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martes, 19 de abril de 2011

Granujas neoliberales a todo ritmo




El ex presidente José María Aznar vuelve a rebuznar gansadas contra la economía española desde foros presuntamente docentes de U-E-S-É-I (recuerden, esos cursos especiales de Universidades en las que cualquiera "da clases" pagando, y cuyo importe se cargaba hasta 2004 en los Presupuestos del Estado español). Mientras, el Wall Street Journal pergeña artículos como torpedos que ponen a España en la diana de los especuladores financieros, en tanto las agencias de calificación de riesgos se entregan con entusiasmo al trabajo de demolición de eso que con el cinismo acostumbrado llaman "confianza de los mercados en la economía española".

El periodista Santiago Belloch denunciaba anoche en la Cadena Ser que la confluencia de estos hechos no es casual sino fruto de una política concertada, que pretende convertir la economía española en una túnica rasgada cuyos pingajos se repartirían esos tiburones que como vampiros del dinero, han convertido los llamados "mercados financieros" en una especie de arena de circo romano al que una a una son llevadas las economías presuntamente modernas, para que sean despedazadas por los leones de la avaricia y el delirio de un capitalismo salvaje que lo está devorando todo. No es extraño por tanto que el siempre ponderado periodista Iñaki Gabilondo llamara a Aznar en su columna "traidor a a su país". Ya sé que hablar de traidores en un mundo regido por canallas como el amo de Aznar, el megamagnate Murdoch, o el macroestafador internacional George Soros, queda romántico, desfasado y hasta tontito, pero así son las cosas: Aznar es un traidor, y como tal debería ser tratado por los tribunales. En el supuesto de que en España los tribunales sirvieran para juzgar a los verdaderos delincuentes, claro: recuerden Gürtel, y desengáñense.

Claro que Aznar no está solo en el granujiento esfuerzo por esquilmar a los habitantes de este desdichado país que llamamos España, Estado español o como les de a ustedes la gana nombrarlo, tanto da. Ahí está por ejemplo el conseller catalán de Economía, el honorable señor Andreu Mas-Cullell, economista de estricta ortodoxia neoliberal, que acaba de anunciar hace unos días que la Generalitat de Catalunya bajará los impuestos a los tramos de renta más alta que declaran IRPF, a fin de evitar que esas personas marchen de Catalunya a otras autonomías más beneficiosas fiscalmente para ellas, "sobre todo a Madrid", que es al parecer adonde huyen en rebaño. Porque resulta que los "emprendedores" catalanes, esos patriotas sin tacha que cuando mean forman cuatro barras esteladas, se están largando a residir y "emprender" ¡nada menos que al Madrid de Esperanza Aguirre, la Comunidad autónoma enemiga por antonomasia de la Pàtria Catalana! ¡Ay, si l'avi Macià o incluso Cambó levantaran la cabeza!

Horas después y en vista del escándalo que se organizó ante este intento descarado de legalizar el fraude fiscal para ricos, hubo de salir al quite el Molt Honorable (Palau de la Música mediante) President de la Generalitat, don Artur Mas, anunciando que la medida quedaba aplazada para más adelante. Y es que ese mismo día, en la portada de la edición catalana de El País aparecía un paciente ingresado en Traumatología del Hospital Vall d'Hebron cuya cama estaba instalada en un almacén de escobas y productos de limpieza, en una planta del hospital en la que se acaban de cerrar habitaciones. Cosas del recorte presupuestario, ya saben.

Y en fin, como última muestra por hoy, acabo de oír en la radio que una agencia internacional de calificación ha sentenciado a los productos financieros de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) como "bonos-basura", si bien inmediatamente después ha elevado la calificación de la solvencia de la entidad ya que "en breve" recibirá un chute de dos mil ochocientos millones de euros procedentes de las arcas del Estado, es decir del bolsillo de todos los tontolabas que pagamos IRPF sin pedir asilo fiscal en Madrid o en cualquier otro paraíso terrenal al uso. Por si no lo recuerdan, la CAM es esa caja de ahorros cuyos fondos fueron arrasados por el PP y con los que Eduardo Zaplana, el antecesor de Camps en la satrapía valenciana, financió sus delirantes proyectos en la Comunidad Autónoma levantina, como esa inefable Terra Mítica que ahora intentan resucitar y otros gurtelazos por el estilo, merced a los cuales Zaplana pasó en pocos años de lucir el moreno propio del paleta de obra subido a un andamio que fue a gozar del color del multimillonario eternamente bronceado que es.

Lo neoliberal y lo granuja corren juntos de la mano, ya ven.

En la fotografía que ilustra el post, José María Aznar charla con su yerno Tarik (alias Alejandro) Agag, implicado en los negocios familiares de los Aznar-Botella y en diversas tramas internacionales (petróleo ruso, Gadaffi, obras públicas valencianas, visita del Papa y circuito Fórmula 1 en Valencia), y al que diversas informaciones vinculan estrechamente a la trama PP/Gürtel al punto de considerarlo el verdadero "Number One" de la red.

domingo, 23 de enero de 2011

Felices los belgas. O no



Durante las décadas en que la DC hegemonizó el gobierno en Italia, se decía que este país nunca funcionaba mejor que en los períodos en los que entre crisis y crisis se quedaba sin Ejecutivo. Algunos belgas no parecen pensar así, y hoy decenas de miles de ellos han salido a la calle para exigir que se forme un Gobierno, ya que que nominalmente carecen de él desde las elecciones de junio del año pasado.

Al parecer los belgas se han cansado de la estulticia de una clase política incapaz de hallar una salida racional a una situación que se adentra en el puro ridículo y lo que es peor, comienza a dar señales de que puede desembocar en catástrofe. No por nada, según el diario El País, algunos de los manifestantes de hoy gritaban consignas a favor de que el rey asuma todo el poder y de la disolución de los partidos políticos. Así que el acreditado y antañón fascismo belga comienza a asomar la oreja aprovechando la situación.

Ciertamente, si no hay Gobierno en Bélgica se debe en buena parte a la incapacidad de los políticos profesionales para ponerse de acuerdo en su composición y en las políticas que debe desarrollar. Pero tal hecho no deja de ser el reflejo de una sociedad fragmentada hasta la estupidez, que vive dividida internamente de modo irreconciliable en materia política, social y cultural. Una vez más encontramos el nacionalismo (el flamenco, pero también el valón) como superestructura ideológica que convierte en imposible la convivencia entre gentes que, desde que nacen, aprenden a odiar con todas sus fuerzas al vecino solo porque éste tiene como lengua materna una diferente a la propia.

Claro que como suele suceder en estos casos, el choque de trenes entre flamencos y valones no es más que la máscara que recubre los verdaderos intereses, que no son otros que los económicos. El Estado belga ha sido hegemonizado por los valones francoparlantes desde su creación hasta ahora, dado que la Valonia industrial fue siempre más próspera y pujante que la agrícola y atrasada Flandes. Ocurre que de los años setenta del siglo XX hacia aquí las tornas se han cambiado, y mientras Flandes ha iniciado un fuerte despegue económico, Valonia se hunde en una decadencia que sigue sin tocar fondo. Vistas como van las cosas, la burguesía flamenca está apretando el acelerador para deshacer un Estado que nunca ha terminado de asentarse, y que hoy ya no tiene más nexos de unión fácticos reales entre las dos comunidades que una monarquía muy cuestionada y un Ejército autoritario y con tendencias ultraderechistas.

Si en las próximas semanas o como mucho meses no se halla una solución pactada, el riesgo de que una guerra civil incendie en breve un país situado en el corazón mismo de Europa Occidental será una posibilidad cierta. Y sí, sería absolutamente idiota que sus ciudadanos lo permitieran, pero desgraciadamente los belgas -flamencos o valones-, ya han dado muestras suficientes de ser gente de poca cordura. La Unión Europea no puede seguir imitando a los avestruces; lo que está en peligro es mucho más que la ubicación de algunas de sus principales instituciones.

En la imagen que ilustra el post, un cartel de reclutamiento llamando a enrolarse en las secciones flamencas de las Waffen SS nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Decenas de miles de flamencos se alistaron en las SS. Obsérvese el símbolo nacional de Flandes, el león rampante.


jueves, 30 de diciembre de 2010

Oligarquía y sociovergencia en Catalunya



El regreso del poder político en Catalunya a sus amos de siempre, la oligarquía local, se ha producido con esa exquisita ausencia de incidentes reseñables que hicieron famoso el otrora llamado "oasis catalán", y que aquí sabemos más fruto del anestesiamiento en que viven las clases populares y trabajadoras catalanas que de una "civilidad" encarnada por una burguesía rapaz como pocas, cuyos verdaderos valores se muestran en el saqueo sin escrúpulos de uno de sus tótems tribales, el Palau de la Música Catalana.

