jueves, 12 de febrero de 2009

El Partido Podrido se batasuniza


Tanta foto y tanta historia para anunciarnos que el Partido Podrido pasa a la clandestinidad (en el fondo, estos chicos de mayores siempre quisieron ser Batasuna). Ya les gustaría ya, poder correr a encerrarse en sus cloacas, allá donde crece la pasta gansa, y que el mundo mundial se olvidara de ellos.

Pues me temo que va a ser que no, que al contrario, lo mejor del caso está por llegar. Como dicen en ambientes judiciales, éstos que han caído ahora son los “obreros” de la trama, la punta del iceberg. Están por llegar los cargos directivos del PP, los “aforados”.

Y por cierto, no se dejen engañar. El PP no ha roto nada. El PP está tratando desesperadamente de negociar el cese de las actuaciones judiciales, pero de momento nadie se le pone al teléfono.

La petición de cese del ministro de Justicia es un puro brindis al sol para la galería de adictos más fanatizados. Además, saben perfectamente que con Fernández Bermejo no hay nada de que hablar. Ni les va a escuchar ni, aunque quisiera, puede hacer nada para detener la bola de nieve.

martes, 10 de febrero de 2009

Eluana ya es libre


Sigue la terrorífica Danza de la Muerte organizada por los poderes más siniestros en torno a Eluana Englaro, la mujer a la que después de 17 años en coma vegetativo no se la dejaba escapar a tanto sufrimiento propio y de sus seres queridos. Dice la Iglesia católica que a Eluana "la han matado", aunque la justicia italiana no encuentra indicios de "crimen" en el modo en que murió, a los tres días de retirársele la alimentación e hidratación asistidas.

Al frente de ese disparate macabro que transgrede todo respeto y piedad debidos a un ser humano, el ¿ex?nazi que manda en el Vaticano y el neofascista que gobierna Italia continúan su indecente y cínica campaña en pro de la "vida", de una vida que sólo existía en sus calenturientas mentes. Afortunadamente Eluana no ha estado sola, su derecho a morir dignamente ha sido defendido por su familia, por algunos médicos valientes, por la justicia italiana no corrompida y por un presidente de la República que ha hecho frente con energía a la ofensiva clérico-fascista. Vergonzoso sin embargo ha sido el papel jugado por toda la izquierda, desde los social-liberales excomunistas del Partito Democratico (¿dónde se ha escondido todos estos días Walter Veltroni?) hasta la extrema izquierda presuntamente radical: ninguno ha salido a la calle ni ha abierto la boca en contra de esa infame condena a (mal)vivir que pretendía (y parece seguir deseando) perpetrar Berlusconi, creando una ley exprofeso para éste caso, un "diktat" que de presentarse sería aprobado por el Senado pero no firmado por el presidente Napolitano.

Beppino Englaro, el padre de Eluana, aseguraba en una reciente entrevista en El País que "la condena a vivir sin límites es peor que la condena a muerte". No sólo eso. Obligar a alguien a vivir contra su voluntad y contra la propia naturaleza de las cosas, es un acto político profundamente fascista, de posesión feudal de los cuerpos y las mentes por parte de instituciones que carecen de todo derecho sobre la persona.

Alguien en Italia debería llevar a los tribunales a los dos canallas, el ¿ex?nazi y el neofascista, por haber intentado violentar el derecho más sagrado e inalienable: el de disponer de uno mismo.

lunes, 9 de febrero de 2009

El Partido Podrido


Prosigue el diluvio de noticias que destapan las diferentes tramas de corrupción entretejidas en en el seno del Partido Popular (PP), y cuyos hilos apuntan cada vez más alto. Como les imagino al corriente de estos asuntos, les ahorraré la retahíla de casos que desde la Comunidad de Madrid a la Generalitat valenciana, y de la tesorería "nacional" del PP a la lista gallega "contaminada", están aflorando sin pausa por toda la geografía española.

