jueves, 9 de abril de 2009

Piratas en Somalia


Desde hace varias décadas los barcos españoles pesqueros y mercantes son conocidos y temidos en muchos mares del mundo, y singularmente en la costa africana occidental, de Marruecos a Angola. Además de ser verdaderos depredadores de los recursos pesqueros ajenos, a menudo embarcaciones bajo bandera española se han visto envueltas en operaciones de tráfico de armas y de drogas, algo que se publica con cuentagotas en los medios españoles pero que no por ello es menos real.

Arrasar caladeros es una especialidad de las flotas pesqueras española y japonesa, pertenecientes ambas a países con elevado consumo de pescado y marisco, cuyos buques se ven obligados a buscar zonas de captura cada vez más alejadas y arriesgadas a medida que, como las plagas de langosta, van exterminando a su paso recursos pesqueros ajenos. En ese sentido, el Cuerno de África se ha convertido en los últimos años en un polo de atracción importante para los grandes barcos frigoríficos de estas dos nacionalidades, y de algunos otros países que siguen su rumbo. Pescar en ricos caladeros de países desestructurados tiene, entre otras ventajas, la de no tener que pagar ninguna clase de derechos de pesca a Estado alguno. Es así como se ha arruinado la pesca artesanal en esa zona del mundo, obligando a los pescadores locales a poner en marcha un negocio que para ellos es mucho más interesante que morirse de hambre: la piratería.

El problema de Puntland, la región del norte de Somalia que se ha convertido en la moderna Isla de Tortuga de los piratas del siglo XXI, no es tanto que el Estado somalí haya dejado de existir e impere en ella el caos y la ley del más fuerte -que también-, sino sobre todo el que la tradicional industria pesquera artesanal ha sido arruinada por la brutal competencia de los grandes buques europeos, que esquilman la pesca de un modo salvaje e irrecuperable. Por otra parte, los beneficios de la piratería riegan también generosamente otras zonas insospechadas del mundo: la intermediación en las negociaciones para la liberación de personas o mercaderías secuestradas se lleva generalmente desde prestigiosos despachos de abogados londinenses, que naturalmente cobran sustanciosas minutas sobre los rescates pactados.

Y en fin, los intereses que se amparan tras las lágrimas de cocodrilo de las grandes empresas armadoras quedaron bien patentes hace apenas unas semanas, cuando el Parlamento español votó favorablemente una moción que permite dar cobertura militar a los barcos de pesca y transporte en el área donde menudean los ataques de piratas somalíes. Esa propuesta legislativa, -impulsada por Josu Erkoreka, portavoz parlamentario del Partido Nacionalista Vasco (PNV)-, responde a la defensa de los intereses de importantes compañías marítimas vascas relacionadas con el negocio de la pesca; se votó justamente antes del comienzo de la presente temporada de capturas, en la que sólo en la especialidad de atuneros están faenando frente a las costas de Somalia nada menos que doce grandes buques frigoríficos vascos.

Aprovechando la coyuntura, diversas empresas de transporte marítimo se han acogido a la protección militar para continuar sus muy rentables tránsitos por esos mares. Es el caso de Repsol, que en estos días ha solicitado protección militar para dos petroleros que transportan crudo sacado de Irak, en lo que parece un ensayo de posteriores transportes, así como el de otra empresa española que ha logrado un multimillonario contrato para colocar cable submarino en la zona.

La protección militar a estos muy privados intereses se paga obviamente con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, lo que no deja de ser curioso en un país como España, en el que hasta los edificios institucionales están protegidos por vigilantes pertenecientes a compañías privadas de seguridad. ¿Por qué los grandes armadores pesqueros y las compañías como Repsol o los transportistas de contenedores no se pagan seguridad privada cuando navegan por África Oriental? ¿por qué hemos de pagar entre todos sus facturas, y arriesgar la vida de nuestros soldados defendiendo sus intereses y negocios particulares?.