La asunción de poderes por CiU ha sido por tanto un proceso tan breve y fino como cabía esperar, en un país en el que sus élites acostumbran a manejar más la daga florentina que la cimitarra sarracena en la resolución de sus disputas. El Tripartito se ha ido sin hacer ruido, y nadie parece echarle de menos por el momento. Tiempo habrá.

El gobierno que ha formado el señor Artur Mas -un consejo al que con su fanfarronería habitual calificó como "el gobierno de los mejores" aún antes de tener cerrada la lista de quienes lo componen-, ha resultado un apaño a varias bandas entre sectores de la "sociedad civil catalana" es decir, de la burguesía oligárquica local. Junto a los viejos pujolistas enfangados en el Sector Negocis de CDC, el partido de Jordi Pujol, sobrevivientes a los sucesivos escándalos financieros que azotan el pujolismo desde los tiempos de Banca Catalana, se alinean jóvenes cachorros que ostentan apellidos históricos convergentes pero que en su mayoría se organizan tras el príncipe heredero de Pujol, su hijo Oriol Pujol Ferrusola, ungido portavoz de CiU en el Parlament catalán, gente para la cual Artur Mas no es más que una especie de regente a la espera de que al príncipe Oriol le llegue el momento de sentar sus posaderas en el trono; se podría decir que a Mas le tienen en libertad vigilada. Finalmente el ya president de la Generalitat cuenta con un grupo de adictos e "independientes" que le deben el cargo directamente a él, y que por tanto serán su sostén (probablemente el único) en las duras batallas internas que se preveen.

Entre los personajes que forman este gobierno, esencialmente revanchista en materia política, económica y social, figuran individuos tan infames como el "soberanista" Felip Puig, flamante conseller de Interior, un fanático xenófobo y racista que llega dando: ya ha anunciado que, "a fin de prestigiar a los Mossos d'Esquadra" (sic), de inmediato se van a retirar las cámaras que vigilan el interior de sus comisarías y que será asimismo abolido el código de conducta para la policía catalana, ambas medidas dictadas por el Tripartito para controlar comportamientos indeseables en ese cuerpo policial. No se queda a la zaga desde luego el nuevo responsable de la Sanidad pública catalana, cargo para el que Mas ha nombrado... ¡al presidente de la patronal sanitaria privada! Este caballero ya se ha asomado en repetidas ocasiones a los medios con propuestas tan destructoras como que los pacientes paguen el menú que consumen durante sus ingresos hospitalarios, las medicinas que allí se les suministran y el transporte en ambulancias. Un genio, el conseller de Sanidad. En Economía le han colocado a Mas a un señor catedrático de pura ortodoxia neoliberal; de todos modos ése es un departamento que podrían suprimir sin que se notara mucho, dado que quienes verdaderamente dirigen la economía de este y de cualquier otro país en nuestro hemisferio jamás pondrán los pies en los despachos de la Generalitat de Catalunya.

Quizá el nombramiento más sorprendente para sentimentales y gente poca avisada en general ha sido el del ¡todavía! miembro del PSC, Ferran Mascarell como conseller de Cultura, en un modesto remedo un tanto esperpéntico de la "abertura a la izquierda" de Sarkozy cuando llegó a la presidencia francesa. Ya sé que la comparación entre la Administración francesa y el gobiernito de la Generalitat de Catalunya provoca risa, pero así de provinciano es el nacionalismo catalán, siempre buscando referentes fuera de la Península Ibérica. A Mascarell le han dicho de todo, y en general sin razón. Que este señor es un ambicioso trepador político y social ya lo dejó claro en su breve y fulgurante carrera política, repartida entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. Mascarell fue un buen técnico y un desastroso político, un personaje por lo demás enfeudado desde siempre al sector chauvinista de las industrias culturales catalanas, del que evidentemente es arte, parte e ideólogo; no por otra cosa lo ha fichado/comprado Artur Mas. Que hasta 24 horas antes de aceptar la cartera que le ofrecía Mas estuviera peleando Mascarell por lograr la cabeza de lista del PSC al Ayuntamiento de Barcelona, da una idea cabal de la pasta humana y política de la que está hecha esta gente, que se tiene a sí misma por la crème de la crème de Catalunya. Con todo, hay que decir en favor suyo que finalmente Mascarell ha sido coherente yéndose a formar parte de un gobierno de la derecha oligarca catalana, él, un "socialista", que ni siquiera se ha molestado en devolver el carnet del partido; es alucinante que la dirección del PSC no se haya atrevido a echarlo a patadas ni siquiera después de la toma de posesión como conseller (con lo cual tenemos técnicamente en estos momentos un gobierno de Catalunya en coalición entre CiU y el PSC) .La lástima en fin, es que Mascarell se haya ido solo y no se haya llevado consigo un buen puñado de los "catalanistas" que siguen acampando en los órganos de dirección del PSC; así de paso, inspirados por el gesto, los "españolistas" del partido podrían tomar ejemplo y comenzar a emigrar hacia su espacio político natural, el PP triunfante que se avecina.

El término sociovergencia designa ese espacio político-social de encuentro entre burgueses catalanes que comparten el mismo "modelo" de país y por supuesto, el mismo amor por la supuestamente según ellos intocable "economía de mercado". Sería pues bueno que como digo, cunda el ejemplo y en el PSC y en las otras organizaciones de izquierda catalanas empiece a desfilar gente hacia los jugosos prados del neopujolismo reconstituido. En definitiva que la gente como Ferran Mascarell sea políticamente coherente por primera vez en su vida, y actúe en consecuencia.

En la imagen, Artur Mas celebra con su mujer la victoria de CiU en las pasadas elecciones autonómicas catalanas.

lunes, 7 de junio de 2010

8 de junio, huelga general de la función pública en España


La huelga del 8 de junio de 2010 es mucho más que una huelga de funcionarios: es el primer grito colectivo contra la recién estrenada política económica y social ultrareaccionaria de Zapatero, aplicada por el Gobierno español al dictado de las mafias que mueven los llamados "mercados financieros internacionales", esas cloacas inmundas desde donde hoy se dirige y manipula el sistema capitalista global.

Un siglo y medio largo de luchas y de conquistas en materia de derechos de los trabajadores no puede haber sido en vano. No vamos a volver al capitalismo manchesteriano, por mucho que incluso quienes hace unos meses aún se decían socialdemócratas se rindan ahora sin condiciones a los enemigos de toda idea de democratización de las sociedades humanas y de avance de éstas en un sentido liberador.

Si finalmente ganaran los gánsters especuladores del FMI, Wall Street y los Casinos-Bolsa mundiales, sumados a la fronda de empresarios sin conciencia ni escrúpulos que en España han estado durante años apropiándose de plusvalías delirantes generadas en torno al negocio de la especulación inmobiliaria y que ahora reclaman rebajas de impuestos, no habrá futuro no ya para las clases populares y trabajadoras sino para nadie que no milite en las filas de quienes deberían encabezar las listas de los delincuentes más buscados del mundo.

Los funcionarios españoles van a librar la primera batalla en nuestro país. La huelga de mañana es un test para lo que vendrá en el futuro próximo. Si los trabajadores demuestran su fuerza, el Gobierno rectificará o caerá; si lo que se impone entre nosotros es el miedo y el pasotismo, las actuales dificultades serán nada en comparación con lo que vendrá. La huelga y la solidaridad son las únicas armas de los trabajadores. ¡Es el momento de usarlas!.

Un fantasma recorre Europa: el de la huelga general europea contra los especuladores que saquean las economías de nuestros países y contra los gobiernos débiles que se arrodillan ante ellos.

domingo, 10 de enero de 2010

Un domingo español


1. Un partido xenófobo y por tanto fascista, la Plataforma per Catalunya (PxC), dirigido por un antiguo miembro de la Guardia de Franco, Josep (antes José) Anglada, ha visto triunfar sus tesis en Vic, esa población de la Catalunya profunda faro de independentistas catalanes.

Resulta que el consistorio local, formado por CiU, PSC y ERC, ha anunciado que en adelante no empadronará inmigrantes sin papeles, lo que equivale a condenarles a la invisibilidad y sobre todo, a negarles el acceso a servicios básicos como la sanidad o la educación. Anglada está que revienta de satisfacción, ya que la idea original es suya: la propuso en 2003. Estos se han limitado a copiársela ahora.