En el PP la mierda ya llega a la azotea, y en vez de intentar sacarla con palas se limitan a seguir poniéndose pañuelos perfumados en las narices mientras repiten como un mantra lo majos que son ellos y lo cabrones que resultan todos aquellos que la destapan, incluidos jueces, policías y fiscales tras los que estaría -cómo no- el PSOE. Al final los propios dirigentes de la derecha española le van a dar la razón a Pedro Crespo, y para votar al PP habrá que ser o un tonto de los cojones o un pringado en la corrupción hasta las cachas, porque de otro modo no se entiende que haya quien pueda seguir votando a “eso”. El Partido Podrido, ya digo.

Mientras tanto, Mariano Rajoy se limita a mirar y callar. Este fin de semana Rajoy eligió irse a dar un mitin en Suiza, lo que visto cuanto está saliendo a la luz en el partido que teóricamente lidera -comisiones, blanqueo de dinero, prevaricación; corrupción contante y sonante, en suma- no es un sitio mal escogido, aunque tal vez hubiera sido más apropiado darlo directamente en las islas Caimán. Y mientras tanto, en el seno del PP todo está patas arriba, las navajas cabriteras brillan aceradas y las cuchilladas certeras van y vienen, en tanto el mundo mundial asiste atónito al espectáculo de la canibalización interna del partido.

Lo más interesante, con todo, es que a medida que los hilos de la megatrama se van conociendo en su extensión y profundidad, comienzan a conducir directamente al entorno inmediato de José María Aznar. Si el supuesto y por ahora máximo responsable de la trama, Francisco Correa, es socio y amigo íntimo de Tarik (Alejandro) Agag, el yerno de Aznar -fue su padrino de boda en el principesco enlace entre éste y la hija del expresidente español-, otro de los implicados es nada menos que un ex secretario personal de Aznar cuyas hazañas no es la primera vez que le llevan a los papeles. Al fondo de la película y como productor de la misma aparecerá tarde o temprano Tarik (Alejandro) Agag, cuyo perfil de comisionista y conseguidor hace tiempo que ha traspasado fronteras y opera a nivel internacional, e inevitablemente arrastrará con él a su suegro, quien se verá obligado a abandonar su espléndido retiro de neointelectual para dar algunas explicaciones.

Todo dependerá, en cualquier caso, del interés que tenga la actual dirección del PP en pactar el final de la marea o en dejar que anegue y se trague a sus enemigos internos. Como Sansón, Rajoy podría haber elegido derribar las columnas del Templo y que las ruinas de éste les sepulten a todos juntos.

La imagen que encabeza el post corresponde a Álvaro Pérez, modelo ético y estético de empresario participante en la trama de Francisco Correa, fotografiado en la boda de Tarik Agag y la hija de Aznar.

viernes, 6 de febrero de 2009

Indecente Esperanza Aguirre


El espectáculo que ofreció ayer Esperanza Aguirre durante la sesión que la Asamblea de Madrid dedicó al asunto del espionaje en esa Comunidad, fue de los que deberían avergonzar al más endurecido miembro de la llamada “clase política”. Cuanto más al ciudadano corriente, que asiste asombrado e impotente a tal despliegue de maldad y de insolencia.

A lo largo de las tres horas que duró la comparecencia, Aguirre intentó zafarse de las gravísimas acusaciones que llovieron sobre ella, recurriendo al uso exasperado de sus armas más repugnantes. El cinismo, la chulería, las más sobadas infamias y ése asqueroso tonillo barriobajero que suele usar en sus momentos más salvajes, muestran a las claras lo desesperada que anda la llamada “lideresa” madrileña ante el descubrimiento del tinglado de espionaje en su Gobierno. Como no podía ser menos, Aguirre puso en marcha y a toda potencia el ventilador de la mierda al grito de “¡y tú más!”, intentando acallar las voces que, implacables, desgranaban lo que se sabe sobre este sucio asunto hasta el momento, que es bastante pero aún no todo.

