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miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Partido Popular examinará de españolidad a los inmigrantes


Por fin el Partido Popular ha descubierto su programa electoral. Son varios centenares de propuestas a cual más retrógrada y antipopular, que pueden reumirse en dos: bajar los impuestos a los ricos y bajar los salarios a los trabajadores.

De todos modos y visto como están las cosas, si Mariano Rajoy gana las elecciones e intenta aplicar esta garrulez neoliberal al pie de la letra, en dos o tres años como máximo tendremos de nuevo lecciones generales; o un golpe de Estado para frenar la contestación popular. Pero elecciones de aquí a cuatro años agotando la legislatura, ni de broma. Así que no hay mal que por bien no venga.

En fin, que hasta los periodistas de cámara del PP empiezan a decir que Rajoy tiene problemas para encontrar alguien que quiera hacerse cargo de la cartera de Economía en su (posible) futuro Gobierno. Claro que estos mismos "portacoces" mediáticos, añaden, maliciosos, que siempre tendrá a Cristóbal Montoro a mano esperando el nombramiento.

 Así que mientras los gurús de la economía y otras artes mágicas desmenuzan los contenidos del invento, si es que este tiene alguna substancia real desmenuzable, cosa más que dudosa, aquí vamos a fijarnos primero en medidas de mucho empaque social, cual es la de expander en nuestra sociedad la idea de que ser español es una cosa tan requeteimportante, que no puede estar al alcance de cualquiera. Ya se sabe que en tiempos de crisis no hay como alimentar las bajas pasiones nacionalistas para que el rebaño forme tras el pastor, y en estos casos nada tan agradecido como arrearle un buen garrotazo a los inmigrantes, siempre indefensos y a mano.

Y es que no contentos con explotarlos, perseguirlos y vejarlos de todos los modos posibles, nuestra derecha patria propone ahora impedir el acceso de los inmigrantes a la nacionalidad española, salvo en los casos muy concretos que son de su interés. Dice El País de ayer lunes que el Partido Popular "ha decidido imponer un examen de españolidad para conseguir la nacionalidad como una de sus promesas recopiladas para las elecciones del 20N". En el punto 3.6. del programa, que con todo cinismo titulan "Integración", puede leerse: “Requeriremos el conocimiento de los valores fundamentales contemplados en la Constitución que son la base de nuestra sociedad, y el conocimiento suficiente de la lengua, la historia y cultura españolas para la obtención de la nacionalidad. Se dará una solemnidad adecuada al acto de adquisición de la nacionalidad española". ¡Toma castaña!.


Hasta ahora los trámites para conseguir la nacionalidad española eran, según informa el diario madrileño, puramente administrativos y finalizaban con un acto protocolario de juramento o promesa en relación a las instituciones y las leyes vigentes en el país. Lo que propone ahora el PP es un examen de cultura general española, que según El País ya ha funcionado durante unos meses por iniciativa de algún juez del Registro Civil en la provincia de Barcelona, un trivial de preguntas y respuestas tipo "¿En qué año Colón descubrió América?" o ¿"Cómo se llamaban los Reyes Católicos?". Al saltar el caso a la prensa y ante el hazmerreír general se suspendió la patochada, ilegal por otra parte. Que se sepa, nadie ha sido sancionado por esa iniciativa. 

En lo que se refiere a plazos de residencia requeridos para poder optar a la nacionalidad española, según El País el PP concedería "la nacionalidad por carta de naturaleza a los ciudadanos de los países iberoamericanos" que cumplan dos años de servicio en las Fuerzas Armadas (lo que evidentemente sería una medida discriminatoria para el resto de colectivos optantes, a los que se exigen plazos mucho más largos). Al parecer pues, la derecha española ha optado definitivamente por un ejército formado por mercenarios según el modelo norteamericano, a los que se atraería con la zanahoria de conseguir el pasaporte español prácticamente solo con enrolarse en las Fuerzas Armadas. 

De todos modos, sería curioso de ver los resultados del trivial que se inventen si previamente se aplicara a ciudadanos españoles nativos. Vista la incultura general, es seguro que un pocentaje alto entre ellos, sobre todo jóvenes, suspenderían de modo irremediable. ¿Habría que quitarles la nacionalidad española?