Que se sepa, las direcciones nacionales del Tripartito de Cobardes que gobierna Vic aún no ha expulsado a esos palanganeros de la extrema derecha. Contra más tarden en cortar por lo sano, mayor será la gangrena.

2. Según el barómetro de Invierno presentado hoy en las páginas de El País, el 81% de los españoles piensa que la situación económica de España es mala o muy mala. Pero una vez más, tan sólo el 17% de ellos piensa que su situación económica familiar es mala o muy mala, en tanto el 54% la califica como buena o muy buena.

Definitivamente o nos hemos vuelto todos locos, o la realidad socio-económica y la político-mediática de este país se han divorciado por completo. Lo malo es que al parecer, los españoles empiezan a acostumbrarse por desidia o interés a creer todas las mentiras que vomitan las élites políticas y económicas de la derecha española; sólo la Iglesia católica encuentra cada vez menos oídos sensibles a sus engaños y maquinaciones.

3. El barómetro abre el réquiem por Zapatero. Dos tercios de los españoles piensan que no debe ser candidato en las próximas elecciones generales. La mitad de los votantes del PSOE se pronuncian a favor de buscar otro cabeza de lista para el cartel electoral socialista. Definitivamente, José Luis Rodríguez Zapatero es ya un cadáver político.

Claro que el riesgo sería ahora que su sucesión se confíe a alguna de las integrantes del Club de Barbies monclovita. Gracias a Dios, sin embargo, resulta que según el barómetro incluso su más eximia representante, Carmen Chacón, perdería de largo ante otro cadáver insepulto, cual es don Mariano Rajoy, líder o lo que sea del PP, cuya gestión como jefe de la oposición rechaza nada menos que el 82% de los españoles. Imaginen pues cúal es el crédito político real de la señora Chacón, si la dan como perdedora por goleada ante semejante fiambre.

4. Por fin alguien a quien difícilmente dispararán (de momento metafóricamente) ha levantado la voz, y ha escrito en un diario de tirada mundial que en España hay jueces que dictan sentencias atendiendo a su ideología y a la protección de los intereses de grupos políticos, sociales y económicos afines y perfectamente identificados. Lo ha hecho Juan Luis Cebrián hoy en El País, pidiendo "ni respeto ni silencio" ante una mierda de sentencia judicial que pretende silenciar mafiosamente a los medios informativos no serviles con el Partido Popular (PP).

Un tal Ricardo Rodríguez, juez de lo Penal de Madrid, ha condenado a penas de prisión y fuertes multas a dos periodistas de la cadena SER (uno de ellos, su director de Informativos), por haber informado veraz y verídicamente (como se ha demostrado documentalmente de modo fehaciente) sobre un caso de fraude cometido por el el PP, en el pueblo madrileño de Villaviciosa de Odón. Los hechos establecidos son que un grupo de militantes locales afines a la gansteril presidenta de la Comunidad madrileña, Esperanza Aguirre, afiliaron fraudulentamente a varias personas con objeto de desbancar a una dirigente local afín a Ruiz-Gallardón, sobrepasando así numéricamente a sus partidarios. El crimen cometido por los periodistas sentenciados por el juez Rodríguez fue publicar en la web de la SER la lista completa de las personas afiliadas fraudulentamente.

La justicia española continúa pues siendo el muladar franquista de todos conocido. Y sin embargo, algo me dice que el juez Rodríguez va a tener que acabar comiéndose su sentencia con patatas, y que pronto le vamos a ver haciendo compañía a Gómez de Liaño, en la magra lista de expulsados de la carrera judicial por flagrante prevaricación. Y es que el juez Rodríguez, como Liaño, ha apuntado demasiado alto y el tiro le ha explotado en los ojos. Es lo que suele ocurrir con los auxiliares entusiastas de la Buena Causa.

5. En un pueblo de Zamora cercano a la frontera entre España y Portugal, la policía acaba de incautar una furgoneta cargada de explosivos y abandonada en su huida por un comando de ETA. Rubalcaba, el ministro del Interior, lo ha explicado con tranquilidad y sin ánimo vengativo. Podía haber usado la ironía más asesina en relación con la colección de palanganeros mediáticos del PP que, siguiendo al ínclito Rajoy y a sus Chicas-bocazas (Sáenz de Santamaría y Cospedal, principalmente) llevan desde antes de Navidad llamándole alarmista, por haber anunciado para pronto un intento de gran atentado etarra. En público le han dicho de todo salvo que fuera Rubalcaba quien daba órdenes a ETA para cometer atentados (eso lo transmiten en privado ratas a sueldo a ciertos periodistas y bloggers, para que lo escampen entre los fieles).

Una vez más el PP ha mostrado su verdadero rostro en materia de lucha antiterrorista: la del partido indecente que intenta sacar ventaja de lo que sea, incluidos los cadáveres de víctimas que por desgracia para los intereses del partido de Rajoy, no se han producido en esta ocasión.

En la imagen, la Guardia Civil retira la furgoneta abandonada por el comando etarra en un pueblo de Zamora.


martes, 5 de enero de 2010

Cuatro millones de parados también es una forma de corrupción

La prensa de hoy anuncia que España ronda los 4 millones de parados. Se trata de una cifra redonda, que unos se empeñan en no traspasar y otros en dar por alcanzada; una cifra casi mágica, y de ahí el interés que suscita. Y es que son muchas personas 4 millones de personas sin ingresos regulares de esos que los economistas finos llaman "rentas del trabajo", para diferenciarlas de las llamadas "rentas del capital", es decir de las plusvalías generadas durante el proceso de producción y expropiadas por los empresarios.

Esa cifra de parados la hace más sombría si cabe una derivación inmediata: casi 800.000 personas perdieron su empleo en este país en 2009. Es decir el famoso Año de la Crisis ha devenido en hecatombe para multitud de familias. Personas que, por ejemplo, por primera vez en mucho tiempo han tenido problemas para afrontar los gastos de Navidad según los patrones y las exigencias del consumo occidental. Muchas cartas a los Reyes Magos van a quedar hoy sin respuesta o con respuestas muy lejanas respecto a las peticiones formuladas por niños que, en su candidez o interés, viven ajenos al drama familiar en el que se hallan inmersos.

Y es que el paro ya no es sólo el azote clásico y recurrente de las clases trabajadoras -esas que según los políticos, los medios y las estadísticas desaparecieron en España allá por los años 80, para ser substituidas por alegres y gastadoras clases medias-, sino que se ha convertido en los últimos años en el principal medio de enriquecimiento de la "clase empresarial" extraordinariamente rapaz y cruel que padecemos en este país. Hoy en España despedir trabajadores es un método cotidiano y aceptado de mejorar cuentas de resultados, maquillar toda clase de balances contables, y simplemente, de continuar engordando con dinero sucio las cuentas abiertas en paraísos fiscales donde tanto canalla "emprendedor" esconde el fruto de su falta de escrúpulos.

Lo curioso es que esa misma derecha salvaje que provoca y jalea los despidos masivos y tiene el cinismo de pedir el despido libre como remedio contra el paro que ellos mismos crean, exija responsabilidades por la catástrofe a un Gobierno que tiene a gala -como todos los occidentales-, el no intervenir en la marcha de la economía del país. Si la economía es algo que todos sabemos que se halla por completo en manos de empresarios, directivos y especuladores debido a la dejación que en ellas ha hecho la política, ¿qué responsabilidad se le pueden pedir a un Ejecutivo que no sea la de haber abdicado de sus funciones en beneficio del "libre mercado", es decir, de la manipulación y la explotación de sus administrados por cuenta de quienes se lucran hasta el delirio con esta situación?.

Vivimos en un país en el que, según la "opinión publicada", cuando la economía va bien es gracias a la acción de los empresarios y cuando va mal la culpa es del Gobierno, siempre que éste no sea lacayo suyo. Nuestros timoratos social-liberales gobernantes están pagando la factura de sus miedos y renuncias. Y más caras que las pagarán electoralmente hablando, según señalan las encuestas y, sobre todo, el ambiente de la calle. ¿Cómo pueden esperar que los excluidos del sistema tengan el humor de acercarse luego a las urnas?.

La abstención devora a la izquierda, y la principal explicación radica en sus no-políticas económicas.

Y en fin, si los ladrones tienen carta blanca para medrar en la vida económico-política del país, desde Gürtel al cierre masivo de empresas ¿por qué no habrían también de tenerla para gobernarnos, si quienes deberían meterlos en la cárcel renuncian a hacerlo?.

domingo, 4 de octubre de 2009

Jetas paralelas, o la genética es muy traidora


Fíjense bien en estas dos caras de Ratoncito Pérez, y luego atrévanse a negar que Dios en Su Infinita Sabiduría es un humorista digno de figurar en el Club de la Comedia.