Así, el diputado socialista Adolfo Navarro le instó a aclarar en público “el lodazal de dossiers para chantajear a altos cargos” en que se ha convertido la Comunidad de Madrid. La portavoz socialista, Maru Menéndez le auguró que igual que “llegó a la Comunidad bajo sospecha saldrá bajo sospecha”, en alusión directa a cómo Esperanza Aguirre alcanzó la presidencia autonómica por primera vez luego de que la “mafia del ladrillo” madrileña comprara a dos diputados socialistas de la Asamblea regional. Inés Sabanés, de IU, le recordó a Aguirre que sobre su Gobierno recaen “sospechas muy serias y firmes” de haber organizado tramas ilegales de espionaje pagadas con dinero público. Como queda dicho, en vez de responder a las acusaciones, Aguirre empleó la comparecencia en descalificar a todo el mundo y presentarse una vez más como “víctima” del acoso socialista.

Por desgracia, este tipo de casos rara vez se substancian por la vía judicial penal, que sería lo indicado, ya que los grandes partidos pactan antes su finiquito. De todos modos, tras este escándalo la carrera política de Esperanza Aguirre como presidenta madrileña comienza a adquirir tintes muy oscuros, y su ambición de liderar la derecha española en un futuro queda truncada para siempre.

Y es que espiar a politicos de otros partidos es una cosa muy fea, pero es mucho peor y tiene mayores consecuencias políticas espiar a los de tu partido y no digamos ya a los propios colaboradores directos. La nula confianza que la “ambición rubia” ha demostrado en el género humano incluidos aquellos a quienes ella misma eligió para trabajar a sus órdenes, le está comenzando a pasar factura.

jueves, 5 de febrero de 2009

En Alemania no hay sitio para obispos como Rouco


Mientras en España los más altos representantes del Estado recibían en actitud casi genuflexa al vicepapa, un tal Tarsicio Bertone, en Alemania por contra, el Estado, parte de la jerarquía católica y la mayoría de los fieles le ponían las peras al cuarto al Vaticano por haber “reconciliado” con la Iglesia a un obispo cismático, pronazi y gilipollas. La canciller alemana, diez obispos de la Conferencia Episcopal de ese país y la asociación germana de teólogos católicos exigían al Papa que no levantara la excomunión a un tipo que niega el Holocausto. Un fiscal ha abierto diligencias inmediatamente, pues en Alemania la negación del Holocausto es delito castigado con penas de prisión.

Ante la presión recibida parece que Ratzinger está dispuesto a dejar fuera del seno de la Iglesia al obispo nazi, si éste no adjura públicamente de sus errores. Ratzinger ha llegado a manifestar que de haberlo sabido con anterioridad, no le hubiera levantado la excomunión. En realidad el actual Papa conocía perfectamente la ideología y manifestaciones de ése individuo, aunque sólo sea porque Der Spiegel le dedicó un extenso reportaje cuando circuló la noticia de que el Vaticano iba a reconciliar a los obispos lefevrianos.

Benedicto XVI tenía elementos de sobra para habérselo pensando antes, pero quiso probar los límites y le ha salido el tiro por la culata. Sus paisanos y correligionarios alemanes no están dispuestos a transigir con esta clase de iniciativas papales, que en última instancia apuntan a la rehabilitación de una ideología que sembró el horror y la muerte en toda Europa y especialmente en Alemania, y por eso le han plantado cara de modo decidido. El Estado español y sus representantes deberían tomar nota de esa actitud valiente; los católicos españoles, también. En Alemania, obispos como Rouco y la mayoría de los que forman la Conferencia Episcopal española tendrían problemas con la justicia a causa de su ideología de extrema derecha.