Y desde luego, habrá que ver qué preguntas componen el examen. Conociendo al Partido Popular y su concepto de "cultura e ideosincrasia españolas", lo más probable es que versen sobre asuntos tan fundamentales como estos: el modo en que se cocina una paella valenciana, quién concede al torero las orejas y el rabo del toro tras la lidia, cómo se llamaba el portero soviético al que le marcó su gol Marcelino o en que fecha nació el Generalísimo Francisco Franco, entre otras gilipolleces por el estilo.

No tienen remedio.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Plataforma por Catalunya, el nazismo ya está aquí


En las recientes elecciones autonómicas catalanas, un partido que se presentaba por primera vez, la llamada Plataforma por Catalunya (PxC), recogió 75.000 votos y estuvo a sólo unas décimas de lograr sentar de 1 a 3 diputados en el Parlament catalán. PxC es una fuerza de carácter xenóbofo y racista, es decir inequívocamente fascista, y realmente "transversal", en la medida que recoge voto de extrema derecha tanto de carácter catalanista como españolista.

El origen de PxC se sitúa hace apenas tres años, cuando irrumpió con más ruido que nueces en las elecciones municipales, logrando un modesto puñado de concejales en el territorio de la Catalunya interior, esa "Catalunya catalana" hasta ahora coto político de fuerzas nacionalistas catalanas. Su presencia se ha ido generando en metástasis desde la significativa ciudad de Vic, "la ciutat dels sants", el epicentro mismo desde hace siglo y medio de la Catalunya más reaccionaria, frailuna, carlista y patriotera. Fue precisamente el pánico de los partidos parlamentarios representados en el Ayuntamiento de Vic el que desató la infección: su temor a ser desbordados por los nazis de PxC les llevó a asumir una parte de sus postulados, en cuanto a iniciar el tratamiento discriminatorio de los inmigrantes desde las instituciones públicas.

Esa corriente suicida favorable a la integración de propuestas segregacionistas que con la ley en la mano son criminales, en cuanto que vulneran la Constitución vigente, que de manera explícita prohíbe en España la discriminación por razones de sexo, raza, religión y otras variables semejantes, no ha dejado de crecer. Los partidos parlamentarios y se supone que democráticos, tienen miedo a que su clientela se deje seducir por estos canallas de PxC y otros que vendrán. Su remedio es el propio de gente muy estúpida, además de suicida: incorporar a sus programas politicos la persecución graduada de inmigrantes. En el caso de los partidos de izquierda, singularmente el PSC, tal proceder representa lisa y llanamente traicionar valores fundamentales que están en el origen y la existencia mismas del movimiento obrero y socialista.

Esta misma semana dos alcaldesas digamos socialistas, las de Hospitalet del Llobregat y Salt, han anunciado muy ufanas que en sus respectivos municipios regirán normas que comportarán la prohibición del reagrupamiento familiar y la extensión de certificados de arraigo a aquellos inmigrantes cuyo comportamiento vulnere las normas de civismo. Ocurre que para empezar, no todos los municipios regulan por norma escrita la represión de conductas incívicas, y que aún cuando éstas quedan recogidas en ordenanzas municipales, cada cual las redacta como le viene en gana. Podría suceder pues que una conducta tipificada como incívica en Hospitalet no lo fuera en El Prat, o que en Cornellà ni siquiera existiera una regulación legal del civismo. Sucede también que como comentaba anoche en la radio una periodista barcelonesa, bastaría conque un "blanco" racista denunciara con razón o sin ella por incivismo a un vecino inmigrante, para que éste perdiera o viera en suspenso su posibilidad de acogerse a lo que son derechos legalmente reconocidos por normas de rango superior al municipal, como son las leyes del Estado. Es decir que las dos munícipes "socialistas" están haciendo un pan como unas hostias, al pasarse por el arco del triunfo derechos fundamentales de las personas consagrados por leyes orgánicas españolas y, desde luego por la de rango superior a todas ellas, la Constitución vigente. Ítem más, si las dos alcaldesas siguen empeñadas en sacar adelante tamaña aberración, podrían encontrarse con denuncias en los juzgados por atentar contra derechos fundamentales de las personas que a todos amparan, autóctonos e inmigrantes, cual es sin ir más lejos el de reunir a la propia familia. Queda por último el hecho vergonzoso de que tanto Hospitalet como Salt son municipios cuya población está formada en su gran mayoría precisamente por inmigrantes españoles y sus descendientes: ¿les gustaría a ellos recibir algún día el mismo trato que los ediles locales proponen para los nuevos inmigrantes?.