El abuso no es pues sólo sobre los africanos y sus recursos naturales sino también sobre los propios ciudadanos europeos, en la medida en que España ha conseguido embarcar en la defensa de la "libertad de navegación" sostenida a punta de cañón a toda la Unión Europea. Una verdadera historia de piratas ésta, sólo que en la realidad los papeles están cambiados en relación con la que suele aparecer en los medios.

martes, 7 de abril de 2009

Zapatero y el triunfo de las Barbies


Todavía estoy transtornado por la lista del nuevo gobierno que acaba de anunciar Zapatero. He de reconocer que, como es marca de la casa, los cambios no dejan indiferente. Pero para este viaje, realmente el presidente no necesitaba alforjas.

Oigo ya los taponazos de champagne francés (el cava catalán lo tienen prohibido) en la sede del PP. Si con el gobierno que acaba de nombrar Zapatero la derecha española no es capaz de ganar las próximas elecciones generales en las urnas, lo siguiente que nos espera es un golpe de Estado militar como el que le hubieran dado a Felipe González en 1996 de no haber ganado. Zapatero se lo ha puesto tan increíblemente fácil, que si el PP no aprovecha la ocasión es que no merece existir políticamente.

Los cambios son simplemente, alucinantes. Salvo en el caso de Ángel Gabilondo, el resto de nombramientos de nuevos ministros que ha hecho Zapatero son de una irresponsabilidad manifiesta. Ni José Blanco, ni Trinidad Jiménez, ni Ángeles Gonzalez-Sinde están capacitados para sentarse en un Consejo de Ministros, y Manuel Chaves es un cadáver político que hiede hace tiempo.

Prescindir de gente con la cualificación técnica que tienen en sus respectivas áreas Bernat Soria y César Antonio Molina es políticamente suicida e intelectualmente idiota, más aún si se les substituye por barbies-cuota de diseño carentes de preparación alguna. Este es el triunfo de una manera de concebir la política no ya carrerista, sino estúpidamente trepa: a menor capacidad más alto puede elevarse uno, especialmente si todo el mérito que puede presentar es ser mujer y manejarse en la cercanía oportunista de ciertos medios de comunicación/presión sociales.

Lo que se está premiando aquí es, en fin, el consentimiento acrítico a cuanto emane del Jefe. Vuelve pues el famoso síndrome de la Moncloa, que hace a nuestros presidentes de Gobierno prisioneros de su vanidad y les obliga a buscar sus colaboradores más cercanos no entre los más preparados, sino entre quienes son capaces de aplaudir con las orejas sus decisiones.

Es obvio que estamos en los tiempos en que una mujer no puede ser discriminada por el mero hecho de serlo. Pero ya es hora de empezar a decir que no por ser mujer se está automáticamente capacitada para ocupar cualquier lugar. Hacer ministra de Sanidad a Trinidad Jiménez o de Cultura a Ángeles González-Sinde es un insulto a la inteligencia, y un favor al discurso de la derecha más rancia. Prescindir de gente de talento para promocionar a perrillos agradecidos capaces de lamer cualquier mano, resulta impropio de un gobernante del siglo XXI independientemente de su color político.

Y en fin, si ya no es necesaria competencia técnica para ser ministra ¿para cuándo una sindicalista en el Consejo de Ministros? Y puestos a respetar cuotas ¿cuándo un ama de casa o una jubilada? seguro que tendrían más que aportar desde el sentido común que las niñatas fashion designadas por Zapatero.

lunes, 6 de abril de 2009

Los infieles salvan la Semana Santa de Melilla


La crisis que nos azota invade ya todos los intersticios de la españolidad. Ya no se habla aquí de crisis económica o de "crisis de valores," sino de crisis de las esencias mismas del ser y sentir español. O al menos, de lo que nos han vendido como tal.

