
martes, 19 de abril de 2011
Granujas neoliberales a todo ritmo

domingo, 23 de enero de 2011
Felices los belgas. O no

Ciertamente, si no hay Gobierno en Bélgica se debe en buena parte a la incapacidad de los políticos profesionales para ponerse de acuerdo en su composición y en las políticas que debe desarrollar. Pero tal hecho no deja de ser el reflejo de una sociedad fragmentada hasta la estupidez, que vive dividida internamente de modo irreconciliable en materia política, social y cultural. Una vez más encontramos el nacionalismo (el flamenco, pero también el valón) como superestructura ideológica que convierte en imposible la convivencia entre gentes que, desde que nacen, aprenden a odiar con todas sus fuerzas al vecino solo porque éste tiene como lengua materna una diferente a la propia.
Claro que como suele suceder en estos casos, el choque de trenes entre flamencos y valones no es más que la máscara que recubre los verdaderos intereses, que no son otros que los económicos. El Estado belga ha sido hegemonizado por los valones francoparlantes desde su creación hasta ahora, dado que la Valonia industrial fue siempre más próspera y pujante que la agrícola y atrasada Flandes. Ocurre que de los años setenta del siglo XX hacia aquí las tornas se han cambiado, y mientras Flandes ha iniciado un fuerte despegue económico, Valonia se hunde en una decadencia que sigue sin tocar fondo. Vistas como van las cosas, la burguesía flamenca está apretando el acelerador para deshacer un Estado que nunca ha terminado de asentarse, y que hoy ya no tiene más nexos de unión fácticos reales entre las dos comunidades que una monarquía muy cuestionada y un Ejército autoritario y con tendencias ultraderechistas.
Si en las próximas semanas o como mucho meses no se halla una solución pactada, el riesgo de que una guerra civil incendie en breve un país situado en el corazón mismo de Europa Occidental será una posibilidad cierta. Y sí, sería absolutamente idiota que sus ciudadanos lo permitieran, pero desgraciadamente los belgas -flamencos o valones-, ya han dado muestras suficientes de ser gente de poca cordura. La Unión Europea no puede seguir imitando a los avestruces; lo que está en peligro es mucho más que la ubicación de algunas de sus principales instituciones.
En la imagen que ilustra el post, un cartel de reclutamiento llamando a enrolarse en las secciones flamencas de las Waffen SS nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Decenas de miles de flamencos se alistaron en las SS. Obsérvese el símbolo nacional de Flandes, el león rampante.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Oligarquía y sociovergencia en Catalunya

En la imagen, Artur Mas celebra con su mujer la victoria de CiU en las pasadas elecciones autonómicas catalanas.
lunes, 7 de junio de 2010
8 de junio, huelga general de la función pública en España

