viernes, 3 de diciembre de 2010

Elecciones en Catalunya: el futuro es el pasado (y 2)



Aún no habían pasado 24 horas del cierre de los colegios electorales catalanes cuando el señor Artur Mas declaraba públicamente que la primera medida de su gobierno sería bajar impuestos en general y eliminar el impuesto sobre las sucesiones. Toda una declaración de principios, que deja claro quién ha ganado realmente estas elecciones: la derecha de toda la vida.

Es obvio que cada tipo de elecciones (autonómicas, municipales y generales) tiene su propio perfil, y que en Catalunya el votante, sobre todo el de izquierdas y más concretamente el socialista, vota en cada una de ellas con una sensibilidad diferente. El PSC confía en que sus resultados en las municipales serán sensiblemente mejores, y en las generales mucho más. Así ha sido hasta ahora, pero esa tendencia histórica puede haberse quebrado ya; en realidad, con los datos en la mano, hace tiempo que se ha roto, y la abstención creciente amenaza con reducir la participación del votante de izquierdas a niveles similares en cada una de esas convocatorias. Veamos.

Contra lo que dice el mito interesado, en Catalunya no existe el "voto dual" socialista, que unas veces votaría al PSC (generales y municipales) y otras a CiU (autonómicas). El voto socialista mayoritario, el de las clases trabajadoras del Área Metropolitana de Barcelona, o vota socialista o se refugia en la abstención. Quienes cambian su voto circunstancialmente son una pequeña minoría, precisamente los sectores de la burguesía catalanista progresista que votan socialista para frenar al PP en las elecciones de nivel español y suelen hacerlo también en las municipales por identificación con los candidatos socialistas locales de su misma extracción social, pero en las autonómicas recuperan su identificación de clase con los intereses que defiende CiU y con los mitos ideológicos que propugna esta coalición, difusamente sintetizados en lo que suele llamarse "catalanismo" en cualquiera de sus versiones (autonomista, soberanista, independentista), y que por cierto poco o nada tiene que ver con el federalismo histórico de la izquierda catalana.

Los números cantan. Sobre un censo casi idéntico al de 2006 y con una participación superior en casi cuatro puntos a la de ese año, el PSC pierde en cifras redondas 230.000 votos. Los pierde en Barcelona y en el antiguo Cinturón Rojo rumbo a la abstención (voto obrero y popular), pero también en comarcas (voto de la pequeña y mediana burguesía catalanista). En Barcelona ciudad el PSC sólo gana en el distrito obrero de Nou Barris. La participación en la ciudad ha sido de un 62%. Como siempre, los distritos donde más se participa son los que votan derecha sea catalanista o españolista: Sarrià el 73%, Les Corts, 70'5 %, Eixample 66,5%, Gràcia 66'2%. Los distritos que votan izquierda son una vez más vez los menos participativos: Sant Martí, 60%, Nou Barris 54%, Ciutat Vella, 47'5%. La clave de la derrota barcelonesa del PSC reside de nuevo en ese diferencial de casi 20 puntos entre Sarrià y Nou Barris, situación que se extiende a los municipios de toda la provincia y en general, como digo, de todo el país: mientras que en los barrios de clase trabajadora la abstención es marcadamente superior a la media, en los barrios burgueses la participación se sitúa muy por encima de la media. Paralelamente, en el conjunto de la provincia de Barcelona, la más poblada y la que con distancia mayor número de diputados elige, contra más nos alejamos de la capital más crece el voto a la derecha; los municipios de la tercera y cuarta corona, de tamaño pequeño y mediano y social y políticamente burgueses, votan más y votan a la derecha, en tanto en los grandes municipios de la primera y segunda corona, los mas próximos a Barcelona, con población de clase trabajadora e inclinados a la izquierda, la abstención crece sin cesar sea cual sea el tipo de convocatoria (aunque obviamente, éstas sean solo sean comparables entre sí) .

En conjunto, de unas autonómicas a otras la izquierda catalana (PSC+IC) ha pasado del 37'5 % de los votos en 2006 al 25'5% en 2010. La derecha (CiU+ERC) se mantiene exactamente en el 45'5%% en las dos elecciones (lo que evidencia el trasvase de votos de ERC a CiU), y la extrema derecha (PP+Ciutadans+SI (Laporta), del 13'5% al 19%. Hay que destacar por último que Plataforma per Catalunya (PxC) la opción nazi que encabeza Josep (antes José) Anglada, ex miembro de la Guardia de Franco, ha obtenido 75.000 votos y ha estado a punto de conseguir representación parlamentaria.