A la izquierda (es un decir) don Cristóbal Montoro, máximo führer de la cosa económica del Partido Popular español. Un poco a la derecha del señor Montoro (tampoco mucho más, no crean) Heinrich Himmler, máximo responsable de la cosa nazi para el exterminio de seres humanos.

¿Es o no es Dios un humorista de primera?.

PD Les juro por lo más sagrado que en esas dos imágenes no hay Photoshop, y que han sido copiadas tal cual tras una breve búsqueda en Google.

jueves, 1 de octubre de 2009

El escándalo Barbacid


Mariano Barbacid es una de las eminencias mundiales en materia de oncología, vulgo lucha contra el cáncer. No les voy a abrumar con el currículum de este personaje, ya que pueden encontrarlo fácilmente en diversos sitios de Internet, aunque en la Wikipedia tiene una entrada rídiculamente cortita. De Barbacid sólo les diré que algún día tendrá una estatua delante de la sede de Naciones Unidas, y también que si éste fuera un país medio civilizado, éste Mariano no podría salir solo a la calle porque la gente se le abalanzaría para pedirle autógrafos como si fuera Cristiano Ronaldo o Belén Esteban. Y perdón por tan odiosa comparación, porque esas dos megaestrellas carpetovetónicas son verdaderas mierdecillas al lado de la importacia real de Mariano Barbacid. Pero así es España, o Espajjnia: idolatra a tarados mentales, e ignora a gentes cuyos nombres deberían bendecir millones de personas cada mañana apenas abren los ojos un día más.

Barbacid se formó en Estados Unidos, en las más prestigiosas instituciones en materia oncológica de la Costa Este. Regresó a España cuando desde el primer gobierno Zapatero se lanzó aquella iniciativa tan sugestiva de repescar talentos científicos españoles exiliados. Mariano Barbacid retornó como director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. La prensa lo comparó con un fichaje de la Liga de las Estrellas futbolera, un auténtico "galáctico" que volvía a su patria para poner en marcha un centro que iba a ser pronto punta de lanza mundial en la investigación del cáncer. Por ahí en medio andaba Bernat Soria -otro eminente investigador de las ciencias de la vida y de la muerte- ejerciendo como ministro de Sanidad, así que el éxito de la iniciativa parecía asegurado.

Lo cierto es que desde el primer momento hubo dificultades. Ni se consiguió todo el personal que se deseaba, ni hubo disponibles todos los recursos prometidos. Sin embargo, Barbacid y su gente continuaron trabajando como galeotes y lanzando bombazos en el mundo de la investigación oncológica. Estos tipos han sacado oro del polvo, aunque pocas veces hayan llegado a las páginas especializadas en ciencia y se puedan contar con los dedos de la mano las portadas que nuestros medios han tenido a bien regalarles.

Llegados a este punto, septiembre de 2009, Mariano Barbacid ha tirado la toalla. Los motivos son de fondo y vienen de lejos, como digo, pero la espoleta ha sido el salvaje recorte a la famosa I+D en los Presupuestos Generales del Estado. A Barbacid y en general a los científicos que trabajan para el Estado español los han dejado económicamente en pelotas. Puestos a recortar gastos, Zapatero ha metido la tijera hasta el tuétano en la cultura y la ciencia; la verdad es que a estas alturas de la película lo primero ya tanto da, pero lo segundo... Se conoce que a los austeros rectores de la cosa económica pública española no les preocupa demasiado que sus administrados vayan cascando de cáncer, primera causa de mortalidad entre los españoles. Claro que bien mirado, puede ser incluso un "métido" (es decir, un método fétido) para ahorrarse unos buenos euros en Seguridad Social y sobre todo, en pensiones.

Mientras tanto hay gastos que no disminuyen, ni mucho menos. Por ejemplo, los que generan los 3.000 soldados españoles que siguen jugando a los indios en diversos rincones del mundo; los que produce la flota de guerra española que patrulla el Índico protegiendo los intereses de una docena de empresas pesqueras, verdaderos saqueadores de recursos naturales ajenos; los crecientes de la Iglesia católica, que continúa embolsándose miles de millones de euros en subvenciones directas del Estado o vía colegios "concertados"; las decenas de miles de millones de euros a fondo perdido entregados a las entidades financieras para "reforzar" su capacidad crediticia, de la que por cierto hacen nulo uso ya que no sueltan un crédito ni por la madre que los parió; los que se embuchacan el Consejo Nacional de Deportes y otros órganos de saqueo del dinero público similares, que reciben asimismo carretadas de dinero centrifugado de los bolsillos de los españoles "para promocionar el deporte". Son apenas unas muestras de algunos usos consolidados de los presuntamente austeros Presupuestos Generales del Estado español para 2010. Habiendo esos gastos tan imprescindibles, parece lógico que se le diga a Mariano Barbacid que le van a recortar las asignaciones que su Centro venía recibiendo; la crisis obliga, oiga. Pues el hombre se lo ha tomado a mal y ha dimitido, ya ven.

Ya lo decía Gila, cuando contaba aquél chiste del tipo que se quejaba amargamente después de que en unas fiestas de su pueblo le hubieran abierto la cabeza a pedradas: "¡Coño, si no sabe aguantar bromas, que se vaya del pueblo!". Parece que Barbacid no ha entenido la broma, y efectivamente se va a ir del pueblo. Los hay que no tienen sentido del humor.

En la fotografía que ilustra el post, Mariano Barbacid (izquierda de la imagen) junto a Bernat Soria (derecha).

jueves, 24 de septiembre de 2009

El trabajo es cosa de pobres


En España no se admira a los pillos y a los golfos: se les envidia, y en la medida de lo posible, se les imita. Decía alguien que éste es el único pais del mundo mundial en el que un tipo entra en un bar lleno de desconocidos, se pone a explicar cómo está defraudando a Hacienda, y en vez de que alguno de los presentes llame a la policía para que se lo lleven al trullo, le aplauden en coro y le invitan a una copa.

Otrosí, recordemos una vez más que este es asimismo el único país del mundo mundial en el que campaña fiscal tras campaña fiscal, el promedio de ingresos anuales declarado por los empresarios es inferior al que declaran los trabajadores a sueldo. Y les llaman “emprendedores” a esos bandidos…

Que en España haya una cierta predisposición a robar al “Estao” -es decir, a la comunidad-, es larga tradición que remonta al Siglo de Oro, como dice hoy Manolo Saco en su blog, y probablemente más allá. Por los tiempos en que la Reforma protestante sembraba la ética del capitalismo europeo (véase Max Weber), en España las clases dominantes luchaban por hacer pervivir el régimen feudal, eficazmente auxiliados por la ultramontana Contrarreforma católica. El trabajo en Holanda o Suecia fue desde entonces una práctica virtuosa bendecida por la divinidad, mientras que en España por contra se le ha considerado históricamente un deshonor y un castigo de Dios. Para nuestras clases dominantes trabajar era -y es- una actividad exclusiva de las “clases bajas”, al igual que pagar impuestos; actividades ambas de las que debían abstenerse para conservar su ascendiente social. Finalmente aceptaron el capitalismo, pero en una versión que incorpora esos valores de la España Eterna. El golferío entre ellos es pues inevitable, y cuenta con la comprensión cuando no la colaboración activa de quienes se supone deberían reprimirlo, desde la Inspección de Hacienda a los tribunales de ¿justicia?.

Véase a modo de ejemplo la sentencia que finalmente ha recaído sobre un dirigente mallorquín del Partido Popular, el ex teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma, homosexual homófobo, putero menorero, cocainómano, Legionario de Cristo Rey y mandamás del Foro de la Familia Cristiana mallorquín: el señor Rodrigo de Santos. A pesar de la estafa al erario público demostrada en juicio y a pesar de sus probadas relaciones sexuales pagadas, nada santas ni familiares, el caballero ha recibido la irrisoria condena de dos años de prisión, al tenerse en cuenta que el pobrecillo actuaba presuntamente dominado por una adicción irresistible a la cocaína. Dado que el caballero no tiene antecedentes penales ni siquiera deberá ingresar en prisión, así que seguramente pronto le veremos de nuevo encabezando manifestaciones a favor de la Familia Cristiana y dando nuevas alegrías a sus amiguitos de los puticlubs palmesanos. Y que trabaje y cotice Rita.

Señores, en España hay vía libre para los golfos de derechas.