domingo, 10 de enero de 2010
Un domingo español

martes, 5 de enero de 2010
Cuatro millones de parados también es una forma de corrupción
Esa cifra de parados la hace más sombría si cabe una derivación inmediata: casi 800.000 personas perdieron su empleo en este país en 2009. Es decir el famoso Año de la Crisis ha devenido en hecatombe para multitud de familias. Personas que, por ejemplo, por primera vez en mucho tiempo han tenido problemas para afrontar los gastos de Navidad según los patrones y las exigencias del consumo occidental. Muchas cartas a los Reyes Magos van a quedar hoy sin respuesta o con respuestas muy lejanas respecto a las peticiones formuladas por niños que, en su candidez o interés, viven ajenos al drama familiar en el que se hallan inmersos.
Y es que el paro ya no es sólo el azote clásico y recurrente de las clases trabajadoras -esas que según los políticos, los medios y las estadísticas desaparecieron en España allá por los años 80, para ser substituidas por alegres y gastadoras clases medias-, sino que se ha convertido en los últimos años en el principal medio de enriquecimiento de la "clase empresarial" extraordinariamente rapaz y cruel que padecemos en este país. Hoy en España despedir trabajadores es un método cotidiano y aceptado de mejorar cuentas de resultados, maquillar toda clase de balances contables, y simplemente, de continuar engordando con dinero sucio las cuentas abiertas en paraísos fiscales donde tanto canalla "emprendedor" esconde el fruto de su falta de escrúpulos.
Lo curioso es que esa misma derecha salvaje que provoca y jalea los despidos masivos y tiene el cinismo de pedir el despido libre como remedio contra el paro que ellos mismos crean, exija responsabilidades por la catástrofe a un Gobierno que tiene a gala -como todos los occidentales-, el no intervenir en la marcha de la economía del país. Si la economía es algo que todos sabemos que se halla por completo en manos de empresarios, directivos y especuladores debido a la dejación que en ellas ha hecho la política, ¿qué responsabilidad se le pueden pedir a un Ejecutivo que no sea la de haber abdicado de sus funciones en beneficio del "libre mercado", es decir, de la manipulación y la explotación de sus administrados por cuenta de quienes se lucran hasta el delirio con esta situación?.
Vivimos en un país en el que, según la "opinión publicada", cuando la economía va bien es gracias a la acción de los empresarios y cuando va mal la culpa es del Gobierno, siempre que éste no sea lacayo suyo. Nuestros timoratos social-liberales gobernantes están pagando la factura de sus miedos y renuncias. Y más caras que las pagarán electoralmente hablando, según señalan las encuestas y, sobre todo, el ambiente de la calle. ¿Cómo pueden esperar que los excluidos del sistema tengan el humor de acercarse luego a las urnas?.
La abstención devora a la izquierda, y la principal explicación radica en sus no-políticas económicas.
Y en fin, si los ladrones tienen carta blanca para medrar en la vida económico-política del país, desde Gürtel al cierre masivo de empresas ¿por qué no habrían también de tenerla para gobernarnos, si quienes deberían meterlos en la cárcel renuncian a hacerlo?.
domingo, 4 de octubre de 2009
Jetas paralelas, o la genética es muy traidora

jueves, 1 de octubre de 2009
El escándalo Barbacid

Mariano Barbacid es una de las eminencias mundiales en materia de oncología, vulgo lucha contra el cáncer. No les voy a abrumar con el currículum de este personaje, ya que pueden encontrarlo fácilmente en diversos sitios de Internet, aunque en la Wikipedia tiene una entrada rídiculamente cortita. De Barbacid sólo les diré que algún día tendrá una estatua delante de la sede de Naciones Unidas, y también que si éste fuera un país medio civilizado, éste Mariano no podría salir solo a la calle porque la gente se le abalanzaría para pedirle autógrafos como si fuera Cristiano Ronaldo o Belén Esteban. Y perdón por tan odiosa comparación, porque esas dos megaestrellas carpetovetónicas son verdaderas mierdecillas al lado de la importacia real de Mariano Barbacid. Pero así es España, o Espajjnia: idolatra a tarados mentales, e ignora a gentes cuyos nombres deberían bendecir millones de personas cada mañana apenas abren los ojos un día más.