En la fotografía que encabeza el post, el joven Ratzinger, actual Papa Benedicto XVI, con uniforme de las Juventudes Hitlerianas.

martes, 3 de febrero de 2009

El Gran Wyoming, Intereconomía y la ética periodística


Desde hace unos días ha corrido por Internet como la pólvora un vídeo, supuestamente filmado con teléfono móvil por un espectador asistente a la grabación del programa "El intermedio", en la cadena de televisión La Sexta, que dirige y presenta el humorista José Miguel Monzón, alias El Gran Wyoming, quizá la lengua más mordazmente antifascista de este país desde hace casi tres décadas. Alguien a quien la extrema derecha comunicacional española le tiene muchas ganas desde hace tiempo... casi tantas como él a todos ellos.

En ese vídeo se veía a Wyoming ofendiendo gravemente a una supuesta becaria que torpemente había interrumpido un plano del presentador durante la grabación. Éste, fuera de sí, la increpaba con dureza inusitada, y ante las explicaciones de un colaborador del programa de que la muchacha apenas cobraba 300 euros al mes por su trabajo, Wyoming aullaba como un energúmeno que a él todo eso le tenía sin cuidado y que la chica era una inútil.

Inmediatamente el vídeo circuló como digo a toda velocidad por los foros, blogs y listas de distribución de la (extrema)derecha española. Intereconomía Televisión, un grupo comunicacional propiedad del periodista español de ultraderecha Ramón Pi, asociado en Argentina con elementos empresariales compinches de las Juntas Militares de los años setenta, le dedicó una emisión completa de su programa "Más se perdió en Cuba", donde los tertulianos se dedicaron a despellejar a Wyoming, al que calificaron de rojo con comportamiento de "capitalista" (sic), lo que no deja de ser curioso en un grupo mediático que tiene como divisa por encima de cualquier otra la defensa del más ortodoxo capitalismo y sus supuestos valores.

En su programa de anoche, Wyoming reveló finalmente que todo era un montaje, creado precisamente para cazar a los medios que como Intereconomía ni se molestan en comprobar sus fuentes ni la fiabilidad de las noticias que ofrecen siempre que supuestamente sirvan para sus fines. Al emitir el vídeo completo, en su final se explicaba que éste había sido producido con la intención expresa de intoxicar a esa clase de medios; el presentador y su presunta becaria se reían abiertamente de quienes habían caído en la trampa tendida.

En los medios de izquierda en Internet ha saltado hoy una interesante discusión, acerca de si la trampa para cazar elefantes que ha tendido el Gran Wyoming es ética o no desde el punto de vista periodístico. Como a otros opinantes, me da a mí que El País se la ha cogido hoy con papel de fumar al intentar descalificar el invento de Wyoming; lo del “periodismo serio” está muy bien, pero tirar una bomba atómica en la santabárbara de un medio de extrema derecha y dejarlos en ridículo para los restos ante el mundo mundial, está mucho mejor.

Pienso que el montaje de La Sexta es más que la gracia de un humorista. Ahí ha estado todo muy calculado y muy medido, y el resultado que se ha obtenido es justamente el que se pretendía: instruir deleitando acerca de cómo los medios de la extrema derecha se pasan por el arco del triunfo aquello que se explicaba en la Facultad, referente a que una noticia no es tal sino ha sido contrastada a partir de dos fuentes diferentes. A los medios fascistas españoles todo eso les da igual, porque están acostumbrados a fabricar noticias sobre todo cuando no existen. Así pues, en esta ocasión alguien les ha administrado su propia medicina fabricando una no-noticia a medida de los intoxicadores, quienes finalmente se la han tragado y difundido.

A mi juicio, lo que ha hecho Wyoming ha sido precisamente dar una lección de ética periodística, en la medida en que ha desvelado a quien no lo supiera el modo en que actúan Intereconomía y el resto de la perrera mediática de ultraderecha en este país. Si a esos medios les quedaba un átomo de credibilidad, acaban de perderlo.

lunes, 2 de febrero de 2009

El Hotel Plaza de La Habana, mis amiguitas y el DDT


Leo en Granma que el hotel Plaza, "uno de los más emblemáticos y elegantes de La Habana" (sic) cumplió 100 años el pasado día 3 de enero. Según Granma, el Plaza "continúa en la preferencia del turista moderno, amante de la calidad y el confort, pero también de la cultura y la historia".