En la imagen que ilustra el post, el cuadro de Sánchez Coello "Felipe II en el banquete de los monarcas", de 1596.

viernes, 17 de julio de 2009

La nueva financiación catalana y la hipocresía españolista


Suele ocurrir en España que las iniciativas que parten de Catalunya son acogidas con gran escándalo por la derecha y buena parte de la izquierda "de ámbito estatal". Cualquier propuesta catalana destinada a mejorar el nivel de autogobierno es acogida de inmediato como un egoísta e insolidario intento de “los catalanes” de apropiarse en beneficio propio de lo que es "de todos los españoles".


Así sucedió por ejemplo con el nuevo Estatut, saludado por el españolismo de todos los colores como una tuneladora a reacción que pretende adentrarse en las entrañas de los Presupuestos Generales del Estado para barrenarlas, además de ser instrumento de la ruptura y desaparición de España como concepto político-jurídico. La guerra en su contra fue tan feroz, que se cobró la cabeza del entonces president de la Generalitat catalana y dañó gravemente las relaciones entre PSC y PSOE. Ocurre sin embargo que una vez conocido el contenido de la propuesta estatutaria catalana, sus más feroces críticos -que no sólo estaban en el PP, recuerden al entonces presidente andaluz, Manuel Chaves (PSOE)-, corrieron a elaborar nuevos estatutos para sus comunidades cuyos contenidos fusilaban párrafos enteros del catalán. Francisco Camps, el presidente valenciano (PP) llegó a decir que exigía para Valencia exactamente las mismas competencias que obtuviera Catalunya en su reforma estatutaria. Y así, todos los demás.


Con la financiación autonómica pasa exactamente lo mismo. Políticos y publicistas catalanes se han (nos hemos) empeñado en explicar desde hace años que a Catalunya el traje autonómico le revienta por las costuras hace mucho tiempo, y que es imposible que funcionen servicios sino hay recursos asignados suficientes. Las infraestructuras, los equipamientos y las prestaciones sociales que percibe el ciudadano residente en Catalunya pierden calidad de modo acelerado, proporcional a la creciente falta de fondos para hacer frente a los gastos que comportan. Y sin embargo somos una comunidad que contribuimos con un esfuerzo fiscal muy notable al sostenimiento del Estado y de otras comunidades autónomas que no tienen nuestra capacidad de generar recursos vía impuestos directos o indirectos. Sucede que los catalanes pagamos mucho más de lo que recibimos, y eso no es justo; y desde luego, no hace falta ser nacionalista para darse cuenta de que además de ser injusto resulta discriminatorio y a la larga, catastrófico.


Da risa oír a políticos españoles del PP, PSOE o IU invocar la famosa “igualdad” entre todos los ciudadanos españoles, como argumento presuntamente irrefutable contra la pretensión catalana de que se reestablezca un equilibrio real entre lo que aporta Catalunya al conjunto del Estado y lo que recibe de éste. Más que nada porque esa “igualdad” que invocan es esencialmente generadora de desigualdades, en la medida de que pretende poner en el mismo nivel lo que son magnitudes que no admiten comparación. Pretender por ejemplo, que para ser “iguales” como españoles un jubilado de Villanueva de la Serena y otro de Hospitalet de Llobregat deben recibir exactamente la misma pensión, es contribuir a mantener una situación discriminatoria de hecho que penaliza gravemente al residente en la comunidad catalana, ya que el coste de la vida es tan diferente en una y otra población, en uno y otro territorio, que anula cualquier posible comparación. De eso saben mucho las personas que luego de tener organizada su vida en otra comunidad española son trasladados a Catalunya, donde de repente tienen que hacer frente a gastos en materia de vivienda, alimentación, transporte, educación y ocio que superan con creces los niveles a los que estaban acostumbrados.


Con los servicios públicos ocurre exactamente lo mismo. No es sólo que sus costes en Catalunya sean superiores a los que tienen en otras comunidades, que lo son y mucho, sino que al aumentar de modo exponencial sus usuarios en los últimos años y no ser financiados de modo adecuado, se están degradando de un modo alarmantemente acelerado y en algunos casos, difícilmente recuperable. Sin ir más lejos, la sanidad pública catalana que fue pionera y vanguardia de la española durante décadas, se encuentra ahora prácticamente al borde del colapso porque carece de recursos no ya para mejorar, sino simplemente para mantener los niveles de servicio que viene prestando. Para conocer cómo desde hace años el edificio de los servicios públicos, esos que conforman el núcleo duro del Estado del bienestar, se está cayendo a pedazos en Catalunya, basta dar un vistazo a los libros y artículos del profesor Vicenç Navarro; de punta de lanza, estamos pasando a ser furgón de cola de España en todos esos rubros.


La irritación de los catalanes proviene del hecho de que los recursos existen y están muy cerca de nosotros: son los impuestos que pagamos entre todos los residentes en esta comunidad. Salvo la minoría independentista, nadie en Catalunya plantea que los impuestos pagados por los catalanes deban revertir de modo exclusivo en el país; muy al contrario, lo que se dice es que debe existir una proporcionalidad entre lo que se aporta y lo que se recibe. Y desgraciadamente esto no es así.


La nueva financiación catalana pactada ahora no es en realidad ni siquiera un paso hacia el concierto autonómico al modo vasco, sino tan sólo el parcheo -destinado a durar más o menos una década- de un problema que siendo esencialmente económico, fuera de Catalunya se reviste de ideología para negarlo y combatir cualquier posible solución que modifique la situación actual. Porque el Estado y algunas comunidades autónomas entienden que cualquier mejora en el retorno a los catalanes de una parte de los impuestos que pagan éstos, va a ir directamente en detrimento de sus propios intereses. Es entonces cuando tocan a rebato la campana del somatén catalanófobo para reclamar “igualdad financiera” entre “los hombres y las tierras de España”, eufemismo que traducido al castellano significa lisa y llanamente que no están dispuestos a perder fuentes de financiación de sus privilegios.


viernes, 5 de junio de 2009

Se abre la guerra contra el cáncer de las empresas: los altos ejecutivos


Una modesta columna de El País de ayer informaba en apenas diez líneas que "el grupo SOS presentará una querella contra los hermanos Jesús y Jaime Salazar, ex ejecutivos de la empresa alimentaria". La querella se fundamenta en que, a juicio de los demandantes los Salazar cometieron "apropiación indebida y administración fraudulenta".

La iniciativa ha partido del consejo de administración, el cual según el diario español "acordó ayer por unanimidad emprender esta acción judicial contra el ex presidente y el ex vicepresidente de la compañía" y contra "otras personas físicas y jurídicas" relacionadas con ellos. Concluye El País diciendo que los hermanos Salazar fueron destituidos de sus cargos como ejecutivos el pasado 30 de abril "después de que el consejo conociera que habían transferido en 2008 más de 200 millones de euros a una sociedad vinculada a ambos".

En su imprescindible y postrer libro "La economía del fraude inocente", John K. Galbraith denunciaba cómo los altos ejecutivos de empresas y corporaciones norteamericanas estaban saqueándolas en beneficio propio, trasfiriendo el capital empresarial y los beneficios regulares o atípicos a sus bolsillos y a sus inversiones en el Gran Casino en que convirtieron el sistema de Bolsas mundial. Para ello previamente habían atacado el poder de los trabajadores (sindicatos) y arrebatado el control a los consejos de Administración.

En efecto, en la era económica neocon, inaugurada por Ronald Reagan en los ochenta, la autoridad de facto en empresas y corporaciones la ejercen los ejecutivos, luego de haber desplazado del mando a los órganos representativos de los accionistas y haber machacado a los trabajadores "desregularizando" el llamado "mercado laboral". Las consecuencias de este proceder irresponsable hasta el delirio las estamos comenzando a vislumbrar ahora, cuando empieza a hacerse recuento del nivel sobrecogedor de descapitalización a que ha sido sometida la economía real de países como EEUU, y en menor nivel pero no por ello menos cierto, otros como España y algunos otros países europeos.

Tras la implosión de la economía virtual en 2008 la situación ha llegado a tal nivel de degradación, que los accionistas de empresas arruinadas empiezan a considerar el tomar medidas contra los criminales estafadores que las han llevado a la situación actual. Ya que los poderes publicos no toman la iniciativa, son los ciudadanos quienes pasan a la ofensiva. Lo novedoso -y peligroso para la gente como los Salazar y compinches- , es que son los teóricos dueños del capital empresarial quienes han decidido hacerles pagar el estropicio ocasionado por su actuación fraudulenta.

Sería paradójico y hasta divertido que se empezara a hacer justicia en este campo precisamente a impulso de los propietarios de las empresas, estafados por quienes en su día fueron contratados como empleados de lujo. En todo caso, bienvenidas sean iniciativas como la del consejo de administración de SOS si contribuyen a acabar con el cáncer que representan los ejecutivos en la empresa capitalista contemporánea.