Barbacid se formó en Estados Unidos, en las más prestigiosas instituciones en materia oncológica de la Costa Este. Regresó a España cuando desde el primer gobierno Zapatero se lanzó aquella iniciativa tan sugestiva de repescar talentos científicos españoles exiliados. Mariano Barbacid retornó como director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. La prensa lo comparó con un fichaje de la Liga de las Estrellas futbolera, un auténtico "galáctico" que volvía a su patria para poner en marcha un centro que iba a ser pronto punta de lanza mundial en la investigación del cáncer. Por ahí en medio andaba Bernat Soria -otro eminente investigador de las ciencias de la vida y de la muerte- ejerciendo como ministro de Sanidad, así que el éxito de la iniciativa parecía asegurado.
Lo cierto es que desde el primer momento hubo dificultades. Ni se consiguió todo el personal que se deseaba, ni hubo disponibles todos los recursos prometidos. Sin embargo, Barbacid y su gente continuaron trabajando como galeotes y lanzando bombazos en el mundo de la investigación oncológica. Estos tipos han sacado oro del polvo, aunque pocas veces hayan llegado a las páginas especializadas en ciencia y se puedan contar con los dedos de la mano las portadas que nuestros medios han tenido a bien regalarles.
Llegados a este punto, septiembre de 2009, Mariano Barbacid ha tirado la toalla. Los motivos son de fondo y vienen de lejos, como digo, pero la espoleta ha sido el salvaje recorte a la famosa I+D en los Presupuestos Generales del Estado. A Barbacid y en general a los científicos que trabajan para el Estado español los han dejado económicamente en pelotas. Puestos a recortar gastos, Zapatero ha metido la tijera hasta el tuétano en la cultura y la ciencia; la verdad es que a estas alturas de la película lo primero ya tanto da, pero lo segundo... Se conoce que a los austeros rectores de la cosa económica pública española no les preocupa demasiado que sus administrados vayan cascando de cáncer, primera causa de mortalidad entre los españoles. Claro que bien mirado, puede ser incluso un "métido" (es decir, un método fétido) para ahorrarse unos buenos euros en Seguridad Social y sobre todo, en pensiones.
Mientras tanto hay gastos que no disminuyen, ni mucho menos. Por ejemplo, los que generan los 3.000 soldados españoles que siguen jugando a los indios en diversos rincones del mundo; los que produce la flota de guerra española que patrulla el Índico protegiendo los intereses de una docena de empresas pesqueras, verdaderos saqueadores de recursos naturales ajenos; los crecientes de la Iglesia católica, que continúa embolsándose miles de millones de euros en subvenciones directas del Estado o vía colegios "concertados"; las decenas de miles de millones de euros a fondo perdido entregados a las entidades financieras para "reforzar" su capacidad crediticia, de la que por cierto hacen nulo uso ya que no sueltan un crédito ni por la madre que los parió; los que se embuchacan el Consejo Nacional de Deportes y otros órganos de saqueo del dinero público similares, que reciben asimismo carretadas de dinero centrifugado de los bolsillos de los españoles "para promocionar el deporte". Son apenas unas muestras de algunos usos consolidados de los presuntamente austeros Presupuestos Generales del Estado español para 2010. Habiendo esos gastos tan imprescindibles, parece lógico que se le diga a Mariano Barbacid que le van a recortar las asignaciones que su Centro venía recibiendo; la crisis obliga, oiga. Pues el hombre se lo ha tomado a mal y ha dimitido, ya ven.
Ya lo decía Gila, cuando contaba aquél chiste del tipo que se quejaba amargamente después de que en unas fiestas de su pueblo le hubieran abierto la cabeza a pedradas: "¡Coño, si no sabe aguantar bromas, que se vaya del pueblo!". Parece que Barbacid no ha entenido la broma, y efectivamente se va a ir del pueblo. Los hay que no tienen sentido del humor.
En la fotografía que ilustra el post, Mariano Barbacid (izquierda de la imagen) junto a Bernat Soria (derecha).
jueves, 24 de septiembre de 2009
El trabajo es cosa de pobres