Si es así mucho tiene que haber cambiado el Plaza desde 1996, cuando me alojé allí durante mi estancia en Cuba. Lo mejor que tenía este hotel entonces era su ubicación, en el centro mismo de Habana Vieja, justo al lado del Parque Central y muy cercano al paseo del Prado, el Malecón, la plaza de Armas... Pero en aquellos tiempos el Plaza amenazaba ruina por los cuatro costados comido por el tiempo y la desidia, y era apenas una sombra de lo que debió haber sido en sus años de esplendor. No por nada era el hotel céntrico más barato que encontré en los catálogos de viajes.

Recuerdo mi habitación allí como un espacio anticuado y destartalado, con un cuarto de baño con ducha de plato por cuyo desagüe trepaban las cucarachas. Una mañana comenté este hecho en la recepción, y me enviaron a una chica de servicio con unos polvos para matarlas. Cuando la muchacha vio las cucarachas se puso a reír y a dar gritos de puro nerviosismo, y tuve que ser yo quien tirara los polvos en la ducha porque ella no se atrevía ni a entrar en el cuarto de baño.

Recuerdo también las jineteras por docenas y los vendedores de puros falsos que bullían por el Parque Central, y cómo las pobres mujeres dejaban solos a sus hijos pequeños en el Parque recomendándoles que no bajaran de la acera, mientras la madre iba con el cliente (que no siempre era extranjero) a ocuparse en lo suyo. Y en fin, me acuerdo del tipo que al verme salir del quiosco del hotel Sevilla, donde acababa de comprar un ejemplar de hacía dos días de la edición mexicana de El País, me pidió contésmente si cuando terminara de leerlo podía bajárselo a la entrada de mi hotel, que el estaría allí esperando para recogerlo, en la acera, porque los cubanos que no trabajaban en los hoteles o jineteaban con clientes tenían prohibido entrar al vestíbulo. Y bueno, recuerdo como en cada piso del Plaza había una habitación rotulada con todo descaro "G-2"; sí, una por planta. Se ve que el régimen castrista tenía exceso de policías más o menos secretos.

Una noche, compartí un sandwich en la barra del bar del hotel con un tipo más listo que el hambre que además de ser proxeneta de un par de guapísimas y somnolientas morenas , ejercía como "empresario turístico" por libre paseando por la isla a un asturiano que parecía un paisano sacado de "Peñas arriba" o de cualquier otro cuento naturalista del siglo XIX semejante. Otro habanero me sacó más tarde unos dólares con el fantástico enredo de la hija inválida, muy popular en aquellos tiempos según supe luego, tras una actuación teatral que valía su peso en oro.

Supongo que desde entonces han debido reformar el edificio y quizá los servicios que en él se ofrecen, porque según Granma uno de los clientes del Plaza ha sido Manuel Fraga, "entonces presidente de la Junta de Galicia" (sic) y no imagino yo a Fraga Iribarne matando cucarachas a zapatazos, aunque tratándose del animal de Villalba cualquiera sabe.

Cuando estaba terminando de hacer las maletas para marcharme, entraron en la habitación las chicas mulatas que limpiaban la planta. Una de ellas, picarona, me preguntó si me iba ya, y al contestarle yo que sí, siguió: ¿y se lleva a sus amiguitas?". Me quedé un momento desconcertado, y pregunté cauteloso a quién se refería, a lo que ella mondándose de risa replicó: "¡pues a las cucarachitas!".

La verdad es que aquella estancia en La Habana fue iniciática para mí, a pesar del fiasco de país que encontré. Y es que no hay gente como los cubanos.