En voto popular es obvio pues que se produce una nueva fuga de votantes de la izquierda hacia la abstención (pérdida en conjunto de un tercio de los votos en relación a 2006), mientras la derecha no avanza pero consolida su espacio (con un trasvase interno de votos de una formación a otra), y hay un apunte aún modesto pero ya significativo (casi llega al 20%) de la extrema derecha. En resumen, la derecha gana no porque reciba votos de gente de izquierdas, sino porque éstos dejan de votar.

Otras lecturas basadas en el supuesto eje mental nacionalismo catalán-nacionalismo español son superestructurales, y por tanto puramente ideológicas en la acepción académica del término. El peso de ese factor como determinante del comportamiento electoral es mínimo, y apenas reviste el carácter de excusa salvo para algunos segmentos muy minoritarios del electorado catalán. Es el origen de clase y la cultura política individual insertados en el marco de lo colectivo quienes continúan determinando dicho comportamiento y más aún en un período de crisis global, que en el campo de la izquierda está evidenciando en toda su crudeza la diferencia entre las aspiraciones de los votantes y la praxis de los políticos que la representan; algo que por contra no ocurre en la derecha, donde la identidad entre los intereses de sus votantes y la acción de sus políticos es total. Esa es la clave del declive de la izquierda en todas partes, y de la paralela consolidación de la derecha.

En la imagen que ilustra el post, cola de votantes ante las puertas de un colegio electoral de Barcelona en un barrio de clase burguesa durante las elecciones de febrero de 1936, fotografía de Agustí Centelles.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Zapatero, paquetes y circo


Empiezo a sentirme seriamente preocupado por la salud mental del señor Zapatero. Este hombre no está bien. O tal vez sea que vive rodeado de asesores que en realidad son infiltrados a sueldo del Partido Popular. Alguna de las dos explicaciones debe ser la correcta, sino no se entiende este frenesí de ir lanzando paquetes de medidas a cual más reaccionaria y lo que es peor, inútil, cada vez que "los mercados" le enseñan las fauces. Este tipo no es que no tenga un plan, es que vive al día a base de ir quemando lo que queda de país.

El paquete de ayer: rebaja de impuestos a las empresas ("pequeñas y medianas", por supuesto), eliminación de los 420 euros de prestación a los parados que han agotado todas las otras posibles prestaciones (esto sí es hacer política social aunque sea de la mala, y no el aprobar el matrimonio gay), y almoneda de la Lotería Nacional (se vende el 30% en una primera fase), de AENA (el 49%) y de la gestión de los aeropuertos de Barcelona y Madrid, que se entregará íntegra a la "iniciativa privada". Compren España señores, está en venta y sale más barato que unos calcetines en un mercadillo de gitanos.

En resumen, se rebajan los impuestos a los empresarios, se fulmina el subsidio a los parados sin recursos, se saldan las empresas y servicios públicos, y se entrega la mina de oro del monopolio de las loterías al mejor postor (que seguro no será finalmente una asociación de parados y ni siquiera de "pequeños y medianos empresarios", sino un cártel formado por mafias internacionales del juego). Todo para recoger cinco mil millones de euros, una miseria visto el tamaño del agujero financiero, que en todo caso son pan para hoy y hambre para mañana.

La situación debe ser tan dramática que el señor Zapatero no viajará a la XIX Cumbre Iberoamericana que debe comenzar en Argentina (ya saben, ese fiestorro a barra libre que hasta ahora pagaba España para que el Rey y el presidente del Gobierno se hicieran una foto con los mandatarios latinoamericanos). O quizá no sea tan mala, pues en vez de encerrarse en su despacho a cavilar el próximo paquete, el señor Zapatero se va hoy a no sé dónde para "defender" la candidatura conjunta hispano-lusa a la organización del Mundial de Fútbol de no sé qué año ni maldito lo que me importa. Zapatero cambia la Cumbre Latinoamericana por la ceremonia de adjudicación de un Mundial de fútbol; supongo que en América Latina habrán tomado nota.

En fin que sólo alguien que haya perdido completamente el control de sí mismo es capaz de hacer un gesto así. De acuerdo, el fútbol es el principal instrumento de embrutecimiento colectivo, la droga que permite mantener fuera de la realidad a tantos desgraciados y aminorar así tensiones sociales, pero incluso los políticos profesionales españoles deberían mostrar un mínimo respeto por sí mismos ya que al parecer no lo tienen por sus administrados. Este gesto de Zapatero no será olvidado fácilmente.