Otrosí, recordemos una vez más que este es asimismo el único país del mundo mundial en el que campaña fiscal tras campaña fiscal, el promedio de ingresos anuales declarado por los empresarios es inferior al que declaran los trabajadores a sueldo. Y les llaman “emprendedores” a esos bandidos…
Que en España haya una cierta predisposición a robar al “Estao” -es decir, a la comunidad-, es larga tradición que remonta al Siglo de Oro, como dice hoy Manolo Saco en su blog, y probablemente más allá. Por los tiempos en que la Reforma protestante sembraba la ética del capitalismo europeo (véase Max Weber), en España las clases dominantes luchaban por hacer pervivir el régimen feudal, eficazmente auxiliados por la ultramontana Contrarreforma católica. El trabajo en Holanda o Suecia fue desde entonces una práctica virtuosa bendecida por la divinidad, mientras que en España por contra se le ha considerado históricamente un deshonor y un castigo de Dios. Para nuestras clases dominantes trabajar era -y es- una actividad exclusiva de las “clases bajas”, al igual que pagar impuestos; actividades ambas de las que debían abstenerse para conservar su ascendiente social. Finalmente aceptaron el capitalismo, pero en una versión que incorpora esos valores de la España Eterna. El golferío entre ellos es pues inevitable, y cuenta con la comprensión cuando no la colaboración activa de quienes se supone deberían reprimirlo, desde la Inspección de Hacienda a los tribunales de ¿justicia?.
Véase a modo de ejemplo la sentencia que finalmente ha recaído sobre un dirigente mallorquín del Partido Popular, el ex teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma, homosexual homófobo, putero menorero, cocainómano, Legionario de Cristo Rey y mandamás del Foro de la Familia Cristiana mallorquín: el señor Rodrigo de Santos. A pesar de la estafa al erario público demostrada en juicio y a pesar de sus probadas relaciones sexuales pagadas, nada santas ni familiares, el caballero ha recibido la irrisoria condena de dos años de prisión, al tenerse en cuenta que el pobrecillo actuaba presuntamente dominado por una adicción irresistible a la cocaína. Dado que el caballero no tiene antecedentes penales ni siquiera deberá ingresar en prisión, así que seguramente pronto le veremos de nuevo encabezando manifestaciones a favor de la Familia Cristiana y dando nuevas alegrías a sus amiguitos de los puticlubs palmesanos. Y que trabaje y cotice Rita.
Señores, en España hay vía libre para los golfos de derechas.
En la imagen que ilustra el post, el cuadro de Sánchez Coello "Felipe II en el banquete de los monarcas", de 1596.
viernes, 17 de julio de 2009
La nueva financiación catalana y la hipocresía españolista
Suele ocurrir en España que las iniciativas que parten de Catalunya son acogidas con gran escándalo por la derecha y buena parte de la izquierda "de ámbito estatal". Cualquier propuesta catalana destinada a mejorar el nivel de autogobierno es acogida de inmediato como un egoísta e insolidario intento de “los catalanes” de apropiarse en beneficio propio de lo que es "de todos los españoles".
Así sucedió por ejemplo con el nuevo Estatut, saludado por el españolismo de todos los colores como una tuneladora a reacción que pretende adentrarse en las entrañas de los Presupuestos Generales del Estado para barrenarlas, además de ser instrumento de la ruptura y desaparición de España como concepto político-jurídico. La guerra en su contra fue tan feroz, que se cobró la cabeza del entonces president de
Con la financiación autonómica pasa exactamente lo mismo. Políticos y publicistas catalanes se han (nos hemos) empeñado en explicar desde hace años que a Catalunya el traje autonómico le revienta por las costuras hace mucho tiempo, y que es imposible que funcionen servicios sino hay recursos asignados suficientes. Las infraestructuras, los equipamientos y las prestaciones sociales que percibe el ciudadano residente en Catalunya pierden calidad de modo acelerado, proporcional a la creciente falta de fondos para hacer frente a los gastos que comportan. Y sin embargo somos una comunidad que contribuimos con un esfuerzo fiscal muy notable al sostenimiento del Estado y de otras comunidades autónomas que no tienen nuestra capacidad de generar recursos vía impuestos directos o indirectos. Sucede que los catalanes pagamos mucho más de lo que recibimos, y eso no es justo; y desde luego, no hace falta ser nacionalista para darse cuenta de que además de ser injusto resulta discriminatorio y a la larga, catastrófico.
Da risa oír a políticos españoles del PP, PSOE o IU invocar la famosa “igualdad” entre todos los ciudadanos españoles, como argumento presuntamente irrefutable contra la pretensión catalana de que se reestablezca un equilibrio real entre lo que aporta Catalunya al conjunto del Estado y lo que recibe de éste. Más que nada porque esa “igualdad” que invocan es esencialmente generadora de desigualdades, en la medida de que pretende poner en el mismo nivel lo que son magnitudes que no admiten comparación. Pretender por ejemplo, que para ser “iguales” como españoles un jubilado de Villanueva de
Con los servicios públicos ocurre exactamente lo mismo. No es sólo que sus costes en Catalunya sean superiores a los que tienen en otras comunidades, que lo son y mucho, sino que al aumentar de modo exponencial sus usuarios en los últimos años y no ser financiados de modo adecuado, se están degradando de un modo alarmantemente acelerado y en algunos casos, difícilmente recuperable. Sin ir más lejos, la sanidad pública catalana que fue pionera y vanguardia de la española durante décadas, se encuentra ahora prácticamente al borde del colapso porque carece de recursos no ya para mejorar, sino simplemente para mantener los niveles de servicio que viene prestando. Para conocer cómo desde hace años el edificio de los servicios públicos, esos que conforman el núcleo duro del Estado del bienestar, se está cayendo a pedazos en Catalunya, basta dar un vistazo a los libros y artículos del profesor Vicenç Navarro; de punta de lanza, estamos pasando a ser furgón de cola de España en todos esos rubros.
La irritación de los catalanes proviene del hecho de que los recursos existen y están muy cerca de nosotros: son los impuestos que pagamos entre todos los residentes en esta comunidad. Salvo la minoría independentista, nadie en Catalunya plantea que los impuestos pagados por los catalanes deban revertir de modo exclusivo en el país; muy al contrario, lo que se dice es que debe existir una proporcionalidad entre lo que se aporta y lo que se recibe. Y desgraciadamente esto no es así.
La nueva financiación catalana pactada ahora no es en realidad ni siquiera un paso hacia el concierto autonómico al modo vasco, sino tan sólo el parcheo -destinado a durar más o menos una década- de un problema que siendo esencialmente económico, fuera de Catalunya se reviste de ideología para negarlo y combatir cualquier posible solución que modifique la situación actual. Porque el Estado y algunas comunidades autónomas entienden que cualquier mejora en el retorno a los catalanes de una parte de los impuestos que pagan éstos, va a ir directamente en detrimento de sus propios intereses. Es entonces cuando tocan a rebato la campana del somatén catalanófobo para reclamar “igualdad financiera” entre “los hombres y las tierras de España”, eufemismo que traducido al castellano significa lisa y llanamente que no están dispuestos a perder fuentes de financiación de sus privilegios.
domingo, 28 de junio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
Se abre la guerra contra el cáncer de las empresas: los altos ejecutivos