La ilustración que acompaña el post es un monumental graffiti londinense que juega con las palabras crac y crack, una relacionada con la crisis financiera y la otra con la droga. “Let them eat crack” (Que coman crack), asociando la imagen de una rata drogadicta con la de los ejecutivos de Wall Street.

martes, 12 de mayo de 2009

Automóviles para unos cuantos, pagados con el dinero de todos


El presidente Rodríguez Zapatero acaba de anunciar en el debate sobre el Estado de la Nación una medida -entre otras- que dará que hablar en días venideros, que constituye el no va más en el culto a ese becerro de oro que es el transporte privado encarnado su fetiche contemporáneo por excelencia, el automóvil.

Resulta que el el gobierno español y las comunidades autónomas subvencionarán conjuntamente y con un total de 2.000 euros (¡dos mil euros, señoras y señores, con la que está cayendo!), la compra de automóviles por particulares. Ni siquiera se ponen condiciones que redunden en una mejora de la calidad ambiental, masacrada por la polución que producen millones de autómoviles circulando sin cesar en nuestras ciudades y carreteras. El dinero para las subvenciones saldrá, naturalmente, de fondos públicos, es decir de los impuestos que obligatoriamente pagamos todos, incluidos quienes no conducimos vehículo alguno y por tanto en nuestros desplazamientos usamos exclusivamente el transporte público.

Dicho en corto, el gobierno español ha decidido detraer 2.000 euros de otras inversiones -cualquiera de ellas más necesaria, sin duda-, cada vez que un ciudadano español tenga el capricho -la necesidad no existe en este caso, salvo contadísimas excepciones- de comprarse un pedazo de chatarra con ruedas mediante el cual seguir contaminando a todo trapo, poner en riesgo la vida de los demás (la suya propia es su problema) e incrementar un poco más los problemas de movilidad ciudadana, promocionando de paso el individualismo feroz y las conductas incívicas directamente asociados a la conducción privada, como explicará cualquier psicólogo.

Vivimos un momento histórico en el que los gobiernos se sienten condicionados por una crisis no tanto económica como de paradigma, como dice Josep Ramoneda, a la que pretenden sobrevivir sin tocar el modo de producción vigente ni sobre todo, la mentalidad ultraconsumista, que tantos esfuerzos y años ha costado inocular en las clases populares. Así, huyendo irresponsablemente hacia adelante y en lugar de intentar racionalizar el consumo desaforado de ciertos bienes (caso de la vivienda y el transporte), impulsando políticas públicas de contenido social en torno a ellos, nuestros gobiernos de izquierdas o de derechas se lanzan en brazos del populismo más zafio y televisivo y reparten alegremente subvenciones al consumo privado, en la confianza de que además de contentar a la masa están haciendo lo único posible para reactivar la economía.

Para mayor disparate se lanza la propuesta en plena campaña de la Declaración de Renta, mientras quienes percibimos ingresos exclusivamente a través de rentas del trabajo y por nómina tenemos que hacer frente a obligaciones fiscales a las que no podríamos escapar aunque quisiéramos, que sin embargo son alegremente eludidas por una masa considerable y creciente de ciudadanos de casi todos los estratos sociales, especialmente los integrados en las clases más pudientes.

En la fotografía, vista panorámica del recinto de la Feria de Barcelona, durante el Salón del Automóvil de 2008 (web de Notodocoches).

martes, 31 de marzo de 2009

Caja Castilla La Mancha, otro juguete roto


A menudo los políticos con mando suelen comportarse como la mayoría de los niños, que apenas ven a un vecinito con un juguete nuevo se ponen a exigir otro igual. Así fue como en su momento proliferaron por toda España las autonomías de régimen común. Si catalanes, vascos y gallegos iban a tener parlamento, bandera e himno propios nosotros también, exigieron a principios de los ochenta los políticos regionales de los partidos grandes o pequeños, de alcance estatal o local, aunque para ello tuvieran que convocar concursos de dibujo para crear la bandera autonómica (La Rioja), encargar el himno a un conocido vate regional (Madrid), o resucitar denominaciones institucionales de cuando las guerras napoleónicas (Junta del Principado de Asturias).

Crear Cajas de Ahorros que entre otras funciones más o menos necesarias financiaran los proyectos extraordinarios y los gastos corrientes de los entes político-administrativos autonómicos y de paso dieran cierto empaque a la economía regional, se convirtió en una carrera entre las diferentes "clases políticas" autonómicas. Se trataba lisa y llanamente, de ver quién la tenía más grande (la caja, en este caso).

Que en Castilla La Mancha hubiera una caja de ahorros regional "potente", parece que fue un capricho de José Bono secundado por "fuerzas vivas" locales interesadas en las ventajas que reportan esta clase de instituciones a ciertos empresarios llamémosles "emprendedores". El sucesor de Bono, Barreda, asistió satisfecho a la expansión del tingladillo financiero manchego fuera del ámbito territorial regional. Caja Castilla la Mancha llegó a poner la pica en Flandes, abriendo oficinas -pocas, es cierto- en la fenicia Catalunya, patria de la caja de ahorros por antonomasia. ¡Qué satisfacción debió sentir Barreda cuando les coló a los catalanes ese símbolo del supuestamente imparable "crecimiento económico" castellano-manchego!.

En realidad, toda esa expansión financiera era un bluff alimentado por -cómo no- el ladrillo local. Caja Castilla La Mancha no ha sido más que una pura fachada tras la que manejaban un puñado de constructores, y en el que otro puñado de políticos manchegos semijubilados se repartían jugosos sueldos, que duplicaron en apenas tres años. Entre tanto desmadre, lo que ha rematado a la entidad ha sido la crisis del ladrillo sumada a las consecuencias de la absurda expansión fuera de la región, que apenas ha servido para captar fondos y en cambio ha aportado abundantes deudas inmobiliarias y en contratación de personal.

La crisis de la caja manchega estaba cantada desde hace tiempo. Que Unicaja, la principal caja andaluza, entrara al rescate era una operación política destinada a salvar los muebles que quedaban. La operación ha sido fulminantemente abortada por los andaluces cuando se han dado cuenta de que los directivos manchegos habían maquillado con toda desfachatez las cuentas reales de Caja Castilla La Mancha, que según la prensa de hoy (El País, 31-3-2009) en vez de ganar 30 millones de euros en 2008 como ellos afirman, ha perdido en realidad cientos de millones durante ese período. Finalmente ha tenido que intervenir el Banco de España para evitar la quiebra económica y el escándalo público. De todos modos a fecha de hoy es el propio Banco de España quien está cuestionando las cuentas de Caja Castilla La Mancha, con lo que el futuro judicial de los directivos de esta entidad, empezando por su presidente, Hernández Moltó, puede ponerse muy turbio.

Alguien debería enseñar a nuestros políticos que con las cosas de comer no se juega. Que una cosa es tener coche oficial blindado, banderita autonómica de diseño y hasta policías propios que se cuadren en primer tiempo de saludo, y otra hacerle un agujero a la economía regional que finalmente habremos de pagar entre todos los españolitos. Un escarmiento por vía judicial quizá sirviera para que otros émulos de Bono, Barreda, Moltó y resto de la tropa se tentaran la ropa antes de montar nuevos tinglados tipo Caja Castilla La Mancha.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Asalto a la India


Entre la catarata de información, opinión e intoxicación que se está generando en torno al sorprendente ataque terrorista a una ciudad india entera, corre peligro de pasar completamente desapercibido el único artículo publicado en la prensa europea que apunta directamente al corazón mismo de sus causas. Se publicó el viernes en El País, y está firmado por A.G. Rojas y C. Galindo.
El título ya da pistas para la reflexión: " Golpe al turismo y a la inversión extranjera". Y el subtítulo resulta aún más esclarecedor: "El terrorismo amenaza la economía india en plena crisis financiera mundial". Es decir, estamos ante una compleja y ambiciosa acción terrorista diseñada para golpear objetivos de carácter económico estratégico.