La dinámica podrida de crear normas de bajo rango (o de superior, si el incendio crece) específicas para inmigrantes no debe tener sitio en un país que se rige por leyes democráticas que aseguran derechos y deberes para todos. Las leyes que regulan la convivencia y la hacen posible ya existen. Los inmigrantes que delinquen deben ser puestos a disposición de la justicia, como cualquier otro ciudadano, y responder por sus acciones. Pero fabricar excusas a medida para demostrar que aquí también sabemos pegarle al más débil no es sólo de cobardes, sino sobre todo de delincuentes que algún día habrán de dar cuenta de sus actos; ténganlo en cuenta, señoras alcaldesas de Hospitalet y Salt e imitadores que estén pensando en apuntarse a la razzia.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Himmler en Badalona



El Partido Popular (PP) en Catalunya organizó el viernes pasado un paseo de una eurodiputada francesa quien, en compañía de Alicia Sánchez Camacho, suprema dirigente del PP en Catalunya, recorrió durante dos horas el barrio de San Roque de Badalona, ciudad próxima a Barcelona que desde hace décadas acoge una población de origen inmigrante en su casi totalidad, y a la que en los últimos años han comenzado a llegar inmigrantes extranjeros.

Tal como previamente a la visita anunciaron la web de la diputada francesa por Perpignan y la nota de prensa del PP catalán, el objeto del paseo era "visitar campamentos de gitanos rumanos" (sic). Ocurre que como hizo notar el Ayutamiento de esa población, en Badalona no hay ningún campamento de gitanos rumanos, pero eso no debía importar demasiado a los organizadores de la brillante comitiva.

Explica El País que "al Partido Popular (PP) le ha venido como anillo al dedo el conflicto desatado por Nicolas Sarkozy por las expulsiones de gitanos rumanos. Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, tuvo que pedir en abril disculpas por haber repartido en Badalona un díptico que asociaba inseguridad a ciudadanos rumanos. La situación es comparable. Son los mismos problemas de convivencia e inseguridad que en mi país", afirmó la eurodiputada de Perpignan (Francia) según ese diario. La señora francesa, cuyo nombre no mencionaré por puro asco, sostuvo asimismo que los gitanos "no viven con dignidad". No faltó una claque previamente convocada y perfectamente aleccionada para que hicieran las preguntas y observaciones convenientes a estas dos individuas con escaño, en el sentido de que hay que actuar enérgicamente contra unos gitanos rumanos a los que las entusiastas diputadas se quedaron con las ganas de ver. El PP local incluso tuvo la desvergüenza de acercar a la cabalgata racista a una gitana española que se quejó de que su hijo había sido agredido por gitanos rumanos. Un show perfectamente orquestado en todos sus detalles, como pueden ver.

Como anfitrión de las ilustres visitantes ofició Javier García Albiol, concejal del PP en Badalona, un verdadero escuadrista de extrema derecha, macarrilla que hace unos años agredió a puñetazos a un joven militante socialista que en la entrada de un mitin electoral del PP le recriminó su condición de fascista mpenitente. Hace unos meses, como decía antes, García Albiol hizo imprimir y repartió por Badalona un díptico tan suciamente racista, que su mismo partido lo consideró un error. Este tipo aspira a alcalde de Badalona, y tal como se están poniendo las cosas en el antaño "cinturón rojo" de Barcelona, todo es ya posible.

Una vez más el PP, al rebufo de la ola de xenofobia, racismo y neofascismo con corbata que recorre Europa, saca pecho de hojalata y se lanza alegremente en brazos del oportunismo electoral más barato imitando el populismo ultraderechista europeo más casposo. No les debe ir mal, por el comentario que la Sánchez-Camacho hizo a una de sus acompañantes al acabar la visita/razzia: "Maite, ha sido un éxito".

Efectivamente, fue un éxito. El huevo de la serpiente ya está depositado en Badalona, sólo hay que dejarlo que madure para poder recoger los frutos.

En la fotografía que ilustra el post, Sánchez-Camacho reparte folletos racistas en Badalona el pasado mes de abril, que luego su propio partido desautorizaría, acompañada por dos significados elementos de la extrema derecha española en Catalunya, el eurodiputado Alejo Vidal-Cuadras y el concejal Javier García Albiol, ambos asimismo dirigentes del PP en este país.

sábado, 3 de abril de 2010

Los burros no viajan en patera


Una columna pequeñita de El País se abre hoy con un titular que a algunos les resultará sorprendente en extremo: según un informe de Cruz Roja, el 75% de las personas "interceptadas" en Mauritania cuando intentaban viajar a España tienen una formación media, y el 86% tenía trabajo en su país de origen. El informe está lleno de malas noticias para la conciencia de racistas, xenófobos y gentes afines al Partido Popular en general.