La iniciativa ha partido del consejo de administración, el cual según el diario español "acordó ayer por unanimidad emprender esta acción judicial contra el ex presidente y el ex vicepresidente de la compañía" y contra "otras personas físicas y jurídicas" relacionadas con ellos. Concluye El País diciendo que los hermanos Salazar fueron destituidos de sus cargos como ejecutivos el pasado 30 de abril "después de que el consejo conociera que habían transferido en 2008 más de 200 millones de euros a una sociedad vinculada a ambos".
En su imprescindible y postrer libro "La economía del fraude inocente", John K. Galbraith denunciaba cómo los altos ejecutivos de empresas y corporaciones norteamericanas estaban saqueándolas en beneficio propio, trasfiriendo el capital empresarial y los beneficios regulares o atípicos a sus bolsillos y a sus inversiones en el Gran Casino en que convirtieron el sistema de Bolsas mundial. Para ello previamente habían atacado el poder de los trabajadores (sindicatos) y arrebatado el control a los consejos de Administración.
En efecto, en la era económica neocon, inaugurada por Ronald Reagan en los ochenta, la autoridad de facto en empresas y corporaciones la ejercen los ejecutivos, luego de haber desplazado del mando a los órganos representativos de los accionistas y haber machacado a los trabajadores "desregularizando" el llamado "mercado laboral". Las consecuencias de este proceder irresponsable hasta el delirio las estamos comenzando a vislumbrar ahora, cuando empieza a hacerse recuento del nivel sobrecogedor de descapitalización a que ha sido sometida la economía real de países como EEUU, y en menor nivel pero no por ello menos cierto, otros como España y algunos otros países europeos.
Tras la implosión de la economía virtual en 2008 la situación ha llegado a tal nivel de degradación, que los accionistas de empresas arruinadas empiezan a considerar el tomar medidas contra los criminales estafadores que las han llevado a la situación actual. Ya que los poderes publicos no toman la iniciativa, son los ciudadanos quienes pasan a la ofensiva. Lo novedoso -y peligroso para la gente como los Salazar y compinches- , es que son los teóricos dueños del capital empresarial quienes han decidido hacerles pagar el estropicio ocasionado por su actuación fraudulenta.
Sería paradójico y hasta divertido que se empezara a hacer justicia en este campo precisamente a impulso de los propietarios de las empresas, estafados por quienes en su día fueron contratados como empleados de lujo. En todo caso, bienvenidas sean iniciativas como la del consejo de administración de SOS si contribuyen a acabar con el cáncer que representan los ejecutivos en la empresa capitalista contemporánea.
martes, 12 de mayo de 2009
Automóviles para unos cuantos, pagados con el dinero de todos