Ojalá el campeonato de mierda ése se lo den a cualquier otro país, porque como se lo den a España y Zapatero, el Rey y la corte de bufones políticodeportivos que les acompañan se pongan a dar saltos de alegría para celebrarlo, a abrazarse y a brindar con una copa de champagne, apenas 24 horas después del "paquete de medidas" que han tenido las gónadas de aprobar, habrá que llegar a la conclusión de que esta gente no son más que una camada de piojos retozando sobre el lomo del país. A este paso, en las próximas elecciones generales va a votar su padre.

En la fotografía que ilustra el post, el presidente Zapatero acaricia la Copa del Mundo de fútbol rodeado por jugadores de la selección española.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Wikileaks documenta la sumisión española ante el Imperio USA



Los documentos sacados a la luz por Wikileaks que viene publicando un "pool" de reputados diarios europeos y norteamericanos, están mostrando en lo que a España respecta un perfil estremecedor en las relaciones entre dos estados presuntamente soberanos. En la realidad, la sumisión de los aparatos del Estado español con respecto al Imperio yanqui que evidencian esos papeles resulta ofensiva incluso para quien como un servidor de ustedes, carece de siquiera una brizna de sentimiento nacionalista. La cosa va mucho más allá de sentimentalismos heridos e incide directamente en el terreno de los comportamientos puramente delictivos, con políticos, jueces, fiscales y periodistas conspirando desde hace años para beneficiar intereses norteamericanos en perjuicio de los propiamente españoles.

Ya no se trata sólo de que personas a sueldo del erario público español maniobren para sabotear aquellas causas judiciales abiertas como consecuencia de que ciudadanos españoles en particular o seres humanos en general sean perseguidos avasallados, torturados o asesinados por los secuaces del Imperio. Lo verdaderamente escandaloso hasta la obscenidad es que haya actores principales de los aparatos del Estado español que según documenta Wikileaks se ofrecen, obsequiosos, al próconsul/embajador en Madrid para cometer accciones delictivas tan de libro como la prevaricación; sin descartar la corrupción, pues la experiencia nos dice que estos favores nunca se hacen gratis. Total, que tenemos un personal en los aparatos del Estado más propio de una república bananera centroamericana que de un país integrado en la Unión Europea desde hace un cuarto de siglo.

Así por ejemplo, según esos documentos hay una nutrida representación del poder judicial español interviniendo para paralizar o liquidar la acción de la justicia en casos como el asesinato del camára de Tele5 José Couso, cometido por tropas norteamericanas durante la invasión de Irak, la investigación de los Vuelos de la CIA transportando secuestrados a Guantánamo y otras cárceles secretas que hacían (¿hacen?) escalas "toleradas" en España, y las actividades criminales llevadas a cabo por el Ejército y los servicios llamados de inteligencia norteamericanos en Guantánamo contra los allí secuestrados. En los papeles que está publicando El País leemos por ejemplo como el Fiscal General del Estado, Conde-Pumpido, y el Fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, se comprometen a dar carpetazo a estos asuntos (Conde-Pumpido) o a evitar que alguno de estos casos caiga en manos del juez Garzón (Zaragoza). Sin olvidar a Fungairiño, aquél fascista que ejerció de Fiscal General del Estado a las órdenes del entonces presidente Aznar. A Fungairiño la Embajada norteamericana le califica como un "gran colaborador" suyo desde hace mucho tiempo. Es obvio el significado último del término colaborador cuando es usado por servicios de inteligencia: traducido a román paladino, lo que en las películas antiguas se llamaba un traidor a su Patria, puesto al servicio de una potencia extranjera por interés económico o por ideología.