Resulta que las procesiones de Semana Santa, espectáculo arraigado en lo más hondo de la españolidad carpetovetónica como ningún otro, se están quedando sin costaleros. Cada vez es más difícil encontrar gente que cargue con las imágenes religiosas en esos interminables desfiles que atraviesan las noches españolas, especialmente las andaluzas y castellanas, en los días que dicen conmemoran la Pasión y Muerte de un dios torturado, muerto y resucitado de un modo sospechosamente similar al padecido por otros dioses de Oriente Próximo en tradiciones mistéricas anteriores a la cristiana.

El caso es que en la ciudad de Melilla, avanzada de la civilización occidental incrustada en la morería africana, ya no hay suficientes cristianos que se presten a hacer de costaleros, así que las cofradías han tenido que echar mano de "sin papeles" para cubrir esa función. Y claro, los inmigrantes indocumentados que se hacinan en lo que pomposamente llaman allí "Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes", resultan proceder en su mayoría del "África subsahariana" y también de Asia. Total, que este año un contingente de 34 africanos, pakistaníes e hindúes cargarán sobre sus magras espaldas los pasos procesionales católicos.

Todo un ejemplo de "aggiornamiento" espiritual. Porque resulta que los inmigrantes "acogidos" en Melilla son en su gran mayoría de religión musulmana o hindú. O sea, que ya ven: la Iglesia católica se pone al día a marchas forzadas, integrando bajo su manto a las ovejas de otros rebaños que han venido a pacer a la vera de las presuntamente abundantes praderas europeas. Parece que incluso ha habido proceso de selección, pues los llamados fueron muchos pero finalmente pocos los escogidos. Lo que no se nos dice es lo que van a cobrar los nuevos portadores por sus servicios, que evidentemente no serán gratuitos; de hecho, hay cofradías que hace tiempo pagan a sus costaleros, y evidentemente los inmigrantes "subsaharianos" no están en condiciones de ir regalando su fuerza de trabajo ni a dios.

Sic transit gloria mundi. O como diría un castizo en la piel de alguna jerarquía católica melillense: ¡hay que joderse, cómo nos hemos de ver!.

sábado, 4 de abril de 2009

Un poema anarquista de Joan Salvat-Papasseit


Joan Salvat-Papasseit fue quizá el mayor poeta en lengua catalana del siglo XX. Hijo de obreros y huérfano de padre desde niño, Salvat-Papasseit apenas vivió 30 años, a caballo entre los siglos XIX y XX. Autodidacta y anarquista, su vida fue la de un obrero pobre y luchador, inmerso en la miseria material. Tanto fue así que terminó contrayendo la tuberculosis, enfermedad que le causó la muerte y a la que parece no fue ajena su etapa como guarda nocturno en los muelles de Barcelona.

Les dejo la traducción al castellano de un bellísimo poema suyo, en el que reivindica precisamente esa condición de trabajador nocturno de los muelles. Hace años Ovidi Montllor le puso música y aquella manera honda y estremecedora que tenía el cantautor valenciano de decir poemas con contenido social.


NOCTURNO PARA ACORDEÓN


Heme aquí: yo guardé madera en el muelle,

(Vosotros no sabéis

qué es

guardar madera en el muelle:

pero yo he visto la lluvia

a cántaros

sobre los botes,

y guarecerse bajo las tablas el destajo de la angustia:

bajo los flandes

y los melis,

bajo los cedros sagrados.


Cuando los carabineros acechaban en la noche

y era un túnel la bóveda del cielo

sin luz en los vagones, hice un fuego de estrellas en la boca del lobo.


Vosotros no sabéis

qué es

guardar madera en el muelle:

pero todas las manos de todos los golfos

como una farándula

se juramentaban al abrigo de mi fuego.

Y era como un milagro que tiraba de las manos entumecidas.


Y en la niebla se perdían los pasos.


Vosotros no sabéis

qué es

guardar madera en el muelle:

ni sabéis la oración de las linternas de los buques,

que son de tantos colores

como la mar bajo el sol:

que no le hacen falta velas).