Es creencia popular que la gente que se juega la vida y a menudo la pierde en las pateras son los más desesperados entre los más pobres e ignorantes. Pues resulta que no es así, que tres de cada cuatro tiene estudios al menos de grado medio, y que la mayoría cobraban un sueldo superior al medio habitual en sus respectivos países.

El informe de Cruz Roja se llama Migraciones africanas hacia Europa. Estudio Cuantitativo y comparativo. Años 2006-2008. Dice El País que para realizarlo "Cruz Roja Española y Media Luna Roja de Mauritania entrevistaron a más de 5.000 personas" (con mucho menos se hacen sesudas encuestas electorales en España, y les dan portadas a toda página). Según el diario madrileño "el informe revela que el 98% intentaba por primera vez llegar a Europa, y sólo el 1,2% fue "reclutado" para hacerlo, lo que derriba otro mito, el que dice que son "las mafias" las que "engañaban" a los jóvenes para arriesgar la vida". Otra mentira interesada que no soporta el contraste con la realidad, señores del Partido Popular.

Ocurre que en muchos países de África, las familias de clase media y trabajadora designan a uno de los hijos, generalmente el más espabilado y preparado, para que viaje a Europa y conquiste un futuro para sí que además saque adelante a toda la familia. Tal proceder es tan viejo como el mundo: sin ir más lejos, está en la base misma de la emigración interior española de los años 50 y 60 del pasado siglo; quienes marchaban de sus pueblos eran los mejores, los más decididos, los dispuestos a luchar por labrarse un porvenir en vez de seguir vegetando en un medio rural atrasado y sin futuro.

Otra cosa es que esa Europa que se ve en las televisiones del hemisferio sur repleta de coches de lujo, rubias rendidas ante el macho triunfador y hombres que parecen nietos de Alejandro Magno, no sea en realidad más que un venenoso espot publicitario, que tras su brillante cartón-piedra esconde la podredumbre de una sociedad cuya proposperidad para algunos se basa en la explotación de los más, especialmente de los desgraciados de piel más morena llegados a sus costas con el "sueño europeo" grabado a fuego en sus mentes de televidentes "subsaharianos".

En la imagen, una patera llega a las costas españolas con su carga de carne humana intacta y lista para ser explotada por la "economía de mercado" europea.

lunes, 10 de agosto de 2009

Las rondas fascistas italianas


La pasión de la derecha extrema/extrema derecha por los uniformes cuanto más apayasados mejor, resulta digna de un estudio psiquiátrico a fondo.

Los integrantes de las rondas italianas ya han sacado a pasear “camisas verdes” (los fascistas “postmodernos” de la Lega Norde) y “camisas negras” (los fascistas rancios de Alleanza Nazionale). En el Partido Podrido (PP) español deben estar verdes de envidia. O negros. O más bien, azul mahón, el color de los falangistas.

¿Se imaginan a Montoro, Arenas o Álvarez Cascos con camisa azul mahón patrullando las calles para dar seguridad a nuestras mujeres y nuestras hijas?. Sería como en el chiste del cura gallego, al que una muchachita aldeana le dice en confesión que el cacique del pueblo la anda acosando porque quiere su virginidad: “date por jodida, hija mía”, le contesta el cura.

En fin, que al menos en Italia habrá que volver a sacudirle el polvo a estos mierdas con otro escarmiento al estilo del que recibieron entre 1944 y 1945, cuando el primate que los lideraba acabó colgado cabeza abajo en un mercado público en Milán.

En la fotografía, un fascista del MSI italiano ataviado con el cruce entre un remedo del uniforme de las SS nazis y el de guardia de seguridad de supermercado.

viernes, 20 de marzo de 2009

Apalear inmigrantes en España también sale gratis


El juzgado de lo penal número 6 de Barcelona ha condenado a Francesc Xavier Martín a ocho meses de prisión y a indemnizar con 6.000 euros a una menor ecuatoriana a la que vejó, insultó y golpeó con saña en un vagón de los Ferrocarriles de la Generalitat en octubre de 2007. La sentencia le impone asimismo una multa de 360 euros por "daños morales".