Escriben estos dos periodistas: " La matanza terrorista ha dado de lleno en el corazón de uno de los símbolos del milagro económico de India: el imperio Tata. Este grupo industrial, que se ha hecho popular por sus coches baratos (2.500 dólares la unidad), es propietario del Taj Mahal, el lujoso hotel tomado por los asaltantes el miércoles y que ha sufrido grandes daños". Efectivamente, Tata es hoy el símbolo de una economía emergente, la hindú, que en las últimas dos décadas ha alcanzado una enorme pujanza. Pero Tata no es sólo un imperio empresarial indio; desde hace algún tiempo, esta verdadera corporación multinacional -una de las primeras que aparecen en el Tercer Mundo-, ha comenzado a extenderse a gran velocidad por toda Asia, y muy pronto podría haber estado en condiciones de dar el salto a América Latina, Europa....y EEUU. Y siguen: "Pero el efecto devastador de estos atentados, en los que han muerto al menos 160 personas, puede ir más allá: el turismo y la inversión en la segunda economía que más rápido crece del mundo están bajo amenaza". El turismo, como sabemos es la gran fuente de ingreso de divisas india, y Bombay es efectivamente, la capital turística del subcontinente indostánico. En cuanto a la inversión, Bombay es "el centro neurálgico del boom económico indio y la sede de la gigante industria cinematográfica del país, Bollywood". Un objetivo pues muy bien escogido para poner a toda India entre la espada y la pared.

Y es que aunque la crisis financiera internacional ha alcanzado a India como a cualquier otro país, su impacto sobre el gran país asiático debería haber sido mucho menor dado que la "economía virtual" tiene poca presencia allí. Su economía productiva está "sana", pero depende fuertemente del exterior: "La inversión extranjera directa es esencial para este país", escriben Rojas y Galindo, que subrayan el crecimiento espectacular de ésta en el presente año:"Entre abril y septiembre creció un 137%, hasta 17.210 millones de dólares (13.000 millones de euros), y el Gobierno espera que supere los 35.000 millones de dólares durante el año fiscal (finaliza en marzo). Lo cierto es que India es ya un serio competidor para economías occidentales tocadas por la crisis, y no sólo por causa del episodio actual de la quiebra de las Bolsas-Casino: "El país ha crecido de forma espectacular en los últimos diez años y se ha convertido en un paraíso para la industria de las tecnologías de la información. La alta cualificación de su mano de obra ha motivado que el país sea elegido por muchas empresas extranjeras que quieren trasladar su negocio a mercados laborales con costes más bajos", concluye esta imprescindible información.

¿Qué ha ocurrido en Bombay realmente? Apenas comenzar la acción terrorista contra la ciudad, algún conocido "experto" vinculado a los servicios secretos españoles y norteamericanos saltó rápidamente a las emisoras de radio y a la prensa escrita para colocar el sobado mensaje de que estamos ante otra acción de esa "nebulosa que es hoy día Al Qaeda y sus grupos asociados". De hecho, nadie conocía previamente las siglas que han reivindicado los atentados en la ciudad india. En un primer momento se adjudicó la acción a terroristas musulmanes indios, y posteriormente a terroristas llegados de Pakistán. También, a los servicios secretos pakistaníes. Al fondo, siempre Bin Laden y Al Qaeda.

Pero si algo ha quedado claro en esta acción, es que se ha acabado el crédito concedido a ese guiñol-percha que es Al Qaeda, en el que se vienen colgando esta clase de acciones desde 2001. Ni Al Qaeda ni ningún grupo similar ha tenido ni tiene ni tendrá nunca la capacidad, preparación y medios para diseñar, preparar y ejecutar una acción como la llevada a cabo en Bombay. Si bien es cierto que quienes la han llevado a cabo físicamente son terroristas islamistas -marionetas reclutadas probablemente por gentes que ellos mismos desconocen-, la concepción y el diseño estratégico de una operación de esta amplitud estratégica y ambición, corresponde a elementos que, ciertamente, deben tener algo más que vínculos con quienes concibieron el 11-S.

A todas luces, estamos ante un nuevo ataque de ese mundo tenebroso que anida en las alcantarillas enmoquetadas de Wall Street. Un ataque en toda regla contra el corazón de una economía emergente, de un competidor directo para un poder económico que aspiró a ser global y ahora agoniza y lucha por sobrevivir tras la implosión primero de su economía real (véase el derrumbe de la industria automovilística norteamericana), y también de la financiero-virtual recientemente. Tras el ataque a la India está sin duda esa siniestra alianza de grandes corporaciones norteamericanas que tomaron el poder real en EEUU tras el autogolpe de Estado del 11-S.

Este zarpazo contra la India no va a ser el último, ni mucho menos. Vendrán otros contra países emergentes, y serán cada vez más violentos, despiadados y desesperados.

lunes, 7 de julio de 2008

El 37 Congreso del PSOE, la consolidación del zapaterismo


El 37 congreso del PSOE empezó bien, pero terminó como siempre. Digo que empezó bien porque el discurso inaugural de Zapatero recorriendo la historia del partido y apelando a viejos valores socialdemócratas, sonaba a música poco frecuente en estos tiempos de social-liberalismo y socialismo fashion. El hombre incluso parece empeñado en recuperar el "compañeros y compañeras" para dirigirse a una audiencia socialista en vez de la meliflua fórmula "amigos y amigas"; significativo, sin embargo, que en su lenguaje en el discurso de clausura recuperara a los "amigos", en detrimento de los "compañeros".

La verdad es que todo en el congreso daba la impresión de estar muy medido y calculado. Y no me refiero sólo a la puesta en escena, que eso en contra de la opinión de ciertos profesionales de la cosa carece prácticamente de importancia, sino al contenido real de lo que allí se ventiló y sobre todo a cómo se ha publicitado. El viernes, en la jornada inaugural se logró un despliegue inusitado de titulares a base de anunciar grandes avances en la laicidad, en el respeto a la voluntad de las mujeres y en otros derechos que presagiaban un giro decidido a la izquierda. El domingo sin embargo, antes de sesión la clausura, se pudo comprobar que una vez más todo quedaba en agua de borrajas.

En síntesis, el congreso del PSOE ha terminado, lamentablemente, con un verdadero despliegue de freno y marcha atrás en cosas que aparentemente se habían propuesto cuarenta y ocho horas antes. Fuera crucifijos de las escuelas y fin de actos religiosos “de Estado”… pero no por ahora; ley de aborto con pleno respeto a la voluntad de la madre…pero más adelante; regulación legal de la eutanasia… en algún momento del futuro. Etc etc.

Lo peor con todo, ése supuesto derecho de voto para los inmigrantes que no es tal. Podrán votar en las elecciones municipales únicamente los ciudadanos de países con los que exista “reciprocidad”, lo cual en la práctica excluye precisamente a los mayores contigentes de inmigrantes (Marruecos y África Negra). Sólo podrán votar pues los “inmigrantes” de la UE que viven en sus colonias-ghettos para ricos de la costa mediterránea (un voto fijo para el PP), y los procedentes de algunos países latinoamericanos. Es decir, quienes mayoritariamente podrán votar en España son, salvo los latinoamericanos, los residentes que nada aportan al país, viven aquí como rentistas o jubilados y utilizan por la cara nuestros servicios públicos; por contra, quienes aportan su trabajo y pagan sus impuestos (incluidas las cotizaciones a la Seguridad Social), ni siquiera tendrán derecho a elegir el gobierno del pueblo o la ciudad donde están censados. A eso se le llama hacer un pan como unas hostias.

Respecto a la supuesta renovación de viejos dirigentes y promoción de caras nuevas a puestos directivos, el congreso sigue la línea de jubilaciones anticipadas (la más clamorosa, la de Rodriguez Ibarra; y anunciada sotto voce, la ya no muy lejana de Chaves), y de ubicación en lugares supuestamente de dirección de gente sobre cuya preparación y capacidad se abren toda clase de interrogantes. Con todo, a los recién llegados tampoco se les entregan parcelas de poder significativas salvo en el caso de Leire Pajín que se hace con Organización, una Secretaría que en realidad, si ha seguido funcionando con José Blanco al frente puede seguir haciéndolo con cualquier otro.

En resumen, Zapatero sigue colocando cerca de sí gente muy manejable y que se lo debe todo, un modo inteligente de hacerse con el control del partido por tiempo indefinido. Esos "políticos-bebés" como los ha calificado el ex-presidente extremeño, necesitarán mucho tiempo antes de estar en condiciones de disputarle el poder. Además saben que sin Zapatero no son nadie, y le apuntalarán frente a cualquier circunstancia.

Alguno, sin embargo, empieza a dar más guerra de la que debería. Bibiana Aído, la "ministra-niña", se las ha tenido tiesas, con discusión a gritos incluida, nada menos que con el presidente andaluz, Manuel Chaves, porque cada uno de ellos pretendía colocar en la Ejecutiva a una andaluza protegida suya. A cualquiera que recuerde que hace tan sólo unas semanas a la señorita Aído sólo la conocían en su entorno familiar y como responsable del organismo encargado de la promoción del flamenco (ente dependiente, por cierto, de la Junta de Andalucía que preside Chaves), le parecerá que la chica en cuestión está dotada de un descaro excesivo. Algo que a Zapatero, hombre discreto, no parece que deba gustarle demasiado.