Joan Salvat-Papasseit


jueves, 2 de abril de 2009

Obama en Europa


La Cumbre de Londres del G-20, la segunda convocada para intentar enderezar el rumbo errático del capitalismo internacional tras el crack de los Casinos del Dinero, se ha convertido en una especie de baile de presentación en sociedad de la nueva reina de la belleza internacional: el presidente norteamericano Barack Obama, eficazmente secundado por su consorte, Michelle.

La expectación despertada por la imperial pareja está corriendo paralela a la falta de contenido real de la Cumbre. Obama se ha dignado visitarnos, alabado sea el Cielo, y se supone que nos trae la buenanueva de cómo salvar el capitalismo y abrir de una vez por todas las puertas del siglo XXI al progreso y la cooperación internacional; al menos eso es lo que intentan vender sus epígonos, un ejército que por cierto va adelgazando a marchas forzadas cada día que pasa. De todos modos, la primera en la frente se la ha dado Nicolás Sarkozy, el presidente francés, cuando antes de que Obama pusiera los pies en Londres le recordó que ésta es ya la hora de aportar soluciones y de dejar de hacer "bonitos discursos", lo único que hasta la fecha nos ha ofrecido el flamante presidente estadounidense.

Luego Obama se ha encontrado conque al tradicional frente entre EEUU y su palanganero europeo histórico, Gran Bretaña, le ha salido un Eje respondón, el articulado por Francia y Alemania. El asunto no es baladí, porque las posiciones de los gobiernos francés y alemán -de derechas, pero europeos: es decir, comprometidos con la idea de un Estado fuerte y de la prestación de servicios a sus respectivas sociedades- chocan frontalmente con las que viene a defender el paladín de todo progreso... al estilo yanqui: ultraliberalismo y algunas gotas de compasión para los pobres (más o menos el mismo programa con el que George W. Bush ganó las elecciones de 2004). Para muestra un botón: mientras franceses y alemanes defienden el fin de los paraísos fiscales la nueva Administración norteamericana los considera "necesarios", lo que no debe extrañarnos si tenemos en cuenta que el 85% de esos chupaderos de dinero se hallan bajo soberanía oficial o de facto de EEUU. Barack Obama viene pues a vendernos a los europeos la misma burra tuerta yanqui de siempre.

Si encima míster Obama pretende exigirnos incrementar el número y la calidad de las tropas europeas en Afganistán, y ya que está aquí asegurarse de paso la complicidad de la Unión Europea con sus políticas de recuperación del dólar como moneda única de referencia internacional, no es extraño que Sarkozy, Merkel y cualquier político europeo con dos dedos de frente envíen al diablo a este pájaro.

La verdad es que de seguir Obama por esta senda, que me temo mucho es en realidad la única por la que puede transitar, vamos a acabar echando de menos a George Bush. Los hijos de perra, mejor a cara descubierta.

miércoles, 1 de abril de 2009

70 años del día más triste

Tal día como hoy, hace 70 años, finalizaba la guerra de España.

Miles de personas quedaron atrapadas en la ratonera del puerto de Alicante. Nadie envió barcos para recogerlos, abandonados náufragos en tierra firme. Cuando llegaron las bestias que caminaban sobre dos patas hubo quien se pegó un tiro, quien intentó huir y quien simplemente se dejó matar.

A eso le llamaron luego la Victoria de Franco. La Victoria de España.

Así no, Patxi


El acuerdo de "Gran Coalición" entre el PSOE y el PP para el País Vasco tiene muchos defectos y una sola virtud: acabar con la incertidumbre política que lleva dominando la política vasca de los últimos años. Por cuanto tiempo gracias a él se va a mantener Patxi López gobernando es otra cuestión, muy distinta. Y el coste neto que tendrá para los socialistas tanto en Euskadi como en toda España, algo que comenzará a medirse en las europeas de junio.