sábado, 9 de mayo de 2009
martes, 31 de marzo de 2009
Caja Castilla La Mancha, otro juguete roto

domingo, 30 de noviembre de 2008
Asalto a la India

Escriben estos dos periodistas: " La matanza terrorista ha dado de lleno en el corazón de uno de los símbolos del milagro económico de India: el imperio Tata. Este grupo industrial, que se ha hecho popular por sus coches baratos (2.500 dólares la unidad), es propietario del Taj Mahal, el lujoso hotel tomado por los asaltantes el miércoles y que ha sufrido grandes daños". Efectivamente, Tata es hoy el símbolo de una economía emergente, la hindú, que en las últimas dos décadas ha alcanzado una enorme pujanza. Pero Tata no es sólo un imperio empresarial indio; desde hace algún tiempo, esta verdadera corporación multinacional -una de las primeras que aparecen en el Tercer Mundo-, ha comenzado a extenderse a gran velocidad por toda Asia, y muy pronto podría haber estado en condiciones de dar el salto a América Latina, Europa....y EEUU. Y siguen: "Pero el efecto devastador de estos atentados, en los que han muerto al menos 160 personas, puede ir más allá: el turismo y la inversión en la segunda economía que más rápido crece del mundo están bajo amenaza". El turismo, como sabemos es la gran fuente de ingreso de divisas india, y Bombay es efectivamente, la capital turística del subcontinente indostánico. En cuanto a la inversión, Bombay es "el centro neurálgico del boom económico indio y la sede de la gigante industria cinematográfica del país, Bollywood". Un objetivo pues muy bien escogido para poner a toda India entre la espada y la pared.
Y es que aunque la crisis financiera internacional ha alcanzado a India como a cualquier otro país, su impacto sobre el gran país asiático debería haber sido mucho menor dado que la "economía virtual" tiene poca presencia allí. Su economía productiva está "sana", pero depende fuertemente del exterior: "La inversión extranjera directa es esencial para este país", escriben Rojas y Galindo, que subrayan el crecimiento espectacular de ésta en el presente año:"Entre abril y septiembre creció un 137%, hasta 17.210 millones de dólares (13.000 millones de euros), y el Gobierno espera que supere los 35.000 millones de dólares durante el año fiscal (finaliza en marzo). Lo cierto es que India es ya un serio competidor para economías occidentales tocadas por la crisis, y no sólo por causa del episodio actual de la quiebra de las Bolsas-Casino: "El país ha crecido de forma espectacular en los últimos diez años y se ha convertido en un paraíso para la industria de las tecnologías de la información. La alta cualificación de su mano de obra ha motivado que el país sea elegido por muchas empresas extranjeras que quieren trasladar su negocio a mercados laborales con costes más bajos", concluye esta imprescindible información.
¿Qué ha ocurrido en Bombay realmente? Apenas comenzar la acción terrorista contra la ciudad, algún conocido "experto" vinculado a los servicios secretos españoles y norteamericanos saltó rápidamente a las emisoras de radio y a la prensa escrita para colocar el sobado mensaje de que estamos ante otra acción de esa "nebulosa que es hoy día Al Qaeda y sus grupos asociados". De hecho, nadie conocía previamente las siglas que han reivindicado los atentados en la ciudad india. En un primer momento se adjudicó la acción a terroristas musulmanes indios, y posteriormente a terroristas llegados de Pakistán. También, a los servicios secretos pakistaníes. Al fondo, siempre Bin Laden y Al Qaeda.
Pero si algo ha quedado claro en esta acción, es que se ha acabado el crédito concedido a ese guiñol-percha que es Al Qaeda, en el que se vienen colgando esta clase de acciones desde 2001. Ni Al Qaeda ni ningún grupo similar ha tenido ni tiene ni tendrá nunca la capacidad, preparación y medios para diseñar, preparar y ejecutar una acción como la llevada a cabo en Bombay. Si bien es cierto que quienes la han llevado a cabo físicamente son terroristas islamistas -marionetas reclutadas probablemente por gentes que ellos mismos desconocen-, la concepción y el diseño estratégico de una operación de esta amplitud estratégica y ambición, corresponde a elementos que, ciertamente, deben tener algo más que vínculos con quienes concibieron el 11-S.
A todas luces, estamos ante un nuevo ataque de ese mundo tenebroso que anida en las alcantarillas enmoquetadas de Wall Street. Un ataque en toda regla contra el corazón de una economía emergente, de un competidor directo para un poder económico que aspiró a ser global y ahora agoniza y lucha por sobrevivir tras la implosión primero de su economía real (véase el derrumbe de la industria automovilística norteamericana), y también de la financiero-virtual recientemente. Tras el ataque a la India está sin duda esa siniestra alianza de grandes corporaciones norteamericanas que tomaron el poder real en EEUU tras el autogolpe de Estado del 11-S.
Este zarpazo contra la India no va a ser el último, ni mucho menos. Vendrán otros contra países emergentes, y serán cada vez más violentos, despiadados y desesperados.
lunes, 7 de julio de 2008
El 37 Congreso del PSOE, la consolidación del zapaterismo