Una sentencia escandalosa pues, otra más en una larga cadena de despropósitos judiciales en España. En realidad, el machote no tendrá ni siquiera que ingresar en la cárcel al ser su primera condena y la pena impuesta inferior a dos años. El negocio le ha salido redondo al tipo, ya que desde que ocurrieron los hechos se ha hartado de dar entrevistas “exclusivas” en su bar favorito a los programas del bajo vientre de las televisiones privadas españolas. No se extrañen si de aquí a nada ven al niñato de marras inaugurando discotecas y posando feliz junto a los “triunfitos” y “grandes hermanos” del momento.

Total, un incentivo más para tanto descerebrado como anda suelto: impunidad, dinero y famoseo. Así pues apalear inmigrantes en España, sobre todo si son mujeres, es un verdadero chollo; uno más, como matar homosexuales o montar redes de corrupción político-empresariales.

No sé, se me ocurre que tal vez la forma de solucionar este asunto fuera que la familia de la chica le hiciera una visita al caballero en cuestión portando bates de béisbol, y no precisamente para invitarle a jugar unas carreras. Total, si abofetear y darle una patada en la cara a alguien sale gratis judicialmente hablando, como ha sido el caso, repasarle el lomo al machito en cuestión con un bate de béisbol tal vez sume puntos para el carnet de conducir.

Pero uno confía en la justicia, o al menos eso es lo que cree debe decir en público, aunque en ocasiones como esta le cueste aguantarse la sensación de asco.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Celestino Corbacho, el emigrante


Leer la cascada de declaraciones que prodiga Celestino Corbacho, actual ministro de Trabajo español, a cuenta de la inmigración debería producir indignación en cualquiera que tenga una mínima sensibilidad, no ya de izquierdas sino simplemente humana.

Corbacho, que desde que tomó posesión del ministerio se ha distinguido por una obsesión enfermiza con los inmigrantes, dio ayer una vuelta de tuerca a sus posiciones toscamente xenófobas, que tan mal se compadecen por cierto con las ideas de un supuesto socialista.

El 15 de abril pasado, en declaraciones a TVE, Corbacho había sostenido que su "idea" de la inmigración pasa porque "el objetivo sea que todos los inmigrantes que vengan lo hagan con contrato de trabajo", y abogó porque "el Gobierno persiga a quien esté ilegalmente en España". La distinción entre legales e "ilegales", que a él seguramente le debió parecer muy bien colocada, abría camino así a lo que iba a venir luego.

El 7 de mayo, Corbacho ratificaba a los micrófonos de la Cadena Ser que "inmigrantes todos los que hagan falta, pero con contrato de trabajo". El 19 de junio, sin embargo, iba un paso más allá y según el diario La Vanguardia, "Corbacho quiere impedir que un millón de inmigrantes entren como familiares", para lo cual proponía bloquear la reagrupación familiar mediante la modificación de las condiciones actuales para que ésta se produzca. Siguiente paso, pues: privar a los inmigrantes de traer a sus familias, quebrando un elemental derecho humano.

Ayer, 4 de septiembre, por último, El País titulaba: "Corbacho suprimirá la contratación de inmigrantes en origen en 2009", y explicaba a continuación que a partir de ése año se suprimirán incluso los cupos de inmigrantes porque con 2'5 millones de parados, "ya no habrá, por ejemplo, camareros, mozos de almacén o limpiadores, pues se considera que esos puestos se pueden cubrir perfectamente con los parados -españoles o extranjeros- que ya están en el país.". Es decir, se acabó la inmigración, legal o "ilegal". con contrato de trabajo o sin él.

Como se ve, en apenas unos meses y al socaire del crecimiento en las encuestas de la xenofobia y las actitudes racistas como consecuencia de la pregonada crisis económica, el señor Corbacho ha experimentado una metamorfosis acelerada de su pensamiento tal, que da grima pensar dónde puede culminar. Porque vista la escalada seguida, el paso siguiente es obviamente proponer la expulsión de los inmigrantes residentes en España en cuanto se queden sin trabajo, aunque sean residentes legales, tengan todos los papeles en regla y lleven años viviendo aquí. Y por último, expulsar simplemente a quien se quiera, sin cortapisa alguna.