El pacto PSOE-PP tiene dos grandes triunfadores y un solo derrotado. Los que seguramente no caben hoy en sí de satisfacción son todo el PP y los más duros de ETA; así se las ponían a Fernando VII. Los primeros, porque consiguen penetrar en la fortaleza vasca, aunque sea por la puerta trasera del "apoyo parlamentario" a un gobierno de sus enemigos naturales; los segundos, porque el clima de desconcierto que se está generando en el derrocado nacionalismo vasco gobernante y la previsible radicalización de la vida social y política vasca, constituyen para ellos un verdadero regalo de los dioses. El que ha perdido hasta las cejas en el envite es Ibarretxe, y secundariamente su padrino político, Xabier Arzalluz. Para el PNV comienza ahora un tiempo muy difícil.

Realmente, la derecha nacionalista vasca necesita desde hace tiempo una larga pasada por la oposición, tal como hace años recomendaba Arzalluz a los socialistas españoles. Demasiados años de poder, demasiada corrupción, demasiado cansancio en las bases...hacen que el PNV sea hoy una especie de enorme elefante que camina dando traspiés y amenaza con caer cuan largo es. Sería un peligro que se derrumbara definitivamente, porque aún le quedan muchos servicios que rendir a su causa y sobre todo, a Euskadi. Algún día deberá activarse esa síntesis entre los proyectos de país del PSE y del PNV, única base sobre la que podrá construirse una Euskal Herria en paz y libertad y en la que cualquier tipo de organización políticojurídica -cualquiera, sí-, decidida de forma democrática y consensuada por los vascos sea posible. De momento, parece que la cosa va para largo.

Vista la aritmética parlamentaria vasca del momento y atendiendo a los intereses reales, que son obviamente los de clase, el gobierno lógico a corto y medio plazo sería una coalición de las derechas nacionalista y española. Ocurre que las representaciones políticas de ambas andan a la greña desde siempre, por cuestiones ideológicas que atañen a los mitos superestructurales mediante los cuales cada una de ellas moviliza a su respectivo electorado. Al ser imposible el repetir la mayoría nacionalista que venía gobernando hasta ahora, el PSE ha percibido su oportunidad de asaltar los cielos de la política vasca; ocurre que la compañía impuesta por los resultados de las últimas elecciones autonómicas, es más un pesado lastre de cara al futuro que una ayuda para gobernar y sobre todo, para construir un proyecto alternativo al de la derecha nacionalista vasca. El PP es un bloque de cemento en los pies del futuro lehendakari socialista.

El error de Patxi López no es sacar a los nacionalistas vascos del gobierno, sino convertir en una opción políticamente respetable al PP vasco. Probablemente los estrategas del PSE piensen que una vez el PNV se haya deshecho de Ibarretxe y girado políticamente hacia el autonomismo, será fácil pactar con ellos manteniéndolos en una posición subordinada y enviar al PP vasco a las cuevas de las que nunca debieron sacarle. Ocurre sin embargo con el PP aquello que se decía de los militares españoles en el siglo XIX: que era muy fácil sacarlos de los cuarteles pero muy difícil hacerlos volver a a ellos.

Gobernar en esas condiciones será sumamente difícil. Máxime cuando los socialistas habrán de contar como presuntos aliados con personajes como la flamante presidenta in pectore del Parlamento vasco, una pija reaccionaria simpatizante del Opus Dei que hace tres días declaraba en un diario español que "yo nunca utilizaría el preservativo". Estas cosas ponen de los nervios al elector socialista y al militante de base.

Al final, lo único bueno del pacto contranatura en el País Vasco es el estado de desquiciamiento total al que ha llevado al fatxerío de txapela y cóctel molotov verbal. La verdad es que aunque resulte gratificante verlos así, no creo que justifique por si solo tamaño enjuague.
La fotografía corresponde a una de las imnumerables manifestaciones organizadas por el PP en Madrid para atacar al gobierno de Zapatero. Véase la pancarta que porta el manifestante situado detrás de Aznar, en la que se responsabiliza conjuntamente de los atentados del 11-M a ETA, al presidente Zapatero y al PSOE, según una de las consignas más jaleadas en esas concentraciones de la derecha española.