica la venta de sus traducciones al castellano. Finalmente, y ya iniciado el siglo actual, Battiato reanuda su actividad y comienza a lanzar nuevas obras, que aunque limitadas en su eco debido a los cambios habidos en el mercado discográfico, muestran su interés por seguir explorando en el mundo de la música sin aceptar límites ni encasillamientos.

Sus letras son en ocasiones de una gran plasticidad, como en "Despertar en primavera":

La presencia de la artillería
en países meridionales
unidos en la lucha extranjera
bajo el reino de las Dos Sicilias.
Y los movimientos predecibles
de la tropa y falsas batallas,
olores de pólvora, de fuego
y voces del Estrecho de Mesina
.

Sentimiento oculto para mí.
Me enamoré siguiendo el ritmo del corazón
y me desperté en Primavera
.

Otras bucean en la intimidad del alma humana, como en "Nómadas":

Nómadas que buscan los ángulos de la tranquilidad,
en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados,
entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan.
Caminante que vas buscando la paz en el crepúsculo
la encontrarás,
la encontrarás
al final de tu camino.

Y otras en fin toman clara postura política, como en "Bandiera bianca", en que se enfrenta al fenómeno del terrorismo de Brigate Rosse durante los llamados Años de Plomo italianos:


En esta época de locos nos faltaban
los idiotas del horror.

He oído los disparos en una vía del centro.
Cuánta estúpida gallina, se pelean para nada.

Sul ponte sventola bandiera bianca,
sul ponte sventola bandiera bianca.


Siciliano, norteño, comunista, libertario, ateo, panteísta, clásico, vanguardista... A sus sesenta y dos años Franco Battiato sigue creando desde los presupuestos ideológicos y mentales que siempre defendió.

Con mi generación pasé el invierno ("Perspectiva Nevsky") . Un largo invierno, sin duda.