Luego están las broncas del embajador yanqui de turno a ministros, secretarios de Estado y hasta al propio Zapatero en persona. "Estoy perdiendo la paciencia con la postura española en la guerra de Irak", le brama el procónsul de Bush en España, el cubanoyanqui Eduardo Aguirre, a un asesor diplomático de Zapatero. La presión sobre el Gobierno español se revela continua y en ocasiones, asfixiante. El más mínimo gesto del gabinete es examinado con lupa, informado y convertido en munición no ya contra los movimientos españoles en política internacional sino en el manejo gubernamental de asuntos puramente internos. Intrusiones que son llevadas a cabo sin ningún rebozo, con chulería incluso. Lo peor con todo es el papel vicario que sus interlocutores asumen de grado o por la fuerza, reconociendo de facto y a veces explícitamente que los intereses de su país deben quedar subordinados a los intereses y necesidades de EEUU. Este servilismo infame de los aparatos del Estado español y singularmente del judicial y del político, debería motivar dimisiones en cadena desde ya mismo. Pero aquí no dimite ni Dios, antes bien la mayoría de afectados se están acogiendo con todo descaro al "yo no he sido", aunque nos estén enseñando copias de cables obtenidos de los mismos servicios diplomáticos/espionaje norteamericanos que demuestran que sí han sido ellos.

Llama la atención el silencio sepulcral del Partido Popular sobre este asunto. Y es que naturalmente, a medida que vaya saltando a la prensa la nómina de jueces, políticos, empresarios, periodistas y demás esbirros a sueldo de los servicios secretos yanquis, muchos en el PP y aledaños van a tener motivos para maldecir a Wikileaks.

martes, 30 de noviembre de 2010

Tricornios subversivos: todo por la pasta


Esta foto no está trucada, ni es una broma. Son guardias civiles de verdad, miembros de la autodenominada Asociación Unificada de Guardias Civiles, dando una rueda de prensa "en la clandestinidad" para denunciar la "represión" a la que les somete el Gobierno de Zapatero.

"No podemos seguir siendo los que más horas trabajen y los que menos cobren", han subrayado estos obreros en lucha. Pobrecillos. El suyo si que es un trabajo duro, y no el de los que se suben a un andamio o cogen olivas mientras hiela.

¿Saben lo que cobra uno de estos caballeros en la Agrupación de Tráfico? Dos mil euros limpios al mes. Habría que denunciar a Zapatero por torturarles con semejante sueldo de miseria, a ellos que lo dan todo por la Patria.

Verdaderamente, estas cosas sólo pasan en España.

Elecciones en Catalunya: el futuro es el pasado (1)


Las elecciones catalanas del pasado domingo han sido una verdadera máquina del tiempo, que en vez de llevarnos a las puertas del futuro nos ha transportado un cuarto de siglo atrás. A partir de ahora, para los catalanes el futuro es el pasado, y la verdad es que ese escenario pinta muy negro en lo que respecta al mantenimiento de cualquier idea mínimamente "progresista" (palabro que cada vez se va a usar menos, por pura dejación y hasta rechazo de los valores que presuntamente encarna).

Fue en 1980, con las primeras autonómica catalanas, cuando se esbozó la que había de ser la mayoría social que hemos dado en llamar pujolismo. Aquel complejo bloque hegemónico de clases inspirado y liderado por la derecha de raíz cristiana y catalanista fraguó cuatro años más tarde, en 1984, con la primera mayoría absoluta de CiU. Es a ése punto al que hemos regresado 26 años después, aunque ahora CiU no disponga de la mitad más uno de los diputados de la Cámara catalana. Da lo mismo, gobernarán con la misma libertad de acción y complacencia social.

Algunos analistas, entre ellos el casi siempre certero Josep Ramoneda, dicen que el país de hoy nada tiene que ver con el de hace siete años, cuando CiU perdió el poder institucional, y que todo ha cambiado desde entonces. A mi juicio, equivocándose Ramoneda tiene razón, porque la Catalunya de hoy en realidad a quien se parece como una gota de agua a otra no es a la de siete años atrás, sino a la de 1984. Con el agravante de que ahora tenemos encima una presunta crisis estructural del sistema capitalista que en los ochenta no existía, al menos con el carácter global con el que hoy se manifiesta (o la manifiestan, que un servidor no está muy seguro de eso).

El caso es que de nuevo, "El orden reina en Catalunya", tras siete años de gobierno de izquierdas. Por el camino han quedado muchos sueños rotos: el de la constitución de un nuevo bloque de clases de carácter progresista que sacara a este país del cortijismo extremo practicado por la oligarquía burguesa de las "44 familias"; el de la posibilidad de acceder a la independencia nacional de un modo hegemonizado por sectores populares ajenos a los intereses oligárquicos; el de la construcción desde Catalunya de un marco federal de relaciones entre las comunidades nacionales que conviven/cohabitan/coexisten en el Estado español; el de la defensa y mejora de los servicios públicos entendidos no como una carga económica sino como un derecho inalienable de los ciudadanos; el de la integración cultural y social abierta a todos (la famosa "cohesión social", otro palabro/concepto al que le quedan dos telediarios) en un país que siguiera el viejo principio republicano jacobino de que "es ciudadano quien quiere serlo". Todo eso y muchas cosas más se han perdido como lágrimas en la lluvia, tal como murmuraría un Nexus-6 de mediana edad nacido en el Área Metropolitana de Barcelona agonizante ante las miradas de estupor de los Montilla, Puigcercós, Herrera, y en general de todos aquellos cuantos creímos que otra Catalunya era posible.

