
En 1945 los EEUU eran una hiperpotencia hegemónica en despegue, y como tal asumieron el papel de locomotora económica mundial (véase el Plan Marshall para Europa y la reconstrucción de Japón); hoy en cambio, los USA no son más que un imperio en ruinas. En1945 había un J.M. Keynes que pensaba la cosa económica y al que los gobiernos de la época hacían caso a pies juntillas, y un John K. Galbraith que cabalgaba y guiaba aquel poderoso caballo de carreras; hoy ya ven, hasta Rodrigo Rato ha sido presidente del FMI.
Así que si Europa no tira del carro en los próximos años el tema económico se va a poner muy difícil, más que nada porque China, India, Brasil y otros países tercermundistas emergentes van a empezar a volar por su cuenta, y dentro de nada todos estaremos conduciendo coches indios de plástico a 3.000 euros la unidad (ya se están empezando a comercializar en Asia), comprando papillas infantiles chinas “desregularizadas” (pobres críos) o consumiendo maderas preciosas de la selva amazónica en la estufa de leña de la segunda residencia (biocombustibles, les llaman). Un desastre global en suma, y no sólo para las economías de los países centrales del sistema.
Articular medidas de salida de la crisis desde de los intereses populares -que como todo el mundo sabe son exactamente los contrarios de los que sostiene el Partido Popular español-, no es tan difícil si se usa el sentido común y la experiencia histórica. Ahí les dejo siete propuestas sencillas y sin copyrigth en principio pensadas para España y los países de la Unión Europea, pero fácilmente aplicables en cualquier otro país capitalista de sistema político no excesivamente corrupto.
1) Emisión masiva de Deuda Pública a intereses elevados, con limitación del número de títulos a adquirir por cada persona física o jurídica.
2) Nacionalización inmediata de los sectores energéticos estratégicos (gas, electricidad, agua).
3) Creación de una banca pública fuerte, sectorializada y con capacidad de intervención y condicionamiento de los sectores financieros estratégicos.
4) Impulsión de un programa de Obras Públicas de actualización de infraestructuras liderado por el Estado.
5)Presencia e intervención del Estado en los consejos de Administración de todas las entidades financieras. Fiscalización con lupa de su actividad. Ídem de las Bolsas y sus operaciones.
6) Crédito hipotecario público a intereses reducidos (financiado con Deuda Pública), complementado con un mercado de alquiler de vivienda estatal a precios orientado para las rentas menores (estudiantes, jubilados, obreros no cualificados, inmigrantes…).
7) Inclusión en el Código Penal de todos los delitos económicos llamados de “guante blanco”, e incremento de las penas señaladas para los ya existentes.