De momento, la por ahora última corbachada fue saludada por Soraya Sáenz de Santamaría como una medida copiada de las que propone el PP. Realmente no me extraña nada que una medida xenófoba y estúpida haya sido copiada literalmente de las propuestas del PP. Es lo suyo. Lo que sí me extraña es que un tipo como Corbacho, emigrante extremeño en Catalunya que durante muchos años fue peón de obra, se comporte ahora como un ricacho de mierda y proponga esas medidas seminazis contra los inmigrantes.

A este zopenco habría que recordarle que durante la crisis económica del final del franquismo y principios de la Transición, él era uno de esos cientos de miles de inmigrantes sureños a los que si se les hubiera aplicado las nuevas ideas que ahora pregona en materia de inmigración, habrían enviado ipso facto de vuelta a su Extremadura natal. En realidad al señor Corbacho, entonces mano de obra sin cualificar, ni siquiera le habrían contratado "en origen".

La memoria es frágil, sobre todo la de los trepas políticos y sociales.

viernes, 6 de junio de 2008

Europa legaliza la caza del inmigrante


La Unión Europea se ha sacado de la manga una directiva aberrante contra la inmigración, una ley fascista a la que hay que resistir y combatir, pues si el capital no tiene fronteras ¿por qué han de tenerlas las personas?. Los capitales blancos o negros viajan libres -ellos sí- allá donde tienen expectativas de conseguir mayores plusvalías, pero a los inmigrantes se les puede “retener” en centros de detención durante 18 meses sin que hayan cometido ningún delito ni hayan sido juzgados. ¿Qué excesos estamos permitiendo? ¿No se dan cuenta de que, como en el poema de Bertold Brecht, después nos tocará a nosotros, a los ciudadanos corrientes?.
Nos quieren encerrar en rediles estancos para mejor controlarnos y para que la inmigración siga siendo ilegal, que es el modo en que genera más beneficios a los empleadores. ¿No vamos a hacer nada para impedirlo?.

Más repugnante aún es que entre los principales valedores de esa mierda de ley estén Italia y España, dos países que se han caracterizado a lo largo de su historia por ser “exportadores” de mano de obra barata. Ahora resulta que los hijos de quienes emigraron a Francia, Alemania o Argentina se sienten con derecho para cerrarles las puertas de Europa a los nuevos inmigrantes. O esos andaluces de Almería o El Egido, que hasta hace apenas dos décadas iban a trabajar como temporeros al sur de Francia, y ahora se creen con derecho a explotar inmigrantes y si se tercia, a apalearlos cuando reivindican un trato humano. Por no hablar del señor Corbacho, actual ministro de Trabajo, antiguo peón de obra emigrado a Catalunya y que, siendo político profesional, ha descubierto las delicias políticas de la xenofobia y su rentabilidad electoral.

Qué asco dá a veces este país.

jueves, 9 de agosto de 2007

El crecimiento del PIB español se debe casi exclusivamente a la inmigración


Un trabajo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), revela que los inmigrantes que residen y trabajan en España han generado más del 90% del crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) de los últimos cinco años, según datos recogidos en el estudio "Ensayos sobre los efectos económicos de la inmigración en España".

Según este trabajo, entre 1996 y 2005 la contribución de la inmigración supuso el 39% del crecimiento medio del PIB español. El salto espectacular se produjo en el primer lustro del nuevo siglo, entre 2001 y 2005, en el que la aportación de los inmigrantes superó el 90% del crecimiento total del PIB.

Asimismo la inmigración ha ayudado a controlar la inflación gracias a su capacidad de ahorro, de forma que España sin inmigrantes tendría un 0,5% más de inflación media, lo que supondría una cifra próxima al 3%, si nos acogemos al último dato de inflación interanual que se situaba en mayo en el 2,4%.

Ocurre además que los salarios que obtienen son los más reducidos del sistema laboral español, en consonancia con los tipos de empleos a los que acceden -los menos cualificados y con carácter más precario-, por lo que los costes laborales que generan son muy reducidos en comparación con los que producen los trabajadores nativos y de otros países de la Unión Europea.

En suma, resulta un hecho objetivable que el crecimiento de la economía española y el mantenimiento de su ritmo actual se halla ligado por entero a la aportación de fuerza de trabajo inmigrada.

Paradoja de las paradojas: las actitudes xenófobas y racistas que a menudo sostiene tanto patriota bocazas como anda suelto por este país, resultan escasamente patrióticas habida cuenta de que la expulsión de inmigrantes perjudicaría gravemente la solvencia económica de su querida España. Que Dios les ampare pues en su estupidez y en sus contradicciones.