Sentado esto, analizar los resultados electorales del domingo puede arrojar alguna luz sobre cómo ha sido posible que los catalanes hayamos tomado el cohete que en vez de elevarnos a las estrellas nos conduce de vuelta a la Edad de Piedra. Pero no sé si tiene demasiada importancia ya. En todo caso, en el siguiente post repasaremos los resultados de las fuerzas en presencia y el estado de los proyectos (o lo que sean) que encarna cada una de ellas, más por satisfacer la curiosidad de alguno de mis amables lectores que por otra cosa.

La fotografía que ilustra el post es una imagen de los firmantes del Pacte del Tinell (2003), el primer intento desde 1939 de establecer en Catalunya el gobierno de un bloque de clases hegemonizado desde la izquierda política.

lunes, 29 de noviembre de 2010

El orden reina en Catalunya


El cortijo catalán regresa a manos de los amos. Las 44 familias que "son" Catalunya, según nos informó Lluís Millet, el mayordomo que canalizaba los fondos públicos hacia la federación de partidos CiU y los bolsillos de las estirpes más rancias de nuestra "sociedad civil", pueden respirar tranquilas: el tripartito ya es historia.

Habrá independencia en unos años, o no la habrá nunca. En el fondo eso importa un carajo, siempre y cuando las 44 familias estén ahí, "siendo" Catalunya y controlando cualquier proceso político o social que pueda haber en el país. Si Catalunya sigue integrada en España, ellos le darán ministros, banqueros, empresarios, cardenales; si toma el camino de la independencia, ellos le darán un presidente, un gobierno, una hegemonía social. Juegan con cartas marcadas, y es por ello que ganan en todas las mesas.

La oligarquía catalana ha recuperado lo suyo. La experiencia del tripartito, esa voluntariosa alianza entre las clases trabajadoras y populares catalanas de un lado y la pequeña y mediana burguesía no oligárquicas locales de otro, ha terminado. Gana la derecha catalana de toda la vida, y vuelven los rostros de siempre: el del viejo cacique Jordi Pujol, el de su hijo y heredero, el de los cachorros del Sector Negocis de CiU, que han heredado de sus mayores la tradición de la corrupción al por mayor, el de "si nosotros somos Catalunya y lo damos todo por ella, es lógico que Catalunya nos compense" (Marta Ferrusola, esposa de Pujol), el de "Catalunya será cristiana o no será" (cardenal Torras i Bages), el de "Catalunya catalana i fora xarnegos (ahora negros, moros, sudacas etc)".

Esa Catalunya, fea, chata, áspera, carlista, provinciana, frailuna, gimoteante, avarienta, insolidaria y mentecata, es la que vuelve.

El orden reina en Catalunya.

Y sin embargo...

"¡Esbirros estúpidos! Vuestro orden está edificado sobre arena". (1)

Al tiempo.

(1) Palabras finales de "El orden reina en Berlín", texto de Rosa Luxemburgo escrito el 14 de enero de 1919 tras el aplastamiento de la revolución espartaquista en Alemania.

En la imagen que ilustra el post, Jordi Pujol, entonces president de la Generalitat de Catalunya, impone en 1999 la Creu de Sant Jordi, máxima condecoración catalana, a Fèlix Millet, cabeza visible en el caso de corrupción Fondos del Palau de la Música, con cuyas transferencias se ha llenado durante años la caja de CiU según señala el procedimiento judicial abierto.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Mujeres poderosas, o eso dice Time



La revista Time ha preparado una lista con las 25 mujeres más poderosas del siglo XX, según la edición de hoy del diario argentino Clarín. En el ranking figuran entre otras, Teresa de Calcuta, Hillary Clinton y Madonna, lo que hace que ya de entrada un servidor se tome la lista a broma. La primera del ranking resulta ser "la socióloga feminista, pacifista y reformadora estadounidense Jane Addams. En 1931 fue galardonada con el premio Nobel de la Paz, por su defensa al sufragio femenino y los derechos laborales de las mujeres", dice Clarín. La verdad es que es la primera vez en mi vida que oigo hablar de esta señora. Cuando se habla de una mujer norteamericana luchadora por los derechos de sus congéneres, incluso más allá de la diferencia de sexo, uno piensa enseguida en Eleanor Rooselvelt, y en otra escala en Rosa Parks (ya saben, aquella negra cansada que se negó a ceder su asiento en un autobús a un blanco), pero no me hagan caso, debe ser que no estoy al día de lo que se lleva en materia de señoras poderosas yanquis.