La verdad es que todo en el congreso daba la impresión de estar muy medido y calculado. Y no me refiero sólo a la puesta en escena, que eso en contra de la opinión de ciertos profesionales de la cosa carece prácticamente de importancia, sino al contenido real de lo que allí se ventiló y sobre todo a cómo se ha publicitado. El viernes, en la jornada inaugural se logró un despliegue inusitado de titulares a base de anunciar grandes avances en la laicidad, en el respeto a la voluntad de las mujeres y en otros derechos que presagiaban un giro decidido a la izquierda. El domingo sin embargo, antes de sesión la clausura, se pudo comprobar que una vez más todo quedaba en agua de borrajas.
En síntesis, el congreso del PSOE ha terminado, lamentablemente, con un verdadero despliegue de freno y marcha atrás en cosas que aparentemente se habían propuesto cuarenta y ocho horas antes. Fuera crucifijos de las escuelas y fin de actos religiosos “de Estado”… pero no por ahora; ley de aborto con pleno respeto a la voluntad de la madre…pero más adelante; regulación legal de la eutanasia… en algún momento del futuro. Etc etc.
Lo peor con todo, ése supuesto derecho de voto para los inmigrantes que no es tal. Podrán votar en las elecciones municipales únicamente los ciudadanos de países con los que exista “reciprocidad”, lo cual en la práctica excluye precisamente a los mayores contigentes de inmigrantes (Marruecos y África Negra). Sólo podrán votar pues los “inmigrantes” de la UE que viven en sus colonias-ghettos para ricos de la costa mediterránea (un voto fijo para el PP), y los procedentes de algunos países latinoamericanos. Es decir, quienes mayoritariamente podrán votar en España son, salvo los latinoamericanos, los residentes que nada aportan al país, viven aquí como rentistas o jubilados y utilizan por la cara nuestros servicios públicos; por contra, quienes aportan su trabajo y pagan sus impuestos (incluidas las cotizaciones a la Seguridad Social), ni siquiera tendrán derecho a elegir el gobierno del pueblo o la ciudad donde están censados. A eso se le llama hacer un pan como unas hostias.
Respecto a la supuesta renovación de viejos dirigentes y promoción de caras nuevas a puestos directivos, el congreso sigue la línea de jubilaciones anticipadas (la más clamorosa, la de Rodriguez Ibarra; y anunciada sotto voce, la ya no muy lejana de Chaves), y de ubicación en lugares supuestamente de dirección de gente sobre cuya preparación y capacidad se abren toda clase de interrogantes. Con todo, a los recién llegados tampoco se les entregan parcelas de poder significativas salvo en el caso de Leire Pajín que se hace con Organización, una Secretaría que en realidad, si ha seguido funcionando con José Blanco al frente puede seguir haciéndolo con cualquier otro.
En resumen, Zapatero sigue colocando cerca de sí gente muy manejable y que se lo debe todo, un modo inteligente de hacerse con el control del partido por tiempo indefinido. Esos "políticos-bebés" como los ha calificado el ex-presidente extremeño, necesitarán mucho tiempo antes de estar en condiciones de disputarle el poder. Además saben que sin Zapatero no son nadie, y le apuntalarán frente a cualquier circunstancia.
Alguno, sin embargo, empieza a dar más guerra de la que debería. Bibiana Aído, la "ministra-niña", se las ha tenido tiesas, con discusión a gritos incluida, nada menos que con el presidente andaluz, Manuel Chaves, porque cada uno de ellos pretendía colocar en la Ejecutiva a una andaluza protegida suya. A cualquiera que recuerde que hace tan sólo unas semanas a la señorita Aído sólo la conocían en su entorno familiar y como responsable del organismo encargado de la promoción del flamenco (ente dependiente, por cierto, de la Junta de Andalucía que preside Chaves), le parecerá que la chica en cuestión está dotada de un descaro excesivo. Algo que a Zapatero, hombre discreto, no parece que deba gustarle demasiado.
lunes, 11 de febrero de 2008
¿Crisis? ¿qué crisis?
jueves, 24 de enero de 2008
Duran Lleida y los 40 ladrones

jueves, 17 de enero de 2008
La economía negra española