De economía en el congreso ni una palabra, salvo recordarle al PP que la economía sí es de derechas o de izquierdas, contra lo que proclamaba hace unos días Mariano Rajoy desde la tribuna del Congreso de los Diputados. No está mal, pero tampoco parece mucho, máxime teniendo en cuenta que del cónclave del PSOE no ha salido ni una sola propuesta de transformaciones socioeconómicas que abran camino hacia el socialismo. Todo ha quedado, como decía, en propuestas de ampliaciones de derechos, con gatillazo posterior en todas y cada una.

En suma, el zapaterismo sigue su singladura a toda vela.

lunes, 11 de febrero de 2008

¿Crisis? ¿qué crisis?

De las encuestas que se vienen publicando estos días, hay una cosa que llama la atención. En la publicada por El País el sábado pasado, cuando se pregunta a la gente cómo ve la economía española el 50% contestan que mal o muy mal; sin embargo, cuando a esas mismas personas les preguntan cómo va su economía personal, sólo el 25% contestan que mal o muy mal.

¿Cómo diablos es posible que una misma persona considere que su economía particular funciona regular, bien o muy bien en el 75% de los casos, y en cambio el 50% de los entrevistados conteste que vé la del país mal o muy mal?.

Ocurre que, naturalmente, la gente sabe cómo funciona su economía doméstica, tiene información de primera mano sobre eso. Pero sobre la economía del país ¿qué sabe el ciudadano particular de macroeconomía? Obviamente, lo que le cuentan los medios.

He aquí pues un claro ejemplo de intoxicación de la opinión pública. Decía Gobbels que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Y años más tarde Marshall MacLuhan aseguraba que el medio es el masaje. La conjunción de estas dos aportaciones ha devenido puro arte en los mass media españoles volcados a la derecha, que son casi todos.

La mayoría de medios españoles masajean mentiras económicas porque interesa fingir la crisis. Una vez la existencia de esta sea aceptada ampliamente, se exigirán “ajustes duros” y sobre todo “recortes”, que naturalmente recaerán sobre las prestaciones del Estado del Bienestar.

En esas estamos. Esa es otra de las cosas fundamentales que nos jugamos el 9 de marzo.

jueves, 24 de enero de 2008

Duran Lleida y los 40 ladrones


Dice la Sindicatura de Cuentas -órgano fiscalizador de la Administración autonómica catalana- que los sucesivos gobiernos de Pujol entre 1990 y 2001 no justificaron ante ella 1.400 millones de euros en cursos de formación para parados. Ahí es nada.

Se trata de fondos europeos administrados por el Departamento de Trabajo de la Generalitat de Catalunya a lo largo de esos diez años. Denuncia la Sindicatura de Cuentas que, "de una muestra aleatoria de expedientes investigados, el 95% carecen de facturas justificativas". Siempre según la Sindicatura, la muestra analizada "es lo suficientemente amplia para extrapolar sus resultados al resto de subvenciones concedidas".

Reseña luego la Sindicatura casos concretos, como los 4'33 millones de euros cobrados por tres empresas supuestamente dedicadas a impartir cursos que jamás se realizaron. Estas empresas son en realidad, meras tapaderas: "una propiedad de la patronal Confederación de Empresarios del Baix Llobregat, otra del empresario andorrano Fidel Pallerols y la tercera del Centro de Estudios Ocupacionales de la Mujer. Las dos últimas están relacionadas con Unió Democràtica, el partido de Josep Antoni Duran Lleida, y que gestionó el Departamento de Trabajo durante la década indagada". Y sigue la cosa "Según el síndico mayor, Joan Colom, el 95% de los expedientes consultados presentan irregularidades contables y administrativas. Las anomalías evidencian el absoluto descontrol con que los gobiernos nacionalistas gestionaron estos fondos".

A mí todo esto no me pilla de nuevo. Hace algunos años, traté a un par de individuos relacionados con el tinglado que luego se ha sabido tenía montado la UDC de Duran Lleida en el departamento de Trabajo del gobierno catalán, y la verdad nada de que lo que se va sabiendo me asombra. Uno de ellos había sido militante del PSC y de la UGT, castellanohablante por más señas, y de repente, según me comentó un dirigente sindical catalán de UGT, un día apareció en una reunión entre los sindicatos y la Consejería de Trabajo sentado entre los capitostes democristianos negociadores. El otro pájaro era un mercenario que había pasado por el grupúsculo que en los inicios de la Transición lideró el agente de la CIA Josep Pallach, más tarde recaló en el PSC-PSOE, y en esos años del saqueo de los fondos europeos mediante inexistentes cursos de formación para parados trabajó a las órdenes del democristiano Ignasi Farreres, entonces consejero de Trabajo y ahora personaje con la mierda hasta el cuello en este asunto (más tarde el mercenario intentó colarse en ERC; a estas alturas creo que sólo le falta probar el PP, y no me extrañaría que lo hubiera intentado ya).

A ese ambiente de corrupción en "omertá" se le llamaba entonces "oasis catalán", y era muy elogiado por la prensa adicta del régimen pujolista (casi toda la catalana) y admirado por ciertos sectores progresistas madrileños, hartos de los sobresaltos de la Villa y Corte. Desde aquí, desde Catalunya, algunos ya olíamos el pescado podrido, pero nunca nos hicieron mucho caso.

Lo que resulta especialmente repugnante de todo este asunto de corrupción masiva es que el latrocinio se llevara a cabo saqueando fondos destinados a paliar la situación de los parados. La burguesía catalana es lo que tiene: puestos a robar, no se conforman con enajenar las plusvalías; se llevan hasta el dinero que debería aliviar la situación de los parados que ellos mismos produjeron. Insaciables, ya digo.

jueves, 17 de enero de 2008

La economía negra española


Oigo esta mañana en Radio Nacional (RNE) que el 25% de la economía española es economía "en negro". La cifra es extremadamente prudente, pues otras fuentes hablan de un tercio o más del monto total. Y sin embargo a pesar de su prudencia, significa que nada menos que cincuenta y siete mil millones de euros al año se mueven en esa economía sumergida, y por definición, ilegal, formada por los beneficios generados desde el tráfico de drogas y la prostitución hasta las chapuzas a domicilio y el llamado "top manta", pero también por buena parte de las operaciones de compraventa de viviendas, el traspaso y contratación de jugadores de fútbol o el cobro de los servicios prestados por tantos abogados o dentistas (por poner como ejemplo dos colectivos profesionales especialmente activos en este terreno). Así no es de extrañar que según esta información de RNE, España acapare el 25% de los billetes de 500 euros existentes. Estos billetes, conocidos popularmente como los "Bin Laden" -dicen que existen, pero nadie los ha visto- son los preferidos a la hora de realizar pagos en metálico fruto de operaciones en negro, es decir fraudulentas y, por tanto, delictivas per se.

Todo esto no es nuevo. Durante décadas, por ejemplo, se permitió escriturar por un valor inferior al real todos los pisos que se compraban, a fin de que las partes -singularmente el promotor inmobiliario que vendía- se ahorraran impuestos a pagar. Estas operaciones fraudulentas se realizaban ante ilustres notarios, que evidentemente cobraban un buen pellizco por sus servicios. Un robo al Estado realizado a plena luz del día, con pleno conocimiento público, y que sólo hace unos pocos años fue expresamente prohibido.

El experto consultado sugería como fórmula para acabar con la economía en negro que se liquiden las "rigideces" del mercado laboral, bajando impuestos a las empresas y rebajando especialmente las cotizaciones a la Seguridad Social. El descaro de nuestros "emprendedores" no conoce, pues, límites. Su obsesión por aumentar beneficios y eliminar "costes laborales" resulta ya de una insanidad que da grima; con todo, ocurre que ni siquiera satisfaciéndola hasta el punto de reimplantar la esclavitud se resolvería el problema, porque la realidad de nuestra economía negra va más allá del choriceo de nuestros empresarios y profesionales.

En realidad, la piedra angular de la economía negra en España radica en la articulación de tres grandes volúmenes de negocio, convertidos en ángulos de un triángulo equilátero: los tráficos delictivos, la inversión inmobiliaria y el turismo de masas. Si a ese triángulo añaden el fútbol profesional, perfectamente conectado con los tres a la vez, tendrán un dibujo certero del proceso de generación y lavado del dinero negro en España.

Volveremos sobre ello en otra ocasión.