La número 2 del ranking es Cory Aquino, ex-presidenta de Filipinas (que no parece un país desde el cual se pueda ejercer mucha influencia mundial), y le siguen personajes tan pintorescos como la diseñadora francesa Coco Chanel, una cocinera estadounidense de apellido Child (a quien deben conocer en los McDonalds al sur de Chicago, pero no un kilómetro más allá), una bióloga que en los años sesenta "contribuyó a la moderna conciencia ambiental", la caritativa Teresa de Calcuta, la presunta cantante Madonna y otras féminas por el estilo. Para que acaben de hacerse una idea, Madonna figura en el onceavo lugar, por encima de Golda Meir, Angela Merkel y la mismísima Margaret Thatcher. Eso sí, Marie Curie figura en séptimo lugar, justo uno por debajo de Hillary Clinton; en fin, que el conjunto de la lista resulta una auténtica bufonada "made in USA".

O no. En última instancia, quizá este sea un ranking de mujeres fetiche apropiado para el tipo de sociedad alienada en la que estamos inmersos. Está claro que en el pantanal en el que se ha convertido el mundo contemporáneo, con el triunfo de los "valores" del capitalismo más salvaje, irresponsable y criminal de toda la historia de un modo de producción esencialmente salvaje, irresponsable y criminal, cabe esperar que se nos propongan modelos de mujer (y de hombre, por supuesto) acordes con los tiempos. Visto así la lista resulta hasta "liberal", en el sentido que dan al término los norteamericanos ("progresista", diríamos nosotros), y seguramente debería ser llevada más lejos en la radicalidad de la propuesta.

Dispuesto a aportar mi granito de arena a la construcción de una cultura feminoide neoliberal a la altura de los tiempos, les ofrezco aquí una breve lista de mujeres con poder a las que rendir culto en el altar elevado por la religión de "los mercados":

-Matahari, por su capacidad para servir cualquier causa representada por un gigoló eficaz en la cama, algo muy útil si una quiere dedicarse a mujer-objeto y además pasarlo bien mientras pueda.

-Jackie Kennedy/Onassis/etc, un paso más allá de Matahari, un luminoso ejemplo para tantas muchachitas de alta sociedad que necesiten saber cómo aumentar incesantemente su patrimonio: enviudando una vez tras otra.

- Bonnie Parker, la de Bonnie and Clyde, por su excelente manejo de la metralleta y su desprecio a las normas de tráfico (igualita a José María Aznar: véase respectivamente la intervención española en Irak y su determinación de conducir borracho si le da la gana).

- Pilar Primo de Rivera, fundadora de la Sección Femenina de Falange Española, casto espejo de vírgenes españolas a la que quisieron casar con Hitler; ni siquiera el Führer se merecía semejante castigo, y Dios finalmente le libró de tener que aparearse con ella.

- París Hilton, un claro ejemplo de que el dinero no compra un cerebro a quien nace sin él, y de que verdaderamente las drogas son muy malas y no deben consumirse a puñados.

- Sofía de Grecia, reina de España, muestra evidente de las consecuencias negativas del vegetarianismo estricto: agría el carácter, te vuelve extremadamente reaccionario y destapa las actitudes más autoritarias y despóticas. Claro que igual el vegetarianismo no tiene nada que ver, y esta señora ya nació así.

- Diana de Gales, la primera estrella mediática que usó la caridad para promocionar su imagen haciendo de sus andanzas un spot publicitario continuo, aunque acabó pagando con la vida su habilidad para socavar los cimientos de una institución putrefacta pero no tonta cual es la monarquía británica.

Anímense, seguro que ustedes pueden añadir muchas más señoras de este tipo a la lista.

En la imagen que ilustra el post, Sofía de Grecia ejerce de racial y españolísima reina de España... aunque sea griega. No sólo los futbolistas se contratan en cualquier país.